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Diabetes gestacional

Última actualización 19 de Marzo 2015
Diabetes gestacional

¿Qué es la Diabetes Gestacional?

La Diabetes Gestacional es un tipo específico de Diabetes que solamente las se desarrolla durante el embarazo. Es una condición en la cual, como en todos los tipos de diabetes, se afecta la forma en que las células utilizan la glucosa y, por lo tanto, se eleva el nivel de la glucosa en la sangre. Generalmente, se resuelve después del embarazo.

Se dice que tienen diabetes gestacional las embarazadas que nunca han tenido diabetes, pero que, generalmente durante la segunda mitad del embarazo, presentan un nivel alto de glucosa en la sangre.

Cerca del dos al 10 por ciento de las futuras mamás desarrollan esta enfermedad, considerada una de las más comunes del embarazo. El porcentaje es mucho más alto entre las mujeres latinas (Fuente: www. Diabetes.org)

¿Cuáles son las causas de la diabetes gestacional?

Los investigadores no saben el porqué algunas mujeres desarrollan diabetes gestacional. Pero para entender cómo ocurre, nos puede ayudar conocer cómo el embarazo afecta el proceso natural de la glucosa en el cuerpo de la embarazada.

Cuando comes, el sistema digestivo descompone los alimentos en compuestos más pequeños hasta convertirlos en glucosa. La glucosa es un tipo de azúcar que tiene la función de alimentar y dar energía a todas las células de nuestro organismo.

Para que las células puedan recibir este azúcar, necesitan de una hormona que produce el páncreas, que se llama insulina. Sin embargo, si tu cuerpo no produce suficiente insulina, o si la insulina no puede hacer entrar la glucosa en la células, esta se queda circulando por la sangre en lugar de llegar a las células y convertirse en energía.

Durante el embarazo sobrevienen varios cambios que tienen un efecto en la regulación y control de la glucosa en la sangre, en especial en la insulina. La placenta además de suministrar nutrientes y oxígeno al feto en crecimiento, produce varias hormonas que son necesarias para mantener el embarazo. Algunas de estas hormonas pueden bloquear el trabajo que hace la insulina. A esto se le llama efecto en contra de la insulina o resistencia a la insulina el cual usualmente comienza como en la semana 20 a la 24 del embarazo.

Para la mayoría de las futuras mamás, eso no representa ningún problema ya que simplemente el páncreas crea más insulina. Sin embargo, otras mujeres no pueden y, sin suficiente insulina, los niveles de azúcar en su sangre se elevan (hiperglucemia). Podemos decir entonces que la diabetes gestacional es el resultado de la incapacidad del páncreas para producir suficiente insulina para superar el efecto de las hormonas que se producen durante el embarazo.

En la mayoría de los casos, este tipo de diabetes desaparece cuando el bebé nace pero, una vez que la has tenido, tienes más riesgo de que aparezca en otros embarazos y también de desarrollar diabetes del tipo 2, más adelante.

 ¿Cómo puedo saber si tengo diabetes gestacional?

La diabetes gestacional usualmente no presenta ningún síntoma. Es por ello que a casi todas las mujeres embarazadas se les realiza una prueba que se llama prueba de tolerancia a la glucosa entre las 24 y las 28 semanas.

Sin embargo, a las mujeres que corren alto riesgo de padecer diabetes (como las latinas), o a las que muestran signos de tenerla (como por ejemplo azúcar en la orina), los médicos les recomiendan hacerse la prueba en su primera visita prenatal y de nuevo entre las 24 y 28 semanas, si el resultado sale negativo.

En caso de que la prueba salga positiva, no quiere decir que tengas diabetes del embarazo, sino que hace falta una prueba más detallada para saberlo con seguridad.

¿Qué factores aumentan el riesgo de padecer diabetes del embarazo?

Se considera que, como latina, tienes un alto riesgo de padecer diabetes gestacional. Además, la Academia Estadounidense de Diabetes indica que si presentas algunas de las condiciones que se señalan a continuación, el riesgo es aún mayor y es importante que te hagan la prueba de tolerancia a la glucosa antes:

  • Eres obesa (tu índice de masa corporal está por encima de 30).
  • Has tenido diabetes del embarazo anteriormente.
  • Hay varias personas en tu familia que padecen diabetes.
  • Encuentran azúcar en tu orina (la glucosa en la orina se comprueba en todas las visitas prenatales, por eso tienes que orinar en un vasito).

Algunos médicos también te harán la prueba antes si:

  • Has tenido anteriormente un bebé muy grande (el límite para algunos médicos es un peso de 8 libras con 13 onzas (casi 4 kg) y para otros 9 libras con 14 onzas (unos 4.5 kg).
  • Has tenido antes un bebé que nació sin vida por causas no explicadas.
  • Has tenido antes un bebé con un defecto de nacimiento.
  • Tienes la presión sanguínea alta.
  • Tienes más de 35 años.

Además, un estudio publicado en la Revista de Obstetricia y Ginecología de Estados Unidos, en marzo de 2010, encontró una relación entre el aumento excesivo de peso durante el embarazo -particularmente durante el primer trimestre- y el riesgo de desarrollar diabetes gestacional. Los investigadores descubrieron que el riesgo más alto correspondía a mujeres que tenían sobrepeso y que no eran anglosajonas.

Ten en cuenta que muchas mujeres que desarrollan diabetes gestacional no tienen ninguno de los factores de riesgo. Es por eso que la mayoría de los doctores recomiendan a todas sus pacientes embarazadas que se hagan la prueba para detectar esta condición, entre la semana 24 y 28 de embarazo.

¿Cómo afecta la diabetes gestacional mi embarazo?

La diabetes influye en el embarazo en la madre, en la placenta y en el feto. En la madre, haciéndola más susceptible a enfermedades infecciosas y estados hipertensivos (se eleva la presión arterial con riesgo de presentar preeclampsia).

Las mujeres que sufren esta condición también pueden tener más riesgo de desarrollar preeclampsia, especialmente si padecían de obesidad antes de quedar embarazadas o si sus niveles de azúcar en la sangre no están muy bien controlados.

En la placenta, produciendo lesiones y edemas que dificultan su función de intercambio materno-fetal y el parto pretérmino (prematuro).

Las latinas que padecen diabetes son propensas a desarrollar más complicaciones. Es importante que tu médico te informe bien sobre cómo puedes prevenir y reducir sus efectos y que acudas a todas tus citas prenatales.

¿Cómo puede afectar la diabetes gestacional a mi bebé durante el embarazo?

La diabetes gestacional afecta a la madre a finales del embarazo, después de que se ha formado el cuerpo del bebé, y mientras el bebé todavía está creciendo. Debido a esto, la diabetes gestacional no causa el tipo de defectos de nacimiento que a veces se presentan en bebés cuyas madres tenían diabetes antes del embarazo.

Sin embargo, la diabetes gestacional no tratada o mal controlada puede hacerle daño al bebé. Como ya lo mencionamos anteriormente, cuando tienes diabetes gestacional, el páncreas funciona horas adicionales para producir insulina, pero la insulina no baja el nivel de glucosa de la sangre.

La glucosa adicional en la sangre atraviesa la placenta, lo que hace que el bebé tenga un alto nivel de glucosa. Esto provoca que el páncreas del bebé produzca más insulina para eliminar el exceso de glucosa en su sangre y, como el bebé está recibiendo más energía de la que necesita para crecer y desarrollarse, la energía adicional se almacena como grasa.

Es como si lo estuvieras sobrealimentando y el resultado es que el bebé acaba engordando mucho, sobre todo en la parte de arriba del cuerpo. Este exceso de peso se conoce como macrosomía.

Los bebés con macrosomía enfrentan problemas propios de salud, entre ellos daño en los hombros durante el parto. Un bebé grande a veces no puede pasar bien por el canal vaginal y en ocasiones, debido a su tamaño, uno de los hombros se queda atorado. Esa situación se llama distocia de hombro. Si sucede esto, el médico y sus ayudantes tendrán que realizar una serie de maniobras especiales para que el bebé pueda nacer.

En casos extremos, el bebé puede sufrir daños en el nervio del brazo o incluso romperse algún hueso, aunque en el 99 por ciento de los casos estos problemas no dejan secuelas.

El bebé puede requerir también cuidados prenatales en la unidad de cuidados intensivos y puede presentar ictericia (color amarillento de la piel).

Dar a luz a bebés muy grandes, también puede producir heridas y lesiones en la vagina o bien requerir una episiotomía grande (un corte en la parte exterior de la vagina).

Debido a todos los riesgos que conlleva el parto de un bebé muy grande, si el médico sospecha que tu hijo puede pesar más de lo normal, es posible que te recomiende una cesárea. Pero si tienes la diabetes bien controlada, no te preocupes porque las probabilidades de que tengas un bebé con exceso de peso son muy pequeñas.

Algunos estudios han encontrado una relación entre la diabetes del embarazo severa y un aumento en los nacimientos de bebés muertos (óbitos) en los dos últimos meses de gestación.

¿Cómo puede afectar la diabetes gestacional a mi bebé después del parto?

Los bebés que nacen con excesiva grasa acumulada como resultado de los altos niveles de azúcar de la madre durante el embarazo, tienden a ser obesos durante su infancia y edad adulta.

Otro de los efectos de todo este azúcar que circula por la sangre y le llega al bebé, es que éste tiene que fabricar mucha insulina para que esa gran cantidad de azúcar entre en sus células. Cuando el bebé nace, su páncreas sigue produciendo toda esa insulina, pero como ya no está recibiendo el azúcar que tú le estabas suministrando, esta insulina excesiva consume de inmediato la glucosa del bebé, que ahora tiene un nivel normal.

Esto se conoce como hipoglucemia (nivel bajo de azúcar en la sangre). Si tienes diabetes gestacional, el equipo médico que te atienda durante el parto comprobará si los niveles de azúcar en la sangre del bebé son muy bajos después del nacimiento.

Si lo son, te recomendarán que lo amamantes lo antes posible, o bien, le proporcionarán un poco de fórmula o agua con glucosa. En casos muy severos de hipoglucemia, pueden administrarle glucosa por vía intravenosa.

Debido a los altos niveles de glucosa que ha estado recibiendo, puede que el bebé tenga un mayor riesgo de desarrollar ictericia (color amarillo de la piel), policitemia (un incremento de los glóbulos rojos en la sangre) e hipocalcemia (poco calcio en la sangre). Asimismo, si el nivel de azúcar en la sangre materna no se ha controlado en absoluto durante el embarazo, el bebé puede tener afectadas las funciones del corazón.

¿Qué debo hacer si padezco diabetes gestacional?

Depende de lo seria que sea tu diabetes, pero por lo general el médico te pedirá que lleves un registro bastante riguroso de cuáles son tus niveles de azúcar en la sangre.

Hay varios tipos de aparatos que puedes usar, pero los más comunes utilizan una pequeña lengüeta o tirita metálica, que se inserta en un medidor de glucosa. Habla con tu médico para que te recomiende el más adecuado para ti.

Te pedirá también que sigas sus recomendaciones al pie de la letra.

¿Cuál es el tratamiento?

Ya que la diabetes gestacional puede afectar tanto a la madre como al bebé, es importante iniciar el tratamiento de inmediato.

El tratamiento para la diabetes gestacional tiene como propósito mantener un nivel de glucosa en la sangre equivalente al de las embarazadas sin diabetes gestacional.

Para mantener tus niveles de glucosa bajo control se te indicará que hagas lo siguiente:

  • Sigue una dieta balanceada. Seguramente tu médico te recomendará ir con una nutrióloga quien te podrá ayudar a desarrollar un plan de comidas específico, de acuerdo a tu altura, peso y nivel de actividad.
  • En general, la dieta debe ser moderada en grasa y proteína y suministrar niveles controlados de carbohidratos a través de alimentos que abarcan frutas, verduras y carbohidratos complejos (tales como pan, cereal, pasta y arroz). También te pedirán que reduzcas los alimentos que contengan mucho azúcar, tales como bebidas gaseosas, jugos de fruta y panes dulces.
  • Igualmente te pedirán que ingieras tres comidas entre pequeñas y moderadas y uno o más refrigerios cada día.
  • Haz ejercicio. Los estudios también muestran que el ejercicio moderado ayuda al cuerpo a procesar la glucosa y hace que los niveles de azúcar en la sangre estén en su nivel adecuado. Caminar o nadar todos los días durante 30 minutos, puede ayudarte a controlar la diabetes gestacional. Pregúntale a tu médico qué tipo de ejercicio te conviene a ti.
  • Toma medicamento si es necesario. Si no es posible controlar el nivel de glucosa en tu sangre mediante la dieta y el ejercicio, tu doctor te prescribirá algún medicamento. La mayoría de los pacientes ahora empiezan el tratamiento con medicamento oral en lugar de inyecciones.

El médico te pedirá que te midas tus niveles de glucosa cuando menos una vez al día.

Te pedirá que te hagas un análisis general de orina cada mes antes de las visitas médicas para buscar la presencia de proteína.

Te hará un ultrasonido mensual para vigilar el crecimiento del bebé y la cantidad de líquido amniótico.

Durante el parto

  • Durante el parto, el equipo médico te medirá el nivel de glucosa cada hora y cada media hora si se usa anestesia general.
  • Es importante que el bebé se alimente lo más inmediatamente que se pueda después del parto y cada 2 a 3 horas de ahí en adelante. Se le medirán los niveles de glucosa en sangre a las 2 a 4 horas del nacimiento o antes si se observan signos de hipoglucemia (el nivel de glucosa es muy bajo).
    • El bebé no será dado de alta sino hasta después de 24 horas del nacimiento y hasta que se observe que se está alimentando bien y que se mantienen sus niveles de glucosa.

¿Necesitaré exámenes adicionales durante mi embarazo?

Tu médico querrá vigilar al bebé con más atención durante los últimos dos o tres meses del embarazo, dependiendo de lo seria que sea tu diabetes y de si tienes otros problemas adicionales.

Más visitas prenatales y pruebas: Esto quiere decir que tu médico te programará más visitas prenatales de lo normal. Es probable que te pida que empieces a contar los movimientos del bebé en la semana 28, para que le avises lo antes posible si sientes que el bebé está menos activo.

Si, por los motivos que sean, no es posible controlar los niveles de glucosa en tu sangre, o tienes unos niveles tan altos que requieres insulina, y presentas otros factores de riesgo, es posible que el médico quiera vigilar el ritmo de los latidos del corazón del bebé por medio de pruebas no estresantes o ultrasonidos regulares (ecografías) alrededor de la semana 32, para ver cómo se encuentra (es posible que esas pruebas te las hagan en la semana 28, eso dependerá de cada caso).

Este tipo de ultrasonido se llama perfil biofísico. Pero si tu nivel de azúcar está bajo control y todo va bien, probablemente no te hagan estas pruebas hasta la semana 36 de embarazo o quizás después.

Más ultrasonidos: El médico también puede solicitar que te hagan un ultrasonido durante el tercer trimestre para observar al bebé y estimar cuál será su peso. Es posible que tu doctor te pida que te hagas un ultrasonido a principios del tercer trimestre, porque eso lo ayudará a determinar si necesitas medicamento.

Es posible que también pida un ultrasonido al acercarse el parto también. Cuando el médico sospecha que el bebé es muy grande, es posible que decida inducir el parto antes de la fecha prevista o que recomiende el parto por cesárea.

Nota: Si te detectaron la diabetes en la primera mitad del embarazo, es posible que ya tuvieras diabetes antes de quedar embarazada y no lo supieras, como les ocurre a muchas latinas.

En este caso, es posible que el médico ordene una prueba que se conoce como ecocardiograma: un ultrasonido que se centra en el corazón del bebé. Los bebés de mujeres que tienen diabetes cuando quedan embarazadas corren más riesgo de tener problemas de corazón, especialmente si el nivel de glucosa en la sangre de la mamá era elevado durante las primeras ocho semanas del embarazo.

¿Seguiré teniendo diabetes después del parto?

Solamente un pequeño porcentaje de mujeres con diabetes del embarazo siguen siendo diabéticas después del parto. Sin embargo, serás más propensa a desarrollar diabetes gestacional en tu próximo embarazo.

Las mamás latinas que padecen de diabetes gestacional son más propensas a desarrollar diabetes del tipo 2 entre los cinco a 10 años después del embarazo.

Se estima que alrededor de un tercio de las mujeres que tuvieron diabetes gestacional tendrán diabetes o bien, lo que se conoce como tolerancia deficiente a la glucosa. Lo que significa que sus niveles de glucosa serán más altos de lo normal, pero no tanto como para diagnosticarles diabetes.

Es por ello que para nosotras, las latinas, es especialmente importante hacerse una prueba de diabetes entre las seis y 12 semanas después de haber tenido al bebé. Para hacértela, tendrás que estar en ayunas desde la noche anterior. Se puede hacer en tu visita posparto, a las seis semanas del nacimiento del bebé.

¿Qué puedo hacer para minimizar los factores de riesgo de desarrollar diabetes en el futuro?

Los niveles altos de azúcar (glucosa) en la sangre suelen volver a la normalidad luego del parto. Sin embargo, las mujeres con diabetes gestacional deben vigilarse cuidadosamente después del parto y en citas regulares con el médico para buscar signos de diabetes.

El médico te recomendará con qué frecuencia deberás comprobar el nivel de azúcar en la sangre. La recomendación para las mujeres latinas, por lo general, es:

  • Que estas pruebas se hagan al menos una vez al año.
  • Que mantengas tu peso bajo control,
  • Comer una dieta sana y hacer ejercicio de forma regular

Todo esto te puede ayudar mucho a que esta enfermedad no se presente.

Además, el amamantar a tu bebé te puede proveer algo de protección. Existen algunos estudios que señalan que las mujeres que dan pecho pierden mucho más peso después del parto y que tienen menos riesgo de desarrollar diabetes del tipo 2 así como problemas cardiovasculares.

¿Qué puedo hacer para que mi niño no sufra de diabetes u otras condiciones relacionadas a esa enfermedad?

Después de que nazca tu bebé, es aconsejable que le des pecho. Existe evidencia que señala que el amamantar mejora el metabolismo de la glucosa y ayuda a prevenir la obesidad además de reducir el riesgo de que tu bebé sufra de diabetes, y otras enfermedades.

Ten en cuenta que existe la posibilidad de que tu bebé tenga tendencia a la obesidad durante su infancia o edad adulta, y de que pueda desarrollar diabetes o problemas cardiovasculares.

Por eso, es importante ayudarle a mantener una dieta sana y equilibrada, y a mantenerse activo físicamente, para que su peso sea el normal que le corresponde.

Recuerda comentarle al pediatra que tuviste diabetes gestacional durante el embarazo.

¿Cómo puedo prevenir la diabetes gestacional?

Acude a tus citas con el obstetra desde el principio del embarazo para que te vaya controlando durante cada etapa. Someterse a pruebas de detección prenatales entre las semanas 24 y 28 del embarazo ayudará a detectar la diabetes gestacional de manera temprana.

Si tienes sobrepeso, trata de bajar de peso antes del embarazo y cuida tu dieta durante la gestación.

¿Cuál es el pronóstico de la Diabetes Gestacional?

La mayoría de las mujeres que tuvieron diabetes gestacional y estuvieron controladas medicamente, van a tener bebés sanos.

El riesgo de las complicaciones se incrementa cuando los niveles de glucosa no son manejados apropiadamente.

Aunque algunas mujeres en un futuro podrán desarrollar diabetes tipo 2 después del parto, este riesgo puede reducirse siguiendo un plan alimenticio adecuado, ejercitándote y manteniendo un peso saludable.

Referencias