Menú

Infogen


Ir al Consultorio Virtual

ESTENOSIS PILÓRICA

Última actualización 2 de octubre 2017

 

DEFINICIÓN

La estenosis pilórica conocida también como “Estenosis pilórica hipertrófica congénita, es una anomalía que afecta a bebés de entre 2 y 8 semanas de vida y provoca fuertes vómitos que pueden ocasionar deshidratación. Es el segundo problema más común que requiere intervención quirúrgica en los recién nacidos.

Normalmente, una válvula (el Píloro) -situada en la parte inferior del estómago- se encarga de detener el alimento que ha llegado al estómago, hasta que está lista para continuar con el siguiente paso en el proceso digestivo.

En la estenosis pilórica, los músculos del píloro se engrosan, ocasionando el estrechamiento de la abertura del píloro e impidiendo que los alimentos pasen del estómago al intestino.

La palabra estenosis quiere decir “estrechamiento de algún paso”.

Diagrama de un estómago normal y del píloro.
Observa la apertura cuando el píloro es normal.

  • Es importante entender que este problema NO se manifiesta desde el nacimiento sino que se desarrolla posteriormente y de forma progresiva.
  • Este estrechamiento progresivo del píloro puede suceder en cualquier momento del periodo comprendido entre las 2 semanas y hasta los 3 ó 4 meses de vida. Prácticamente puede asegurarse que un bebé no padecerá esta enfermedad en su vida si ya ha cumplido los 3-4 meses de edad

INCIDENCIA

La frecuencia de esta enfermedad varía desde 1 en 250 a 1000 recién nacidos, dependiendo de la zona geográfica.

Los niños son de 4 a 8 veces más afectados por la enfermedad que las niñas, es más frecuente en el primogénito y también en la raza blanca, menos común en la raza negra y rara en los orientales.

¿QUÉ ES EL PÍLORO? 

El píloro es un orificio o válvula inferior que conecta el estómago con el intestino delgado.
Etimológicamente significa portero y esa es, precisamente, la función del píloro: controlar el paso del alimento del estómago al intestino.

El estómago presenta dos orificios o válvulas de comunicación, una superior llamada cardias que lo comunica con el esófago, y otra inferior llamada píloro que lo comunica con el intestino delgado.

El cardias da paso a los alimentos desde el esófago al estómago y se cierra para impedir que retrocedan. Cuando el alimento ha iniciado su digestión con los ácidos estomacales, el píloro se abre para permitir el paso de la masa alimenticia del estómago al intestino delgado y se cierra para impedir su retroceso.

Los músculos del estómago son muy potentes y producen un movimiento ondulatorio que hace que los alimentos se mezclen con los jugos gástricos; así los alimentos que antes eran sólidos se transforman lentamente en una masa líquida y espesa llamada quimo. No todos los alimentos, son digeridos en el estómago al mismo al mismo tiempo, algunos alimentos tardan más que otros.

Los alimentos ya transformados, deben pasar luego al intestino a través del píloro.

Es decir, esta función del píloro, permite que los alimentos sean digeridos por el estómago al evitar que por efecto de la gravedad, el alimento pase demasiado pronto al intestino.

CAUSA DE LA ESTENOSIS PILÓRICA

Las causas de la Estenosis Pilórica se desconocen, pero se piensa que es un padecimiento de causa multifactorial, es decir, que existen muchos factores que pueden influir. Estos factores generalmente son tanto genéticos como ambientales.

La Estenosis Pilórica NO está presente en el momento de nacer y probablemente se desarrolla semanas después.

FACTORES DE RIESGO

  • Sexo: la estenosis pilórica se presenta más en varones –especialmente si es el primero- que en niñas.
  • Raza: Es más común en caucásicos que tienen antepasados del norte de Europa, más raro en los de raza negra y muy raro en los asiáticos.
  • Nacimiento prematuro: Es más común en bebés prematuros que en bebés que nacieron a término.
  • Historia Familiar: Los estudios han encontrado una mayor tasa de nacimientos de bebés con Estenosis Pilórica entre ciertas familias en donde el padre o la madre tuvieron este problema.
  • Fumar durante el embarazo: Este comportamiento puede duplicar el riesgo de la Estenosis Pilórica.
  • Uso temprano de antibióticos: Los bebés a los que se les administra ciertos antibióticoss en las primeras semanas de vida –como por ejemplo eritromicina para tratar la tosferina- tienen un riesgo incrementado de presentar Estenosis Pilórica.
  • Alimentación con fórmula: Algunas de las investigaciones sugieren que la alimentación con biberón y no con lactancia materna, puede elevar el riesgo de presentar Estenosis Pilórica. No ha quedado claro si el riesgo se debe a la fórmula o al mecanismo del biberón.
  • Un exceso de ácido en la primera parte del intestino delgado (duodeno), y ciertas enfermedades con las que puede nacer el bebé, como la diabetes.

Se ha postulado que los bebés con estenosis pilórica carecen de unos receptores que sirven para detectar el óxido nitroso, una sustancia química del organismo que le “dice” al músculo del píloro cuando debe relajarse y por lo tanto, el músculo está en continua contracción lo que hace que se vaya engrosando (hipertrofia) poco a poco y por eso los síntomas aparecen hasta después de las 2 semanas de nacido.

SÍNTOMAS

Los síntomas de la estenosis hipertrófica pilórica pueden ser engañosos porque aunque el bebé está molesto, al principio no parece estar enfermo ni tener dolor.

Vómitos: El vómito es el primer síntoma en la mayoría de los niños. El vómito es fuerte y explosivo (se le llama “vómito en proyectil”).

Los bebés empiezan con pequeños vómitos como si repitieran con fuerza. En esta fase inicial es habitual e inevitable que el médico no le dé importancia a esta situación si el bebé se encuentra con buen estado general, pero en poco tiempo esto se transforma en vómito en proyectil después de cada toma.

Vomitan grandes cantidades de leche y el vómito puede alcanzar una distancia considerable. A veces, la leche tiene aspecto cuajado debido a que, en lugar de pasar al intestino delgado, permanece en el estómago donde el ácido estomacal la “cuaja”.

El vómito NO tiene bilis (esto es un dato importante para el momento en el que el médico tiene que hacer su diagnóstico) pero puede tener rasgos de sangre o un color de café molido por su contenido de sangre debido a la ruptura de pequeños capilares de la mucosa del estómago.

Hambre persistente: Posterior al vómito, el bebé tendrá nuevamente hambre y se alimentará ansiosamente presentando nuevamente un vómito creando un círculo vicioso.

Esto empieza en forma característica a las 2 ó 3 semanas de edad y progresa a una obstrucción gástrica casi completa. La lentitud para vaciar el estómago durante la digestión, no es un síntoma específico para llegar al diagnóstico.

Movimiento ondulatorio del abdomen: Después de alimentar a tu bebé, notarás unas contracciones de tipo ondulatorio -a través de la parte superior de su abdomen- que se presentan justo después de alimentarse y antes de vomitar. Esto es causado por los músculos estomacales que tratan de forzar el paso del alimento que acaba de tomar el bebé a través del píloro estrechado.

Cambio en las heces fecales: La disminución del paso de alimentos al intestino producirá constipación (estreñimiento), en algunos casos puede haber mucosidad.

Deshidratación: el problema más serio en este padecimiento es la deshidratación, ya que cuando el bebé vomita contínuamente, el o ella no estarán recibiendo suficientes líquidos para cubrir sus necesidades.

El cuerpo de un bebé es más pequeño que el de un adulto y no puede tolerar la falta de líquido tan fácilmente como un adulto. Los minerales que el cuerpo necesita para permanecer saludable, tales como el potasio y el sodio, también se pierden al vomitar.

Un bebé deshidratado puede enfermar de manera severa muy rápidamente.

¿Cómo puedes saber si está deshidratado? Puede ser que no haya mojado su pañal en varias horas y que el punto blando en la parte superior de su cabeza (mollera), se encuentre hundida, los ojos se ven hundidos y la piel tiene una apariencia arrugada tanto en el abdomen como en la parte superior de los brazos y piernas. Tu bebé puede llorar sin lágrimas o estar adormilado (letárgico).

Debido a que los riñones disminuyen su actividad, la cantidad de orina es menor y el bebé puede tardar hasta 4 a 6 horas para mojar el pañal.

Estreñimiento: cuando se retrasa el diagnóstico, el bebé puede desarrollar un severo estreñimiento.

Desnutrición: Otro problema que se presenta es la pérdida de peso. Un bebé que vomita la mayor parte de lo que recibe como alimento (o todo) no tendrá la nutrición adecuada para aumentar de peso y desarrollarse saludablemente.

Otros síntomas pueden incluir los siguientes:

  • falta de energía, el bebé se ve aletargado
  • ictericia (piel amarilla)

Es importante consultar a tu médico si  tu bebé tiene cualquiera de estos síntomas.

DIAGNÓSTICO

El pediatra hará una exploración física completa y te preguntará detalladamente acerca de los patrones de alimentación y de vómito del bebé incluyendo el aspecto del vómito.

La parte más importante del diagnóstico de este problema es una historia consistente y confiable del vómito.

En el examen físico anotará si hay baja de peso o si el bebé no ha crecido. Al explorar el abdomen del bebé, el médico puede palpar –en algunas ocasiones- el píloro que está crecido, como si fuera un “tumor” del tamaño y forma de una aceituna: “oliva pilórica”.

Ultrasonido del abdomen: Si la historia clínica del bebé y el examen físico sugieren el diagnóstico de estenosis pilórica pero el médico no puede sentir la “oliva pilórica”, entonces pedirá, primero que nada, que le hagan al bebé un ultrasonido del abdomen.

Con este estudio el médico llegará al diagnóstico con certeza al observar la hipertrofia del píloro bien establecida (pocos días después de empezar el primer vómito).

Algunas veces, en lugar   del ultrasonido el médico prefiere realizar una serie gastrointestinal con Bario. El bebé ingiere un líquido denominado bario (una sustancia química metálica y líquida con consistencia similar al yeso), que se utiliza para recubrir el interior de los órganos de forma que puedan contrastarse en las radiografías especiales  que se van a tomar a continuación y que le permitirán ver la región del píloro y observar si hay alguna obstrucción o reducción.

Si existe la sospecha de una estenosis pilórica, el médico pedirá también algunos análisis de sangre porque el vómito y la deshidratación debida a la pérdida de líquidos puede causar desequilibrio en las sales (electrolitos de la sangre) que necesitan ser corregidos.

Diagnóstico Diferencial: Existen otras enfermedades que pueden tener síntomas similares a los de la Estenosis Pilórica. Es por eso que es importante que el médico verifique que no es ninguno de los cuadros que producen vómitos no biliosos (que no tienen bilis) en el recién nacido y lactante menor y que aparecen por diferentes causas que nada tienen que ver con la estenosis hipertrófica del píloro:

  • Mala técnica para alimentar al bebé.
  • Reflujo gastroesofágico (el alimento o el líquido se devuelve desde el estómago hacia el esófago, el conducto que va desde la boca hasta el estómago. Esta acción puede irritar el esófago, causando acidez y otros síntomas).
    • Sin embargo, la mayoría de los bebés que tienen reflujo gastroesofágico no tienen vómito en proyectil y, aunque no suben mucho de peso, tienden a tener heces fecales normales.
  • Hernia hiatal o hernia diafragmática congénita (el diafragma tiene un orificio a través del cual sobresale el estómago hacia la cavidad torácica, esto provoca reflujo).
  • Incapacidad del esófago para mover el alimento hacia el estómago (Acalasia).
  • Espasmo del píloro pero sin engrosamiento (píloroespasmo).
  • El duodeno tiene una porción estrechada y esto hace que la digestión sea muy lenta (Estenosis Duodenal).
  • Mala rotación intestinal (en un individuo normal el intestino se dispone de una forma muy bien definida, que es idéntica para todos los seres humanos. Sin embargo, durante la formación del intestino en el periodo fetal, éste no presenta inicialmente la posición normal.
    • Para llegar a tal posición, el intestino debe moverse mediante un proceso de rotación. Cuando dicha rotación es defectuosa se habla de “malrotación intestinal” quedando un intestino mal colocado. La digestión se alenta o se obstruye).
  • En los bebés, los síntomas de gastroenteritis (inflamación del intestino causada por una infección bacterial o viral) puede causar síntomas parecidos a los de una estenosis pilórica: vómito y deshidratación. Sin embargo, los bebés tienen diarrea con heces fecales no firmes y hasta líquidas. La diarrea no aparece en la estenosis pilórica.

TRATAMIENTO

La estenosis pilórica debe repararse mediante una intervención quirúrgica llamada Pilorotomía.

Cuando el diagnóstico de Estenosis Pilórica ha sido confirmado, el bebé debe ser admitido en el hospital y preparado para cirugía. Es posible que los médicos deban tratar primero la deshidratación y los desequilibrios de minerales del bebé.

El agua y los minerales pueden reponerse mediante la administración de líquido por vía endovenosa (IV) pero se mantiene al bebé a dieta y se extrae el contenido del estómago por sonda.

Una vez que se estabiliza al bebé, se procede a la cirugía para ensanchar el píloro. La cirugía que se realiza es definitiva y tremendamente efectiva permitiendo al bebé tolerar bien la toma de alimento al cabo de pocos días.

La alimentación empezará lentamente, al principio se limitará la cantidad que se le da y luego, poco a poco, se irá aumentando.

Es común que el bebé presente vómito después de la operación esto se debe probablemente a la inflamación de la capa interior del estómago por la irritación causada por los vómitos, pero generalmente se resuelve en las primeras 24 a 48 horas.

La mayoría de los bebés pueden irse a su casa 1 ó 2 días después de la cirugía.

RECOMENDACIONES  PARA DESPUÉS DE LA CIRUGÍA:

La mayoría de los bebés comienzan con la alimentación normal cuando llega a su casa. Generalmente, reciben el alta dentro de los dos o tres días posteriores a la cirugía.

Comidas: El bebé puede regresar a sus horarios normales cuando sale del hospital. Tendrá que mantenerse sentado cuando menos 30 minutos después de que lo alimentes. Esto sirve para prevenir que el contenido del estómago se regrese. El bebé puede eructar o escupir algo de su alimento. Esto es normal.

Cuidado de la herida: La herida (que es muy pequeña), debe mantenerse limpia y seca. Deja las curaciones sobre la herida y los primeros dos días se le da únicamente baño de esponja.

Actividad: No hay ninguna restricción respecto a esto. Sin embargo, es mejor levantar al bebé poniendo la mano bajo sus nalgas y sosteniendo su cabeza. No lo levantes de los brazos ya que esto pondría tensión en la herida y podría provocar dolor.

Dolor: Por lo general casi no hay dolor después de esta cirugía. Cuando se van a su casa pueden darle algún analgésico que haya sido recomendado por el médico.

Cuándo llamar al médico: Por favor, llamen de inmediato al médico si el bebé tiene alguno de estos síntomas:

  • Fiebre de más de 38º C
  • La herida se ve roja, el bebé se queja cuando lo toca, está inflamada y supura líquido o pus.
  • El bebé presenta otra vez vómito muy seguido.

COMPLICACIONES

El bebé puede desnutrirse, deshidratarse y presentar vómitos de sangre.
Es posible encontrar que se ha formado una úlcera en el estómago.

PREVENCIÓN

CONSEJO GENÉTICO: No se conoce prevención alguna pero se recomienda a las parejas con antecedentes de malformaciones en su familia, que acudan a consulta con un genetista.

La asesoría genética y el diagnóstico prenatal brindan a los padres el conocimiento para tener la oportunidad de tomar decisiones inteligentes e informadas con respecto a un posible embarazo y su pronóstico.

Usa nuestra sección de “directorio de Genetistas” para localizar a un profesional especializado en genética en tu área. 

Si el padre tuvo Estenosis Pilórica, el hijo tendrá un 20% de probabilidad de presentarlo, mientras que una madre afectada tendrá menos riesgo de trasmitirlo a sus hijos. Este padecimiento se presenta más frecuentemente en personas de raza blanca y los bebés afectados generalmente tienen sangre tipo “O” ó “B”.

PRONÓSTICO

Es muy poco probable que el problema se repita. Los bebés que fueron sometidos a una intervención quirúrgica no deberían presentar efectos a largo plazo a raíz de ella.

Hay evidencias que sugieren que estos bebés pueden desarrollar úlcera en el estómago durante su vida adulta.

PREGUNTAS FRECUENTES 

Cuando tu bebé está enfermo,  quisieras brindarle la mejor atención médica, por lo que si tu bebé necesita de una operación, quieres que lo atienda un cirujano altamente calificado.

Los cirujanos pediatras son especialistas en niños cuyas edades fluctúan entre recién nacidos y adolescentes. Un cirujano pediatra además del entrenamiento quirúrgico para realizar las operaciones, tiene también preparación en el cuidado y manejo de los niños, así como en los padecimientos comunes en estas edades.

Quien ha terminado la carrera de medicina y desea dedicarse a la cirugía pediátrica, debe completar su preparación realizando cuando menos tres años de entrenamiento en cirugía pediátrica, rotaciones en neonatología y  pediatría.

El cirujano pediatra cooperará con el pediatra y el neonatólogo para determinar si la cirugía es el mejor tratamiento para tu bebé y cuándo debe hacerse.

La anestesia general administrada incluso a recién nacidos prematuros es segura cuando es administrada por anestesiólogos calificados.

REFERENCIAS