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Infecciones Vaginales

Última actualización 19 de agosto 2013
Infecciones vaginales

Introducción

La “Vaginitis” es un término médico que se utiliza para describir diferentes  problemas que causan infecciones o inflamaciones de la vagina.

“Vulvovaginitis” se refiere a la inflamación tanto de la vagina como de la vulva (la parte externa de los genitales femeninos).

¿Qué es la vagina?

La vagina es una parte del aparato genital femenino  el cual está formado por los órganos internos y los órganos externos.

Los órganos externos están compuestos por la zona púbica o monte de Venus, los labios mayores, los labios menores, la apertura vaginal, el meato urinario y el clítoris.

Los órganos internos lo forman el conducto vaginal, el cuello del útero, el útero, las trompas de Falopio y los ovarios. La vagina, por lo tanto, es una parte interna que forma parte del aparato reproductor femenino interno.

¿Qué es la vagina?

Sus paredes están formadas por músculos y cubiertas por mucosa, lo que la hace muy elástica y apta para la lubricación.

 ¿Cuál es su función?

Este órgano cumple con varias funciones:

  • Comunica el cuello del útero con los genitales externos.
  • Separa el útero del medio exterior protegiéndolo de infecciones.
  • Permite la entrada del pene.
  • Recibe el semen y hace una primera selección de espermatozoides ya que muchos de ellos mueren al contacto con la acidez de la vagina.
  • Presenta contracciones que acompañan el orgasmo femenino.
  • Permite el paso del sangrado menstrual
  • Durante el parto permite el paso del feto.

La vagina es una cavidad abierta al exterior, fundamental en el proceso de reproducción humana. Es una puerta de entrada y salida del organismo y por ello es especialmente sensible a los cambios e invasiones de gérmenes. Está compuesta por tres capas: una mucosa, una muscular y otra de tejido conjuntivo, todas ellas regadas por multitud de vasos sanguíneos.

 ¿Cómo se defiende la vagina de las infecciones?

La vagina es un órgano que debe estar en estado de defensa biológico continuo pues, al comunicar el interior de la mujer con el exterior, está expuesto a un mayor riesgo de infecciones.

La vagina, además, tiene tres características importantes que hacen que los gérmenes se puedan reproducir en ella con suma facilidad:

  • La ausencia de luz.
  • Una temperatura de 37 °C y;
  • Un estado permanente de humedad.

Sin embargo, para prevenir infecciones, la vagina cuenta con los siguientes mecanismos de defensa naturales:

  • Barrera física: una mucosa compuesta por las capas de células superpuestas (normalmente hay unas 40 capas) que, al descamarse en su proceso natural de renovación y regeneración, arrastran de forma mecánica los microorganismos que encuentren a su paso.
  • Barrera química o inmunológica: los anticuerpos que se encuentran en la mucosa de la vagina también participan en los mecanismos de defensa.
  • Flora vaginal: la naturaleza ha dotado a la vagina de una flora microbiana (en la cual coexisten bacterias “buenas” y “malas” en un balance natural) que tiene la doble función de protegerla contra las infecciones -en especial durante el embarazo- y de mantener los tejidos sanos.
  • Representa la concentración de bacterias más alta del cuerpo humano, con la excepción del colon. Desempeña una función decisiva para mantener el pH ácido normal de la vagina que es de 3.2 a 4.2 (y así crear una barrera de protección que actúa frente a la proliferación de infecciones).
  • En condiciones fisiológicas normales se encuentran 15 diferentes tipos de bacterias, siendo la bacteria dominante el Lactobacillus acidophilus la cual produce ácido láctico que es un tóxico de defensa para bacterias patógenas (“malas”) que pueden infectar la vagina.
  • Ahora se sabe que el tipo y la abundancia de los microorganismos vaginales en mujeres sanas son diferentes en cada una y cambian a lo largo de su vida en períodos cortos de tiempo. Por tanto, el riesgo de infección y la contracción de enfermedades serían diversos y no estáticos.

¿Cómo se defiende la vagina de las infecciones?

  • Factores de la Mujer: La producción normal de estrógenos ayuda para un entorno vaginal normal y para la resistencia a la infección. Por una parte los estrógenos estimulan la producción y maduración del tejido o epitelio vaginal, proporcionando una barrera física gruesa para la infección y por otro lado al tener un epitelio vaginal maduro proporciona glucógeno, que es necesario para el metabolismo de los lactobacilos.

El pH de la vagina de una mujer cambia a lo largo de la vida de tal manera que en su época reproductiva normal tiene un pH de aproximadamente un 4.5; después, en el momento de la menstruación se sube un poco por eso es un momento en el que deben cuidarse más de adquirir una infección.

Es durante el embarazo cuando se tiene el pH más ácido, entre 4 y 4.5, y es cuando la vagina depende más de ese pH, porque tiene que proteger el embarazo; en cambio, en la menopausia, como desaparecen los estrógenos, el pH sube llegando a 5.5-6 (pero siempre queda en un cierto grado de acidez).

¿Qué es el flujo vaginal?

Es la secreción proveniente de la vagina que se forma como resultado de la descamación de las células y de la producción de moco tanto del cuello de la matriz, como de todas las demás glándulas que se localizan en la zona genital (vagina y cuello de útero).

Estas secreciones cumplen funciones de humectación y lubricación y se considera la manera que tiene el cuerpo de mantener la vagina sana y limpia.

La cantidad de moco producido varía a lo largo de todo el ciclo menstrual, lo cual es normal y depende de la cantidad de estrógeno que circula en el cuerpo y –como ya lo dijimos- varía de mujer a mujer dependiendo de la sensibilidad de sus tejidos a estas hormonas.

  • En términos generales, después de la menstruación y antes de la ovulación el flujo tiende a ser transparente y se puede estirar entre los dedos.
  • Poco antes de la ovulación este puede ser relativamente abundante.
  • Después de la ovulación se vuelve espeso, opaco y escaso y toma un color amarillento claro hasta que se inicia el siguiente ciclo menstrual.
  • Pocos días antes de la menstruación, y en ocasiones después de ésta, algunas mujeres experimentan la presencia de un flujo muy oscuro color chocolate, escaso, que se considera normal.
  • Después de esto, el ciclo se repite.

Ninguno de estos flujos producen ardor, comezón o tienen olor desagradable.

¡Ojo! Este tipo de secreción cíclica no se presenta en las mujeres que utilizan anticonceptivos orales e inyectables ya que no ovulan.

Un flujo vaginal que súbitamente cambia de color, olor o consistencia, o aumenta o disminuye significativamente en cantidad, puede ser indicio de un problema como una Vaginitis o Vaginosis.

¿Qué es una “vaginitis”?

Las vaginitis, o infecciones de la vagina, son una inflamación de la vagina, que habitualmente se debe a una infección, aunque en algunas ocasiones existen otras causas.

Los signos y síntomas de esta patología dependen de la etiología o causa (vaginitis infecciosa o no infecciosa) pero normalmente se acompañan de un aumento del flujo vaginal (leucorrea), de una alteración del pH, comezón (picor), ardor e irritación vaginal, en ocasiones hay dolor al orinar y al tener relaciones sexuales, puede haber también mal olor.

 Clasificación

Se clasifican en dos grandes grupos:

  • Vaginitis no infecciosa
  • Vaginitis infecciosa

Vaginitis no infecciosa

Este tipo de vaginitis se puede presentar también en niñas antes de la pubertad y en mujeres después de la menopausia (debido al descenso hormonal). Los síntomas son:

  • Inflamación de la vulva.
  • Comezón o ardor genital, flujo de mal olor y a veces de color verdoso.

Las causas más frecuentes suelen ser:

  • alergia a los baños de espuma, a los jabones, anticonceptivos, aerosoles femeninos, perfumes, detergentes con los que se lava la ropa interior o a los suavizadores.
  • Ropa ajustada o que no permite la transpiración (por ejemplo lycra)
  • Escasa higiene íntima
  • Mal hábito de limpieza al ir al baño (se limpian desde el ano hacia la vagina)

Otra forma de “Vaginitis NO infecciosa” resulta de una disminución en las hormonas por la menopausia o por una cirugía en la que se extrajeron los ovarios. En este caso, la vagina se reseca (desaparece la lubricación natural) y la mujer reporta dolor especialmente durante las relaciones sexuales, comezón y ardor.

La vaginitis “No Infecciosa” se trata cambiando aquello que sea la causa probable. Por ejemplo, si acabas de cambiar la marca del detergente o suavizador, puedes considerar suspenderlo y regresar a la marca anterior y observar si eso es suficiente. Lo mismo podría decirse de algún jabón para baño, toalla sanitaria o tampax.

Si la vaginitis es causada por cambios hormonales, entonces el médico puede recetar estrógenos para reducir los síntomas

Vaginitis infecciosa

Este tipo de vaginitis se presenta en mujeres en edad reproductiva (desde la pubertad hasta la menopausia). Existen diferentes tipos y se clasifican en función de la causa:

  • Las infecciones por “hongos” o candida.
  • Las vaginosis bacteriales
  • Vaginitis mixtas
  • Las vaginitis de transmisión sexual

Aunque cada una de estas infecciones tiene diferentes síntomas, es muy difícil que la mujer sepa cuál es la que tiene y, de hecho, el diagnóstico es difícil incluso para el médico. Parte del problema es que algunas veces puede haber infecciones combinadas y es frecuente que la infección exista sin dar síntomas, por lo que insistimos en la importancia de visitar al médico en caso de que tengas alguno de los síntomas antes mencionados.

Vaginitis por “hongos” o cándida

Es un proceso inflamatorio que afecta a la vulva y a la vagina causado por un hongo llamado “candida albicans” que siempre está presente en el organismo (boca, tracto digestivo y vagina) en pequeñas cantidades. El problema surge cuando se cambia la acidez de la vagina y el hongo puede multiplicarse excesivamente.

Síntomas: los síntomas de una infección por hongos pueden incluir:

  • Las infecciones por hongo hacen que la vagina y la vulva se enrojezcan y dan comezón que puede ser muy severa.
  • Flujo vaginal que generalmente es blanco, espeso, abundante y con aspecto de leche cuajada o queso cottage. Aunque este flujo es de alguna manera líquido, no tiene olor.
  • Puede haber dolor al orinar cuando la orina toca la zona irritada.
  • Puede haber dolor en la vagina durante las relaciones sexuales.

Las estadísticas dicen que el 10 por ciento de las mujeres que tienen candidiasis vaginal, sufrirá candidiasis recurrente, lo que significa 3 ó 4 episodios al año.

¿Cuáles son los factores de riesgo para las infecciones por hongos?

Afecta especialmente a las embarazadas, las mujeres con problemas del sistema inmunológico y las que fueron tratadas con antibióticos de amplio espectro (el antibiótico mata también a la flora bacterial de la vagina que se ocupa de mantener a los hongos en balance) o con medicamentos a base de cortisona.

  • Puede afectar también a las que toman anticonceptivos que tienen altos niveles de estrógenos o a las que tienen problemas de tiroides u hormonales.
  • A las diabéticas no controladas. Esto permite que se eleve el nivel de azúcar en la orina y en la vagina.
  • Cuando el área genital está expuesta a la humedad por periodos largos de tiempo (como cuando te quedas con el traje de baño mojado durante todo el día) o que vives en lugares con clima cálido y húmedo.

¿Qué puedo hacer para prevenir una infección por hongos?

  • Si sufres de infecciones por hongos, es conveniente que uses ropas que no mantengan el calor y la humedad en esta zona como podrían ser las pantaletas de nylon, las pantimedias sin el panel de algodón. Procura que tu ropa interior sea de fibra natural: lino, algodón, seda.
  • Evita usar pantalones muy ajustados que elevan la temperatura en esa zona.
  • Es recomendable una buena higiene pero no con jabones muy fuertes que destruyan la flora vaginal.
  • Las duchas vaginales pueden causar irritación y, peor aún, esconder una infección vaginal.
  • Limita el uso de los desodorantes vaginales
  • Limita el uso de tampax o toallas sanitarias con desodorante a las veces en las que realmente lo necesites.
  • Cámbiate la ropa mojada, especialmente el traje de baño tan pronto como puedas.
  • Evita los baños de tina muy calientes muy frecuentes
  • Come una dieta balanceada
  • Toma yogurt
  • Toma  tabletas de acidófilos que puedes comprar en las farmacias
  • Si tienes diabetes, mantén tu nivel de azúcar bajo control.

Si tienes infecciones vaginales por hongos muy frecuentemente, háblalo con tu médico, es probable que tengas que hacerte algunas pruebas para descartar otros problemas médicos.

Diagnóstico

El médico puede diagnosticar el tipo de infección vaginal que tienes basándose en tu historia médica y en un examen vaginal para el que puede utilizar un instrumento llamado “espejo vaginal” que te introducen por la vagina o también puede ser manual.

Un buen diagnóstico no siempre es fácil ya que los mismos síntomas se presentan en los diferentes tipos de vaginitis. Tú puedes ayudar a tu médico observando las peculiaridades: color, olor, cantidad y consistencia del flujo vaginal, las molestias que sientes y cuándo las sientes. Algunos médicos prefieren incluso que se abstengan de tener relaciones sexuales 48 horas antes del examen ginecológico.

Si tus síntomas no son típicos de una infección por hongos, el médico puede además tomar una muestra del flujo que será analizada en el laboratorio.

Igualmente te puede pedir un análisis de sangre para detectar si tienes diabetes o algún otro problema de salud.

Tratamiento

Existen una gran cantidad de opciones para una infección vaginal por hongos incluyendo medicamentos de venta libre o medicamentos orales o vaginales de prescripción médica.

No uses los medicamentos de venta libre cuando estás embarazada o no estás segura de si los síntomas que tienes son a causa de una infección vaginal por hongos (si nunca te han diagnosticado, es importante que veas a tu médico), si tienes múltiples recurrencias de la infección o te has expuesto a contraer una enfermedad de transmisión sexual (esto requeriría de una revisión médica completa).

La mayoría de los medicamentos vienen en cremas, supositorios vaginales o tabletas vaginales. Pregúntale a tu farmacéutico si existe el medicamento genérico. Algunos médicos aconsejan evitar las relaciones sexuales durante el tratamiento.

Si es necesario continuar el tratamiento durante la menstruación, trata de evitar los tampones porque pueden absorber el medicamento. Es mejor que utilices toallas sanitarias.

Cuando la infección vaginal por hongos se presenta durante el embarazo, (probablemente causada por la elevación de los estrógenos), nunca te autodiagnostiques y acude a tu médico de inmediato. Seguramente él te indicará un medicamento vaginal, nunca utilices medicamentos orales ni tratamientos vaginales de ácido bórico.

Es importante que siempre termines con el tratamiento tal cual te lo indicó tú médico. Los estudios indican que las infecciones vaginales causadas por otros hongos diferentes a la candida albicans, pueden ser más problemáticas para curarse con los medicamentos normalmente utilizados.

¿Qué es la “vaginosis bacterial”?

Aunque la palabra “hongos” es lo primero que piensa una mujer ante una infección vaginal, en realidad la vaginosis bacterial es el tipo más común de infecciones vaginales en las mujeres en la edad reproductiva y es causada por una combinación de bacterias que se reproducen desordenadamente (como lo hace la candida) cuando se altera el balance de la vagina. No se conoce la razón exacta de esta sobre reproducción.

La vaginosis bacterial NO se transmite por contacto sexual y no es una enfermedad seria a menos de que estés embarazada ya que se ha comprobado que puede ser causa de complicaciones en el embarazo como un parto pretérmino y un bebé con bajo peso al nacer. Existe también el riesgo de una enfermedad pélvica inflamatoria si la bacteria llega a infectar el útero y las trompas de Falopio.

Factores de riesgo

Existen ciertos factores que pueden incrementar la sobreproducción de ciertos tipos de bacterias en la vagina o provocar y desbalance en su producción. Entre ellos podemos incluir:

  • Tener muchas parejas sexuales (aunque, como ya lo mencionamos anteriormente, no se considera contagiosa o relacionada con la actividad sexual ya que es el resultado de una sobreproducción o desbalance en la bacteria que se encuentra presente normalmente en la vagina. Inclusive las mujeres que no han tenido actividad sexual pueden desarrollar Vaginosis bacterial).
  • Tener una pareja sexual femenina
  • El tabaquismo
  • Las duchas vaginales pueden también incrementar el riesgo.

¿Cuáles son los síntomas de la vaginosis bacterial?: Casi el 50% de las mujeres que tienen vaginosis bacterial no tienen ningún síntoma. La mayoría de ellas se enteran de que tienen la infección durante la revisión ginecológica anual. Pero en caso de que haya síntomas, estos podrían ser:

  • El flujo vaginal aumenta en cantidad de leve a moderada, el cual es de color verde-grisáceo y adherente a la pared vaginal
  • No se observa  inflamación vaginal, de ahí que se cambiara el término de vaginitis por vaginosis
  • El síntoma más importante lo constituye un desagradable olor a pescado podrido, el cual se hace más presente luego de una relación sexual debido a la presencia de aminas aromáticas por la presencia del semen alcalino.
  • La picazón, el dolor al orinar, el dolor abdominal y el dolor a las relaciones sexuales no se consideran síntomas de esta patología.

¿Cómo se diagnostica?

La historia clínica y el examen físico son los primeros pasos para distinguir la Vaginosis bacterial de otras condiciones más serias.

En el momento de la revisión ginecológica, si tu médico lo considera necesario, puede tomar una muestra del flujo de la vagina para analizarlo en el laboratorio, distinguir entre una Vaginosis bacterial o una causada por hongos, evaluar la acidez, el olor y las características microscópicas y descartar la posibilidad de una enfermedad de transmisión sexual.

¿Cuál es su tratamiento?

Únicamente con medicamentos recetados por tu médico. Los más comunes son el Metronidazol que se puede usar en tabletas o en gel que se aplica localmente en la vagina, la crema de Clindamicin y el Tinidazole

Es importante que se termine con el tratamiento tal cual lo recetó tu médico aun cuando los síntomas hayan desaparecido antes.

Con respecto a si tratar o no a la pareja sexual, realmente la vaginosis bacteriana no se considera una enfermedad de transmisión sexual y el rol que juega la pareja como causal de la vaginosis bacteriana es incierto, por lo que no se recomienda el tratamiento de rutina a la pareja sexual.

La recurrencia es común en la misma mujer después del tratamiento, así que es importante que veas a tu médico si piensas que los síntomas persisten o han vuelto. Cerca del 50% de las mujeres tratadas desarrollarán una recurrencia de los síntomas dentro del año siguiente al tratamiento.

Prevención

Dado que se desconocen las razones del sobre crecimiento o desbalance de las bacterias en la vagina, no siempre es posible prevenir las Vaginosis bacteriales. Sin embargo, te puede ayudar el que dejes de fumar, que no te des duchas vaginales y que procures tener una sola pareja sexual.

¿Qué son las Vaginitis mixtas?

Son las que se producen cuando la causa es más de un germen. Los síntomas dependen de la causa. Los más frecuentes son: tricomonas con Gardnerella o Candida con Vaginosis bacteriana.

El carácter mixto de la infección puede hacer que el tratamiento se prolongue significativamente.

Infecciones vaginales de transmisión sexual

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son muy comunes en la actualidad y se denominan así ya que este tipo de enfermedades involucran la transmisión de un organismo infeccioso entre la pareja sexual. Se han identificado más de 20 tipos de ETS y pueden afectar a hombres y mujeres por igual aunque las consecuencias en la salud de las mujeres son más severas.

Dado que el método de contagio es similar para todas las ETS, una persona puede adquirir dos infecciones diferentes al mismo tiempo, por ejemplo, es común que, en un solo contacto sexual, adquieran gonorrea y clamidia.

Dependiendo de la enfermedad, las ETS son causadas por virus o bacterias y  pueden propagarse con cualquier actividad sexual.

Entre las más comunes podemos incluir las siguientes:

ETS causadas por bacterias:

  • Chancro blando: relacionado con la presencia de úlceras en los genitales, los síntomas en las mujeres son poco notables y pueden estar limitados a dolor al orinar o defecar, dolor durante las relaciones sexuales, sangrado rectal o aumento en la cantidad de flujo.
  • Clamidia: es la infección más común y es causada por la bacteria Chlamydia Trachomatis y se adquiere por contacto sexual o por vía materna de madre al bebé al pasar por el canal vaginal al que le puede causar neumonía o una seria infección ocular. Este tipo de infección es más común en mujeres que tienen 18 a 35 años de edad  que tienen más de una pareja sexual.
    • Cerca de un 80 % de las personas infectadas no tienen síntomas lo que dificulta el diagnóstico, sin embargo, pueden presentar sangrado después de las relaciones sexuales o entre los periodos menstruales, dolor en el abdomen bajo, ardor al orinar y un aumento en el flujo vaginal. Si tienes cualquiera de estos síntomas, es importante que acudas al médico.
    • La pareja sexual debe de ser tratada. El tratamiento es a base de antibióticos.
  • Gonorrea: causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae y es transmitida de una persona a otra a través de las actividades sexuales o la madre se lo puede transmitir al bebé durante el parto al pasar por el canal vaginal.
    • Cerca del 40% de las personas infectadas no tienen síntomas, sin embargo pueden tener infección o irritación del cuello del útero, necesidad de orinar frecuentemente, ardor y comezón en la vagina acompañado de un flujo espeso de color amarillo o verde y sangrado entre los periodos menstruales.
    • La gonorrea puede complicarse seriamente si no es tratada. El tratamiento es a base de antibióticos de amplio espectro. Si estás embarazada, generalmente te darán una inyección en vez de píldoras.
  • Sífilis: Es una ETS causada por la bacteria treponema pallidum y puede ser transmitida también a través de transfusiones de sangre o de la madre al bebé en el útero.
    • La enfermedad se desarrolla en varias fases. En la primera, el síntoma inicial es la aparición de una lesión tipo volcán en la región genital que cura espontáneamente después de una semana. En la segunda pueden aparecer muchos síntomas (fiebre, dolor de articulaciones y músculos, dolor de garganta, síntomas de gripa, dolor de cabeza, inflamación de los ganglios, etc.) que pueden parecer otro tipo de enfermedades y desaparecer sin tratamiento, pero entonces la enfermedad entra en la tercera fase o fase latente en donde las manifestaciones más comunes son meningitis aguda, que puede ocurrir un año después de la infección, accidentes cerebrovasculares (cinco años después de la infección inicial pueden observarse debido a artritis sifilíticas).
    • Las características que hacen que sea difícil el diagnóstico de la sífilis, son las siguientes:
    • El chancro sifilítico se cura en forma espontánea, por consiguiente, la persona afectada puede no darle importancia y no consulta al médico.
    • En las mujeres la lesión inicial (en los labios menores de los genitales femeninos y/o alrededor del ano), puede pasar inadvertida o puede estar oculta en el cuello uterino.
    • Durante el período de latencia, la sífilis no presenta síntomas.
    • La sífilis secundaria y tardía se puede parecer a (y confundir con) una gran variedad de enfermedades

ETS causadas por virus

  • Herpes genital: causada por el virus Herpes simplex, se transmite de una persona a otra durante la actividad sexual. El virus infecta el área genital produciendo pequeñas ampollas o grupo de pequeñas úlceras alrededor de los genitales en hombres y mujeres. En las mujeres las lesiones pueden ser visibles fuera de la vagina pero generalmente se presentan dentro de la vagina donde causan molestias o incremento en el flujo vaginal. El diagnóstico se hace mediante estudios de laboratorio
    • La primera infección es generalmente la más dolorosa y los síntomas pueden durar más que las otras veces. Pueden incluir fiebre, dolor muscular, dolor de cabeza, dolor al orinar, flujo vaginal, inflamación de los ganglios). En las recurrencias, los síntomas serán más leves.
    • Es altamente contagiosa y no puede curarse, sin embargo, existen medicamentos que se prescriben para controlar los brotes de esta infección. La región genital debe mantenerse limpia y seca. A veces, la aplicación de ungüento de Xilocaína al 2% alivia las molestias al producir analgesia local; también pueden administrarse medicamentos para el dolor. En los casos de ardor al orinar (disuria) se recomienda orinar sentadas en una bañera
    • El uso del condón no puede prevenir el contagio ya que en ocasiones no cubre todas las lesiones.
  • VPH o Papiloma Humano (VPH) o verrugas genitales, que crecen dentro de la vagina, recto, vulva o escroto. Estas verrugas, cuando son visibles, generalmente son de un color que va del blanco al gris, pero pueden llegar a ser púrpura. Cuando no se pueden ver, el único medio para confirmar el diagnóstico es el Papanicolaou. Las verrugas son causadas por el virus del papiloma humano del cual se han identificado cerca de 40 tipos diferentes con el potencial de infectar el área genital.
    • El 90% de las infecciones son causadas por el VPH 11 y 6 que son considerados de bajo riesgo porque no son cancerígenos. El VPH 16, 18, 31 y 45 son considerados de alto riesgo para cáncer cervical.
    • Las verrugas genitales son altamente contagiosas y pueden ser molestas por su localización, tamaño o porque causan comezón.
    • Es importante evadir los traumas en las verrugas porque pueden sangrar. Es necesario tomar precauciones para no transmitírselo a la pareja sexual y evitar tocarlos o exprimirlos porque las verrugas en sí son contagiosas.
    • No existe una cura 100% efectiva para remover las verrugas y tampoco es posible eliminar la infección una vez que ha ocurrido.
  • Hepatitis B: es una infección causada por el virus de la Hepatitis B y se presenta en dos fases: la aguda que se refiere a la infección recientemente adquirida y la crónica que es la que dura más de seis meses.
    • Se transmite de una persona a otra a través de la sangre o de la madre al recién nacido durante el parto o poco después del nacimiento.
    • Las mitad de los infectados no tienen síntomas y los que presentan pueden tener síntomas como de una gripe fuerte, cansancio, náusea, comezón en todo el cuerpo, orina muy oscura y heces fecales claras. Dolor en la zona del hígado.
    • La hepatitis B se resuelve por sí misma y no requiere tratamiento pero un tercio de los infectados son portadores del virus.
    • Esta infección puede prevenirse con la aplicación de la vacuna de  la Hepatitis B.
  • VIH (Sida): causado por el virus de la inmunodeficiencia humana que es uno de los virus del grupo conocidos como retrovirus. Después de su entrada al cuerpo, el virus mata o daña las células del sistema inmune del cuerpo. El organismo trata de mantener esta labor fabricando más células tratando de contener el virus, pero finalmente éste gana la batalla y progresivamente destruye la habilidad de la persona de luchar contra las infecciones y ciertos cánceres.
    • Existen varias formas de contagio:a través de las relaciones sexuales, a través de una inyección con una aguja contaminada, la madre contagia al bebé durante el embarazo o en el parto. No se contagia con el contacto casual.
    • Algunas personas no tienen síntomas y otras desarrollan síntomas como de gripe.La progresión de la enfermedad varía en cada persona. El SIDA es la última etapa de la infección por VIH.

ETS causadas por protozoarios

  • Tricomoniasis causada por un pequeño organismo unicelular que infecta la vagina produciéndose un flujo espumoso de color verde amarillento que frecuentemente huele mal. Las mujeres se quejan además de irritación y ardor al orinar. Puedes también sentir molestias en la parte baja del abdomen y dolor durante las relaciones sexuales. Estos síntomas pueden empeorar después de la menstruación. Sin embargo, muchas mujeres pueden no tener ningún síntoma.

 ¿Cuál es el tratamiento de la vaginitis?

Es frecuente que las infecciones vaginales por hongos se “desaparezcan” por sí solas cuando inicia la menstruación. Esto es porque la sangre del periodo eleva el pH de la vagina y esto hace que se disminuya el número de las células de hongos porque no pueden crecer con ese grado de acidez.

Existen diferencias significativas entre las infecciones por hongos que son fácilmente curables y las infecciones recurrentes que llegan a afectar seriamente la vida de una mujer. Estas últimas pueden ser muy difíciles tanto de prevenir como de curar. Es conveniente que si tú eres de las mujeres que tienen infecciones de hongos recurrentes seas evaluada para detectar si existe alguna otra causa (como la diabetes, una terapia hormonal o un tipo de hongos que es resistente al tratamiento) para que seas tratada adecuadamente.

El diagnóstico preciso es importante ya que el tratamiento tiene que ser específico para el tipo de vaginitis que esté presente. Es por esto que es mejor ver a tu médico antes de empezar a tratarte con medicamentos que te han recomendado.

Si se padece más de un tipo de infección vaginal, hay que tener en cuenta que cada uno tiene sus propios síntomas y tratamiento.

Si se tiene más de un compañero sexual o ha habido un cambio de compañero sexual, se puede padecer una enfermedad de transmisión sexual, algunos de cuyos síntomas son parecidos a los de una infección vaginal.

La mayoría de los tratamientos vienen en forma de cremas, tabletas vaginales o supositorios.

Si el médico te recomienda uno u otro dependerán tanto de tu preferencia como del tipo de infección que tienes.

Algunos médicos prefieren que evites las relaciones sexuales en el periodo de tratamiento. Si el tratamiento debe continuarse durante tu menstruación, es recomendable que no uses Tampax ya que estos podrían absorber el medicamento, es mejor que uses toallas sanitarias.

Pregúntale al médico o al responsable de la farmacia si existe la forma genérica del medicamento que te recetaron. Son mucho más baratos.

 ¿Cómo se puede prevenir la vaginitis?

En todos los casos, la única forma infalible de protección es la abstención sexual. Siendo esta una opción poco realista, el mejor consejo es reducir las parejas sexuales a una, y realizarse ambos una prueba de ETS antes del primer encuentro sexual.

El preservativo o condón no puede faltar bajo ningún pretexto, aunque con algunas de estas ETS, no es completamente efectivo (el caso del VPH o Herpes genital, por ejemplo).

Hay también ciertas cosas que puedes hacer para prevenir la posibilidad de tener estos padecimientos:

  • Si sufres de infecciones por hongos, es conveniente que uses ropas que no mantengan el calor y la humedad en esta zona como podrían ser las pantaletas de nylon, las pantimedias sin el panel de algodón, y pantalones muy ajustados.
  • Es recomendable una buena higiene pero no con jabones muy fuertes que destruyan la flora vaginal. Enjuaga perfectamente.
  • Después de ir al baño límpiate siempre de adelante hacia atrás para evitar las infecciones desde el ano a la vagina.
  • Es necesario tener un control adecuado de la diabetes.
  • Evita el uso innecesario de antibióticos.
  • Las duchas vaginales pueden causar irritación y, peor aún, esconder una infección vaginal.
  • El uso del condón es recomendable para evitar el contagio entre parejas.
  • Si estás cerca de la menopausia, te han quitado los ovarios o tu nivel de estrógenos está bajo por cualquier razón que sea, habla con tu médico para que te ayude a mantener (con pastillas o cremas) la vagina bien lubricada y saludable.
  • Los hábitos son importantes. Es necesario hacer un buen examen ginecológico que incluya una prueba de Papanicolaou cada año.

 ¿Cuándo acudir al médico?

Es imprescindible acudir al ginecólogo la primera vez que se experimenta una infección vaginal. Es preciso establecer la causa e identificar los signos y los síntomas específicos.

Acude al médico inmediatamente cuando tienes dolor abdominal y fiebre de más de 38°C junto con flujo vaginal. Esto puede estar indicando que tienes una enfermedad pélvica inflamatoria.

O bien si estás embarazada y tienes síntomas de infección vaginal o una infección de vías urinarias.

Pide una cita cuando:

  • Presentas un flujo vaginal que es diferente y esta es la primera vez que tienes una infección vaginal que puede ser por hongos.
  • Tienes comezón y molestias en la zona de la vagina.
  • Tienes dolor durante las relaciones sexuales o al orinar
  • Tienes algún otro síntoma que te hace sospechar que tienes una infección vaginal.
  • Si has realizado un tratamiento sin receta en la farmacia y los síntomas persisten, aparece fiebre o un olor vaginal particularmente desagradable, también hay que visitar al ginecólogo, ya que éstos son signos de una infección que puede ser más seria que la vaginitis.
  • Si los síntomas regresan a los dos meses.

Puedes esperar unos días a ver si las molestias desaparecen cuando estás esperando tu menstruación en esos días.

Referencias

REVISADO POR EL DR. JOSUÉ SIDONIO RODRÍGUEZ CUEVAS
MÉDICO GINECÓLOGO.
Antonio Aguilar # 155.
Consultorio 200, 2piso.
Torre médica  de especialidades, Centro Médico del Potosí.