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Cambios de Humor al Principio del Embarazo

Última actualización 13 de agosto 2013
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Cambios de humor durante el embarazo

El embarazo puede ser excitante, aburrido, satisfactorio a la vez que angustioso y todo esto, lo puedes sentir al mismo tiempo. Esto se debe a un conjunto de factores (hormonales, afectivos y laborales), que tienden a conducirte a un estado de desequilibrio emocional.

Cambios Internos

Aunque los cambios súbitos de humor se pueden achacar a la fatiga del principio del embarazo, al estrés y a los cambios en el metabolismo, las hormonas son, en realidad, las principales causantes de esta variación inmediata de emociones. En el principio del embarazo, tu cuerpo se inunda de hormonas incluyendo progesterona y estrógenos. Estos cambios hormonales, los cuáles son más dramáticos entre la semana 6 y la 10 y al final del embarazo, pueden afectar significativamente la química de tu cerebro y, por lo tanto, tu humor.

Además del cambio hormonal, el embarazo en sí puede provocar intensas emociones –tanto positivas como negativas- Estás experimentando un cambio mayor en tu vida y es normal que venga acompañado de un huracán de sentimientos. Cada embarazada responde de diferente manera a estos cambios, algunas tienen fuertes emociones (buenas y malas) y otras se sienten más deprimidas y ansiosas.

Incluso si estás encantada con tu embarazo, habrá momentos en los que lamentarás la pérdida de libertad o la exclusividad de la relación con tu pareja. Si tienes problemas económicos o de trabajo, seguramente te preocuparás y no podrás concentrarte en tus labores.

Mientras tanto, tu cuerpo va cambiando y expandiéndose para acomodarse a la gestación. Algunas mujeres tienen problemas para aceptar los cambios que empiezan a observar en sus cuerpos y otras descubren que pierden el sueño con lo que se incrementa ese sentimiento de desorientación. Quizás comiences a sentirte poco atractiva o “gorda”, o creas que tu compañero te ve así, o te inquietes pensando si podrás volver a tu peso normal después de tener al bebé.

Incluso si deseas a tu bebé con toda tu alma y estás muy feliz e ilusionada, habrá momentos en los que lamentarás la pérdida de libertad o la exclusividad de la relación con tu pareja. Quizás te preocupes pensando si el bebé nacerá sano, si les alcanzará el dinero cuando dejes de trabajar, o si serás una buena madre. Puede que te inquiete también tu relación con tus otros hijos: te preguntas si serás capaz de darles a todos la atención que necesitan. Si tu familia vive lejos de ti, es posible que algunos días te sientas triste por no poder compartir con todos tus seres queridos este momento tan especial.

Finalmente, los síntomas físicos del embarazo, como acidez (agruras), cansancio o fatiga y ganas de orinar frecuentemente, también pueden resultarte molestos. A veces puedes incluso tener la sensación de que no consigues controlar tu propio cuerpo.

Todo este conjunto de factores es suficiente como para que tus emociones sufran más altibajos que una montaña rusa.

En este momento es muy importante recibir apoyo de tu pareja y de tu familia. Nunca como ahora necesitas sostén y ánimo para desarrollar durante estas semanas, tu identidad como madre. Es frecuente experimentar una necesidad de protección y contención afectiva inusual para tu modo de ser, que te hace sentir diferente a ti misma.

La reacción de tu pareja a tu embarazo: Si planearon o no el embarazo, no los salva de tener sentimientos encontrados con respecto a este proceso. Pueden preocuparles las circunstancias del momento de vida actual, si estará o no sano y cómo se ajustarán a la maternidad y a la paternidad.

La pareja se considera de primordial importancia al involucrarse totalmente en el proceso de tener un hijo y su participación activa e interesada le permite el acceso a información antes considerada sólo femenina.

Los hombres se convierten en excelentes “compañeros de embarazo” cuando descubren con alegría lo profundo y trascendental del proceso que ambos están viviendo. El fenómeno personal de la paternidad se nutre con un vínculo más intenso con la mujer y más precoz con el hijo, aún en el útero.

Anima a tu pareja a que identifique sus dudas y sentimientos, esto hará que se afiance su relación y los ayudará a iniciar el importante trabajo de preparar el hogar para recibir al bebé.

¿Qué puedo hacer para sentirme mejor?

Trata de recordar que este torbellino emocional es completamente normal en tu situación. Es importante que dediques un esfuerzo consciente a cuidar de ti misma en estos meses tan intensos. Mantente físicamente saludable. Come bien, ejercítate, y descansa bastante.

  • Tranquilidad. Resiste la tentación de hacer demasiadas cosas. No hay nada más importante que cuidarte, pues al hacerlo, también estás cuidando de tu bebé.
    • Siéntate o acuéstate por 15-20 minutos en la casa o en el trabajo. Si puedes hacerlo ahí, trata de usarlos para relajarte en un lugar tranquilo, tal vez leyendo un libro o escuchando música relajante.
    • Durante los fines de semana o en cualquier momento cuando estés en casa, trata de tomar una siesta breve cuando tengas tiempo, puedes aprovechar el momento de la siesta de tus otros hijos.
  • Habla de tus emociones. Comparte tus preocupaciones con amigos que te entiendan. A menudo, hablar de tus miedos te ayuda a disiparlos o a vislumbrar algunas soluciones. No pretendas que ellos “se den cuenta”.
  • Fortalece el vínculo con tu pareja. Compartir tus sentimientos con tu esposo y reafirmarle que lo amas, le ayudará a ser más comprensivo y a no tomarse tus malos humores o altibajos como un ataque personal. Asegúrate de cuidar la relación. Fortalece tu conexión con él ahora para que los dos puedan apoyarse mutuamente cuando llegue el bebé.
    • Si estás soltera, acércate a tus amigos y a tu familia. Así recibirás también su apoyo, algo vital para ti y para tu bebé cuando nazca.
  • Haz algo que te haga sentir bien. Cuando te sientas angustiada o nerviosa, consiéntete un poquito. Quizás te ayudará echar una siestecita, dar un paseo, recibir un masaje prenatal, irte al cine con una amiga o planear una cena romántica con tu esposo.
  • Cuida tu aspecto. No dejes de arreglarte porque estar en estado no es estar enferma, así que no tienes porqué dejar de sentirte guapa. Es muy positivo para ti continuar con las atenciones que te dispensabas antes del embarazo. Ve a la peluquería, maquíllate y compra la ropa pre-mamá que más te favorezca.
  • Reduce el estrés. Identifica las fuentes de estrés en tu vida y suprime o cambia las que puedas. Duerme tanto como necesites, come bien, haz ejercicio, y diviértete. Si aún así te notas ansiosa y estresada, prueba con una clase de yoga prenatal, meditación u otra técnica de relajación. También puedes consultar con un psicoterapeuta.
    • Pide ayuda con los quehaceres de la casa y no te preocupes si no los terminas.
    • No temas decir “no puedo” o “no quiero” cuando es necesario. Date espacio para disfrutar de un momento de tu vida “breve y maravilloso”. Nada es más importante en esta etapa de tu vida que tú misma y tu bebé.
    • Asiste a clases prenatales y de alumbramiento y lee libros sobre el embarazo. Sabiendo qué esperar, escuchando a los profesionales, y conociendo a otros futuros padres, podrá aliviarte el estrés.

Habla acerca de estos cambios de humor con otras embarazadas. No tomes ninguna medicina para la depresión ó cambios de humor, incluyendo remedios herbales. Siempre consulta a tu médico ó partera antes de tomar cualquier medicamento, o prescripción durante el embarazo.

¿Pueden presentar un problema los cambios de humor del embarazo?

Para algunas mujeres, los cambios de humor del embarazo causan depresión y ansiedad más seria. Estos problemas son conocidos como los Trastornos de Humor del Embarazo. Los Trastornos de Humor pueden afectar a cualquier mujer y pueden empezar con poca o ninguna señal.

Si tus cambios de humor  no parecen mejorar después de haber probado todos estos remedios, y tienes síntomas  como problemas del sueño, cambios en los hábitos alimenticios (pérdida completa del apetito o incapacidad de parar de comer), y cambios de humor exagerados durante mas de dos semanas, debes hablar con tu médico para que te refiera a un psicólogo Podrías estar entre el 10 por ciento de las mujeres que sufren una depresión leve o moderada durante el embarazo.

Si finalmente, las alteraciones del ánimo se hacen muy frecuentes e intensas, puede que padezcas una condición llamada desorden bipolar, en la que los estados de ánimo pasan repentinamente de una fuerte depresión a la manía (euforia y energía extremas). Si sospechas que estás en alguna de estas situaciones, es muy importante que te pongas en manos de un profesional para que te trate durante el embarazo. Las investigaciones demuestran que los problemas emocionales no tratados pueden afectar el bienestar físico del bebé y aumentar el riesgo de partos prematuros y de depresión postparto. Tanto la psicoterapia como el tratamiento médico son efectivos en el tratamiento de estas afecciones para que tú y tu bebé estén bien durante la gestación y en el futuro.

Referencias

http://www.nacersano.org/centro/9257_9693.asp

http://www.nacersano.org/centro/9257_10075.asp