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Cáncer de vulva y embarazo

Última actualización 18 de marzo 2015
Cáncer de vulva y embarazo

¿Qué es el cáncer?

El cuerpo está formado por trillones de células vivas que crecen, se dividen en nuevas células y mueren en una forma ordenada. Durante los primeros años de la vida, las células se dividen más rápidamente y, una vez que la persona llega a ser adulto, las células se dividen únicamente para reponer a las que van muriendo o para reparar algún daño.

El cáncer se inicia cuando las células en algún lugar del cuerpo empiezan a crecer sin control. Existen muchos tipos de cáncer, pero todos ellos empiezan por el crecimiento sin control de células anormales.

El crecimiento de las células cancerosas es diferente del de las células normales. En vez de morir, las células cancerosas continúan creciendo y formando nuevas células anormales. En la mayoría de los casos, estas células forman lo que se llama un “crecimiento o tumor”. Las células cancerosas pueden también invadir (crecer dentro de) otros tejidos; esto es algo que las células normales NO pueden hacer.

Las células se convierten en cancerosas debido al daño que se hace en su ADN. El ADN se encuentra en todas las células de nuestro cuerpo y dirige sus acciones. En una célula normal, cuando el ADN se daña, la célula misma repara el daño o muere. En las células cancerosas, el ADN dañado no se repara y la célula no muere como debería hacerlo, en cambio, esta célula sigue haciendo nuevas células –con el mismo ADN dañado- que el cuerpo no necesita.

Las personas pueden heredar el ADN dañado, pero es más probable que el daño en el ADN se produzca por errores que a veces suceden en el momento de la reproducción celular o por algo que se encuentra en nuestro medio ambiente. En algunos casos la causa del cambio en el ADN es algo obvio, como por ejemplo el tabaquismo, pero es muy probable que no se encuentre una causa clara.

¿Cómo se disemina el cáncer?: Las tres maneras en que el cáncer se disemina en el cuerpo son las siguientes:

  • A través de los tejidos. El cáncerinvade el tejido normal que lo rodea.
  • A través delsistema linfático. El cáncer invade el sistema linfático y circula por los vasos linfáticos hacia otros lugares del cuerpo.
  • A través de lasangre. El cáncer invade las venas y los capilares, y circula por la sangre hasta otros lugares del cuerpo.

Cuando las células cancerosas se separan del tumor primario (original) y circulan a través de la linfa o la sangre hasta otros lugares del cuerpo, se puede formar otro tumor (secundario). Este proceso se llama metástasis. El tumor secundario (metastásico) es el mismo tipo de cáncer que el tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer de mama se disemina hasta los huesos, las células cancerosas de los huesos son en realidad células de cáncer de mama. La enfermedad es cáncer metastásico de mama, no es cáncer de hueso.

Los diferentes tipos de cáncer pueden comportarse en forma muy diferente. Crecen en tiempos diferentes y responden a diferentes tratamientos. Esta es la razón del por qué las personas con cáncer necesitan un tratamiento que esté dirigido a su tipo particular de cáncer.

¿Cuál es la diferencia entre un tumor canceroso y un tumor benigno?: No todos los tumores son cancerosos. A los tumores que no son cancerosos se les llama “benignos”. Los tumores benignos también pueden causar problemas; pueden crecer tanto que presionan órganos y tejidos. Sin embargo, NO pueden crecer dentro de (invadir) otros tejidos. Y tampoco pueden extenderse a otras partes del cuerpo (metástasis). Los tumores benignos casi nunca amenazan la vida.

Acerca de la vulva

 La vulva es la parte externa de los genitales femeninos y está conformada por piel y tejido grasoso que rodea al clítoris y a las oberturas de la vagina y uretra. El tejido grasoso forma dos pliegues denominados “labios mayores” y “labios menores”.

Cáncer de Vulva

¿Qué es el cáncer de vulva?

El cáncer de vulva es un tipo raro de cáncer que se presenta generalmente en los labios mayores o menores. Con menos frecuencia, ocurre en el clítoris o en las glándulas de Bartholini encargadas de producir un líquido lubricante de tipo mucoso. Representa el 4% de los carcinomas de los órganos reproductivos femeninos.

Es un cáncer raro, pero es un padecimiento serio ya que afecta la función sexual de la mujer.

Es una enfermedad que se presenta más bien en la mujer madura y por lo tanto es extremadamente raro encontrarlo en la embarazada. Sin embargo, al retrasar la etapa de reproducción, este padecimiento es cada vez más frecuente durante elñ embarazo.

El cáncer suele desarrollarse con el transcurso de varios años. En primer lugar, las células precancerosas crecen en la piel de la vulva. Esta lesión se denomina neoplasia intraepitelial vulvar (NIV) o displasia. No todos los casos de NIV se convierten en cáncer pero es mejor tratarlos anticipadamente.

Clasificación

El cancer vulvar se clasifica en tres tipos principales dependiendo del tejido afectado:

  • Cáncer de células escamosas: es un tipo de cáncer de piel; casi el 90% de los carcinomas vulvares son de células escamosas. Generalmente se encuentra en los labios mayores y menores.
  • Adenocarcinoma: se inicia en las glándulas de Bartholini y ocupa un pequeño porcentaje de los carcinomas vulvares. Generalmente se encuentra a los lados de la obertura vaginal.
  • Melanoma: es otro tipo de cáncer de piel que llega al 2 – 4% de los carcinomas vulvares. Ocurre principalmente en el clítoris o en los labios menores. Las mujeres con melanoma en otras regiones del cuerpo tienen un riesgo incrementado de padecer cáncer vulvar.

Otros cánceres de vulva más raros incluyen la enfermedad de Piaget de la vulva en la cual se encuentran células adenocarcinomas en la piel de la vulva: el sarcoma, un tumor del tejido conectivo debajo de la piel; y el carcinoma verrugoso, un tumor de lento crecimiento de células escamosas que tiene aspecto de verruga.

Factores de riesgo

Se considera un factor de riesgo todo lo que incremente la posibilidad de contraer alguna enfermedad. Los factores de riesgo del cáncer de vulva son:

  • La edad: ¾ de las mujeres que lo desarrollan son mayores de 50 años. Sin embargo, cerca del 15% de las mujeres que desarrollan cáncer en la vulva tienen menos de 40 años de edad. En este caso, el cáncer se asocia a infecciones por VPH (virus del papiloma humano) y tabaquismo.
  • Infección por virus del VPH (riesgo elevado).
  • Inflamación crónica.
  • Deficiencia del sistema inmunológico. Las mujeres con un sistema inmunológico debilitado, tienen un riesgo incrementado de desarrollar cáncer. Un sistema inmunológico debilitado puede ser causado por el consumo de medicamentos con cortisona, por trasplantes de órganos, por el VIH (SIDA). Cuando una mujer tiene un sistema inmunológico debilitado, su cuerpo puede fácilmente desarrollar infecciones incluyendo la del virus del papiloma humano (VPH)
  • Múltiples parejas sexuales y enfermedades de transmisión sexual.
  • Incrementa el riesgo de desarrollar cáncer vulvar cuando la mujer tiene VPH.
  • Otros cánceres ginecológicos.

 Causa

El incremento en la incidencia del cáncer de vulva puede deberse a varias razones como pueden ser el aumento de infecciones por virus de papiloma humano. El VPH se ha considerado como el principal culpable de las neoplasias malignas (cánceres) de vulva pues cualquiera que sea el tratamiento, las recurrencias son frecuentes.

Otra de las causas que se ha considerado es el tabaquismo ya que hay muchas substancias del cigarro que pueden causar cáncer (carcinógenas) y las mujeres que fuman tienen una incidencia mayor de cáncer de vejiga, es posible que la orina que contiene estas substancias y que baña la vulva en el momento de orinar, pueda ser la causante de las lesiones malignas. En la actualidad, es frecuente ver lesiones “in situ” (precursor de cáncer o pre cancerosa) y condilomas (lesiones del papiloma humano) en embarazadas.

Síntomas

Muchas veces, el cáncer de vulva no tiene síntomas anticipados. Sin embargo, consulta a tu médico para que te haga un análisis si observas:

  • Presencia de tumores en el área de la vulva.
  • Presencia de verrugas en la vulva.
  • Una parte de la piel de la vulva que tiene textura o color diferente al resto de la vulva.
  • Heridas o úlceras en la vulva que no se curan.
  • Dolor para orinar.
  • Ardor, comezón o dolor en la vulva que continúa aún después de los tratamientos médicos.
  • Hemorragia de la vulva (diferente al sangrado de la menstruación) o flujo anormal
  • Cualquier cambio en tamaño, color o textura de un lunar en la vulva.

Es importante que hables con tu médico de inmediato si tienes cualquiera de estos síntomas. El diagnóstico temprano es clave para el éxito del tratamiento.

Diagnóstico

Los médicos harán uso de muchos estudios de laboratorio y de imagen para diagnosticar el cáncer de vulva y para saber si se ha diseminado a otros órganos o tejidos.

Algunos de estos estudios determinan también cuál es el mejor tratamiento. Para la mayoría de los cánceres, la biopsia es el único camino para hacer un diagnóstico definitivo. Cuando no es posible realizar la biopsia, el médico puede sugerir otras pruebas. Los estudios de imagen pueden usarse para saber si el cáncer se ha diseminado. Tu médico tendrá en cuenta estos factores cuando elija las pruebas que te va a realizar:

  • Tu edad y condición médica
  • El tipo de cáncer que sospecha.
  • La severidad de los síntomas.
  • Los resultados obtenidos en estudios anteriores.

Además del examen físico, los siguientes estudios pueden utilizarse para diagnosticar cáncer de vulva:

Examen pélvico. El médico palpa el útero, la vagina, los ovarios, las trompas de Falopio, la vejiga y el recto para verificar si no hay cambios.

Biopsia: una biopsia es la extracción de una pequeña parte de tejido para que sea examinado bajo el microscopio. Las otras pruebas pueden sugerir el cáncer, pero solamente con una biopsia se puede hacer un diagnóstico definitivo. La muestra que se extrae es analizada en el laboratorio por un patólogo (médico especializado en la interpretación de las pruebas de laboratorio, evaluación de células, tejidos y órganos para diagnosticar el padecimiento). El tipo de biopsia que se haga dependerá de la localización del tejido sospechoso.

Si la biopsia indica que hay cáncer de vulva, tu médico te pedirá que hagas una consulta con un ginecólogo – oncólogo que se especialice en tratar este tipo de cáncer.

Muestra de nódulo (ganglio) linfático: Los ganglios linfáticos son pequeños órganos en forma de frijolitos cuya función es ayudar en la lucha contra las infecciones. El procedimiento para determinar si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos es la “biopsia del ganglio centinela”. En este procedimiento se toma una muestra del primer (el centinela) ganglio. Las investigaciones han demostrado que si el primer ganglio está libre de cáncer, entonces es muy probable que no se haya diseminado.

Rayos X: Una radiografía es una forma de crear una imagen de las estructuras que se encuentran dentro del cuerpo por medio del uso de una cantidad pequeña de radiación.

Endoscopía: este estudio permite al médico visualizar la parte interna de tu cuerpo por medio de un pequeño y delgado tubo con una pequeña cámara en la punta llamado “endoscopio”. La mujer puede estar sedada cuando se inserta el tubo a través de la boca, ano, vagina, uretra o de una obertura quirúrgica.

Tomografía computarizada (CT o CAT SCAN). Una tomografía crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de Rayos X. Una computadora combina estas imágenes y las convierte en una vista detallada seccional que muestra cualquier anormalidad o tumor. Algunas veces, se puede inyectar un medio de contraste (un tinte especial) a través de la vena para ver con más detalle.

Resonancia Magnética: este estudio utiliza campos magnéticos, NO rayos X para producir imágenes del cuerpo. Igualmente se puede inyectar un medio de contraste para crear una imagen más clara.

PET Scan: es una forma de crear imágenes de los órganos y tejidos dentro del cuerpo. Se inyecta una pequeña cantidad de una substancia radioactiva a través de la vena. Esta substancia es absorbida principalmente por órganos y tejidos que utilizan la mayor parte de la energía. Debido a que el cáncer tiende a usar energía activamente, absorbe más de esta sustancia radioactiva. Un escáner detecta entonces esta sustancia para producir imágenes del interior del cuerpo.

Una vez que se han realizado estos estudios, tu médico revisará junto contigo el total de los resultados obtenidos. Si el diagnóstico es de cáncer, los resultados le ayudarán también a describir el cáncer.

Clasificación del estadio del cáncer

Fijar el estadio del cáncer es una forma de describir en dónde se localiza, si se ha diseminado y a dónde y si está afectando las funciones de otros órganos del cuerpo. Los médicos usan las pruebas de laboratorio para determinar el estadio del cáncer, así que no será definitivo sino hasta que se hayan completado todos los estudios sugeridos.

Saber el estadio le ayudará a tu médico a decidir qué tipo de tratamiento es mejor para ti y a predecir el pronóstico. Existen diferentes tipos de descripciones de estadios dependiendo del tipo de cáncer que tengas.

Una de las herramientas que usan para describir un tumor es el sistema TNM: Este sistema juzga tres factores: el tumor en sí mismo, los ganglios linfáticos a su alrededor y si el tumor se ha diseminado. Los resultados se combinan para determinar los estadios del cáncer para cada persona individualmente. Existen cinco estadios del 0 al IV.

TNM es una abreviación de Tumor, Nódulo y Metástasis. Los médicos toman en cuenta lo siguiente para determinar el estadio:

  • ¿Qué tan grande es el tumor primario y dónde está localizado? (T)
  • ¿Se ha diseminado a los ganglios o nódulos? (N)
  • ¿Se ha diseminado (metástasis) a otros órganos del cuerpo? (M)

Al usar el sistema TNM y agregando una letra o número (0 a 4) se describe el tamaño y la localización del tumor. Algunos estadios se dividen además en pequeños grupos que ayudan a describir más detalladamente el tumor.

  • TX: el tumor primario no puede ser evaluado.
  • T0: No hay tumor.
  • Tis: el tumor es un “tumor in situ”. Un cáncer temprano en la superficie de la piel que no se ha diseminado a ningún tejido.
  • T1: el tumor está únicamente en la vulva o en la vulva y perineo y mide 2 cm. o menos
  • T1a: el tumor está únicamente en la vulva o vulva y perineo, mide 2 cm. o menos y se ha diseminado menos de un milímetro a los tejidos circundantes.
  • T1b: el tumor está en la vulva o en la vulva y perineo, mide 2 cm o menos y se ha diseminado más de 1 milímetro a los tejidos circundantes.
  • T2: el tumor está únicamente en la vulva o en la vulva y perineo y mide más de 2 cm.
  • T3: el tumor, de cualquier tamaño, se ha diseminado a la parte baja de la uretra y/o a la vagina o ano.
  • T4: el tumor se ha diseminado a cualquiera de los siguientes: uretra superior, vejiga, mucosa rectal o se ha pegado al hueso púbico.

Ganglio o nódulo: La “N” en el sistema de estadios TNM corresponde a los nódulos (ganglios linfáticos). Los ganglios cerca de la pelvis y de la ingle se denominan “nódulos regionales” y a los ganglios en otras partes del cuerpo se les llama “nodulos linfáticos distantes”.

  • NX: los nódulos linfáticos no pueden ser evaluados.
  • N0: el cáncer no se ha diseminado a los nódulos linfáticos.
  • N1: el cáncer se ha diseminado a los nódulos linfáticos en el lado del cuerpo donde se encuentra el tumor.
  • N2: el cáncer se ha diseminado a ambas partes del cuerpo.

Metástasis distante: La M en el sistema TNM indica si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

  • MX: La metástasis distante no puede evaluarse.
  • M0: No hay metástasis distante.
  • Existen metástasis en otras partes del cuerpo.

Grupos de estadios del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones T, N y M:

  • Estadio 0: El cáncer no se ha diseminado de donde inició y está únicamente en la superficie de la piel de la vulva.
  • Estadio I: el tumor mide menos de 2 cm, no se ha diseminado. (T1, N0, M0).
  • Estadio IA: el tumor mide menos de 2 cm, no se ha diseminado y no tiene una profundidad mayor de 1 mm. (T1a, N0, M0).
  • Estadio IB: el tumor mide menos de 2 cm, no se ha diseminado y tiene una profundidad de más de 1 mm (T1b, N0, M0).
  • Estadio II: el tumor mide más de 2 cm, está en la vulva o perineo o en ambos, pero no se ha diseminado a los tejidos circundantes (T2, N0, M0).
  • Estadio III: el cáncer se ha diseminado a los tejidos circundantes (vagina, ano, uretra) y aparece en los nódulos de un lado del cuerpo pero no hay metástasis distante (T1 o T2, T3; N1, M0; T3, cualquier N0 o N1, M0).
  • Estadio IV A: El cáncer se ha diseminado a los ganglios circundantes en los dos lados del cuerpo o se ha corrido a la parte superior de la uretra, vejiga, recto o hueso pélvico (T1, T2, T3; N2, M0; o bien T4, cualquier N, M0).
  • Estadio IV B: cualquier cáncer que se ha diseminado a alguna parte distante del cuerpo (cualquier T, cualquier N, M1).

Recurrente: es el cáncer que regresa después del tratamiento. Si hay una recurrencia, es probable que se tenga que volver a clasificar su estadio usando el sistema que acabamos de ver.

Clasificación en grados

Graduación del tumor: Además del sistema TNM, los médicos oncólogos también describen un tumor primario por sus grados los cuales se determinan usando el microscopio para examinar el tejido de un tumor. El patólogo compara el tejido tumoral con tejido sano.

El sano contiene muchos tipos diferentes de células que se agrupan, a esto se le llama “diferenciadas”. El tejido de un tumor generalmente tiene células que se parecen (poco diferenciadas). Podemos decir que, mientras más se diferencian las células de un tejido, mejor es el pronóstico

GX: el grado del tumor no puede evaluarse

G1: las células tumorales están bien diferenciadas (contiene células que se ven saludables).

G2: las células tumorales están moderadamente diferenciadas (aparecen más células anormales que saludables).

G3: las células tumorales casi no están diferenciadas (la mayoría de las células parecen anormales).

G4: las células tumorales no están diferenciadas (las células difícilmente parecen células normales).

Fuente: AJCC Cancer Staging Manual, Seventh Edition (2010) published by Springer-Verlag New York, www.cancerstaging.net.

Tratamiento

En el cuidado médico de un cáncer, generalmente hay varios especialistas que trabajan en equipo (equipo multidisciplinario) para crear un plan de tratamiento general que combina diferentes tipos.

Las opciones que el equipo puede ofrecer depende del tipo y estadio del cáncer, de los posibles efectos colaterales y de las preferencias de la mujer afectada. El principal tratamiento es la cirugía y la quimioterapia y radiaciones se utilizan cuando, con la cirugía, no se pudo extirpar todo el tumor.

Las mujeres con cáncer de vulva están preocupadas acerca de si estos tratamientos afectarán su función sexual y fertilidad y de qué manera lo hará. Esto debe de aclararse totalmente antes de iniciar cualquier tratamiento.

Cirugía

Es la extracción del tumor y del tejido circundante en una operación quirúrgica realizada por el cirujano oncólogo. Las opciones quirúrgicas incluyen:

  • Cirugía con rayo laser: usa un rayo de luz que quema el cáncer. Puede usarse en condiciones precancerosas pero no para tratar un tumor invasivo.
  • Escisión: Es la remoción o extracción del tumor y de algo del tejido (sano) circundante. Si el procedimiento es extenso, se puede llamar “vulvectomía parcial.

Vulvectomía: es la extracción de toda la vulva. Puede ser en la que se quita nada más la parte superior de la piel, de toda la vulva o de toda la vulva y el tejido profundo incluyendo el clítoris.

Muchas mujeres pasan por una situación emocional importante después de esta cirugía sintiendo que han perdido su identidad como mujeres y otras además se cuestionan si podrán seguir manteniendo relaciones sexuales. Es importante hablar con el médico acerca de estos temas.

Terapia de radiación: es el uso de energía elevada de rayos X para matar las células cancerosas. El médico especialista es el radiólogo oncólogo. La radiación puede utilizarse antes de la cirugía para disminuir el tamaño del tumor. Generalmente consiste de un número específico de tratamientos que se dan en un periodo de tiempo programado.

Los efectos colaterales de debilidad, malestar estomacal y reacciones de la piel, desaparecen al terminar el tratamiento. Puede haber también otros efectos colaterales como estrechamiento de la vagina, daños a tejido sano de la vagina e irritación de los intestinos.

Quimioterapia: es el uso de drogas para matar las células cancerosas deteniendo su capacidad de crecer y dividirse. La quimioterapia sistémica se da a través de la sangre para llegar a las células cancerosas a través del cuerpo. El médico que da este tratamiento es el oncólogo clínico.

El tratamiento generalmente consiste de un número específico de ciclos que se dan en un determinado tiempo. Puede ser con una sola droga o con una combinación de ellas.

Los efectos colaterales dependen de la persona y de la dosis usada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, nausea y vómito, pérdida del apetito y diarrea. Desaparecen al terminar el tratamiento.

Cuidados paliativos: el cáncer y sus tratamientos generalmente son causa de efectos colaterales y es por eso que es importante considerar, dentro del tratamiento, cómo se puede ayudar a la persona física y emocionalmente.

Los cuidados paliativos pueden ser necesarios en cualquier etapa del tratamiento. De hecho, las personas que los reciben generalmente tienen menos efectos colaterales, mejor calidad de vida y reportan que están satisfechos con el tratamiento.

Cáncer recurrente: una remisión es cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no existen síntomas. A esto se le llama también “no hay evidencia de la enfermedad”.

La remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que muchos de los sobrevivientes se preocupen por una regresión del cáncer. Es importante que el médico hable contigo acerca de la posibilidad de que la enfermedad regrese.

Cuando regresa después del primer tratamiento, se le llama “cáncer recurrente” y puede ser local (cuando regresa al mismo lugar), regional (cuando aparece cerca del primer punto) o distante (cuando aparece lejos de ahí).

Cuando esto sucede, iniciarás de nuevo un ciclo de pruebas para aprender lo más posible acerca de esta recurrencia y después el médico te dirá cuáles son las opciones de tratamiento. Es probable que vuelvan a darte los tratamientos mencionados antes o una diferente combinación de medicamentos.

El golpe emocional es fuerte y es necesario acudir a grupos de apoyo que ayuden a superar esto.

Cáncer vulvar metastásico

Cuando el cáncer se ha diseminado a otro lugar del cuerpo, se llama cáncer metastásico. Es importante hablar con tu equipo médico para conocer acerca de las opciones que tienes de tratamiento.

Cuando el tratamiento falla

La recuperación y curación no siempre es posible. Cuando el tratamiento falla entonces se habla de un cáncer terminal. Este diagnóstico es difícil de aceptar, sin embargo, es importante que tu médico te hable honestamente para que puedas expresar tus sentimientos, preferencias y preocupaciones.

Es importante que decidas si los cuidados paliativos quieres que te los den en tu casa o en un hospital.

Cancer vulvar en el embarazo

Los reportes médicos de cáncer de vulva durante el embarazo o de embarazo después de un tratamiento de cáncer vulvar, son muy raros porque la mayoría de las mujeres con este problema están cerca de la menopausia. Pero con la incidencia incrementada de VPH (virus del papiloma humano), neoplasia intraepitelial vulvar (NIV) y VIH (SIDA) y un aumento en la incidencia de cáncer de vulva en mujeres jóvenes, es probable que en el futuro se presenten cada vez más casos.

Importancia de un diagnostico precoz

El cáncer es un padecimiento raro en el embarazo y el cáncer de vulva en la embarazada es todavía más raro. Es por esto que un diagnóstico de malignidad puede retrasarse cuando los síntomas se confunden con los cambios asociados al embarazo. El retraso puede resultar en un manejo inadecuado y en el progreso de la enfermedad.

Todos los síntomas en vulva (que no sean de causa infecciosa) deben ser tomados seriamente y el médico deberá considerar la posibilidad de un cáncer para que de inmediato se haga la interconsulta con el ginecólogo-oncólogo y se inicie el tratamiento.

Los casos reportados enfatizan la necesidad de realizar una biopsia de las lesiones sospechosas y, ya que el cáncer de vulva puede asociarse con otros cánceres de la parte baja del tracto genital, que se evalúe al mismo tiempo vagina y cuello uterino.

Tratamiento en una mujer embarazada

Cuando una mujer embarazada tiene un diagnóstico de cáncer en vulva, su tratamiento va a significar un reto tanto para el ginecólogo como para el oncólogo obstetra.

El tratamiento debe ser, desde un principio, llevado por un equipo médico de especialistas que prestará especial atención a la edad materna, la edad gestacional, las características del tumor (en dónde está, el tamaño y el estadio), los parámetros del tumor que se hayan obtenido en el estudio de la biopsia y el estado de los ganglios linfáticos.

El equipo médico debe considerar también el impacto psicológico de un cáncer durante el embarazo y las secuelas a largo plazo que dejan las intervenciones terapéuticas en estas mujeres jóvenes.

El tratamiento puede incluir rayos láser, cirugía, radiación o quimioterapia. (Fuente: NIH: Instituto Nacional del Cáncer).

Cuando se diagnostica carcinoma de vulva durante el embarazo, se recomienda que se aplique el mismo tratamiento que se daría a la no embarazada.

Las mujeres con lesiones “in situ” y cánceres muy pequeños pueden ser tratadas durante el embarazo con rayo láser. Dado que estas lesiones tienden a ser varias y simultáneas (multifocales), el láser es el tratamiento ideal para no mutilar la vulva.

Sin embargo, en las lesiones que tienen más de 1 cm. de diámetro o más de 1 mm de profundidad el tratamiento deberá ser más agresivo. Una cirugía amplia puede ser suficiente ya que el riesgo de una metástasis a los ganglios es difícil y, en la actualidad, la extracción de los ganglios linfáticos es preferible no realizarla durante el embarazo debido al riesgo de hemorragia y formación de coágulos (complicaciones trombo embolicas).

Métodos para detectar el “ganglio centinela”: En la actualidad, no existen métodos no invasivos para detectar la metástasis en los nódulos o ganglios. La Tomografía computarizada, ultrasonido, resonancia magnética, el PET y la biopsia por aguja fina son estudios que muestran inconsistencias y sus resultados no son lo suficientemente asertivos como para determinar el estatus de los nódulos.

La identificación del “nódulo centinela” es la herramienta de diagnóstico más promisoria para determinar el estatus de los ganglios linfáticos en el cáncer de vulva y, por lo tanto, el tratamiento que deberás recibir Es claro que durante el embarazo las tinciones de contraste y las substancias radioactivas deben usarse con precaución. Sin embargo, se ha reportado que la biopsia del ganglio centinela puede hacerse con muy poco riesgo para el feto.

Cuando se considera el uso de radioterapia o quimioterapia, para el médico es muy importante considerar el riesgo de exposición al feto contra el riesgo que puede correr la madre si se retrasa el tratamiento. La radioterapia debe evitarse, cuando sea posible, durante el embarazo y esperar hasta después del parto.

Primer Trimestre: el cirujano oncólogo hará una cirugía amplia del tumor. Sin embargo, el cirujano trabajará para lograr un mínimo de trauma quirúrgico y desfiguramiento.

Segundo Trimestre: el tratamiento es el mismo, pero como ya es más complicado extraer los ganglios, el médico puede dejar esto para después del embarazo.

Tercer Trimestre: si la lesión es pequeña, se debe permitir el parto por vía vaginal. Debido al aumento de vascularidad (circulación sanguínea) de la vulva en este trimestre, la cirugía de vulva y de los ganglios se debe hacer poco después del parto (2 a 4 semanas).

Si el parto se adelanta antes de que haya curado la herida de la cirugía, entonces seguramente el ginecólogo preferirá hacer una cesárea para evitar mayores daños a la vulva.

Parto: el médico elegirá el método más adecuado para cada persona. Si el tratamiento se retrasó para después del parto, seguramente considerará que cualquier daño que se haga a la vulva durante el parto, puede provocar una embolia del tumor y la consiguiente diseminación, por lo que seguramente preferirá un parto por cesárea.

Si se ha realizado una cirugía radical, el parto puede ser por vía vaginal, sin embargo, si no hay una curación total de la cirugía y existe alguna pequeña herida, el parto también será por cesárea.

Post parto: El tratamiento es igual

Embarazos subsecuentes: La embarazada deberá tener parto por cesárea solamente si está indicado por el ginecólogo.

Cuando el cáncer de vulva se diagnostica y trata tempranamente, la tasa de curación es de un 90%.

Después del tratamiento, asegúrate de acudir a todas las consultas de seguimiento que te haya programado tu médico

Documento elaborado con la colaboración y supervisión del médico cirujano especialista en oncología Dr. Eduardo Maafs Molina.

 Referencias