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Enfermedad Pélvica Inflamatoria (EPI)

Última actualización 23 de septiembre 2014
Enfermedad Pélvica Inflamatoria (EPI)

Enfermedad Pélvica Inflamatoria (EPI)

Introducción

Las infecciones pelvianas representan un problema importante en ginecología y obstetricia, por su frecuencia y por la posibilidad de determinar, en ocasiones, cuadros severos que pueden comprometer la vida de la mujer, ser causa de esterilidad o disminuir su capacidad de reproducirse.

¿Qué es la Enfermedad pélvica inflamatoria?

La enfermedad Pélvica Inflamatoria también conocida por sus siglas en  español como (EPI) es una infección de los órganos reproductivos de la mujer. Afecta el útero, las trompas de Falopio, los ovarios y los tejidos cercanos de la pelvis. Los tejidos se inflaman, irritan e hinchan.

En la clínica, EPI se define como el cuadro caracterizado por dolor pélvico con signos de infección genital con fiebre (temperatura mayor de 38 °C). El examen ginecológico,  revela dolor cuando se moviliza el cuello del útero o los anexos. Este síndrome clínico incluye también cuadros de inflamaciones de las trompas de Falopio (salpingitis) leves que cursan sin temperatura y tienen una evolución benigna y algunas alteraciones no infecciosas, como formación de adherencias pelvianas, secuela de esta enfermedad.

EPI es una de las mayores causas de infertilidad en la mujer.

¿Cuál es la causa?

La enfermedad pélvica inflamatoria (EPI) es una infección causada por bacterias que ascienden de la vagina al útero, las trompas de Falopio y los ovarios.

La mayoría de las veces, la EPI es causada por las bacterias de la clamidia y gonorrea -infecciones de transmisión sexual (ETS)- que no fueron tratadas a tiempo. Sin embargo, hay otras bacterias, que también pueden ser causa de la EPI.

Los estudios de laparoscopía han demostrado que del 30 al 40% la EPI es una enfermedad causada por muchos microbios (polimicrobial).

Aunque la transmisión sexual es la causa más común de esta afección, las bacterias también pueden penetrar en el organismo durante un procedimiento ginecológico como:

  • Parto.
  • Biopsia del endometrio  (extirpar un pequeño pedazo del revestimiento del útero para analizarlo en busca de cáncer).
  • Al insertar  un dispositivo intrauterino (DIU).
  • Aborto espontáneo.
  • Aborto electivo o terapéutico.

Las  bacterias pueden llegar a formar abscesos en las trompas, en los ovarios y entre la vagina y el recto. (cul-de-sac) Las complicaciones a largo plazo pueden presentarse si no es tratada lo antes posible.

¿Cuáles son los síntomas?

Los procesos inflamatorios de la pelvis varían clínicamente desde cuadros que no dan síntomas (asintomáticos), a otros que ponen en peligro la vida de la mujer afectada.

Cuando la responsable de la inflamación es la bacteria de la clamidia, puede no haber síntomas y, debido a esto, la persona afectada no buscatratamiento, el proceso continúa y en unos días o semanas puede presentar la EPI.

Los síntomas de la EPI pueden incluir:

  • Dolor en la parte baja del abdomen y/o la espalda.
    • En casos no severos puede haber solamente un poco de dolor.
    • En casos severos el dolor puede ser constante y muy intenso.
    • Puede aumentar durante las relaciones sexuales.
  • Períodos menstruales abundantes y dolorosos
  • Cólicos o manchado a lo largo del mes
  • Aumento en el flujo vaginal de olor fétido.
  • Cansancio, debilidad
  • Sangrado después de las relaciones sexuales y  entre  cada período
  • Fiebre/ Escalofríos
  • Vómitos, náusea
  • Micciones frecuentes, (orinar frecuentemente) dolorosas y con ardor.
  • Ausencia de la menstruación
  • Flujo vaginal amarillento o verdoso

Tener alguno de estos síntomas, no significa que tienes una EPI, pero puede ser síntomas de otra enfermedad que igualmente puede ser grave, como una apendicitis.

¿Cuales son las complicaciones de la EPI?

Si la EPI no recibe tratamiento, las complicaciones que siguen pueden ser muy graves y pueden resultar en la muerte. Incluyen:

  • Absceso en las trompas, los ovarios o la pelvis: Una acumulación local de pus en los ovarios y las trompas de Falopio, o en la pelvis, puede ocurrir en los casos severos de EPI. Estos demandan la hospitalización y tratamiento con antibióticos intravenosos y pueden requerir incluso cirugía.
  • Infertilidad: Después de EPI, se forma tejido cicatrizal alrededor de los órganos de la pelvis. Las bacterias causantes de la infección pueden invadir  silenciosamente las trompas de Falopio y hacer que el tejido normal se convierta en tejido cicatrizal. Ese tejido puede causar bloqueo y distorsión de las trompas de Falopio con el resultado que el óvulo no puede pasar por el tubo ni entrar en el útero. Después de un episodio de EPI, la mujer tiene la posibilidad de quedar infértil de 15% (estimación). Después de dos episodios, el riesgo de infertilidad aumenta a aproximadamente 35%, y después de tres, el riesgo sube a 75%.
  • Embarazo ectópico: Un embarazo ectópico es un embarazo que ocurre fuera del útero, más comúnmente, en las trompas de Falopio. Una trompa de Falopio parcialmente bloqueada o levemente dañada, puede hacer que un óvulo fecundado permanezca en la trompa de Falopio.

o   Si el óvulo fecundado empieza a crecer en la trompa como si estuviera en el útero, ocurre lo que se llama embarazo ectópico. A medida que crece, el embarazo ectópico puede romper la trompa de Falopio y causar gran dolor, hemorragia interna y hasta la muerte.

La cicatrización en las trompas de Falopio y en otras estructuras pélvicas puede causar también dolor pélvico crónico.

¿Quienes tienen un  mayor riesgo de padecer una  EPI?

Las mujeres  que corren el riesgo más alto son las menores de 25 años que no usan anticonceptivos y las que tienen varias parejas sexuales y viven en zonas donde las enfermedades de trasmisión sexual son prevalentes (hay muchas personas afectadas).

Otros factores de riesgo

  • Múltiples parejas sexuales y no usan el condón
  • Inician su actividad sexual desde la adolescencia. En este momento, el cuello uterino no está completamente desarrollado y esto aumenta la susceptibilidad de contraer enfermedades de transmisión sexual relacionadas con la EPI.
  • Mujeres que no asisten a la consulta ginecológica de manera regular  una vez que inician sus relaciones sexuales.
  • Padecen de infecciones vaginales recurrentes y no son tratadas.
  • Padecen  de infecciones del cuello del útero, que no tienen síntomas y no han sido diagnosticadas especialmente de gonorrea y clamidia y se les coloca el DIU.
  • El empleo del DIU, en especial el ascenso de gérmenes durante la inserción.
  • Hay antecedentes de una EPI  y una enfermedad de transmisión sexual
  • Los lavados o duchas vaginales alteran el balance de la flora vaginal buena que la protege, lo que favorece el desarrollo de bacterias nocivas.

¿Cómo se diagnostica la EPI?

La  EPI muchas veces es diagnosticada cuando la mujer no se puede embarazar o tiene dolor pélvico crónico.

Los médicos diagnostican  la EPI basándose en la historia clínica, los síntomas, el examen físico y el pélvico y los estudios de laboratorio e imagen.

El médico puede hacer un examen de la pelvis para buscar:

  • Sangrado del cuello uterino, que es la abertura hacia el útero
  • Flujo que sale del cuello uterino
  • Dolor cuando se toca el cuello uterino
  • Sensibilidad en el útero, las trompas de Falopio o los ovarios.
  • Durante el examen pélvico, toman una muestra  de la secreción vaginal y del cuello del útero (cérvix), que es enviada al laboratorio para determinar el DNA de la Clamidia, de la gonorrea y otras bacterias.

Pueden hacer diferentes estudios de laboratorio en sangre para buscar signos de infección.

Toda mujer que presenta EPI debe de hacerse una prueba de HIV

Para confirmar el diagnóstico y/o para saber que tan extensa es la infección, el médico puede  recomendar otras pruebas más especializadas.

  • Ultrasonido. Esta prueba muestra las imágenes de los órganos reproductores.
  • Laparoscopía. Durante este procedimiento, el doctor  introduce un instrumento óptico muy delgado  a través de un pequeño corte en el abdomen  para observar los órganos pélvicos.
  • Biopsia de endometrio para detección de endometritis.
  • Resonancia magnética cuando el diagnóstico es confuso

¿Se puede confundir la EPI con otros padecimientos?

En efecto, por eso para hacer un buen diagnóstico se debe de descartar: apendicitis, cervicitis (inflamación del cuello del útero) infecciones urinarias, endometriosis, tumores en trompa y ovarios.

Un embarazo ectópico se pude confundir con una EPI, y es uno de los diagnósticos más comúnmente erróneos. Entonces es de obligación que los médicos soliciten una prueba  de embarazo en  mujeres en etapa reproductiva  que presentan dolor bajo abdominal.

¿Cuál es el tratamiento de le EPI?

El tratamiento de la EPI es la terapia con antibióticos.  Tu médico te puede prescribir una combinación de antibiótico para que inicies el tratamiento de inmediato.

Al recibir los resultados del  laboratorio, tu médico hará un ajuste a los medicamentos que estés  tomando, para dejar los que sean mejores para combatir la infección.

Generalmente el medico te pedirá que lo veas en tres días, para cerciorarse de que el tratamiento está funcionando. Asegúrate de seguir la receta tal cual te la ordenaron aún si ya te sientes mejor después de unos días de tratamiento.

Los antibióticos puede ayudar a prevenir complicaciones muy serias, pero no pueden revertir  los daños que ya haya causado la enfermedad. 

Tratamiento para tu pareja. Para evitar una reinfección con enfermedades de trasmisión sexual ETS, tu pareja (o parejas sexuales) debe ser examinada y tratada. Pueden estar infectados  aún cuando no hayan tenido síntomas.

Abstinencia Temporal. Evita las relaciones sexuales hasta que hayas terminado tu tratamiento y las pruebas de laboratorio indiquen que tus parejas están libres de la infección.

Generalmente el tratamiento de la EPI se lleva a cabo sin necesidad de hospitalizar a la paciente y deberás mostrar una mejoría importante en tres días: menor dolor y sensibilidad en el abdomen así como menos inflamación en el útero, trompas, ovarios.

Razones por las que el médico considera que deberás hospitalizarte:

  • El diagnóstico no está claro y es necesario hacer estudios más especializados.
  • Continúan las molestias, dolor abdominal, inflamación de cuello uterino trompas  y ovario.
  • Estás embarazada.
  • NO respondiste a los antibióticos orales.
  • Requieres de  antibiótico  vía intravenosa.
  • Hay nausea y vómito.
  • Presentas fiebre muy alta
  • Hay un absceso en las trompas o en el ovario que debe ser tratado.

¿Cómo puedo prevenir la EPI?

  • La manera más segura de evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual es absteniéndose del contacto sexual o tener una relación duradera, mutuamente monógama, con una pareja a quien se le han hecho pruebas y se sabe que no está infectada.
  • Los condones de látex en los hombres, cuando se usan de manera habitual y correcta, pueden reducir el riesgo de transmisión de la clamidia y de la gonorrea.
  • Se recomienda que si tienes una nueva pareja sexual o tienes múltiples pareja sexuales, asistas al médico periódicamente, para que te realicen pruebas para detectar cualquier infección y recibas tratamiento lo antes posible. Recuerda que la EPI se puede prevenir si recibes  a tiempo el tratamiento de una enfermedad de trasmisión sexual (ETS).
  • Todo síntoma genital, como una úlcera poco usual, flujo con olor, sensación de ardor al orinar o sangrado entre ciclos menstruales, podría significar que tienes una enfermedad de transmisión sexual. Si  tienes alguno de estos síntomas, debes suspender las relaciones sexuales y consultar al médico de inmediato. El tratamiento temprano de las enfermedades de transmisión sexual puede prevenir la EPI.
  • Si  tienes una enfermedad de transmisión sexual y estás recibiendo tratamiento debes notificárselo a tus parejas sexuales recientes, para que éstas vayan al médico, se realicen  las pruebas necesarias y reciban el tratamiento adecuado.
  • No se debe reiniciar la actividad sexual hasta que todas las parejas sexuales hayan sido examinadas y  hayan recibido tratamiento.
  • Antes de colocarte el DIU, es importante que te realicen pruebas de laboratorio  para detectar si padeces de una ETS, en especial de clamidia y de gonorrea.
    • Si estás infectada el médico no podrá colocarte el DIU, hasta que hayas sido tratada de la infección, pero puedes reducir  el riesgo de infección usando un método anticonceptivo de barreras como el condón.
  • Las pastillas anticonceptivas, el parche y el anillo vaginal  por sí solas no te previene de una enfermedad de trasmisión sexual en la vagina o el cuello, pero te ofrecen una cierta protección extra contra la EPI.
    • Esto se debe a que hacen más espeso el moco cervical, lo que dificulta el paso de las bacterias hacia el útero, las trompas, los ovarios. Pero es importante que sigas usando el condón cada vez que tengas sexo.
  • Limita tus parejas sexuales.
  • Evita las duchas vaginales, recuerda que afectan el balance de la flora vaginal que te protege de infecciones.
  • Tus hábitos de higiene: Después de orinar y evacuar, aséate de adelante hacia atrás, esto evitará que las bacterias de tu intestino grueso, se pasen a la vagina.

Referencias