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Enfermedad Renal Poliquística, Quistes en el Riñón

Última actualización 19 de agosto 2013
renal

Definición

La enfermedad renal poliquística (PKD por sus siglas en inglés) o poliquistosis renal, es una enfermedad genética caracterizada por el desarrollo progresivo de quistes llenos de líquido en los riñones los cuales van aumentando en número y tamaño y poco a poco van sustituyendo gran parte del tejido del riñón lo que conduce a insuficiencia renal crónica terminal.

La enfermedad renal poliquística (PKD por sus siglas en inglés) o poliquistosis renal, es una enfermedad genética caracterizada por el desarrollo progresivo de quistes llenos de líquido en los riñones

Esta es una enfermedad multisistémica (porque afecta a varios sistemas del organismo) y bilateral (los quistes aparecen en ambos riñones). Ocurre en los seres humanos y en otros animales.

 

¿Cuál es la diferencia ente la PKD y un simple quiste renal?

Es normal que existan quistes pequeños llenos de agua que crecen en el riñón al envejecer. Esto es llamado un simple quiste renal y usualmente son benignos (no causan daño).

En general, los quistes en la PKD causan problema por su tamaño y por el espacio que ocupan. Los riñones crecen junto con los quistes por lo que se ha observado que el tamaño del riñón está directamente relacionado con el número y tamaño de los quistes que tiene la persona afectada con este padecimiento. Por ejemplo, una persona con un riñón de más de 15 cm, tiene más probabilidades de tener dolor y problemas de funcionamiento de los riñones que una persona que tiene riñones más pequeños.

La PKD puede, además, producir quistes en el hígado y problemas en otros órganos, como el corazón, el hígado, páncreas y raramente el corazón y el cerebro. Estas complicaciones ayudan a los médicos a distinguir la PKD de los quistes “simples” inofensivos que aparecen con frecuencia en los riñones en los últimos años de la vida.

Incidencia

La PKD se encuentra tanto en hombres como en mujeres y en todas las razas. La enfermedad poliquística renal es una de las enfermedades hereditarias más frecuentes y afecta a más de 12.5 millones de personas en el mundo.

La forma autosómica dominante se afecta a 1 en 500 individuos, mientras que la forma autosómico recesiva afecta a 1 en 20,000-40,000 individuos.

Causa

Como ya lo mencionamos, no se transmite por contagio ni surge como resultado de enfermedades degenerativas, sino que se hereda. Está determinada por los genes.

Se conoce que la PKD es causada por mutación en varios genes y tiene dos patrones de herencia:

  • La autosómica dominante causada por mutaciones en dos genes diferentes (PKD1 y PKD2) que es la más común y menos grave. Representa alrededor del 90% de todos los casos de PKD.
    • Su inicio es tardío (generalmente entre los 30 y 40 años de edad). Representa alrededor del 90% de todos los casos de PKD.
  • La autosómica recesiva causada por la mutación de un solo gen (PKHD1) de inicio temprano. Es una forma hereditaria rara. Los síntomas de la PKD autosómica recesiva aparecen en los primeros meses de vida, incluso en el útero materno.

La asociación de la poliquistosis con enfermedades renales a largo plazo, especialmente en pacientes que han tenido insuficiencia renal y que han estado sometidos a diálisis durante largo tiempo se denomina Enfermedad Renal Quística adquirida y suele aparecer en los últimos años de la vida. NO es hereditaria.

Enfermedades genéticas

Para entender mejor estos padecimientos, es necesario comprender un poco la transmisión de la herencia de una generación a la otra y cómo está formado y cuál es la importancia de un buen funcionamiento de los riñones para tener una vida sana.

¿Qué es la herencia?

La herencia es la transferencia, en el momento de la concepción, del material genético (DNA), contenido en los cromosomas, de padres a hijos.

¿Qué son los cromosomas?

Los cromosomas son estructuras que se encuentran en el centro (núcleo) de cada una de las células de nuestro organismo las cuales transportan fragmentos largos de ADN.

Los cromosomas son estructuras que se encuentran en el centro (núcleo) de cada una de las células de nuestro organismo las cuales transportan fragmentos largos de ADN.

Este ADN es una molécula muy compleja que contiene miles de genes, los cuales son responsables de la forma en que se estructura y mantiene un cuerpo humano.  En la concepción, el ADN y por tanto los genes de ambos padres son transmitidos al hijo.

En la concepción, el ADN y por tanto los genes de ambos padres son transmitidos al hijo.

Los cromosomas vienen en pares. Normalmente, cada célula en el cuerpo humano tiene 23 pares de cromosomas (46 cromosomas en total), de los cuales la mitad proviene de la madre y la otra mitad del padre. A cada par se le ha dado un número, los 22 primeros se denominan “somáticos” y el par 23 es el que determina el género.

Los cromosomas vienen en pares. Normalmente, cada célula en el cuerpo humano tiene 23 pares de cromosomas

Un organismo tiene los mismos cromosomas durante toda su vida. La información contenida en ellos (DNA, genes) da instrucciones a las células de cómo deben funcionar y determina la apariencia de cada persona; sin embargo, esto no es lo único, también la interacción con el medio ambiente influye en las características o rasgos resultantes.

Un organismo tiene los mismos cromosomas durante toda su vida.

Por lo tanto, los genes contenidos en los cromosomas, se heredan por duplicado, uno de mamá y otro de papá y ambos son necesarios para el adecuado funcionamiento del organismo. A veces se heredan los dos normales, a veces uno normal y uno anormal (mutado) y a veces, cada uno de los padres heredan a su hijo un gen mutado lo que resulta en una enfermedad causada por falta de producción de una sustancia corporal.

¿Cuáles son las formas de herencia de la PKD?

Hemos mencionado que la  PKD es una “enfermedad de herencia autosómica dominante o recesiva”.

  • “Autosómica” significa que el gen está en uno de los primeros 22 pares de cromosomas que no determina el género, por lo que la enfermedad afecta por igual a hombres y mujeres.
  • “Dominante” significa que es necesaria una sola copia del gen mutado para padecer la enfermedad.
    • Esto quiere decir que si uno de los padres –la madre o el padre- tiene la enfermedad, existe un 50% de probabilidades de que la enfermedad se transmita a sus hijos.
    • Hasta un 10% de los casos la PKD autosómica dominante aparece en un niño con ambos padres sanos, lo que se considera una mutación nueva en la que los padres no tienen riesgo de otro hijo/a afectado, pero el afectado sí tendrá un 50% de riesgo para su descendencia.

Por lo tanto:

  • Si tú tienes el gen de la Enfermedad Renal Poliquística, uno de tus padres tiene PKD a menos de que el padecimiento se iniciara contigo (en cuyo caso tú tienes un gen con “mutación de novo)
  • Si tú tienes PKD, cada uno de tus hermanos tiene un 50% de posibilidades de tener también este padecimiento. Si alguno de ellos no tiene el gen, no puede pasar el padecimiento a sus hijos.
  • Si tú tienes PKD, cada uno de tus hijos tiene un 50% de posibilidades de heredar el padecimiento y 50% de no heredarlo. Aquel que no herede el gen, tampoco se lo podrá pasar a sus hijos.
  • “Recesiva” significa que son necesarias las dos copias del gen mutado, una heredada de cada progenitor, para padecer la enfermedad.  Si se recibe una sola copia del gen de una enfermedad recesiva en el momento de la concepción, ese bebé no desarrollará la enfermedad genética, por ejemplo la PKD autosómica recesiva, pero puede pasar el gen anormal a la siguiente generación (portador).
    • Los padres portadores -que no tienen la enfermedad- pueden tener un hijo con esta enfermedad, si ambos padres son portadores del gen anormal y ambos le transmiten el gen a su hijo.
    • Los padres portadores tienen un 25 por ciento de probabilidades con cada embarazo de tener un hijo con este tipo de PKD.

La posibilidad de adquirir una enfermedad dominante, en la que un solo gen es suficiente, es mayor que la de adquirir una enfermedad recesiva, donde se necesitan los dos genes.

Por lo tanto:

  • Si tú tienes la Enfermedad Renal Poliquística recesiva, tus padres son portadores sanos de la enfermedad.
  • Cada uno de tus hermanos tiene un 25% de posibilidades de tener también este padecimiento. El 25% son completamente sanos y un 50% son sanos pero portadores del padecimiento.
  • Si tú tienes PKD recesiva y te casas con una persona sana todos tus hijos serán portadores sanos del padecimiento. Si te casas con un portador cada uno de tus hijos tiene un 50% de posibilidades de heredar el padecimiento y 50% de no heredarlo pero ser portadores.

 

Anatomía del aparato urinario

El aparato urinario consta de las siguientes partes:

  • Dos riñones: tienen el tamaño de un puño y la forma de un fríjol, son de color rojo oscuro brillante. Están situados a los dos lados de la columna. Los riñones son órganos vitales que eliminan los deshechos de la sangre y realizan muchas funciones de limpieza y equilibrio químico de la sangre. El conocimiento de la forma en que funcionan los riñones nos ayudará a cuidarlos.
  • Dos uréteres, que son los conductos que transportan la orina producida en los  riñones hacia la vejiga.
  • La vejiga. Es el órgano que sirve para almacenar la orina. Las paredes de la vejiga se relajan y dilatan para acumular la orina y se contraen y aplanan para vaciarla a través de la uretra.
  • La uretra. Es un tubo a través del cual pasa la orina desde la vejiga al exterior del cuerpo.

 Anatomía del aparato urinario

¿Qué hacen los riñones?

Los riñones son una compleja maquinaria de purificación. A diario, purifican unos 200 litros de sangre para filtrar unos 2 litros de desechos y exceso de agua. Los desechos y el exceso de agua se convierten en orina.

Si los riñones no retiraran esos desechos, se acumularían en la sangre y serían perjudiciales para el cuerpo.

Si los riñones no retiraran esos desechos, se acumularían en la sangre y serían perjudiciales para el cuerpo. Si los riñones no retiraran esos desechos, se acumularían en la sangre y serían perjudiciales para el cuerpo.

Además de retirar los desechos, los riñones liberan tres hormonas importantes:

  • eritropoyetina, que estimula la producción de glóbulos rojos por la médula ósea
  • renina, que regula la tensión arterial
  • la forma activa de la vitamina D, que ayuda a mantener el calcio para los huesos y para el equilibrio químico normal en el cuerpo

Los riñones están recubiertos de  gran cantidad de grasa que los protege de los golpes y movimientos bruscos.

Si ambos riñones están sanos, una persona tiene 100 por ciento de su función renal. Una pequeña reducción de la función renal no causa ningún problema. De hecho, una persona puede mantenerse sana, con 50 por ciento de la función renal si ésta permanece estable. Si la función renal se reduce a menos de 10 a 15 por ciento, la persona necesita un tratamiento de reemplazo de la función renal, ya sea diálisis o trasplante.

Enfermedad Renal Poliquística Autosómica Dominante

Definición

La Poliquistosis Renal Autosómica Dominante (PKDAD) es la enfermedad renal hereditaria más común. Representa al 90% de las Enfermedades Renales Poliquísticas hereditarias y constituye una de las causas más frecuentes de Insuficiencia Renal Terminal.

Se caracteriza por la presencia de quistes en ambos riñones así como en otros órganos (hígado, páncreas, vesículas seminales) y por una amplia gama de manifestaciones extra renales (aneurismas intracraneales, hernias abdominales, prolapso de la válvula mitral, divertículos intestinales).

La formación de los quistes se inicia como una expansión o abultamiento de un túbulo en unas cuantas nefronas. El quiste se va agrandando debido a la secreción de fluido dentro del quiste. Las células del quiste se multiplican y lo hacen crecer cada vez más.

Los riñones crecen junto con los quistes, cuyo número es muy variable (hasta cientos de ellos), mientras mantienen la forma del riñón. En una PKD completamente desarrollada, un riñón lleno de quistes puede llegar a pesar hasta 10 kilogramos.

En una PKD completamente desarrollada, un riñón lleno de quistes puede llegar a pesar hasta 10 kilogramos.

Se cree que la enfermedad afecta por igual a todas las razas,  sin embargo, algunos estudios sugieren que ocurre más a menudo en blancos que en negros y más a menudo en mujeres que en hombres.

¿Cuáles son los signos o datos de la presencia de PKD?

La mayoría de las personas con PKD autosómica dominante viven durante décadas sin desarrollar síntomas. Por esta razón, a menudo la PKD autosómica dominante se denomina “Poliquistosis Renal del adulto”. En algunos casos, sin embargo, los quistes pueden aparecer más tempranamente, incluso en los primeros años de vida.

Generalmente se detecta entre los 30 y los 55 años debido a una insuficiencia renal, que con el tiempo se hace crónica.

Los síntomas se relacionan con el crecimiento de los quistes y la compresión que éstos ejercen sobre los órganos vecinos. Es así que puede haber:

  1. Molestias o un fuerte dolor lumbar posterior o lateral (en los flancos), entre las costillas y la cadera. Se presenta en el 50% de las personas y se debe al crecimiento del riñón y la compresión que hacen a los órganos vecinos como al hígado y al páncreas.  Este dolor,  es un dolor de tipo sordo y puede ser pasajero o persistente, moderado o severo. Se presenta a los lados del abdomen y puede extenderse a toda la región abdominal o  a la espalda.
    1. El dolor puede ser también causado por: agrandamiento de uno o varios quistes, sangrado dentro del quiste, infecciones de vías urinarias, piedras en los riñones y cólico renal.
  2. Sangre en la orina (hematuria). Se presenta en el 60% de las personas con este padecimiento. Puede ser que se vea a simple vista y la orina aparece roja, o puede ser microscópica y solamente aparece en un análisis de orina de rutina.
    1. La hematuria es causada por la ruptura de los quistes y por las piedras o cálculos que se van formando en el riñón y causan un dolor intenso ya que al salir desgarran las delicadas paredes de los uréteres.
  3. Infecciones de la vejiga o de los riñones.Son muy comunes con una incidencia global de un 50% y una  recurrencia (que regresan constantemente) de un 61%. Generalmente inicia en la vejiga y sube por los uréteres hasta los riñones, son más comunes en las mujeres.
  4. Presión arterial alta: El 50 por ciento de los pacientes presenta hipertensión arterial de leve a moderada, la hipertensión arterial aparece precozmente en la enfermedad, con frecuencia antes de la aparición de los quistes, es el signo más común de la PKD.
    1. Ocasionalmente, las personas afectadas pueden presentar dolores de cabeza relacionadas con la hipertensión arterial. Es un signo que es importante tomar en cuenta y tratar para disminuir el daño que causa al riñón y para prevenir la falla renal.

Una vez manifestada la enfermedad se pueden presentar otras manifestaciones asociadas a la enfermedad renal poliquística que afectan también otros órganos:

  • Piel Pálida
  • Salen moretones con facilidad
  • Divertículos (Sacos en las asas del intestino grueso)
  • Aumento del tamaño del abdomen.Con el tiempo, los riñones crecen en tamaño y peso. Este aumento llega a causar un crecimiento del abdomen que en los hombres se ve como si tuviera “panza de cervecero” y en la mujer parece que estuviera embarazada.

Sensación de palpitaciones o de aleteo en el pecho: cerca del 25% de las personas afectadas tienen dañadas las válvulas del corazón por lo que pueden experimentar una sensación de aleteo o golpeteo en el pecho y dolor que no está relacionado a ejercicio o actividad. Estos síntomas casi siempre desaparecen por sí solos pero pueden ser la primera señal de PKD.

No es raro encontrar quistes en el hígado y en el páncreas, casi un 80% de las personas afectadas con DPK, presentan quistes en el hígado durante su vida. Se pueden presentar en los menores de 30 años pero son detectables únicamente por medio de la Resonancia Magnética. Ocurren más en mujeres que en hombres y más en mujeres que han estado embarazadas. Esto sugiere influencia de las hormonas femeninas.

Piedras en los riñones: se presentan con dolor severo en la región lumbar de la espalda, laterales o en la  vejiga. Cuando se mueven es frecuente que provoquen sangrados.

Aneurismas cerebrales (abultamientos en las paredes de los vasos sanguíneos del cerebro). Estas malformaciones vasculares pueden romperse en un porcentaje altísimo de casos -entre un 65 y 75 por ciento- generalmente antes de los 50 años de edad, en especial en aquellas personas con hipertensión mal controlada. La consecuencia es la muerte por hemorragia cerebral.

Aumento de tamaño de los riñones: Cuando el paciente acude a la consulta médica, casi siempre la enfermedad está tan evolucionada que es posible palpar que los riñones han aumentado de tamaño.

  • Mediante una ecografía renal se observan los quistes. Cuando en el estudio aparecen quistes aislados en uno o ambos riñones, no hay que alarmarse, aseguran diversos nefrólogos. Es una malformación muy común que no significa que la persona padezca poliquistosis renal.

Insuficiencia renal en un aproximado del 60 % de las personas afectadas, es más frecuente en personas con muchos quistes.

Un hecho importante a tener en cuenta es que los individuos con poliquistosis renal tienen 40 veces más posibilidades de contraer un cáncer de riñón en comparación con la población que no la padece. Por esto es imprescindible la consulta con el Nefrólogo (médico especialista en riñón).

La Enfermedad Renal Poliquística Autosómica Dominante, puede ocurrir asociada a  otros padecimientos, incluyendo:

  • Esclerosis Tuberosa, es un síndrome genético asociado a convulsiones, retraso mental, tumores benignos y lesiones en la piel
  • Problemas severos en los ojos (cataratas y ceguera)
  • Hernias: inguinal y umbilical.
  • Diverticulosis: las personas con PKD tienen más riesgo de presentar divertículos en el intestino grueso y las complicaciones que se pueden dar con este padecimiento.

¿Cómo se realiza el diagnóstico de la PKD autosómica dominante?

El médico puede sospechar la presencia de una Poliquistosis Renal cuando la persona que lo consulta reporta que en su familia hay historia de este padecimiento, cuando observa signos y síntomas que son comunes o cuando se hace un estudio por alguna otra razón y se descubren los quistes en el riñón.

En la PKD autosómica dominante, el inicio del daño renal y qué tan rápido progresa la enfermedad puede variar mucho dependiendo de la edad de la persona afectada; los chequeos físicos y los estudios de laboratorio en sangre y orina, tampoco llevan a un diagnóstico temprano.

Los quistes en las personas jóvenes son menos y más pequeños; es por esto que los médicos especialistas han desarrollado un cierto criterio para diagnosticar la enfermedad tomando en cuenta la edad del paciente.

Por ejemplo, la presencia de, al menos, dos quistes a los 30 años en una persona con historia familiar del padecimiento, puede confirmar el diagnóstico. Pero si existe alguna duda, entonces se puede buscar la presencia de quistes en otros órganos y esto sumado a la historia familiar, puede dar certeza en el diagnóstico.

En la actualidad existen tres estudios de imagen que pueden usarse para diagnosticar con certeza a una persona con PKD:

  • Ultrasonido, que emplea ondas de sonido que atraviesan el organismo, crean un dibujo de los riñones y es el más común. La ecografía no emplea métodos de contraste ni rayos X y es segura para todos los pacientes, incluidas las mujeres embarazadas. También puede detectar los quistes en el riñón de un feto.
  • Pero también se utilizan otros estudios de imagen más precisos como la tomografía computarizada (TAC) quese hace con medio de contraste que se inyecta en la vena a la persona la cual, al pasar por los riñones, permite ver con mucho detalle las zonas afectadas del riñón, así como las posibles complicaciones a las que está expuesto como por ejemplo infección, hemorragias de los quistes, piedras en el riñón y su localización (los quistes se hacen duros como de piedra), o la resonancia magnética con la cual se puede medir el riñón y el volumen de los quistes y monitorear su crecimiento -lo cual sirve como una forma de control del progreso de la enfermedad- o para evaluar ciertas complicaciones como sangrado dentro de un quiste o cuando se sospecha de la presencia de una piedra en el riñón.

Diagnóstico Preventivo: antes de que se presenten los síntomas: El método de elección para el diagnóstico presintomático de la enfermedad es la ecografía o tomografía computarizada que se realizará a partir de los 20 años en todos los sujetos con antecedentes familiares de la enfermedad.

Estudios genéticos: el diagnóstico también se puede hacer por medio de una prueba genética que detecta las mutaciones en los genes PKD1 y PKD2. Además de este estudio, el análisis genético hace posible el diagnóstico de la enfermedad a cualquier edad en familias con varios individuos afectados en las que se haya podido establecer el carácter genético.

Aunque esta prueba puede detectar las mutaciones antes de que se desarrollen los quistes, su beneficio está limitado por dos factores:

  • La detección de estos genes NO puede predecir cuándo se iniciarán los síntomas o la severidad del padecimiento.
  • Aún cuando se detecte el gen mutado, no existen, por el momento, medidas terapéuticas capaces de retrasar su evolución progresiva ni cura para este padecimiento.
    • Sin embargo, una persona joven que sabe que ha heredado este padecimiento, puede iniciar cuidados a través de una dieta adecuada y control de la presión arterial.

Esta prueba puede utilizarse también para determinar si un miembro joven de la familia puede donar un riñón a otro familiar que está afectado con este padecimiento. Las personas que tienen PKD autosómica dominante y que están en edad reproductiva, también quieren saber si ellos son portadores y si le van a transmitir esta enfermedad a sus descendientes.

Cualquier persona que se haga esta prueba debe de recibir una buena consejería de parte del médico genetista para entender todas las implicaciones de esta prueba.

Usa nuestra sección de “directorio de Genetistas” para localizar a un profesional especializado en genética en tu área.

Diagnóstico prenatal: En el caso de la PKD, actualmente es posible, durante el embarazo, identificar mutaciones con fines de hacer un diagnóstico prenatal.

Complicaciones que se pueden presentar en la PKD autosómica dominante.

La PKD no es únicamente un problema renal, otros órganos pueden afectarse igualmente, entre ellos se incluyen:

  • Quistes hemorrágicos
  • Hemorragia Renal
  • Ruptura de un aneurisma
  • Quistes Hepático y Pancreático: casi un 80% de las personas afectadas con DPK, presentan quistes en el hígado durante su vida. Se pueden presentar en los menores de 30 años pero son detectables únicamente por medio de la Resonancia Magnética. Ocurren más en mujeres que en hombres y más en mujeres que han estado embarazadas. Esto sugiere influencia de las hormonas femeninas.
  • Cálculos (piedras ) Renales

Tratamiento

No existe una cura definitiva de la PKD, por lo que el tratamiento de esta enfermedad está dirigido a la prevención de complicaciones y, si es posible, a retrasar la progresión de la insuficiencia renal y prolongar la vida. Actualmente se están ensayando fármacos dirigidos a corregir, parcialmente, la función de la proteína deficitaria lo que podría frenar notablemente la evolución de la enfermedad.

 El médico se orienta también a controlar los factores  (tales como  la obesidad, la diabetes o un nivel anormal de ácido úrico), que pueden acelerar la progresión de la enfermedad y su desenlace.

Cuidadoso control de la hipertensión: Debe prestarse especial atención a la detección precoz y al tratamiento  estricto de la hipertensión así como a la corrección de otros factores de riesgos cardiacos ya que esto puede disminuir los efectos de la PKD. El médico te recomendará que tengas una dieta pobre en proteínas y sal y que hagas ejercicio para mantener la presión arterial controlada.

Analgésicos para controlar el dolor: que puede ser causado por infecciones, sangrado de los quistes, por piedras en los riñones o por el estiramiento del tejido fibroso que se forma alrededor del quiste. El médico primero evaluará cuál es la causa que contribuye al dolor para entonces dar el tratamiento adecuado.

Si es un dolor crónico debido al crecimiento de los quistes, entonces el médico recomendará analgésicos de venta libre, pero nunca debes autorecetarte ya que algunos de ellos pueden dañar a los riñones. Se recomienda que evites todos los agentes antinflamatorios no esteroideos, los que contienen aspirina, el Advil, Aleve y Naproxin (excepto en circunstancias particulares y bajo la supervisión del médico).

Para el dolor más severo, en algunos casos es necesaria  la cirugía para reducir el tamaño de los quistes, sin embargo, esto es un remedio temporal y no disminuye el progreso de la enfermedad.

El dolor de cabeza: Los dolores de cabeza que son severos o que parece que no son como los dolores de cabeza normales pueden estar causados por aneurismas, o vasos sanguíneos dilatados, en el cerebro y deben de reportarse de inmediato al médico tratante.

  • Los dolores de cabeza también pueden estar causados por la hipertensión arterial. Las personas con PKD autosómica dominante deberían consultar con el médico si padecen cefaleas severas y recurrentes.

Si hay hematuria (sangre en la orina), se aconseja reposo y se dan drogas coagulantes. Es importante tomar abundantes líquidos.

Tratamiento inmediato de las infecciones de vías urinarias: Es un problema frecuente en las personas con PKD.Las infecciones urinarias deben ser reportadas de inmediato al médico, para evitar que pasen al los uréteres y al riñón. Los quistes infectados, son más complicados de tratar. El médico indicará qué antibiótico debe de tomarse, ya que no todos penetran en los quistes y pocos son efectivos para el tipo de gérmenes que se desarrollan.

Obstrucción del tracto Urinario: Se presenta por el crecimiento de los quistes, los cuales hacen compresión en las vías urinarias, obstruyéndolas, los quistes pueden ser drenados mediante aspiración, punción, laparoscopia o  quirúrgicamente  aunque vuelven a llenarse de líquido.

Estilo de vida: el médico recomendará un estilo de vida saludable con respecto a no fumar, hacer ejercicio (evitar el de contacto en el que pueda haber daño a los riñones y la deshidratación), controlar el peso y reducir la toma de sal. No existe una dieta específica que ayude a evitar el desarrollo de los quistes en el riñón.

Enfermedad renal terminal: Después de varios años, la PKD puede causar una falla total de los riñones que son esenciales para la vida. Cuando la enfermedad ha avanzado mucho, las personas con insuficiencia renal, deben buscar una de dos opciones para reemplazar las funciones renales: diálisis o trasplante renal.

Estas terapias suelen dar buenos resultados porque los pacientes no suelen tener otros órganos comprometidos.

Existen dos tipos de diálisis:

  • Hemodiálisis: Se le instala a la persona, un tubo de plástico especial, en una vena del brazo, y la sangre pasa a  una máquina llamada Riñón Artificial que la filtra. Una vez filtrada (libre de desechos), se regresa al cuerpo  a través de una arteria conectada a la máquina
  • Diálisis Peritoneal: Se utiliza una solución para diálisis, que se introduce en el abdomen. Los desechos y líquidos  quedan atrapados en la solución de la diálisis. Esta solución sale del abdomen, arrastrando el exceso de líquido de la persona y las substancias de desecho.

Gracias al desarrollo tecnológico alcanzado hoy día, las complicaciones de la diálisis son mínimas. Así, los enfermos logran tener una mejor calidad de vida.

En cuanto al trasplante renal, es necesario tener en cuenta que los donantes no pueden ser familiares directos -progenitores ni hermanos- dado al carácter genético de este proceso. El riñón de un donante sano en un paciente con ERP, no desarrolla quistes.

Personas que donan un riñón  o que nacen con uno solamente, tienen una  vida  completamente normal.

¿Las mujeres con PKD pueden embarazarse?

La mayoría de las mujeres con PKD (80%) han tenido embarazos exitosos, sin embargo, algunas mujeres con PKD tienen un riesgo incrementado de tener complicaciones serias durante el embarazo tanto para ellas como para el bebé.

Esto incluye a aquellas que, además de PKD, tienen hipertensión arterial y función renal disminuida ya que pueden desarrollar eclampsia (o toxemia) que es un problema que puede ser mortal tanto para la madre como para el bebé. Estas mujeres deben ser monitoreadas muy cercanamente durante todo el embarazo.

¿Todas las personas con PKD tienen el mismo riesgo de falla renal?

No, algunas personas tienen un riesgo incrementado y entre ellas se incluyen:

  • Hombres.
  • Personas con hipertensión arterial.
  • Personas que tienen sangre o proteína (albúmina) en la orina.
  • Mujeres con hipertensión arterial que han tenido más de tres embarazos.

Pronóstico

La enfermedad Renal Poliquística Autosómica Dominante, tiene un proceso de desarrollo lento, silencioso y persistente. El pronóstico dependerá de:

  • Si hay otros órganos afectados,
  • de un diagnóstico  temprano, y
  • del  tratamiento médico para aliviar algunos síntomas que puede ayudar por muchos años, pero es común que se presente la Insuficiencia Renal Terminal.
  • Los pacientes que tienen mutaciones en el gen 2 tienen un comportamiento mas benigno

Enfermedad Renal Poliquística autosómica recesiva

Definición

La PKD autosómica recesiva es una forma hereditaria y poco frecuente de la enfermedad poliquística del riñón causada por la mutación del gen PKHD1 que ha sido transmitido por ambos padres a su hijo. Los padres portadores tienen un 25 por ciento de probabilidades con cada embarazo de tener un hijo con este tipo de PKD. Hombres y mujeres se ven afectados por igual. Algunas veces se detecta prenatalmente.

En la mayoría de los casos, no existe historia familiar de este padecimiento y los padres no tienen la enfermedad pero, sin embargo, son portadores.

La PKD autosómica recesiva se caracteriza porque, tanto los riñones como el sistema biliar intrahepático (sistema de los conductos biliares que se encuentran dentro del hígado), están afectados.

Signos

Los síntomas de la ERP autosómica recesiva pueden comenzar incluso antes del nacimiento por lo que frecuentemente se le llama también “PKD infantil”. Los niños que nacen con este padecimiento, frecuentemente desarrollan falla renal antes de llegar a la vida adulta. La severidad de la enfermedad es diferente en cada persona; los bebés más afectados mueren horas o días después del nacimiento debido a fallas respiratorias.

Síntomas

Pero existe la posibilidad de personas con PKD autosómica recesiva que no tienen síntomas sino hasta el final de la niñez o incluso hasta la adolescencia. El daño hepático existe en todos los casos y tiende a empeorar con la edad.

Hay cuatro tipos diferentes de PKD autosómica recesiva, según la edad del niño en la que aparecen los síntomas.

  • Forma perinatal – presente en el nacimiento.
  • Forma neonatal – presente en el primer mes de vida.
  • Forma infantil – presente entre los 3 y 6 meses de edad.
  • Forma juvenil – presente después del primer año de edad.

Los niños que nacen con la PKD autosómica recesiva pueden desarrollar insuficiencia renal en pocos años y a menudo experimentan lo siguiente:

  • Presión sanguínea alta.
  • Infecciones del tracto urinario
  • Necesidad de orinar frecuentemente

La enfermedad generalmente afecta al hígado, el bazo y el páncreas; el recuento de las células sanguíneas es bajo y aparecen venas varicosas y hemorroides.

Puesto que la función renal es fundamental para el desarrollo físico temprano, los niños con PKD autosómica recesiva normalmente son más pequeños de la media.

Diagnóstico

Una gran parte de los casos se diagnostican en el primer año de vida, como consecuencia de las masas abdominales bilaterales. Los riñones son más grandes y se pueden tocar en la espalda del bebé. Puede haber presentado oligohidramnios (escasez de líquido amniótico durante el embarazo) y el bebé puede tener un aspecto facial anormal (nariz aplastada, barba muy chiquita, orejas grandes y colocadas muy abajo; parece como si se aplastara una cara contra un vidrio).

Estos síntomas pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulta a tu pediatra para obtener un diagnóstico.

Una vez que el especialista sospecha, por el examen físico (en el que se puede palpar el crecimiento de los riñones o del hígado) y la historia familiar, que puede existir Poliquistosis Renal, seguramente pedirá una serie de estudios de laboratorio (en sangre y orina) y de imagen, para confirmar el diagnóstico:

  • En los estudios en sangre, es importante, entre otras cosas, medir el nivel de creatinina para poder calcular el grado de filtración de los glomérulos del riñón.
  • En el análisis de orina se busca la presencia de albúmina y sangre ya que ambas pueden indicar una falla en el funcionamiento del riñón. Igualmente se busca la presencia de leucocitos que pueden significar una infección de vías urinarias.
  • La ecografía de los riñones del feto o del recién nacido revelará quistes en el riñón, pero no distingue entre los quistes de la PKD autosómica dominante de los de la PKD autosómica recesiva, por lo que cuando existe una historia familiar de enfermedad de quistes en el riñón o de muerte prematura por enfermedad renal o de oligohidramnios, puede resultar de ayuda realizar una ecografía de los riñones de los familiares.
    • Por ejemplo, un padre o un abuelo con quistes de PKD autosómica dominante puede ayudar a confirmar el diagnóstico de PKD autosómica dominante en un feto o un niño. Es extremadamente raro, aunque no imposible, ser padre teniendo una PKD autosómica recesiva. Puesto que la PKD autosómica recesiva suele afectar al hígado, la ecografía hepática también ayuda al diagnóstico.
    • Se utiliza el criterio Ravine para interpretar el ultrasonido y definir el diagnóstico. Este criterio se basa en la edad de la persona afectada, la historia familiar y el número de quistes.
  • Puede haber oliguria (poca orina) o anuria (falta de orina) y los exámenes de laboratorio nos dicen que hay infección de las vías urinarias.

Cuando se le hace al bebé una urografía excretora (estudio radiográfico que nos muestra la capacidad de formar orina de los riñones) nos muestra un funcionamiento muy pobre de los riñones del recién nacido. Se puede observar también un agrandamiento variable del riñón y formación de quistes. Un signo característico es el agrandamiento medular de los conductos.

En algunos casos, la confirmación tiene que hacerse por medio de una biopsia (por medio de una cirugía pequeña se extrae un poco del tejido del riñón y se estudia en el laboratorio).

Tratamiento

El médico de tu hijo establecerá el protocolo de tratamiento únicamente después de considerar cuidadosamente la historia médica y los síntomas del niño. El tratamiento puede incluir:

  • Tratamiento de la presión sanguínea alta.
  • Tratamiento de las infecciones del tracto urinario.
  • Terapia hormonal.
  • Diálisis.
  • Trasplante de riñón

Dieta: La ingesta de mayores cantidades de alimentos ricos en nutrientes mejora el crecimiento en los niños con PKD autosómica recesiva. En algunos casos se emplea la hormona del crecimiento.

Diálisis o trasplante: A causa de la insuficiencia renal, los pacientes con PKD autosómica recesiva deben someterse a diálisis o a trasplante.

Complicaciones

La hipertensión es un síntoma que aparece en todos los pacientes y puede haber también fallas cardiacas. Conforme avanza la insuficiencia renal, puede presentarse anemia y, en forma secundaria, hiperparatiroidismo (trabajo acelerado de la glándula paratiroidea) que se traduce en descalcificación de los huesos y retardo del crecimiento.

En los pacientes que además tienen problemas en el hígado, puede haber problemas de su funcionamiento. Es común la hemorragia de las várices que se forman en el esófago.

Pronóstico

En la forma perinatal o neonatal, es frecuente la muerte en los primeros días y se relaciona con problemas pulmonares y falla de los riñones.

En los niños mayorcitos, el curso de la enfermedad es variable dependiendo del desarrollo de la insuficiencia renal, aunque casi el 50% no sobreviven más allá de los 15 años de edad. Las complicaciones mencionadas anteriormente contribuyen a la tasa de mortalidad.

En los niños mayores, predomina el problema del hígado sobre el del riñón. Si hay hipertensión portal (de la vena Porta del hígado), las hemorragias de las várices esofágicas son una complicación fatal.

Prevención

En la actualidad no hay ningún tratamiento que pueda prevenir la formación o crecimiento de los quistes. No existe ninguna intervención que evite el desarrollo de la enfermedad en alguna persona que la ha heredado.

En las personas con antecedentes del problema se debe evitar casarse con individuos de la misma familia o con historia familiar conocida del padecimiento.

Otra forma de diagnóstico y prevención prenatal es un procedimiento relativamente nuevo llamado “diagnóstico de pre-implantación”. En este estudio en el que es necesaria la fertilización in vitro, los óvulos recolectados de la madre son fertilizados en el laboratorio con el esperma del padre. A estos huevos fertilizados se les realiza un estudio específico, removiendo dos células, en donde se buscarán alguno de los genes de un problema genético (como en este caso PKD). Los embriones que estén libres de este padecimiento serán implantados en el útero buscando el inicio de un embarazo.

Esperanza en la investigación

Existe una gran actividad en el área de la investigación en PKD. Algunas de las preguntas que están siendo investigadas son:

  • ¿Qué cambios ocurren en los genes de la PKD?: Los científicos han empezado a identificar los procesos que detonan la formación de los quistes en la PKD. Los avances en el campo de la genética han permitido comprender cuáles son los genes anormales responsables de la PKD autosómica dominante y autosómica recesiva. Se logró identificar a dos genes asociados con la PKD autosómica dominante, uno se encuentra en el cromosoma 16 y se le ha dado el nombre de PKD1. El PKD2 está localizado en el cromosoma 4.
    • Los estudios genéticos de la mayoría de los familiares confirma que existen mutaciones ya sea en el gen PKD1 o en el PKD2.
    • Los investigadores han identificado también el gen PKD autosómico recesivo en el cromosoma 6.
  • ¿Cuál es la función de la policistin, una proteína que quizás esté relacionada con el desarrollo de PKD?: Cuando los dos genes mencionados son normales, las proteínas que producen policistin-1 and policistin 2- trabajan en conjunto para apoyar un desarrollo normal del riñón e inhibir el desarrollo de quistes. Una mutación en cualquiera de estos genes, puede llevar a la formación de quistes; pero la evidencia en la investigación sugiere que el desarrollo de la enfermedad también requiere de otros factores además de la mutación.
  • ¿Qué es lo que hace que los quistes crezcan? Ellos se desarrollan y crecen a consecuencia:
    • Del aumento de la presión dentro del riñón,
    • De los cambios en las soluciones salinas que bañan la nefrona y
    • De las obstrucciones de grados variados, que ocurren en cualquier lugar de la nefrona.
    • Estas condiciones favorecen el paso de los líquidos para los lugares frágiles de la nefrona, entrañando la formación de quistes. Durante la formación de los quistes, hay siempre crecimiento de células, que forran todas sus paredes. También hay aumento de intercambio de líquidos, que terminan por rellenar el quiste. De esta manera, los quistes tienen paredes celulares delgadas y están llenos de un líquido semejante al plasma que puede contener algunas sustancias semisólidas.
  • ¿Cuál es el medicamento anti-hipertensivo más adecuado para la PKD y cuál es el mejor nivel de manutención? En la actualidad hay varios antihipertensivos nuevos que pudieran tener diferencias en el tratamiento de este problema, aun se investiga si uno pudiera ser mejor que otro.
  • ¿Los aneurismas de las personas afectadas con PKD crecen? ¿qué tan rápido lo hacen?
  • Actualmente se realizan seguimientos a largo plazo en pacientes con PKD para obtener la respuesta a esta interrogante.
  • ¿Puede disminuirse la velocidad de crecimiento de los quistes renales con alguna droga en especial? En los últimos años, se han descubierto varios compuestos químicos que parecen inhibir la formación de los quistes en animales con el gen PKD. Algunos de ellos están en periodo de prueba en humanos.

Referencias