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Asma y Embarazo

Última actualización 13 de marzo 2015
Asma y Embarazo

Introducción

 El asma es una de las complicaciones más comunes durante el embarazo y presenta desafíos especiales. Muchas de las embarazadas se preocupan acerca de cómo los cambios durante el embarazo afectarán su asma y de si los tratamientos afectarán al bebé.

 Aunque el asma es seria, ya que potencialmente es una condición que amenaza la vida, si es manejado apropiadamente, la madre y el bebé no deben tener resultados significativamente diferentes de los embarazos de madres no asmáticas. En realidad, el riesgo de un control inadecuado del asma es mucho mayor que lo que puede ser el tomar los medicamentos para controlar este padecimiento.

 Las mujeres asmáticas deben comentar esta situación con su médico antes de embarazarse, pero si descubren que están embarazadas, deberán continuar con sus medicamentos y acudir al especialista para que revise el tratamiento.

¿Qué es el asma?

El asma es una enfermedad crónica que afecta las vías respiratorias que son los tubos que llevan el aire hacia dentro y fuera de los pulmones. Si padeces de asma, las paredes internas de tus vías respiratorias se inflaman, se reduce el diámetro y, por lo tanto, los pulmones reciben menos aire.

Esta enfermedad es la respuesta a determinados estímulos que producen alergia, entre otros: polen, ácaros del polvo, partículas de la piel de gato y del perro, humo, aire frío, ciertos alimentos o aditivos alimenticios.

 Se caracteriza por la aparición de episodios de dificultad respiratoria (crisis o ataques asmáticos), generalmente asociados a otros síntomas como tos, pitidos al respirar y sensación de ahogo.

Los síntomas del asma incluyen:

  • Respiración con silbido (sibilancias)
  • Tos, especialmente temprano por la mañana o a la noche
  • Presión en el pecho
  • Dificultad para respirar

No todas las personas que sufren de asma tienen los mismos síntomas. Al mismo tiempo, tener estos síntomas no significa que tengas asma.

Un ataque de asma se produce cuando los síntomas empeoran. Los ataques de asma graves pueden necesitar atención médica de emergencia y pueden ser fatales.

En el embarazo, el asma puede disminuir los niveles de oxígeno en la sangre tanto para la madre como para el bebé.

Diagnóstico

El médico especialista –inmunólogo/alergólogo- te preguntará acerca de las características de las crisis: forma de presentación, intervalo entre las crisis, si sabes cuáles son los desencadenantes, cual es la evolución de la enfermedad y de las crisis, y descartará otras posibles enfermedades pulmonares.

Con el fin de poder medir la obstrucción al flujo aéreo, te pedirá que te realices una prueba de función respiratoria (espirometría), sin y con broncodilatador, con el fin de demostrar que la obstrucción de la vía aérea es reversible (característica del asma).

Por último, hará un diagnóstico dirigido a buscar la causa que desencadena los síntomas; identificar la causa es el paso más importante para poder controlar la enfermedad. Es posible que necesite pedirte que te hagas exámenes para la alergia.

Compartiendo el aire en el embarazo

 Tú y tu bebé requieren oxígeno constantemente para un embarazo saludable. La única manera que se suple oxígeno al cuerpo es respirando profundamente a través de las vías respiratorias, donde es distribuido a los órganos vitales y al bebé. La respiración es vital para un embarazo saludable.

 Tu bebé depende de ti para recibir oxígeno constantemente. Los síntomas del asma, tales como tos, silbido en el pecho, sentirte corta de respiración, o respirar por la boca son signos seguros de que el abastecimiento de oxígeno para el bebé no es tan bueno como se requiere.

 Si eres asmática, aún cuando no tengas síntomas, es posible tener niveles de respiración que no son saludables. Verifica tus niveles de respiración en tu hogar diariamente, para ello puedes usar un medidor de flujo máximo. Busca que tu obstetra trabaje en equipo con el alergólogo/inmunólogo durante todo este período del embarazo y post parto.

 ¿Cómo afecta el embarazo al asma?

 El embarazo no va a ser causa de asma si tú no eras asmática antes, pero el efecto del embarazo en las mujeres que son asmáticas es impredecible.

Para algunas mujeres, el asma mejora durante el embarazo y cuando esto sucede, la mejoría generalmente es gradual y va con el progreso del embarazo. Pero también es posible que el asma empeore durante el embarazo y esto sucede, típicamente, después de la semana 28 hasta la semana 36.

 La mejor forma de asegurar un embarazo saludable es mantener el asma bajo control siguiendo cuidadosamente el tratamiento. Si el asma está bien controlada, hay muy pocas posibilidades o riesgo de problemas tanto para ti como para tu bebé.

 En cuanto sepas que estás embarazada, acude a tu médico inmunólogo/ alergólogo para que te diga cómo debes manejar el asma durante el embarazo. Es importante que trabajen en equipo el ginecólogo y tu especialista.

 ¿Por qué el asma mejora en algunas mujeres durante el embarazo? La razón exacta se desconoce. Los niveles elevados de cortisona en el cuerpo durante el embarazo pueden ser una causa importante para esta mejoría.

 ¿Por qué el asma empeora en algunas mujeres durante el embarazo? En algunos casos, puede ser porque suspendieron su tratamiento en el momento de saber que estaban embarazadas, y en otros casos, algunas mujeres pueden tener reflujo gastro-esofágico causando eructos, agruras, u otros síntomas. Este reflujo, infecciones de senos paranasales y aumento del estrés, pueden agravar el asma. Frecuentemente, una infección viral respiratoria causa una exacerbación del asma durante el embarazo.

 Sin embargo, las mujeres pueden experimentar menos síntomas durante las cuatro últimas semanas del embarazo.

 Es importante que aprendas a diferenciar entre cambios de respiración debidos al embarazo y los síntomas del asma. Actividades normales como subir escaleras, pueden dejarte corta de respiración, pero no deben hacer que tosas, que el pecho silbe, o que experimentes niveles bajos de respiración (para verificar esto, es conveniente que utilices un medidor de flujo máximo).

 Si los síntomas mejoran luego de usar tu medicamento, entonces probablemente se deben al asma y conviene que sean reportados inmediatamente a tu médico.

 Preparto, parto y post parto: en el período de posparto y pasados tres meses del parto, las pacientes vuelven a manifestar la misma severidad de Asma que presentaban previamente al embarazo.

¿Cómo afecta el asma al embarazo?

 Estudios recientes indican que el asma materna que no se controla adecuadamente durante el embarazo, aumenta el riesgo de complicaciones maternas o del niño.

 Cuando los síntomas del asma se ignoran o se dejan sin tratamiento, las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de sufrir preeclampsia (un grupo de síntomas incluyendo presión alta, tobillos hinchados, problemas de los riñones que podrían comprometer el crecimiento y la salud del bebé y que empeora con convulsiones y otras consecuencias serias), vómitos excesivos, hemorragia vaginal y parto prematuro.

¿Qué complicaciones podría tener el bebé cuando el asma no es controlada?

El asma no controlada causa una disminución en el contenido de oxígeno de la sangre materna. Ya que el feto obtiene el oxígeno de la sangre materna, la disminución de oxígeno para el bebé procedente de la madre puede conducir a muchos problemas de salud en el feto, incluyendo los siguientes:

  • Mortalidad perinatal.
  • Retraso del crecimiento intrauterino – crecimiento fetal pobre en el útero, provocando que el feto sea más pequeño de lo normal para su edad gestacional.
  • Nacimiento prematuro.
  • Bajo peso al nacer.
  • Hipoxia neonatal – oxígeno insuficiente para las células al nacer.

 

 Tratamiento del asma durante el embarazo

 La meta principal para el manejo del asma bronquial (AB) en el embarazo es obtener un bebé saludable; pero también hay otras metas que son similares a aquellas mujeres que no están embarazadas y sufren de asma:

  • lograr función pulmonar normal, o cerca de lo normal, con mínimos o ningún efecto adverso de la terapia;
  • controlar los síntomas sin el despertar nocturno;
  • mantener actividades normales sin perder horas de escuela o trabajo;
  • participar activamente en ejercicios;
  • evitar exacerbaciones agudas y la necesidad de visitas a servicios de emergencia u hospitalizaciones.

 La atención de la asmática embarazada debe involucrar el manejo integrado del inmunólogo/alergólogo con el obstetra. Entre ambos especialistas cuidarán tanto del control de los síntomas de asma como del control del crecimiento y desarrollo fetal.

 El sub-tratamiento es el error más común cuando se trata de embarazadas asmáticas. Es importante que el médico te haga ver la absoluta necesidad de seguir el tratamiento al pie de la letra y de anular los factores que detonan del asma. Los medicamentos que te recetan cumplen la función de prevenir las crisis y curar los síntomas agudos.

 Tendrás que pedirle a tu médico que te haga un Plan de Manejo del Asma por escrito. Usa los medicamentos exactamente como hayan sido recetados, nunca lo suspendas ni cambies la dosis.

 Tratamiento no farmacológico:

 Idealmente, deberás preguntar a tu médico acerca de las medidas no farmacológicas para controlar tu asma.

 Debes evitar cualquier disparador de síntomas de asma, entre ellos las alergias, las infecciones respiratorias, el ejercicio físico, los irritantes de la vía aérea, el clima, los medicamentos, el estrés y cualquier otro que te sea conocido:

  • Es preferible que no inicies un programa de ejercicios durante el embarazo. Cualquier programa de actividad física que se realice, debes consultarlo con tu médico y siempre estar acompañada por un profesional. Es aconsejable la práctica de natación sobre otros deportes.
  • Respecto de los irritantes de la vía respiratoria, deben ser evitados todos, prestando especial atención sobre el humo de tabaco, que se erige como uno de los principales agentes nocivos debido a la alta frecuencia de tabaquismo activo y/o pasivo.
  • Los días que el clima hace que los contaminantes ambientales aumenten, debes permanecer en el interior de tu casa, con las puertas y ventanas cerradas y disminuyendo la actividad cotidiana.
  • Los días de intenso frío, es conveniente que no te expongas a cambios bruscos de temperatura.
  • Es conveniente que aprendas técnicas de relajación y respiración adecuada durante las crisis para que disminuyas el nivel de estrés.
  • Identifica y evita la exposición a cualquier alérgeno como puede ser los ácaros del polvo de la casa, el polen de las plantas, la caspa de los animales, los perfumes, los vapores de líquidos limpiadores, las chimeneas, etc.
  • Evita el contagio de infecciones bacterianas o virales. Las infecciones de las vías aéreas deben ser evitadas y tratadas temprana y enérgicamente cuando ocurran. Es recomendable la vacunación anti-influenza. Los esfuerzos por minimizar las enfermedades de la vía aérea superior,     en un mejor control del asma.

 Como cualquier persona con asma, las embarazadas necesitan tener un plan de acción que les ayude a controlar los ataques de asma y, parte de ese plan de acción es monitorear tu función pulmonar cuidadosamente durante todo el embarazo para asegurarte de que el bebé está recibiendo suficiente oxígeno.

 Debido a que la severidad del asma varía en la mayoría de las embarazadas, debes acudir mensualmente a tu especialista para que mida y vigile tus síntomas y la función pulmonar.

 Después de la semana 28, monitorea diariamente los movimientos fetales: Puedes hacer esto anotando si las patadas del bebé disminuyen con el tiempo. Si observas que esto sucede durante un ataque de asma, contacta de inmediato a tu médico para que te dé instrucciones precisas.

Medicamentos para el asma durante el embarazo

La anulación de los detonantes alergénicos raramente previene síntomas del asma totalmente durante el embarazo. Por consiguiente, la medicación normalmente es necesaria para controlar el asma en la madre. La terapia debe permitir la oxigenación adecuada y el crecimiento del feto.

El asma se trata con dos tipos de medicamentos: medicinas para el alivio rápido para detener los síntomas y medicinas para el control a largo plazo para la prevención de síntomas.

Muchas mujeres embarazadas se alejan de todos los medicamentos para el asma o las alergias por temor a que éstos puedan causarle daño al bebé por nacer. Sin embargo, los riesgos para la madre y el bebé asociados con el asma pobremente controlada son mayores que los riesgos de tomar los medicamentos para el asma según se hayan recetado.

 Un asma incontrolada puede ser una amenaza para el bienestar maternal y para la supervivencia y el crecimiento del feto. En este caso, seguramente tu ginecólogo te hará ultrasonidos para verificar el crecimiento del bebé y también para controlar su bienestar después de un ataque de asma.

 La meta es usar medicamentos para prevenir la inflamación y tratar el bronco espasmo cuando los síntomas comienzan. El hacer esto minimiza los riesgos y maximiza los beneficios tanto para la madre como para el bebé.

 El tratamiento individual es personalizado. El médico continuará con el medicamento base que te daba para controlar el asma y otro para controlar la crisis y aliviar los síntomas.

 Es mejor que las mujeres visiten periódicamente a su alergólogo/inmunólogo durante el embarazo, de manera que cualquier empeoramiento del asma se pueda contrarrestar mediante cambios apropiados en el plan de acción. Comenta cualquier duda que tengas con tu médico para que te garantice, en lo posible, un embarazo saludable.

  • Ante una crisis toma tu medicación lo antes posible: En presencia de un acceso asmático, comienza con la medicación prescripta para el caso en forma inmediata para evitar la disminución de oxígeno de tu bebé, si no mejoras, concurre a algún centro médico asistencial para un tratamiento más enérgico.

asma

 

Sobre la seguridad de los medicamentos

La Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration) clasifica a los medicamentos para uso durante el embarazo dentro de las categorías A-D y X. La mayoría de los medicamentos para el asma caen en la categoría C.

Una revisión actual de los estudios en humanos y en animales de los efectos de los medicamentos para el asma tomados durante el embarazo, encontró pocos riesgos tanto para la embarazada como para el feto. Es mucho mejor que la embarazada sea tratada con medicamentos que tener síntomas de asma o un ataque de asma.

Nunca dejes de tomar o disminuyas las dosis de los medicamentos prescritos por tu médico. Y siempre pregunta antes de usar algún suplemento o medicina herbal.

Antes de usar cualquier medicamento o suplementos, discute con tu médico los beneficios y riesgos de cada uno de ellos.

 Consejos importantes que debes recordar:

  • Aprende los nombres de tus medicamentos.
  • Usa los medicamentos sólo bajo receta médica.
  • Nunca tomes más o menos del medicamento prescrito. Sigue tu tratamiento al pie de la letra.

Habla con tu médico sobre cualquier preocupación que tengas sobre el medicamento o cualquier efecto secundario indeseado que experimentes.

 Antihistamínicos

Se ha demostrado que pueden reducir los síntomas del asma, mejorando las pruebas de función pulmonar y la calidad de vida. Los antihistamínicos de elección son ahora los no-sedativos como la loratadina y fexofenadina.

A pesar de la escasez de datos en humanos, el uso de loratadina durante el embarazo no presenta diferencias en el peso al nacimiento, circunferencia de la cabeza, longitud y Apgar con respecto al grupo control, sin embargo, tu médico evitará su uso en el primer trimestre, a menos que existan problemas sustanciales de calidad de vida.

 Broncodilatadores inhalados

(albuterol, formoterol, levalbuterol, pirbuterol y salmeterol)

 Los broncodilatadores inhalados tratan la parte del asma que puedes sentir, oír y ver. Los broncodilatadores no tratan la inflamación de las vías respiratorias. Tú misma debes sentir que los niveles de respiración mejoran cuando utilizas un broncodilatador.

Si es necesario usar un broncodilatador para tratar síntomas ruidosos más de dos veces a la semana (que no sea para prevenir el asma inducida por el ejercicio), puede ser que tu asma no esté bajo un control óptimo. Llama a tu especialista del asma para ajustar un tratamiento rutinario.

 El usar menos medicamento de lo prescrito puede prolongar los síntomas. Usar más medicamento puede producir efectos secundarios indeseables.

 Corticoides inhalados

(beclomethasone, budesonide, flunisonide, fluticasone, y triamcinolone)

 Los corticoides inhalados tratan la inflamación, la parte del asma que no puedes sentir, oír o ver. No sentirás que tus niveles de respiración mejoren inmediatamente, sin embargo, de la misma forma que el cepillar los dientes previene las caries, el usar corticoides inhalados previene la inflamación de las vías respiratorias.

Las investigaciones demuestran que el uso diario de corticoides inhalados reduce el número de días de síntomas, hospitalizaciones y visitas a la sala de emergencias. Los efectos secundarios de los corticoides inhalados normalmente se limitan a una leve irritación de la garganta o ronquera. El enjuagar su boca luego de cada uso puede reducir estos síntomas.

 El usar menos medicamento de lo prescrito puede prolongar los síntomas. Usar más medicamento puede producir efectos secundarios indeseables.

Proponte metas para tu bebé y para ti

  • Tener niveles de respiración saludables en todo momento.
  • No tener tos, ni silbidos en el pecho durante la noche.
  • No tener visitas al hospital o sala de emergencia debido a síntomas del asma.
  • La habilidad para hacer ejercicios, trabajar, disfrutar pasatiempos, y poder cuidar su hogar y su familia sin tener síntomas de asma.
  • Crear un ambiente de aire interior saludable.
  • Usar la cantidad mínima de medicamentos (siempre los que te ha recetado tu médico) para prevenir síntomas de asma.
  • Tener un bebé feliz y saludable.

 

¿Puedo recibir vacunas para la alergia durante el embarazo? Las vacunas para la alergia no tienen un efecto adverso en el embarazo, por lo tanto pueden continuarse. Sin embargo no deben iniciarse durante el embarazo, y la dosis debe ser cuidadosamente monitoreada por el riesgo de una reacción alérgica (anafiláctica) a las vacunas. Tal reacción, aunque rara, puede ser dañina para el feto.

Signos de alarma ¿Cuándo debe una mujer asmática embarazada buscar tratamiento médico de emergencia?

Incluso con un plan adecuado de control del asma, una mujer embarazada debe ser consciente de determinadas señales de aviso que pueden indicar un ataque de asma, tales como:

  • Tienes una tos que empeora en la noche, muy temprano en la mañana o cuando te ejercitas.
  • El medicamento actual no proporciona una mejoría rápida de los síntomas.
  • La mejoría con el uso de los medicamentos no se mantiene tanto tiempo como anteriormente.
  • Se vuelve más difícil respirar.
    • Tienes sibilaciones, falta de aire y sensación de opresión en el pecho.
  • La cantidad de patadas del feto disminuye, lo que puede indicar fatiga fetal.

Si tienes estos síntomas, llama de inmediato a tu especialista quien seguramente te atenderá de inmediato y hará los cambios o ajustes necesarios en tu tratamiento.

Siempre consulta con tu médico sobre cuáles son las señales de aviso de un ataque de asma y cuándo debes buscar tratamiento médico de emergencia.

 

Preguntas frecuentes

 El ejercicio y el asma durante el embarazo: La única vez que tengo problemas del asma es cuando me río muy duro o hago ejercicios. Puedo hacer yoga en vez de aeróbicos, pero me gusta reír sin tener que usar medicamentos. ¿Qué puedo hacer?

El ejercicio es un componente importante del cuidado propio durante y después del embarazo. Si el reír y el ejercicio te provocan síntomas del asma, tus vías respiratorias están inflamadas e irritadas y el funcionamiento de tus pulmones podría no estar en su nivel óptimo. Comienza con un corto programa de ejercicios aprobados por el obstetra y poco a poco sube hasta llegar al nivel que sea correcto para ti y para tu bebé. La rutina de ejercicios debe incluir períodos de calentamiento y enfriamiento.

 Cómo manejar el asma durante la labor del parto y el parto: Tengo síntomas de asma con el ejercicio, ¿Qué sucederá durante el parto?

La mayoría de las embarazadas que padecen de asma no tienen problemas de respiración durante el parto. A menos que el médico lo ordene, no descontinúes el uso de medicamentos prescritos cuando comience el parto. Tu médico podría pedirle que traigas un broncodilatador a la sala de partos.

Dependiendo del estado de salud en el que te encuentres cuando comience la labor de parto, tu médico podría tener la precaución de pedir una vía de oxigenación extra a través de una máscara y un suero intravenoso para mantenerte bien hidratada. El obstetra estará pendiente de las contracciones, de tu respiración y del ritmo de tu corazón así como de las palpitaciones del corazón del bebé y otros signos vitales. Si comienzas a tener problemas de respiración durante el parto, tu médico te podrá suministrar medicamentos inhalados por la misma máscara utilizada para el oxígeno, y medicamentos intravenosos con los fluidos intravenosos.

 Dándole el pecho a su bebé: ¿Puedo amamantar al bebé si tengo asma?

 Dar el pecho es una buena forma de incrementar la inmunidad de tu hijo, y se recomienda. La transferencia de la mayor parte de los fármacos a la leche materna no se ha evaluado con exactitud; sin embargo, no parece haber pruebas de que los medicamentos para el asma tengan un efecto adverso en la lactancia materna. (No obstante, algunos bebés pueden ponerse irritables por la teofilina transferida por la leche materna), además, si tienes síntomas de alergia al amamantar al bebé, es apropiado tratar también estos síntomas.

Consulta a tu alergólogo/inmunólogo sobre el mejor tratamiento de las alergias y el asma mientras amamantas al bebé.

 Respiración después del parto: ¿Una vez que haya nacido mi bebé, volveré a padecer de los síntomas del asma de la misma manera que padecía antes de estar embarazada?

Los síntomas del asma probablemente cambiarán, según se reajusten tu sistema inmunológico y tus hormonas. No hay forma de predecir el futuro. Tu cuerpo ha cargado y nutrido una nueva vida por nueve meses.

Cuídate descansa, aliméntate bien, crea momentos especiales para ti misma, y no te olvides de ver a tu obstetra y al médico del asma para que tengas un seguimiento en el tratamiento médico.

 Terapia de inmunidad y vacunas: ¿Puedo continuar tomando mis inyecciones para la alergia durante mi embarazo?

Los alergólogos recomiendan terapia de inmunidad (inyecciones para la alergia) frecuentemente para pacientes que no pueden evitar o eliminar la exposición a los alérgenos y no hayan podido controlar los síntomas con medicamentos. Provisto a los adultos y niños en un itinerario programado de inyecciones, la terapia de inmunidad puede prevenir el desarrollo de los síntomas de las alergias.

 Las mujeres que quedan embarazadas mientras participan en un programa de terapia de inmunidad, pueden continuar recibiendo inyecciones durante el embarazo y mientras alimentan a su bebé con la leche materna. Sin embargo, no es recomendable iniciar una terapia de inmunidad durante el embarazo.

 El embarazo y la vacuna de la influenza: Tengo asma y estoy embarazada. Normalmente me vacuno contra la influenza todos los años, pero ahora que estoy embarazada no estoy segura de lo que debo hacer.

Se recomienda una vacuna anual contra la influenza para niños y adultos con asma, incluyendo mujeres embarazadas. Durante el embarazo, la influenza puede ser particularmente severa y es un reto a su tratamiento, así que la inmunización es muy importante..

¿Mi hijo corre riesgos de ser asmático?

Las alergias y el asma tienden a heredarse, por lo que es importante alejar a tu bebé del contacto con sustancias alergénicas, alimentándolo a pecho exclusivamente por los primeros 6 meses de vida. Además existen diversas pruebas que diagnostican ciertas alergias y pueden comenzarse tratamientos desensibilizantes en los primeros meses de vida.

Referencias