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Cocaína y embarazo

Última actualización 18 de marzo 2015

¿Qué es una droga?

Una droga es una sustancia que altera el funcionamiento normal del organismo cuando entra en contacto con él. Existen sustancias de libre consumo y socialmente aceptadas como las bebidas alcohólicas, el tabaco y otras cuya distribución está penada por la ley como la marihuana, la cocaína, las anfetaminas, la heroína, etc.

La adicción (el consumo se realiza en forma obsesiva y compulsiva sin posibilidad de alcanzar la abstinencia) a substancias nocivas para la salud, es algo triste y doloroso para quien la padece, para sus familiares y amigos. En ocasiones los problemas creados por la dependencia a las drogas, cobran una dimensión aún más dramática al afectar a personas especialmente vulnerables o incurrir en situaciones de mayor riesgo.

¿Qué es la cocaína?

La cocaína es un anestésico local y un potente estimulante del sistema nervioso central. El uso de la cocaína recreativa por lo general es por inhalación, por inyección o al fumar crack, que es un derivado de la cocaína.

¿Cómo se consume la cocaína?

Las principales vías de administración de la cocaína son oral, nasal, intravenosa y pulmonar. La forma de administración nasal, conocida como “esnifar” o “snorting”, es el proceso de inhalar la cocaína en polvo por la nariz, de donde pasa directamente a la sangre a través de las membranas nasales. También se puede aplicar la droga directamente sobre las mucosas.

La inyección o la administración intravenosa transportan la droga directamente a la sangre aumentando así la intensidad de su efecto.

Al fumar, se inhala el vapor o el humo de la cocaína a los pulmones, donde la sangre lo absorbe a la misma velocidad que cuando se inyecta. El efecto eufórico resultante es casi inmediato y es la razón por la cual la popularidad del crack aumentó enormemente a mediados de los años ochenta.

cocaina

El consumo de cocaína puede ir desde su uso ocasional a un consumo repetido o compulsivo, con una variedad de patrones entre estos dos extremos. Fuera de su uso para fines médicos, no existe una manera segura de consumir cocaína.

Cualquier método de consumo puede causar la absorción de cantidades tóxicas de la droga, con la posibilidad de que ocurra una emergencia aguda de tipo cardiovascular o cerebrovascular y convulsiones, cualquiera de las cuales puede ocasionar la muerte súbita.

¿Cuáles son los efectos de la cocaína en el organismo?

Las investigaciones han permitido lograr un entendimiento claro sobre cómo la cocaína produce sus efectos placenteros y la razón por la cual es tan adictiva.

Las reacciones físicas que produce la cocaína a nivel Sistema Nervioso Central (SNC), son los efectos estimulantes como: euforia, agudeza mental, locuacidad, excitación, sensación de gran fuerza física.

Efecto en el cerebro: Los científicos han descubierto regiones del cerebro que se excitan por todo tipo de estímulos gratificantes, tales como la comida, el sexo y muchas de las drogas de abuso.

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A nivel de órganos, aparatos y sistemas el efecto de la cocaína es de vasoconstricción, es decir, provoca la estrechez de las arterias, y debido a esto habrá:

  • Aumento de la temperatura corporal,
  • Aumento de la frecuencia cardiaca, (taquicardia) y arritmias cardíacas (cambios en el ritmo de las contracciones del corazón).
  • Respiración agitada e irregular.
  • Movimientos musculares repetidos.
  • Alucinaciones visuales.
  • Convulciones

Todas estas manifestaciones dependen de la dosis, de la forma de consumo y mucho, de la susceptibilidad de cada persona.

Efectos a corto plazo: Los efectos de la cocaína se presentan casi inmediatamente después de una sola dosis y desaparecen en cuestión de minutos o dentro de una hora. Los que consumen cocaína en cantidades pequeñas generalmente se sienten eufóricos, energéticos, conversadores y mentalmente alertas, particularmente con relación a las sensaciones visuales, auditivas y del tacto.

La cocaína también puede disminuir temporalmente el apetito y la necesidad de dormir. Algunos consumidores sienten que la droga les ayuda a realizar más rápido algunas tareas simples -tanto físicas como intelectuales- mientras que a otros les produce el efecto contrario.

La forma en que se administra la cocaína determina el tiempo que dura el efecto inmediato de euforia. Mientras más rápida es la absorción, más intenso es el “high” o euforia que resulta; pero al mismo tiempo, cuanto más rápida es la absorción, menor es la duración del efecto de la droga. El “high” que se produce al inhalar la droga se demora en llegar pero puede durar de 15 a 30 minutos. En contraste, los efectos que se obtienen fumando la cocaína pueden durar de 5 a 10 minutos.

Los efectos fisiológicos a corto plazo que resultan del consumo de cocaína incluyen contracción de los vasos sanguíneos, dilatación de las pupilas y aumentos en la temperatura corporal, la frecuencia cardiaca y la presión arterial.

Si se usan cantidades mayores se puede intensificar el “high” del usuario, pero también puede llevar a un comportamiento más extravagante, errático y violento. Algunas personas que consumen cocaína han reportado desasosiego, irritabilidad y ansiedad. También pueden tener temblores, vértigos, espasmos musculares o paranoia.

Además, puede haber graves complicaciones médicas asociadas con el abuso de la cocaína. Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran:

  • Algunos efectos cardiovasculares como alteraciones en el ritmo cardiaco y ataques al corazón;
  • Algunos efectos neurológicos incluyendo ataques cerebrovasculares, convulsiones, dolores de cabeza y hasta coma;
  • y complicaciones gastrointestinales, como dolor abdominal y náusea. En raras ocasiones, puede ocurrir la muerte súbita la primera vez que se prueba la cocaína o de forma inesperada al consumirla subsiguientemente.

Las muertes ocasionadas por la cocaína suelen ser el resultado de un paro cardiaco o de convulsiones seguidas por un paro respiratorio.

Las investigaciones también han demostrado que existe una interacción potencialmente peligrosa entre la cocaína y el alcohol.

Efectos a largo plazo: Ya que la cocaína es una droga extremadamente adictiva, es muy difícil que una persona que la pruebe pueda predecir o controlar hasta dónde continuará deseándola o consumiéndola.

Asimismo, si la persona se vuelve adicta, el riesgo de recaídas es alto aún después de periodos largos de abstinencia. De acuerdo con algunos estudios recientes, durante periodos de abstinencia del uso de cocaína, el recuerdo de la euforia asociado con su uso, o solamente una referencia a la droga, puede disparar un deseo incontrolable de consumirla y terminar en una recaída.

Al ser expuesto repetidamente a la cocaína, el cerebro comienza a adaptarse a la misma y la vía de gratificación se vuelve menos sensible a los refuerzos naturales y a la droga en sí. El consumidor puede desarrollar tolerancia, lo que significa que necesitará una dosis cada vez mayor de la droga o que deberá consumirla con más frecuencia para obtener el mismo placer que cuando recién comenzó a usarla. Al mismo tiempo, los consumidores también se pueden volver más sensibles (sensibilización) a la ansiedad, las convulsiones u otros efectos tóxicos de la cocaína.

La cocaína se suele consumir repetidamente y en dosis cada vez mayores (en “binges”), lo que puede conducir a un estado de irritabilidad, inquietud y paranoia e incluso puede causar un episodio total de psicosis paranoica en el que se pierde el sentido de la realidad y se sufre de alucinaciones auditivas. Al aumentar la dosis o la frecuencia del consumo, también aumenta el riesgo de sufrir efectos psicológicos o fisiológicos adversos.

Las reacciones adversas que resultan del consumo de cocaína varían dependiendo de cómo se administra. Por ejemplo, la inhalación regular puede causar una pérdida del sentido del olfato, hemorragias nasales, problemas al tragar, ronquera y una irritación general del tabique nasal, lo que puede producir una condición crónica de irritación y salida de secreción por la nariz.

Cuando se ingiere, la cocaína puede causar gangrena grave en los intestinos porque reduce el flujo sanguíneo.

Además, las personas que la inyectan tienen marcas de pinchazos y trayectos venenosos conocidos como “tracks”, usualmente en los antebrazos. Los usuarios intravenosos también pueden experimentar reacciones alérgicas, ya sea a la droga o a algunos de los aditivos que se agregan a la cocaína en la calle y, en los casos más severos, estas reacciones pueden provocar la muerte.

El uso crónico causa pérdida del apetito haciendo que muchos consumidores tengan una pérdida significativa de peso y sufran de malnutrición.

Su consumo continuado produce cuadros de tipo paranoide que no ceden con el abandono del consumo y alucinaciones, siendo típicas las táctiles con sensación de que la piel es recorrida por insectos (síndrome de Magnan). Asimismo se ha observado disminución del flujo sanguíneo cerebral, riesgo de cardiopatía isquémica (infartos) y de accidentes cerebrovasculares, enfermedades pulmonares, necrosis hepática (muerte del tejido del hígado).

Dependencia y síndrome de abstinencia: El consumo continuado de cocaína se justifica por la fuerte dependencia psíquica que produce. La capacidad o no de generar dependencia física continúa siendo un tema controvertido.

¿Los cocainómanos corren peligro de contraer el VIH/SIDA y la hepatitis?

Sí, las personas que abusan de la cocaína tienen mayor riesgo de contraer enfermedades infecciosas, como la del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) causado por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), además de la hepatitis viral.

Este riesgo resulta no sólo por compartir jeringuillas y otros objetos (“parafernalia”) contaminados, usados por los usuarios que se inyectan, sino también por el hecho de participar en comportamientos de riesgo como resultado de estar drogados.

Cocaína y embarazo

¿Qué riesgos existen durante el embarazo si se consumen drogas?

¡Graves y preocupantes! El embarazo es una de esa circunstancias en las que el sufrimiento de los que padecen la drogadicción se hace intolerable al ponerse de manifiesto, con toda su crudeza, que el daño causado por las drogas al organismo, se suma al daño sobre un ser indefenso y “obligado” a sufrir los efectos de las drogas.

El consumo de drogas durante el embarazo está CONTRAINDICADO ya que produce numerosos defectos y problemas en el desarrollo del feto.

¿Cuáles son las consecuencias del consumo de la Cocaína en las mujeres embarazadas?

Numerosas y variadas son las complicaciones secundarias al uso de la cocaína en mujeres, dentro y fuera del embarazo.

Complicaciones médicas

En el sistema nervioso central se ocasionan accidentes vasculares y las dosis masivas, por cualquier vía, pueden ser causa de convulsiones.

En el sistema circulatorio se ha comprobado

  • Infartos cardiacos,
  • Arritmias, taquicardia (se presenta como consecuencia del efecto de la cocaína sobre el músculo cardíaco ya que lo estimula aumentando su número de latidos por minuto. Igualmente actúa sobre el músculo del útero y eso hace que se aumente la contractibilidad uterina y disminuye la oxigenación del bebé.
  • Hipertensión: Al estar más estrechos las arterias del cuerpo por efecto de la cocaína, la sangre pasa con más dificultad y esto eleva la presión arterial.
  • Aneurismas de la arteria femoral.

Entre las complicaciones del aparato respiratorio se tienen,

  • Las nasales (ulceraciones y perforaciones del tabique.
  • Edema pulmonar (acumulación de agua en los pulmones) que no es de causa cardiaca
  • En las adictas que emplean la vía venosa, pasan a circular fragmentos de algodón y talco que causan que se eleve la tensión arterial dentro del pulmón (hipertensión pulmonar).
  • También son frecuentes las neumonías y la tuberculosis.

Por el estilo de vida, son frecuentes también:

  • Anorexia: La cocaína produce anorexia y se prefiere al alimento. Las madres que consumen cocaína no se alimentan adecuadamente y esto desencadena problemas como: descalcificación de los huesos, de los dientes, decaimiento, debilidad, falta de apetito, anemia, problemas de sangrado durante el parto, aumento de la frecuencia cardiaca (taquicardia), y como consecuencia, un bebé de bajo peso al nacer por no recibir el aporte nutricional adecuado.
  • La depresión ocurre con frecuencia durante el embarazo y es persistente.
  • Debido a la mala nutrición y a que el sistema inmunológico está deprimido (a causa del embarazo), la madre es más vulnerable a infecciones y complicaciones durante el embarazo.

Complicaciones obstétricas

Desprendimiento prematuro de placenta: la cocaína por su acción sobre todas las arterias del cuerpo, da como resultado un flujo sanguíneo insuficiente, lo que provoca la separación de la placenta.

  • Este fenómeno se llama desprendimiento prematuro de placenta, y puede causar hemorragias muy graves que pueden ser fatales para la madre y el hijo.

Rotura de membranas (rotura de la bolsa). Se atribuye a que la cocaína aumenta la contractilidad del útero, lo que sería igual a un trabajo de parto precipitado.

Abortos Espontáneos: Durante los primeros meses, puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo.

Partos prematuros: Los estudios demuestran que las probabilidades de dar a luz a un bebé prematuro se duplican al menos cuando la madre utiliza cocaína durante el embarazo. Al no tener una buena irrigación sanguínea, se estimulan las contracciones del útero y se termina el embarazo antes de tiempo. También puede causar la muerte del bebé antes de nacer.

Enfermedades de transmisión sexual: Uno de los mayores problemas entre las personas con adicción a las drogas, es la promiscuidad, y el uso de jeringas para consumir la droga. En el caso de las mujeres embarazadas, este problema está presente, las infecciones serán recurrentes, sin control médico y con grandes riesgos para el bebé, antes de nacer y al nacer.

Estos problemas se dan principalmente en bebés de madres que consumen cocaína durante todo el embarazo; su incidencia es menor cuando la madre deja de usarla en el primer trimestre.

¿Hay una cantidad segura de cocaína que pueda usar durante el embarazo?

No. Los investigadores todavía no han determinado qué cantidad de cocaína puede causar malformaciones congénitas y otros desenlaces adversos para un bebé que ha sido expuesto. Se recomienda evitar, cualquier cantidad o forma de cocaína, durante el embarazo.

¿Cómo afecta la cocaína en el desarrollo del bebé?

Se desconoce la totalidad de los efectos de la exposición prenatal de la cocaína en los niños, pero hay muchos estudios científicos que demuestran que los bebés cuyas madres abusaron de la cocaína durante el embarazo a menudo nacen prematuramente y con menor peso, talla y circunferencia de la cabeza en comparación con los bebés que nacen de madres que no consumen cocaína.

No obstante, es difícil calcular el impacto total de las consecuencias del consumo materno de la droga y determinar el peligro específico sobre el feto.

Factores que dificultan la medición del impacto

Hay muchos factores que contribuyen a la dificultad para determinar el impacto directo en la madre y en el bebé (tanto antes como después de nacer) del consumo de cocaína durante el periodo de gestación, los cuales son característicamente difíciles de medir.

Algunos de estos factores son:

  • La cantidad y el número total de drogas que abusó la madre (incluyendo la nicotina y el alcohol),
  • Los cuidados prenatales recibidos,
  • La posible negligencia o abuso al bebé,
  • La exposición a la violencia,
  • Las condiciones socioeconómicas,
  • El estado de nutrición materna,
  • Otros problemas de salud y la posibilidad de que la madre haya sido expuesta a enfermedades de transmisión sexual.

Con el uso de tecnologías avanzadas, los científicos están descubriendo que cuando el feto es expuesto a la cocaína durante el periodo de desarrollo, se pueden producir cambios pequeños, pero muy importantes para el futuro en algunos de estos niños, incluyendo carencias en algunos aspectos del rendimiento cognitivo, del procesamiento de información y en la atención a sus tareas, las que constituyen habilidades importantes para que el niño logre realizar todo su potencial.

Entre los problemas causados el bebé en desarrollo durante el embarazo, se pueden mencionar:

Retardo en el crecimiento del bebé dentro del útero: La placenta no actúa como barrera para el paso de la cocaína y le llega directamente al bebé. Hemos mencionado que en la madre el uso de cocaína produce vasoconstricción, este efecto se reproduce en los vasos sanguíneos del bebé lo que trae como consecuencia una hipoxia generalizada, es decir no recibe suficiente oxígeno, y como consecuencia se presenta un retraso en el crecimiento intrauterino (son bebés pequeños)

Los efectos de la cocaína sobre el Sistema Nerviosos Central del feto son impactantes: La droga pasa por la sangre del feto directamente al cerebro produciendo toxicidad, irritabilidad y daños en el Sistema Nervioso Central.

Defectos de Nacimiento: Es más probable que los bebés expuestos a la cocaína en el primer trimestre del embarazo, presenten defectos de nacimiento, ya que en esta etapa se lleva a cabo la organogénesis (formación de órganos y tejidos).

Los efectos a largo plazo sobre el desarrollo y la conducta son muy difíciles de determinar ya que también lo son las variables de lo que sucedió prenatalmente y el ambiente de desarrollo post natal.

La cocaína se puede encontrar en la orina, meconio (deposición), cordón umbilical y el cabello del recién nacido expuesto. La cocaína se elimina más lentamente del feto y del recién nacido que de un adulto. Por lo tanto, la cocaína permanece en el organismo del bebé por un periodo más largo.

¿Por cuánto tiempo permanece la cocaína en el organismo?

La cocaína y sus productos de descomposición se pueden quedar por 30 horas en la orina de la mujer embarazada y de dos a siete días en el recién nacido después de haberse usado el fármaco.

¿Qué problemas puede presentar el bebé al nacer?

Se han detectado múltiples problemas en recién nacidos de madres que han hecho abuso de cocaína durante el embarazo:

Prematurez y bajo peso al nacer: Estos problemas se presentan más comúnmente cuando las madres han consumido cocaína en el tercer trimestre del embarazo que es cuando ocurre el mayor crecimiento fetal.

  • Una mujer haya que haya consumido cocaína en forma regular durante todo el embarazo tiene probabilidades de tener a su bebé con peso inferior al mínimo normal (2 1/2 kgm.). El bajo peso puede deberse a la falta de crecimiento del feto, al nacimiento prematuro o a una combinación de ambos.

Daños Neurológicos: Los bebés expuestos a la cocaína tienden a tener cabezas más pequeñas, lo que puede indicar que el cerebro también sea más pequeño. Estos problemas aparecen con más frecuencia en los bebés de mujeres que consumen cocaína durante todo el embarazo que en los bebés cuyas madres dejan de tomar la droga durante el primer trimestre.

  • Los bebés expuestos a la cocaína antes del nacimiento corren un riesgo mayor de sufrir incapacidades permanentes, como parálisis cerebral y problemas de la vista y del oído.

Los bebés que han estado expuestos a la cocaína antes de nacer experimentan dificultades para alimentarse y para dormir.

Síndrome de Abstinencia en el Recién Nacido

La cocaína, al pasar de la circulación de la madre a la del feto, hacen que el feto también sea vuelva adicto. Al nacer, la dependencia del bebé a la sustancia continúa, pero la droga ya no está disponible por lo que el sistema nervioso del bebé se hiperestimula, dando lugar a los síntomas de abstinencia.

Muchos están nerviosos e irritables, y rompen a llorar con cualquier sonido o contacto, por muy suave que sea. Por tanto, es muy difícil apaciguarlos y tranquilizarlos y se suelen describir como ausentes o distraídos. Algunas de estas complicaciones pueden durar entre ocho y diez semanas, o más, después del parto.

Estos síntomas se pueden presentan a la semana de nacido y dependen mucho de la última vez que la consumió la mamá, si el bebé es prematuro o nació a término y la dosis de la droga.

Estos síntomas pueden aparecer incluso si la madre solo consumió cocaína en el tercer trimestre.

¿Puedo darle pecho a mi bebé?

La lactancia materna esta indicada, siempre y cuando la madre no esté consumiendo droga en ese período y pueda vigilarse mediante un programa de rehabilitación.

Si la madre tiene un proceso infeccioso, la lactancia materna no está permitida más aún cuando se trate de una infección por VIH.

¿Existen riesgos con el consumo de cocaína antes del embarazo?

Si has consumido cocaína antes del embarazo, no hay riesgos para tu bebé. Si consumes cualquier tipo de droga recreativa, deberías hablar con tu doctor inmediatamente, aunque te resulte difícil. De este modo podrá determinar los mejores cuidados para ti y tu bebé.

Recuerda que cuando no estés utilizando métodos anticonceptivos de alta seguridad puedes quedar embarazada y el uso de sustancias tóxicas como la cocaína puede llegar a afectar seriamente la salud de un bebé que tiene derecho de disfrutar de una vida sana.

Si quieres embarazarte y eres adicta, te aconsejamos posponer su búsqueda hasta que dejes esta adicción, acudiendo a un centro de ayuda contra las adicciones.

¿Es un problema si el padre del bebé usa cocaína cuando quedo embarazada?

La cocaína aparece en el semen y puede reducir el número de espermatozoides o aumentar en número de espermatozoides anormales. Esto puede dar como resultado problemas de infertilidad.

La cocaína puede adherírsele al esperma. Esto ha llevado a la sugerencia que el espermatozoide puede llevar cocaína directamente el huevo y causar problemas de desarrollo. Sin embargo, no se han identificado malformaciones congénitas como resultado directo de la exposición paterna a la cocaína.

Lo mejor es que el hombre evite usar cocaína tres meses antes de la concepción cuando se están desarrollando los espermatozoides.

¿La exposición a la cocaína durante el embarazo es causa de muerte súbita del bebé?

Existe evidencia de que las mujeres adictas a cualquier clase de drogas durante el embarazo, tienen bebés con un riesgo incrementado de presentar el “síndrome de muerte súbita”. El riesgo para los bebés expuestos a tabaco, heroína y metadona y/o cocaína, es 5 veces mayor que el de los bebés no expuestos.

Referencias