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Cáncer de vulva

Última actualización 6 de mayo 2014

El cáncer es una enfermedad en la cual las células del cuerpo se reproducen sin control. El cáncer siempre recibe el nombre de la región o parte del cuerpo donde se inicia, aún cuando después se extienda a otras partes.

El cáncer de vulva es un tipo raro de cáncer. La vulva es la porción externa de los genitales femeninos, incluyendo labios mayores y menores, clítoris, y vestíbulo o entrada de la vagina.

El cáncer en vulva generalmente afecta los labios mayores y menores. Es un cáncer raro, pero es un padecimiento serio ya que afecta la función sexual de la mujer.

Es una enfermedad que se presenta más bien en la mujer madura y por lo tanto es extremadamente raro encontrarlo en la embarazada.  Sin embargo, al retrasar la etapa de reproducción, este padecimiento es cada vez más frecuente.

El cáncer suele desarrollarse con el transcurso de varios años. En primer lugar, las células precancerosas crecen en la piel de la vulva. Esta lesión se denomina neoplasia intraepitelial vulvar (NIV) o displasia. No todos los casos de NIV se convierten en cáncer, pero es mejor tratarlos anticipadamente.

Factores de riesgo

Se considera un factor de riesgo todo  lo que incremente la posibilidad de contraer alguna enfermedad. Los factores de riesgo del cáncer de vulva son:

  • La edad: ¾ de las mujeres que lo desarrollan son mayores de 50 años.
  • Infección por virus del papiloma humano o VPH (riesgo elevado).
  • Inflamación crónica.
  • Infección por VIH Sida (virus del Sida)
  • Múltiples parejas sexuales y enfermedades de transmisión sexual.
  • Fumadoras.
  • Otros cánceres ginecológicos.

Causa

El incremento en la incidencia del cáncer de vulva puede deberse a varias razones como pueden ser el aumento de infecciones por virus de papiloma humano. El VPH se ha considerado como el principal culpable de las neoplasias malignas(cánceres) de vulva pues cualquiera que sea el tratamiento, las recurrencias son frecuentes.

Otra de las causas que se ha considerado es el tabaquismo ya que hay muchas substancias del cigarro que pueden causar cáncer (carcinógenas) y las mujeres que fuman tienen una incidencia mayor de cáncer de vejiga, es posible que la orina que contiene estas substancias y que baña la vulva en el momento de orinar, pueda ser la causante de las lesiones malignas. En la actualidad, es frecuente ver lesiones “in situ” (precursor de cáncer o pre cancerosa) y condilomas (lesiones del papiloma humano) en embarazadas.

Síntomas

Muchas veces, el cáncer de vulva no tiene síntomas anticipados. Sin embargo, consulta a tu médico para que te haga un análisis si observas:

  • Presencia de tumores en la vulva
  • Heridas o úlceras en la vulva que no se curan.
  • Ardor, comezón o dolor en la vulva que continua aún después de los tratamientos médicos.
  • Hemorragia de la vulva (diferente al sangrado de la menstruación) o flujo anormal
  • Cualquier cambio en tamaño, color o textura de un lunar en la vulva.

Es importante que hables con tu médico de inmediato si tienes cualquiera de estos síntomas. El diagnóstico temprano es clave para el éxito del tratamiento.

Diagnóstico

El diagnóstico del cáncer de la vulva (vulvar) se hace por exploración física por parte del médico especialista y realizando una biopsia (toma de tejido) de las zonas sospechosas que se mandará al laboratorio para que sea analizada en el microscopio.

En caso de confirmación se realiza un estudio para ver si hay metástasis (el cáncer se ha extendido a otras partes del organismo) y se clasifica por estadios que van del 0 al IV.

  • Estadio 0 – neoplasia “in situ” o pre-cancerosa vulvar
  • Estadio I – el cáncer se limita a la vulva y al periné (o piso de la pelvis), y mide menos de 2 cm
  • Estadio II – el cáncer se limita a la vulva y al periné, pero el tumor es  mayor de 2 cm
  • Estadio III – cáncer extendido a la vagina, a la uretra, al ano, y/o a los ganglios linfáticos de la ingle
  • Estadio IV – cáncer extendido a la vejiga, al intestino, a los huesos de la pelvis, a los ganglios linfáticos pélvicos, y/o a otras partes del cuerpo

 

Tratamiento

Cuando una mujer embarazada tiene un diagnóstico de cáncer en vulva, su tratamiento va a significar un reto tanto para el ginecólogo como para el oncólogo obstetra.

El tratamiento debe ser, desde un principio, llevado por un equipo médico de especialistas y varía, dependiendo del estado general de salud de la embarazada y del estadio del cáncer. Puede incluir tratamiento con rayos láser, cirugía, radiación o quimioterapia. (Fuente: NIH: Instituto Nacional del Cáncer).

El tratamiento debe de ser individualizado y el equipo médico prestará especial atención a la edad materna, la edad gestacional, las características del tumor (en dónde está, el tamaño y el estadio), los parámetros del tumor que se hayan obtenido en el estudio de la biopsia y el estado de los ganglios linfáticos. El equipo médico debe considerar el impacto psicológico de un cáncer durante el embarazo y las secuelas a largo plazo que dejan las intervenciones terapéuticas en estas mujeres jóvenes.

Las mujeres con lesiones “in situ” y cánceres muy pequeños pueden ser tratadas durante el embarazo con rayo láser. Dado que estas lesiones tienden a ser varias y simultáneas (multifocales), el láser es el tratamiento ideal para no mutilar la vulva.

Sin embargo, en las lesiones que tienen más de 1 cm. de diámetro o más de 1 mm de profundidad el tratamiento deberá ser más agresivo.

Cuando se considera el uso de radioterapia o quimioterapia, para el médico es muy importante considerar el riesgo de exposición al feto contra el riesgo que puede correr la madre si se retrasa el tratamiento.

Es posible que el médico considere necesario hacer una cirugía unilateral de la vulva y de los ganglios de la ingle del lado afectado o incluso bilateral si el estadio de la enfermedad ya es muy avanzado.

Primer Trimestre: el cirujano oncólogo hará una cirugía radical de la vulva y de los ganglios si se ha comprobado la afección. Sin embargo, el cirujano trabajará para lograr un mínimo de trauma quirúrgico y desfiguramiento.

Segundo Trimestre: el tratamiento es el mismo, pero como ya es más complicado extraer los ganglios, el médico puede dejar esto para después del embarazo.

Tercer Trimestre: si la lesión es pequeña, se debe permitir el parto por vía vaginal. Debido al aumento de vascularidad (circulación sanguínea) de la vulva en este trimestre, la cirugía de vulva y de los ganglios se debe hacer poco después del parto (2 a 4 semanas).

Si el parto se adelanta antes de que haya curado la herida de la cirugía, entonces seguramente el ginecólogo preferirá hacer una cesárea para evitar mayores daños a la vulva.

Parto: el médico elegirá el método más adecuado para cada persona. Si el tratamiento se retrasó para después del parto, seguramente considerará que cualquier daño que se haga a la vulva durante el parto, puede provocar una embolia del tumor y la consiguiente diseminación, por lo que seguramente preferirá un parto por cesárea.

Si se ha realizado una cirugía radical, el parto puede ser por vía vaginal, sin embargo, si no hay una curación total de la cirugía y existe alguna pequeña herida, el parto también será por cesárea.

Post parto: El tratamiento es igual

Embarazos subsecuentes: La embarazada deberá tener parto por cesárea solamente si está indicado por el ginecólogo.

Cuando el cáncer de vulva se diagnostica y trata tempranamente, la tasa de curación es de un 90%.

Después del tratamiento, asegúrate de acudir a todas las consultas de seguimiento que te haya programado tu médico

Documento elaborado con la colaboración y supervisión del médico cirujano especialista en oncología Dr. Eduardo Maafs Molina.

Referencias