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Esófago incompleto Atresia de Esófago

Última actualización 19 de agosto 2013

Definición

La atresia del esófago es un defecto congénito caracterizado por un estrechamiento o falta de continuidad en algún punto de este tubo. 

Este defecto generalmente se presenta junto con una fístula traqueoesofágica o sea existe además una conexión anormal del esófago con la tráquea que es el tubo que conecta la nariz con los pulmones La atresia esofágica ocurre en 1 de cada 4,000 nacimientos.

¿En qué momento del embarazo sucede?

Se cree que el desarrollo del esófago se afecta en los primeros 28 días de la gestación, cuando el tracto intestinal se está formando.

La incapacidad del feto para desarrollarse normalmente, resulta en algún defecto al nacimiento. Muchos de estos defectos involucran órganos que no tienen ninguna función o funcionan incidentalmente, antes del nacimiento. Como resultado de esto, el médico no lo puede detectar sino hasta que nace. En este caso, el tracto digestivo no es necesario para el bebé ya que toda la nutrición que éste necesita viene de la madre a través de la placenta y del cordón umbilical.

¿Qué le pasa al bebé?

Durante el desarrollo fetal, tanto el esófago como la tráquea se originan del mismo tejido. Normalmente, los dos tubos se formarían separadamente (diferenciación). Sin embargo, en los casos en los que existe atresia de esófago o fístula traqueoesofágica, no lo hacen lo que da como consecuencia varias malformaciones. La más común es aquélla en la que la parte alta del esófago termina abruptamente en una bolsa ciega y la parte baja se une con la tráquea. Esto ocurre en el 85 a 90% de los casos.

El desarrollo de estos niños puede verse comprometido desde antes de nacer. El bebé se encuentra en el vientre materno sumergido en el líquido amniótico, el cual es deglutido por el niño, constituyendo uno de los mecanismos de reabsorción de este líquido. Ésto generaría un aumento de la cantidad de dicho líquido (polihidramnios) lo que puede ocasionar recién nacidos de bajo peso y trastornos del crecimiento. El polihidramnios es un signo de alarma que permite presumir la atresia durante el embarazo.

Causas

Se desconoce cuál sea la causa.

 

Síntomas

Un bebé con este defecto, al principio se verá totalmente normal, e incluso deglute normalmente. Sin embargo, la bolsa ciega empezará a llenarse de moco y saliva que normalmente se iría al estómago. Estas secreciones se regresan a la boca y el área nasal lo que provoca una constante salivación en el bebé.

Al tratar de alimentarlo, el bebé traga normalmente pero de inmediato empieza a toser y a ahogarse ya que el alimento se le regresa por la nariz y por la boca lo que le provoca dificultad para respirar y oxigenarse correctamente por lo que se pone azul (cianosis). Frecuentemente, esto se complica porque el bebé aspira el alimento que se le regresa por el esófago causando neumonía, ahogamiento e incluso la muerte.

 

Diagnóstico

El médico puede sospechar la presencia de este defecto al nacimiento o de otro relacionado con el sistema gastrointestinal, porque durante el embarazo la madre presentó polihidramnios o sea aumento en la cantidad del líquido amniótico que rodea al bebé.

El médico confirma el diagnóstico por medio de RX o tratando de introducir una sonda gástrica a través de la nariz hacia el esófago la cual, generalmente, se detiene a los 10 o 15 cm. de la nariz.

Los bebés con atresia de esófago pueden tener también otros problemas por lo que el médico debe hacer, además, estudios del corazón, espina dorsal y riñones.

 

Tratamiento

La sobrevivencia es imposible sin una cirugía que conecte los dos extremos del esófago. El procedimiento se hace tan pronto como sea posible. Sin embargo, es importante tener en cuenta los posibles problemas asociados como la prematurez, neumonías y malformaciones asociadas para valorar el momento oportuno para la corrección y efectuar en primera instancia, tanto cirugía paliativa como etapificada o por etapas.

Una vez que se ha diagnosticado, se empezará a alimentar al bebé por vía intravenosa y así seguirá hasta que se haya recuperado de la cirugía. Antes de la cirugía y durante la recuperación, es necesario aspirar continuamente el moco y la saliva para evitar las infecciones respiratorias por lo que el bebé permanecerá en el hospital durante varias semanas hasta que se haya iniciado, totalmente, la alimentación y empiece a subir de peso.

Aunque la cirugía generalmente alivia el problema inicial, en algunos casos será necesario continuar con algún tratamiento lo cual puede incluir, si es necesario, otras cirugías.

 

Complicaciones

Generalmente la cirugía tiene éxito. Sin embargo, las complicaciones alejadas esofágicas y respiratorias, empeoran este resultado en el largo plazo.

Después de la operación, el bebé puede tener dificultad para tragar ya que el esófago todavía no se contrae en forma eficiente como para obligar al alimento a que descienda. Esto también causaría reflujo gastrointestinal de los contenidos ácidos del estómago hacia la parte baja del esófago lo cuál puede causar úlceras.

Es importante desarrollar un enfoque que genere la prevención y/o la detección precoz, tanto en el período neonatal como posterior a la cirugía, de la enfermedad pulmonar crónica que se presenta como la complicación fundamental.

 

Probabilidad de que se repita

No existe riesgo que se vuelva a repetir cuando se trata de la única malformación presente en el bebé. Todos deberán ser evaluados en búsqueda de otras malformaciones ya que esta anormalidad puede formar parte de otros síndromes o asociaciones.

 

Referencias