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Cambios Corporales durante el Primer Trimestre

Última actualización 13 de agosto 2013
Cambios Corporales durante el Primer Trimestre

Introducción

El embarazo normalmente dura 40 semanas (alrededor de nueve meses). Este tiempo se divide en tres partes llamadas trimestres durante las cuales van sucediendo diferentes cosas tanto al cuerpo de la embarazada como al bebé.

Durante el primer trimestre (que transcurre desde la semana 0 a la semana 12) podrás comprobar que se irán produciendo una serie de cambios bastante notorios en tu cuerpo, ya que el mismo se está adaptando al ritmo de crecimiento de tu bebé. Es por ello muy importante comprender que todos estos cambios serán totalmente normales y que la mayoría de los malestares que los mismos pudieran ocasionar desaparecerán a medida que el embarazo vaya progresando.

La mayoría de las mujeres reporta pocos cambios en su cuerpo durante la mayor parte del primer trimestre pero puedes empezar a notar diferencias en el pelo, uñas, piel y en tu nivel de energía.

El metabolismo se adapta para poder nutrir a tu bebé, las hormonas provocan una especie de cansancio muy beneficioso para los primeros meses (te obligan a descansar), y los pechos (las glándulas mamarias) empiezan ya a preparase para la lactancia. Estos cambios orgánicos provocan unos síntomas característicos que aparecen desde los primeros días: sueño, cansancio, tensión en el pecho…

Es probable que sientas una sensación de hinchazón leve, pero por lo general no hay aumento de peso apreciable durante estas primeras semanas.

Cambios Internos

  • La menstruación se detiene: Esto es lo primero que te hace sospechar que estás embarazada pero puedes presentar un pequeño sangrado en el momento de la implantación del huevo en el útero (semana 4- 5). Esto puede ser uno de los primeros signos de embarazo pero es conveniente que se lo comentes a tu médico.
  • El útero empieza a crecer desde el principio mismo del embarazo. Tiene mucho camino por recorrer, ya que en apenas nueve meses, su tamaño tiene que aumentar de 6,5 cm a 32-33 cm, su peso pasar de unos 50 o 60 g a más de 1 kg y su capacidad, de 2 o 3 mililitros a 4 o 5 litros. De hecho para cuando termine el embarazo tendrá un tamaño 16 veces mayor que el que empezó- y comienza a hacer presión sobre la vejiga de la mujer. Dicha presión, junto con el aumento de flujo sanguíneo en los riñones pueden aumentar la necesidad de orinar con más frecuencia.
    • Desde fuera, sólo notarás los cambios a partir del cuarto o quinto mes del embarazo, cuando tu vientre comience a hincharse considerablemente, pero, con sólo un mes o mes y medio, el médico ya podrá, mediante la palpación, apreciar la transformación del útero: de la inicial forma triangular ha pasado a ser redondo, se ha flexibilizado y ya ha alcanzado el tamaño de una naranja.

Cambios Internos en mi Cuerpo en el primer trimestre del embarazo

  • Cambios de humor: En parte debido a los aumentos en los niveles de hormonas, puedes experimentar cambios súbitos de humor similares a los del síndrome premenstrual (una condición que experimentan algunas mujeres, caracterizada por cambios de humor, irritabilidad y otros síntomas físicos que se presentan poco antes de cada período menstrual). Especialmente a partir de la semana 6 hasta la 10.
  • Náusea matutina: El aumento en los niveles hormonales necesario para mantener el embarazo puede provocar “náusea matutinas”, una sensación de náusea acompañada a veces de vómitos. A pesar de esto, notarás que tu apetito aumenta.
  • Problemas digestivos: Los efectos de las hormonas en el músculo liso del intestino pueden ocasionar estreñimiento, acidez, indigestión y gases.
  • Fatiga: Muchas mujeres experimentan un gran cansancio y falta de energía, sobre todo en las primeras semanas.

¿Cambios en el Aparato Circulatorio?

  • Aumento del volumen sanguíneo: Durante los tres primeros meses del embarazo tu organismo produce más sangre, porque se  requiere un mayor volumen para poder suministrarle un flujo adicional al útero, de esta manera  tu bebé tendrá los nutrientes y el oxígeno necesario para su desarrollo y crecimiento. El volumen sanguíneo  aumenta aproximadamente en un 40 a un 50% entre el inicio y el fin del embarazo. Esto te dará una apariencia rosada a la piel y a la vez puede ser la causa del edema o hinchazón. Es normal, pero si te preocupa, consulta con tu médico.
  • Aumento del número de latidos cardiacos. Debido al aumento del volumen sanguíneo el corazón late más deprisa porque tiene que bombear más sangre. La frecuencia cardiaca se acelera entre 10 y 15 latidos por minuto, incluso durante el sueño y algo más en caso de que sean gemelos. Los latidos cardiacos  oscilan entre 60 y 90 latidos por minuto. El gasto cardiaco aumenta en un 30 ó un 50% desde el final del primer trimestre hasta el final del embarazo y permitirá que tu cuerpo se adapte a los esfuerzos adicionales que inevitablemente hay que realizar durante el embarazo. La misión de la sangre de la madre durante el embarazo es suministrar las sustancias necesarias para el desarrollo del feto y eliminar los desechos, utilizando como intermediario un órgano que se crea ex profeso durante el embarazo: la placenta
  • Las venas: El crecimiento del útero que se inicia en este trimestre, dificulta a veces el retorno de la sangre desde los miembros inferiores hacia el corazón; las piernas tienen tendencia a hincharse y existe riesgo de aparición de varices. Si la hinchazón no desaparece tras el descanso nocturno, debes comentárselo a tu médico. El problema puede estar relacionado con una presión arterial elevada.
    • Si la vena cava inferior (que es la encargada de devolver la sangre de la parte inferior del cuerpo al corazón) queda comprimida por el útero, se pueden sufrir molestias, especialmente cuando se está acostada sobre la espalda. Para evitarlas, basta con desbloquear dicha vena: lo mejor es acostarse –ya durante todo el embarazo- sobre el costado izquierdo, ya que la vena cava inferior pasa a la derecha del útero.
  • Efectos Hormonales: En las primeras semanas, los niveles de progesterona, una hormona que es necesaria para mantener el embarazo, se elevan impresionantemente y esta elevación repentina puede, por sí sola, ponerte a dormir.

Otro efecto importante, pero que no notarás, es que tus ligamentos empiezan a suavizarse haciendo espacio para el bebé en crecimiento.

Cambios en el aparato digestivo

El aumento de progesterona, reduce la movilidad y el tono del intestino, puede ocasionar cierta pereza a la hora de ir al WC. El caso contrario, la diarrea, es rara en el embarazo. Si aparece, debes acudir al médico para controlar una excesiva pérdida de líquidos y sales minerales.

Cambios Externos

Cambios en los pechos: los pechos también empiezan a hincharse y a aumentar de peso desde los primeros meses. Este desarrollo se acompaña a veces de picores y punzadas. Las glándulas mamarias son las causantes de la inflamación de los pechos y de que los mismos se vuelvan más suaves y sensibles en preparación para cuando llegue el momento de la lactancia.

Estos cambios se deben a un gran incremento de las hormonas conocidas con los nombres de estrógeno y progesterona. Los mismos están relacionados con el hecho de ir preparando tu organismo para el momento en el que deberás alimentar a tu bebé.

  • Los pezones también crecen y se hacen prominentes.
  • Las aréolas (la zona pigmentada que rodea los pezones) se agrandan y oscurecen; es posible que se cubran de bultos pequeños, de color blanco, llamados “glándulas o tubérculos de Montgomery”. Durante el embarazo estas glándulas se amplían, y siguen haciéndolo mientras dura la lactancia materna. Su número puede variar considerablemente, aunque normalmente encontramos entre 4 y 28 por la areola.
    • Se cree que estas pequeñas glándulas productoras de grasa o aceites secretan a su vez una sustancia lubricante y de protección, que altera el pH de la piel y evita el crecimiento bacteriano. Estas glándulas secretan también una pequeña cantidad de leche que ayuda a mantener la piel de la areola sana y elástica.
    • Para preservar la función antibacteriana de los tubérculos de Montgomery, simplemente enjuaga los pezones con agua limpia mientras te bañas. El uso de jabón en los senos no es recomendable ya que puede eliminar estos aceites de protección y resecar la piel.
  • En algunas mujeres, aparecerá una especie de red de líneas azuladas justo debajo de la piel, que aumentará a medida que el fluido sanguíneo vaya provocando el agrandamiento de sus pechos.

Sigue estos consejos para aliviar las molestias en el pecho:

  • Utiliza sujetadores que se adapten a tu talla de pecho. A lo largo del embarazo es normal aumentar varias tallas y pasar de la copa B a la D.
  • Cuando escojas sujetador, evita los que tienen varillas internas. Suelen ser menos confortables a la hora de sostener los senos. También debes saber que los sujetadores de algodón son más cómodos que los sintéticos. Esta clase de sujetador minimizará el estiramiento del tejido mamario y la posterior falta de elasticidad y turgencia.
  • Si vas a practicar ejercicio, emplea sujetadores especialmente adaptados para ello.
  • Utiliza un sujetador para la noche de algodón suave y holgado, que te sostenga el pecho mientras duermes.
  • Usa almohadillas protectoras desechables o lavables si tienes secreción en los pechos.
  • Evita lavar la aréola y los pezones con jabón, ya que reseca la piel.

Si eres una de las mujeres que no notas ningún cambio significativo en el tamaño de tus pechos durante el embarazo, no te preocupes. Esto no tiene nada que ver con tu capacidad para tener un buen embarazo o para dar de mamar a tu futuro bebé.

Mucosas: Todas las mucosas están congestionadas, por eso es normal que te sangren las encías (sentirás que tus encías están más sensibles e inflamadas y pueden sangrar fácilmente, sobre todo al cepillarte los dientes) y que se te tapone más la nariz.

Secreción vaginal: Algunas mujeres dicen tener secreción vaginal más abundante (aunque sin mal olor ni picazón) también causada por los cambios hormonales. y aparece una línea oscura desde el ombligo hasta el pubis. En tu higiene diaria, usa jabones neutros.

Crece la cintura: La cintura se ha desdibujado aunque el útero sólo tiene el tamaño de una naranja. La ropa empieza a ajustarse a la cintura, ya que el tamaño del abdomen comienza a aumentar para hacer lugar al feto en crecimiento.

Aumentan las caderas: En el segundo mes notarás que se han ensanchado un poco, esto es para darle cabida al bebé.

Cambios en piel, uñas y pelo: El incremento de hormonas es el causante de que, en este trimestre, sientas que tu piel se vea más hidratada y con mejor color, tu pelo más brillante y fácil de peinar y tus uñas más resistentes.

Aumento de peso: Aunque no es muy notorio en este periodo, puede haber un aumento en tu peso corporal. Se recomienda que no sea de más de 1 a 3 kg.

Recuerda

El embarazo es un fenómeno normal durante el cual experimentarás diferentes y nuevas emociones. Trata de disfrutar cada etapa de este periodo de tu vida.
Cada embarazo es diferente. Sigue el ritmo natural y esto te permitirá disfrutar cada experiencia y reducir el estrés. Este es el momento para bajar en tus actividades y escuchar a tu cuerpo.

Referencias