Menú

Infogen


Ir al Consultorio Virtual

Cáncer de vagina

Última actualización 18 de Marzo 2015

El cáncer de vagina es una enfermedad por la cual se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la vagina.

¿Qué es el cáncer?

El cuerpo está formado por trillones de células vivas que crecen, se dividen en nuevas células y mueren en una forma ordenada. Durante los primeros años de la vida, las células se dividen más rápidamente y, una vez que la persona llega a ser adulto, las células se dividen únicamente para reponer a las que van muriendo o para reparar algún daño.

El cáncer se inicia cuando las células en algún lugar del cuerpo empiezan a crecer sin control. Existen muchos tipos de cáncer, pero todos ellos empiezan por el crecimiento sin control de células anormales.

El crecimiento de las células cancerosas es diferente del de las células normales. En vez de morir, las células cancerosas continúan creciendo y formando nuevas células anormales. En la mayoría de los casos, estas células forman lo que se llama un “crecimiento o tumor”. Las células cancerosas pueden también invadir (crecer dentro de) otros tejidos; esto es algo que las células normales NO pueden hacer.

Las células se convierten en cancerosas debido al daño que se hace en su AND. El ADN se encuentra en todas las células de nuestro cuerpo y dirige sus acciones. En una célula normal, cuando el ADN se daña, la célula misma repara el daño o muere. En las células cancerosas, el ADN dañado no se repara pero la célula no muere como debería hacerlo, en cambio, esta célula sigue haciendo nuevas células –con el mismo ADN dañado- que el cuerpo no necesita.

Las personas pueden heredar el ADN dañado, pero es más probable que el daño en el ADN se produzca por errores que a veces suceden en el momento de la reproducción celular o por algo que se encuentra en nuestro medio ambiente. En algunos casos la causa del cambio en el ADN es algo obvio, como por ejemplo el tabaquismo, pero es muy probable que no se encuentre una causa clara.

¿Cómo se disemina el cáncer?: Las tres maneras en que el cáncer se disemina en el cuerpo son las siguientes:

  • A través de los tejidos. El cáncerinvade el tejido normal que lo rodea.
  • A través delsistema linfático. El cáncer invade el sistema linfático y circula por los vasos linfáticos hacia otros lugares del cuerpo.
  • A través de lasangre. El cáncer invade las venas y los capilares, y circula por la sangre hasta otros lugares del cuerpo.

Cuando las células cancerosas se separan del tumor primario (original) y circulan a través de la linfa o la sangre hasta otros lugares del cuerpo, se puede formar otro tumor (secundario). Este proceso se llama metástasis. El tumor secundario (metastásico) es el mismo tipo de cáncer que el tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer de mama se disemina hasta los huesos, las células cancerosas de los huesos son en realidad células de cáncer de mama. La enfermedad es cáncer metastásico de mama, no es cáncer de hueso.

Los diferentes tipos de cáncer pueden comportarse en forma muy diferente. Crecen en tiempos diferentes y responden a diferentes tratamientos. Esta es la razón del por qué las personas con cáncer necesitan un tratamiento que esté dirigido a su tipo particular de cáncer.

¿Cuál es la diferencia entre un tumor canceroso y un tumor benigno?: No todos los tumores son cancerosos. A los tumores que no son cancerosos se les llama “benignos”. Los tumores benignos también pueden causar problemas; pueden crecer tanto que presionan órganos y tejidos. Sin embargo, NO pueden crecer dentro de (invadir) otros tejidos. Y tampoco pueden extenderse a otras partes del cuerpo (metástasis). Los tumores benignos casi nunca amenazan la vida.

Cáncer de vagina

La vagina es el pasaje a través del cual salen los fluidos del cuerpo durante los períodos menstruales y a través del cual nacen los bebés. También se conoce como “canal de parto”. La vagina conecta el cuello uterino (la abertura de la matriz o útero) y la vulva (los pliegues formados por la piel alrededor de la abertura de la vagina).

CV-1

El cáncer de vagina es el cáncer ginecológico más raro ya que representa sólo el 1% de estos, pero la vagina puede ser lugar donde asienten metástasis de tumores con otro origen. Es muy raro verlo en la embarazada. El cáncer que inicia en la vagina (cáncer vaginal primario), es muy raro.

Tipos de cáncer vaginal

Existen varios tipos de cáncer vaginal:

Cáncer de células escamosas: Cerca de un 70 % de los cánceres vaginales son de células escamosas, las células planas y delgadas que revisten la vagina.

Son más comunes en el área superior de la vagina cerca del cuello uterino. Son cánceres que se desarrollan lentamente. Al principio, algunas de estas células normales, sufren cambios cancerosos que, más tarde, se convierten en células cancerosas. Este proceso puede tomar muchos años.

El término médico que se usa para nombrar esta condición pre-cancerosa es: neoplasia vaginal intraepitelial el cual significa que la condición precancerosa se encuentra únicamente en la capa superficial de la vagina (el epitelio).

Existen tres tipos: VAIN, VAIN1, VAIN2 Y VAIN3. Este último indica un progreso más hacia un cáncer verdadero.

VAIN es más común en las mujeres a las que les quitaron el útero (histerectomía) y en aquellas que fueron previamente tratadas de cáncer o pre cáncer cervical.

Anteriormente, se utilizaba más el término displasia en vez de VAIN.

Adenocarcinoma: El cáncer que se inicia en las células de las glándulas, se denomina adenocarcinoma. Cerca de un 15 % de los casos de cáncer vaginal son de este tipo.

El tipo más usual de adenocarcinoma vaginal se presenta en mujeres de más de 50 años. Pero el tipo denominado adenocarcinoma de célula clara ocurre con más frecuencia en mujeres jóvenes que fueron expuestas al medicamento dietilbestrol cuando aún estaban dentro del útero materno.

Melanoma: El melanoma se produce en las células de la piel que producen el pigmento que le da color. Estos cánceres se presentan con más frecuencia en las áreas del cuerpo que se han expuesto a los rayos solares, pero igualmente se pueden formar en la vagina o en otros órganos internos.

Cerca del 9% de los casos de cáncer de vagina son de este tipo.

El cáncer varía en tamaño, color y patrón de crecimiento.

Sarcoma: El sarcoma es un cáncer que se inicia en las células de los huesos, músculos o tejido conectivo. Cerca de un 4% de los casos de cáncer vaginal son sarcomas.

Este tipo de cáncer se forma en las células profundas de la vagina, no en la superficie. Existen varios tipos de sarcomas: Rabdomiosarcomas es el más común de los sarcomas vaginales, se presenta más en niñas y es raro en adultos. El leiomiosarcomas, por el contrario, se presenta en adultos y aparece en mujeres mayores de 50 años.

Otros cánceres: Los cánceres que se inician en la vagina son más raros que los cánceres que se inician en otros órganos 8como en el cuello del útero, en el recto o en la vejiga) y después se extienden a la vagina. Estos cánceres reciben el nombre del sitio donde se iniciaron.

Igualmente el cáncer que involucra al cuello uterino y a la vagina se considera como un cáncer cervical. Igualmente, el cáncer que afecta a la vulva y a la vagina, se considera un cáncer vulvar.

Factores de riesgo

Cualquier cosa que aumenta el riesgo de contraer una enfermedad se llama factor de riesgo. Por ejemplo, exponerte a una luz solar fuerte durante mucho tiempo es un factor de riesgo para tener cáncer de piel.

Existen diferentes factores de riesgo. Algunos, como la edad y la raza, no pueden cambiarse. Otros pueden relacionarse con el estilo de vida elegido por la persona como por ejemplo fumar, beber o tener una dieta no sana. Algunos factores representan más riesgo que otros. Tener un factor de riesgo, o incluso varios, no quiere decir que la persona tendrá la enfermedad pero, no tener ningún factor de riesgo, tampoco quiere decir que NO tendrás la enfermedad.

Los científicos han descubierto que existen ciertos factores de riesgo que hacen que una mujer tenga más posibilidad de desarrollar cáncer de vagina, pero muchas de las mujeres que tienen cáncer de vagina no tienen ningún factor de riesgo aparente.

Entre los factores de riesgo del cáncer de vagina se incluyen los siguientes:

Edad avanzada (60 años o más): el cáncer de células escamosas se presenta más bien en mujeres de más de 60 años. Sólo el 15% se presenta en mujeres menores de 40 años.

Infección por virus del papiloma humano (VPH): el Virus del Papiloma Humano (VPH) es un grupo de más de 150 tipos de virus relacionados. Se les llama así porque algunos de ellos son causa de un tipo de crecimiento de tejidos llamados “papilomas o verrugas” las cuales no son cancerosas.

Los diferentes tipos de virus pueden ser causa de diferentes verrugas en diferentes partes del cuerpo. Algunos de ellos son causa de los mesquinos en manos o pies, otros pueden ser causa de las verrugas en los labios o en la lengua.

Algunos tipos de VPH pueden infectar los genitales masculinos y femeninos o el área anal produciendo verrugas que pueden apenas distinguirse o bien pueden abarcar un gran espacio de tejido. El término médico es “condiloma acuminado”. Son dos los tipos de VPH que causan casi todas las verrugas genitales: el VPH 6 y el VPH 11.

Los otros tipos de VPH se han ligado al cáncer de cuello uterino y vulva en la mujer y cáncer de pene en el hombre. Se dice que estos tipos de VPH son de alto riesgo e incluye a: el VPH 16, el VPH 18, el VPH 31 y otros.

La infección por un VPH de alto riego puede no dar signos visibles sino hasta que se desarrolla el cáncer. El VPH se pasa de una persona a otra durante el contacto de piel a piel. Una forma es a través del contacto sexual que incluye el sexo vaginal, anal u oral.

Cerca de 9 de cada 10 cánceres vaginales están ligados a la infección por VPH.

Tener antecedentes de células anormales en el cuello del útero: Esto incrementa el riesgo de presentar cáncer vaginal de células escamosas.Algunos estudios sugieren que el tratamiento del cáncer cervical con radiaciones puede incrementar el cáncer de vagina. Esto no ha sido confirmado.

Tabaquismo: esto es un factor de riesgo que duplica la posibilidad de cáncer vaginal.

Alcoholismo: en un estudio realizado a mujeres alcohólicas se encontró más casos de cáncer de vagina de los que se esperaban.

VIH: la infección con el virus de inmunodeficiencia humana que es causa del SIDA, incrementa también el riesgo de cáncer de vagina.

Irritación vaginal crónica: en algunas mujeres, los ligamentos pélvicos se han debilitado y esto permite que el útero se “caiga” a la vagina o aún hasta más afuera. A este problema se le llama “prolapso uterino” y puede irritar la vagina en forma crónica. Algunos estudios sugieren que esta irritación puede ser causa de cáncer vaginal de células escamosas. Esto no ha sido conclusivo.

Exposición a “dietiestilbestrol” (DES) durante la vida fetal (un medicamento hormonal que se les administraba a las embarazadas en riesgo de abortar durante la década de los 50´s.

¿Cuál es entonces la causa del cáncer de vagina?

La causa exacta se desconoce pero los científicos han encontrado que se asocia a los factores de riesgo que mencionamos anteriormente. Los estudios actuales están dirigidos a conocer el por qué estos factores de riesgo hacen que las células vaginales se hagan cancerosas.

Síntomas

Con frecuencia, el cáncer de vagina no causa síntomas tempranos y se descubre casualmente cuando el médico te hace una prueba de Papanicolaou de rutina.

Pero si llegaran a presentarse síntomas, éstos podrían incluir:

  • Flujo vaginal o sangrado que no es normal para ti. El sangrado puede ser anormal por lo fuerte o por el momento en que se presenta (como por ejemplo cuando llega después de la menopausia), sangrado entre los periodos o cualquier otro sangrado que sea más largo o fuerte de lo que es normal en ti.
  • Un cambio en los hábitos para ir la baño como por ejemplo tener presencia de sangre en las heces fecales o en la orina; que vayas al baño más seguido de lo que acostumbrabas o, por el contrario estar estreñida.
  • Dolor en la pelvis, en el área debajo de tu estómago y entre los huesos de las caderas, especialmente cuando orinas o cuando tienes relaciones sexuales.

Cuando se presentan síntomas, estos pueden ser causados por el mismo cáncer de vagina o por otros problemas. Es importante que acudas de inmediato a tu ginecólogo si presentas cualquiera de estos problemas.

Diagnóstico

Para detectar (encontrar) y diagnosticar el cáncer de vagina, el ginecólogo utiliza varias pruebas que examinan la vagina y otros órganos de la pelvis.

Examen físico y antecedentes: empezará por hacerte un examen físico del cuerpo para verificar tu estado de salud general y te preguntará sobre tus hábitos de salud, enfermedades anteriores y tratamientos que te hayan administrado. Y después te hará un examen pélvico.

Examen pélvico: El médico introduce uno o dos dedos cubiertos con guantes lubricados en la vagina y coloca la otra mano sobre la parte baja del abdomen para palpar el tamaño, la forma y la posición del útero y los ovarios. Después, introduce un espejo vaginal en la vagina para observar con más detenimiento las paredes de la vagina y el cuello uterino, Al mismo tiempo te hará una prueba de Papanicolaou.

En esta exploración, es probable que examine también los otros órganos de la pelvis para determinar el lugar de origen del cáncer y los órganos a los que se pudo haber diseminado.

Si se encuentran células anormales en la prueba de Papanicolaou, el médico tendrá que hacer una biopsia de tejido de la vagina para ser observada en el microscopio y determinar el tipo y estadio de las células cancerosas.

Después de diagnosticarse el cáncer de vagina, es importante para el médico determinar si las células cancerosas se diseminaron dentro de la vagina o hasta otras partes del cuerpo.

El proceso usado para determinar si el cáncer se diseminó dentro de la vagina o hasta otras partes del cuerpo se llama estadificación”. La información obtenida en este proceso, determina el “estadio” de la enfermedad. Es importante saber en qué estadio se encuentra la enfermedad para que el médico pueda planear el tratamiento que se debe aplicar.

En el proceso de estadificación, tu médico podría pedirte cualquiera de los siguientes procedimientos:

  • Biopsia: se puede realizar una biopsia para determinar si el cáncer se diseminó hasta el cuello del útero. También se puede hacer una biopsia de la vulva para determinar si el cáncer se diseminó hasta ella.
  • Radiografía del tórax: radiografía de los órganos y los huesos dentro del tórax (protegiendo el abdomen con un mandil de plomo).
  • Cistoscopia: procedimiento para observar el interior de la vejiga y la uretra y verificar si hay áreas anormales.
  • Uretroscopía: procedimiento para observar el interior de los uréteres (conductos por los que baja la orina de los riñones a la vejiga) para verificar si hay áreas anormales.
  • Proctoscopia: procedimiento para observar el interior del recto para determinar si hay áreas anormales.
  • Exploración por TC (tomografía computarizada).
  • Resonancia Magnética.
  • Linfangiografía: procedimiento mediante el cual se toman radiografías del sistema linfático. Esta prueba ayuda a determinar si el cáncer se diseminó hasta los ganglios linfáticos.

Las siguientes etapas o estadios se emplean para la clasificación del cáncer de la vagina:

Etapa 0 ó carcinoma in situ (carcinoma temprano): El cáncer de la vagina en etapa 0 es un cáncer temprano. El cáncer se encuentra dentro de la vagina únicamente y sólo en unas cuantas capas celulares.

Etapa I: El cáncer se formo y se encuentra en la vagina, pero no se ha diseminado fuera de ésta.

Etapa II: El cáncer se ha diseminado a los tejidos externos que se encuentran en la parte inmediatamente afuera de la vagina, pero no ha llegado hasta la pared y huesos de la pelvis.

Etapa III: El cáncer se ha diseminado a los huesos de la pelvis. Las células cancerosas también se pueden haber diseminado a otros órganos y a los ganglios linfáticos de la pelvis. (Los ganglios linfáticos son estructuras pequeñas, en forma de frijol, que se encuentran por todo el cuerpo y cuya función es producir y almacenar células que combaten la infección.)

Etapa IVA: El cáncer se ha diseminado a la vejiga o al recto.

Etapa IVB: El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, como los pulmones.

Recurrente: Enfermedad recurrente significa que el cáncer ha vuelto a aparecer (recurrido) después de haber sido tratado. Puede volver a aparecer en la vagina (recurrencia localizada) o en otro lugar (recurrencia a distancia).

La probabilidad de recuperación (pronóstico) y elección de tratamiento dependerán de la etapa en la que se encuentra el cáncer (si está solamente en la vagina o se ha diseminado a otros lugares) y el estado de salud general de la embarazada.

Tratamiento

Al terminar las pruebas de diagnóstico, tu equipo médico (tu ginecólogo, un ginecólogo- oncólogo, el radiólogo y el oncólogo médico especializado en la aplicación de quimioterapia y otros medicamentos para tratar el cáncer) te hará un plan de tratamiento que dependerá del tipo de cáncer y del estadio de la enfermedad cuando ha sido diagnosticada.

Pero también tendrán que tomar en cuenta otros factores como por ejemplo tu edad, tu estado de salud, si piensas embarazarte, etc. El cáncer de vagina puede afectar tu vida sexual y tu capacidad para tener hijos. Asegúrate de entender bien los riesgos y los efectos colaterales del tratamiento antes de hacer una decisión. Es probable incluso que necesites de una segunda opinión.

Algunos tratamientos se usan únicamente para el pre cáncer de vagina:

  • La cirugía con laser (vaporizaciones). Se usa una luz de alta energía para vaporizar el tejido pre canceroso. El médico tiene que estar seguro de que se hizo biopsia de la lesión principal y que el cáncer invasivo no está presente.
  • Los tratamientos tópicos. Se aplica el medicamento directamente en la lesión pre cancerosa.

 Para el cáncer invasivo existen tres tratamientos principales:

  1. Cirugía (extracción del cáncer y parte del tejido sano que lo rodea en una operación).
  2. Radioterapia (uso de dosis elevadas de rayos X u otros rayos de alta energía  para eliminar las células cancerosas y reducir tumores).
  3. Quimioterapia (uso de medicamentos para eliminar las células cancerosas).
  • La quimioterapia se puede tomar en forma oral, o puede ponerse en el cuerpo con una aguja en una vena o músculo. La quimioterapia se denomina un tratamiento sistémico ya que los medicamentos se introducen al torrente sanguíneo, viajan a través del cuerpo y pueden destruir las células cancerosas situadas fuera de la vagina.

El objetivo del tratamiento es quitar o destruir el cáncer para prevenir que se extienda, crezca o que se vuelva a presentar. Cuando el cáncer se ha extendido, el tratamiento es paliativo para evitar dolor o bloqueo de las vías urinarias o del tracto intestinal u otros síntomas.

Cáncer de vagina y embarazo: Si el cáncer se diagnostica en la primera mitad del embarazo, la aplicación inmediata del tratamiento dependerá de la opinión del cirujano y de las preferencias de la embarazada.

En la segunda mitad del embarazo el médico debe considerar la posibilidad de inducir el parto en el momento en el que se considere que el bebé ya es viable y han madurado sus pulmones para iniciar de inmediato el tratamiento.

Pronóstico

Depende del estadio del cáncer y del tipo de tumor.

Prevención

La mejor manera de prevenir el cáncer de vagina es evitar los factores de riesgo conocidos y descubrir y tratar cualquier pre-cáncer.

Evita la exposición al VPH: las infecciones suceden principalmente en las mujeres jóvenes.

La infección por VPH es muy común y, en la mayoría de los casos, el cuerpo puede luchar contra ella, pero cuando la infección persiste, se vuelve una situación crónica y, especialmente la causada por los tipos de VPH de alto riesgo, pueden ser causa de ciertos cánceres incluyendo el cáncer de vagina.

Retrasar el momento de inicio de las relaciones sexuales puede evitar el contagio y ayuda también a que limites el número de parejas sexuales y evite que tengas sexo con alguien que, a su vez, ha tenido múltiples parejas sexuales.

Una persona puede tener VPH sin haber tenido ningún síntoma, así que la falta de papilomas o verrugas no puede decir si tiene o no VPH pero sin embargo, si está infectado puede transmitir la enfermedad.

VPH y los hombres: los dos principales factores de riego de una infección por VPH en el hombre es la circuncisión y el número de parejas sexuales. Los hombres circuncidados tienen un riesgo menor de adquirir y permanecer infectado por VPH. No es clara cuál es la razón de esto pero tampoco es una garantía ya que también se ha visto VPH en hombres circuncidados.

Condones y VPH: Los condones proveen cierta protección contra el VPH cuando se utilizan correctamente, pero no protegen completamente porque no cubren todas las regiones de la piel infectadas por VPH como puede ser la piel del área genital.

Evita el tabaquismo: esta es otra forma de disminuir el riesgo de cáncer de vagina y de otros órganos.

Descubre y da tratamiento a las células pre-cancerosas. La mayoría de los cánceres de células escamosas inician como cambios pre-cancerosos en las células epiteliales a los que se les llama “neoplasias intraepiteliales o VAIN” las cuales pueden estar presentes durante muchos años antes de cambiar a un verdadero cáncer invasivo.

Aunque un frotis de Papanicolaou es una herramienta efectiva de revisión para cáncer cervical, no se puede confiar totalmente en ella para detectar cáncer vaginal. Sin embargo, si se realizan exámenes ginecológicos regulares, se podría reducir la mortalidad por cáncer vaginal ya que permiten al médico detectarlo a tiempo. Además, si informas a tu médico que has estado expuesta a DES en el útero, esto le permitirá obtener una supervisión más detallada.

Por otra parte, en la actualidad se ha desarrollado una vacuna para prevenir la infección por VPH, que puede prevenir tanto el cáncer vaginal y cervical relacionado con la infección por VPH. Habla con tu médico para conocer más sobre esta vacuna.

Documento elaborado con la colaboración y supervisión del médico cirujano especialista en oncología Dr. Eduardo Maafs Molina.

 Referencias: