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Importancia de la atención médica en el embarazo de la adolescente

Última actualización 26 de Diciembre 2014
Importancia de la atención médica en el embarazo de la adolescente

Introducción

Cuando un embarazo ocurre en el período de la adolescencia, se presenta una doble exigencia dentro de la vida de la mujer adolescente ya que, además de enfrentar los cambios físicos, psicológicos y sociales propios de la edad, debe enfrentar el proceso de gestación y maternidad, lo que puede colocarla en situación de vulnerabilidad.

Sobrevivir un embarazo no planeado puede ser un gran reto (aun para un adulto) y la futura madre adolescente se enfrenta a una suma de desafíos no sólo en el plano de la salud sino también en el social y psicológico.

Las adolescentes que aun no han completado su propio desarrollo físico tienen un mayor riesgo de dar a luz por cesárea y de enfrentarse a desafíos metabólicos que incluyen la toxemia (preeclampsia o eclampsia). A su vez, los bebés nacidos de estas madres excesivamente jóvenes, pueden tener bajo peso al nacer y problemas de salud durante su niñez.

El embarazo pasa a ser una experiencia difícil para la futura madre adolescente, pero si elige bien sus opciones, es muy probable que tenga un feliz y saludable embarazo.

Conceptos básicos

El embarazo en la adolescencia no es un asunto que involucra exclusivamente a la adolescente embarazada y su bebé, sino a su pareja (si existe), a su familia y a su entorno.

Desde esta perspectiva se visualiza a una adolescente que enfrenta transformaciones en su cuerpo, en sus sentimientos y en sus diferentes proyectos. A su vez, este evento transforma la dinámica familiar o de pareja lo que requiere de un proceso de ajuste a la nueva situación.

Todo lo anterior ocurre en condiciones particulares y dentro de un contexto social determinado que aprueba o desaprueba la situación. En muchas zonas rurales, el emparejamiento y maternidad tempranos es lo que se espera, mientras que en la zona urbana no necesariamente es así.

Por ello, para el cuidado prenatal, es esencial entender el contexto en que sucede el embarazo de la adolescente.

 

¿Y cómo puedes sospechar si estás embarazada?

Primero que nada, por los síntomas que puedes tener:

  • Falta del periodo menstrual
  • Cansancio
  • Aumento del tamaño de los senos
  • Cambio de tamaño y de color de las aureolas de los pezones
  • Aumento del volumen abdominal
  • Náuseas y vómitos
  • Algunas veces, mareos y desmayos
  • Puedes tener cambios en tu peso corporal (depende de las náuseas y los vómitos).

Las pruebas de laboratorio pueden ayudarte a detectar este embarazo aún antes de que te hagan el examen físico, el análisis de sangre puede detectarlo incluso a casi seis días después de la concepción o las pruebas caseras de orina que dan resultados positivos una semana después de la fecha en la que debería de aparecer tu menstruación.

Sobreviviendo un embarazo no planeado

 

Cuando una adolescente está embarazada, ella y su familia pueden estar sobrepasadas por las elecciones y cambios que tiene que hacer y enfrentar.

Algunas de las emociones y sentimientos más comunes que experimentan la adolescente embarazada y su familia, pueden ser:

  • Negación
  • Shock
  • Miedo
  • Culpa
  • Preocupación
  • Enojo
  • Desilusión
  • Vergüenza
  • Tristeza o depresión
  • Excitación
  • Nerviosismo

La adolescente embarazada y su familia pueden ir de una a otra de estas reacciones. Las adolescentes tienen miedo de admitir que están embarazadas -aun a ellas mismas- especialmente al principio cuando “no se sienten embarazadas”.

A pesar de esto, porque tu cuerpo como adolescente embarazada está, a su vez, desarrollándose físicamente, es importante que recibas atención médica prenatal en cuanto sepas que estás embarazada. Debes buscar ayuda de tus padres o de cualquier otro adulto que te pueda ayudar a encontrar el mejor cuidado médico posible y que te acompañe durante las subidas y bajadas del embarazo.

La importancia de la detección temprana del embarazo

Como adolescente embarazada, te enfrentas a los mismos riesgos que se enfrenta cualquier mujer que tenga más de 20 años de edad, sin embargo, existen algunos problemas especiales para las madres demasiado jóvenes, especialmente aquellas que no han llegado a los 15 años.

Es importante que, si tuviste relaciones sexuales sin protección, y tienes un retraso en tu menstruación, valores la situación y te hagas una prueba casera de embarazo aun cuando pienses que “eso no puede pasarte a ti”.

Ante el cuidado prenatal en el embarazo de una adolescente, surgen muchas preguntas relacionadas con su salud y la salud de su bebé como por ejemplo:

  • ¿En qué momento del embarazo acudiste a la consulta médica?
  • ¿Te aseguraste de que no tienes ninguna enfermedad de transmisión sexual (ETS) que pueda dañar a ti o al bebé?
  • ¿Qué edad tienes?, ¿tienes la capacidad física para llevar a cabo un embarazo a término?
  • ¿El tipo de sangre de la pareja es compatible?
  • ¿Hay alguna enfermedad hereditaria en tu familia o en la de tu pareja?

Es importante que le comuniques a tu médico si el embarazo es un evento bienvenido o es un hecho no deseado por la pareja. En cualquier caso, lo primero que él tendrá en cuenta, es la salud de la futura madre.

Atención integral del embarazo en la adolescencia

Comprende acciones específicas que permitan brindar una atención prenatal según las normas de la institución donde se va a atender. Esto significa ofrecerles una adecuada atención durante la gestación, en el parto y acompañamiento posterior al nacimiento, todo ello basado en una valoración integral de la adolescente y su familia en los diferentes momentos de la atención.

El médico debe tener en cuenta también la dimensión psicológica, social, física y legal de la adolescente.

 

¿Qué es el control prenatal?

El control prenatal durante el embarazo consiste en la atención médica que recibe la embarazada desde la primera vez que acude al ginecólogo hasta el momento del parto y aun después.

Cuando acudas al médico porque crees que estás embarazada, es MUY importante que seas honesta. Responde con la verdad a todas las preguntas que te haga y escucha con atención todo lo que te diga acerca del cuidado que debes tener para mantener tu salud y la del bebé.

Dicho control debe ser completo, integral, periódico, en un ambiente tranquilo y acogedor debiendo ser realizado por un ginecólogo que conozca  la evolución normal del embarazo y que esté en capacidad de prever complicaciones que puedan poner en riesgo la vida de la madre y su hijo.

 

La detección temprana del embarazo en la adolescente es esencial para iniciar el cuidado prenatal, disminuir así la posibilidad de complicaciones y asegurar un bebé saludable (tienes derecho a la salud mediante servicios adecuados, concretos y accesibles).

Sin embargo, esto es generalmente difícil de hacer porque la adolescente niega la posibilidad de estar embarazada -incluso a ella misma- y es posible que existan situaciones familiares, sociales o económicas que le impidan hablar abiertamente de la posibilidad de su embarazo.

Las irregularidades del ciclo menstrual durante la adolescencia pueden contribuir a que ella misma no reconozca su embarazo, pero cuando éstas irregularidades se presentan acompañadas de náuseas, vómitos, fatiga o dolor abdominal (que puede indicar que el embarazo es ectópìco –fuera del útero- es importante que, si tienes vida sexual activa, te cuestiones la posibilidad del embarazo y que acudas al médico especialista (ginecólogo), para que te vigilen correctamente.

¿Qué sucede en la primera consulta?

Cuando acudas al médico, seguramente te hará un examen pélvico para establecer la edad gestacional (el tiempo que llevas de embarazo) y un ultrasonido que le ayudará a confirmar este dato, especialmente cuando no te acuerdas cuál fue la fecha de tu última menstruación y en caso de que él sospeche que puede haber embarazo ectópico.

Es importante que sepas que también te hará pruebas de laboratorio para detectar si no tienes alguna enfermedad de transmisión sexual que incluye SIDA

Para establecer una atención integral, el médico tomará en cuenta y te preguntará:

  • Acerca de los efectos físicos y emocionales que te ha causado este embarazo teniendo en cuenta que eres una adolescente embarazada y, por lo tanto, te comportarás de acuerdo a esa etapa de tu vida y no puede pedirte que madures por el simple hecho de estar embarazada.
  • Cuál es tu situación económica: Aquellas niñas y adolescentes en condiciones de pobreza, deben ser contempladas en forma diferenciada, ya que además de las demandas particulares de su estado, la adolescente deberá enfrentar una inadecuada alimentación, condiciones de vivienda inapropiadas, presiones familiares por la “carga” que implica un nuevo miembro que viene a desestabilizar la escasa economía familiar y la dificultad para el acceso a los servicios de salud por su condición de no asegurada.

o   Si tienes alguna discapacidad o enfermedad: Una adolescente embarazada o madre que presenta algún tipo de enfermedad o discapacidad crónica estará más expuesta a riesgos en su desarrollo integral y, además, tendrá necesidades que exceden los recursos y capacidades, tanto propias como de su familia.

  • Edad: Tu embarazo generalmente no es planificado, por lo que puedes tener diferentes actitudes que dependerán de tu historia personal, del contexto familiar y social en el que vives, pero mayormente de la etapa de la adolescencia en la que te encuentres:

o   En la adolescencia temprana, con menos de 14 años, el impacto del embarazo se suma al de tu desarrollo físico (estás en la pubertad). Dependes de tu familia para que te apoye física y emocionalmente y para que te ayuden a tomar decisiones en cuanto a tu salud. Es importante que el médico se enfoque en irte enseñando, poco a poco como tu comportamiento afecta tu salud en este momento y no hacia el futuro.

  • Puedes tener grandes temores por los dolores del parto y es probable que estés más preocupada por tus necesidades personales que por el embarazo como un hecho que te transformará en madre y no identificas a tu bebé como un ser independiente de ti pero que necesitará totalmente de tus cuidados.

o   En la adolescencia media, entre los 14 y 16 años, es muy común que “dramatices” la experiencia corporal y emocional del embarazo, sintiéndote “dueña” de tu bebé y utilizándolo como un “poderoso instrumento” que afirma tu independencia de tus padres. Frecuentemente vas de la felicidad máxima a la absoluta depresión y tristeza. En este momento ya eres capaz de entender que tu comportamiento puede afectar tu futuro y el del bebé.

  • Temes los dolores del parto pero también te preocupa la salud de tu bebé y eso hace que ayudes a cuidar de tu salud. Es importante la presencia de tu pareja y si ésta te falla es frecuente que inmediatamente constituyas otra pareja aún durante el embarazo.
  • Es probable que tengas muchas dudas y preguntas que no sabes expresar. Procura escribirlas antes de las consultas, eso te ayudará a expresarte.

o   En la adolescencia tardía, luego de los 18 años, es frecuente que el embarazo sea el elemento que faltaba para consolidar tu identidad y formalizar una pareja jugando, en algunas ocasiones, al papel de madre joven. La crianza de tu bebé por lo general no tiene muchos inconvenientes.

  • En este momento es probable que ya seas tú misma la que tome las decisiones con respecto a tu salud.
  • Te explicará bien acerca de las opciones que tienes y qué significa cada una de ellas: quedarte con el bebé, darlo en adopción o terminar el embarazo (en caso de que esto se permita en tu estado o país). Es importante que tomes esta decisión bien informada y sin que nadie te haya influenciado.
  • Investigará y preguntará acerca de tu situación familiar, cultural y comunitaria que te pueda estar afectando durante el embarazo.

o   Cuando sea apropiado, deberá hablar con tu pareja acerca de estas opciones y discutir con él su papel en tu toma de decisiones.

o   Es importante que sepa qué tanto apoyo tienes (por ejemplo, ¿a quién le has comentado que estás embarazada?) y cómo reaccionaron ante la noticia de tu embarazo y quién puede tomar decisiones en este proceso. Es importante que te ayude a establecer una red de apoyo entre tus familiares y amigos que te permitan sentirte segura, querida y cuidada.

o   La adolescente que se ve abandonada por su pareja a raíz del embarazo o aquellas cuyo embarazo es producto de abuso o violación, también enfrentan riesgo de vivir el embarazo como una experiencia dolorosa y traumática.

  • Las adolescentes que no cuentan con apoyo familiar, enfrentan el rechazo y, en ocasiones, el abandono que las pone en altísimo riesgo tanto a ellas como a su bebé.
  • A su vez, la falta de apoyo comunitario por estigmatización y prejuicios sociales y otras condiciones ligadas al género, producen en la adolescente inseguridad y autorechazo que la pueden llevar al aislamiento.
  • Debe asegurarse de tu estado de salud y así prevenir complicaciones. En caso de que tengas que ver a un especialista, debe asegurarse que acudes a la cita.
  • Debe asegurarse también de que no estás tomando nada que pueda dañarte (alcohol, drogas o medicamentos) y que no tomes ningún riesgo (ejercicios o actividades que puedan causar un aborto o complicaciones) durante el embarazo.
  • Revisarán juntos cuál es tu situación en el hogar y en la escuela y qué puedes hacer para continuar con tus estudios durante el embarazo si así lo deseas.
  • Adecuará los horarios de tus citas para que no interrumpan tus actividades escolares y, si es necesario, adecuará también el costo de la consulta para que puedas acudir las veces que sea necesario.
  • Debe respetar tu derecho a la confidencialidad y privacidad.

¿Cuáles son las reacciones emocionales que puedo tener?

Una vez que el embarazo ha tomado su curso seguramente tendrás una serie de reacciones emocionales mezcladas o encontradas:

  • Puedes no querer a tu bebé
  • Puedes, por el contrario desearlo por razones idealistas
  • Puedes ver el desarrollo de tu bebé como un logro y no reconocer las responsabilidades que trae consigo.
  • Puedes quedarte y conservar al bebé únicamente para darle gusto a algún miembro de tu familia.
  • Puedes querer al bebé por tener a alguien, que sea tuyo, a quien querer pero no reconoces ni aceptas el cuidado que este bebé va a necesitar de ti para el resto de tu vida.
  • Puedes deprimirte con la noticia. Es un problema muy común entre las adolescentes embarazadas.
  • No te das cuenta nunca que un bebé, además de ser adorable, es demandante y a veces irritante.
  • Puedes estar agobiada con la culpa, la ansiedad y el miedo acerca del futuro.

La importancia de encontrar quien te apoye

En estos momentos es muy importante que, además de la atención médica, encuentres alguien -de preferencia dentro de tu familia- que te apoye mientras que piensas acerca de las opciones que tienes y lo que quieres hacer.

La comunicación y la calidad de estas relaciones son fundamentales para que puedas hacer frente a ciertas situaciones de tu vida personal y en el ámbito de la sexualidad puedas evitar: infecciones de transmisión sexual, abortos (se calcula que el 10% de los abortos que se practican en el mundo corresponden a mujeres entre los 15 y 20 años), matrimonios forzados, relaciones sexuales sin protección, o que seas víctima de la violencia en la familia, el abuso sexual y la violación.

Es necesario cambiar la percepción de que el embarazo en la adolescencia es un problema restringido al ámbito familiar y reconocer que, en realidad, es un problema de toda la comunidad que debe responder adecuadamente.

Resumiendo

A final de cuentas, el cuidado prenatal depende mucho de ti misma. Eres tú quien tiene que asegurarse de que tanto tú como tu bebé están saludables. Y aún cuando pienses que no hay nadie a quien acudir, siempre encontrarás a alguien o alguna institución que te ayude para que puedas recibir un cuidado prenatal adecuado.

No te esperes, en cuanto sospeches o confirmes tu embarazo…ese es el momento adecuado para acudir a la consulta prenatal.

Referencias

http://www.teenpregnancystatistics.org/content/surviving-an-unplanned-pregnancy.html