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Nutrición antes del Embarazo

Última actualización 20 de Mayo 2014

Introducción

Un embarazo planeado da la posibilidad de preparar adecuadamente al cuerpo. Mejorar la nutrición y los hábitos diarios facilitará este proceso.
Prepárate para un embarazo de 12 meses. Sí, leíste bien, pero no te asustes, los tres primeros son de preparación para configurar adecuadamente la parte física, emocional y nutricional.

Una valoración preconcepcional ayuda a que tu médico pueda diagnosticar la situación de tu organismo y a determinar si existe alguna carencia de nutrientes, que son fundamentales para la correcta formación del feto y el desarrollo del embarazo.

¿Por qué es importante nutrirme bien antes del embarazo?

Si una mujer planifica el embarazo, por lo menos con tres meses de anticipación, podrá solucionar los problemas de peso y aumentar la ingesta de nutrientes importantes como el hierro, el calcio, el ácido fólico y las vitaminas, reduciendo los riesgos de malformaciones en el nuevo ser. De esta forma, llegarás a la gestación en un  estado óptimo.

Es importante recordar que el desarrollo del bebé depende de la salud del embrión del cual se va a formar. Se le llama embrión a las primeras células que se reproducen cuando el espermatozoide se une al óvulo en la concepción. Este embrión se implanta en la pared del útero y sigue dividiéndose en dos tipos de células, las que van a formar al feto y las que van a formar la placenta (que es la encargada de proveer nutrientes al feto durante el embarazo). La evidencia sugiere que el estado nutricional de la madre  tiene una gran influencia en la proporción de las células que van a formar al feto y placenta.

En las mujeres desnutridas, una gran proporción de las células servirán para formar la placenta y no al feto. Esto quiere decir que el feto será relativamente pequeño cuando inicie su crecimiento y su desarrollo estará restringido. Esto aumenta la posibilidad de que el bebé sea pequeño y de bajo peso al nacer.

No consumir suficiente cantidad de algunos micronutrientes, puede también alterar el desarrollo fetal y ser causa de defectos al nacimiento. En particular existe una gran evidencia de la asociación entre la deficiencia de folatos y la falta de desarrollo del tubo neural; estos defectos se producen muy temprano en el embarazo, incluso antes de que las mujeres sepan que están embarazadas.

Se ha comprobado  también que una buena nutrición está relacionada con la fertilidad, tanto en hombres como en mujeres.

¿Cómo debo alimentarme antes del embarazo? ¿Qué debo tener en cuenta?

¿Cómo debo alimentarme antes del embarazo?

En cuanto al aspecto nutricional, existen tres factores fundamentales a tener en cuenta a la hora de planear quedar embarazada:

  • El peso
  • El hierro
  • El ácido fólico

El peso.  El primer paso es conocer cómo está tu peso. Los extremos no son buenos así que es importante saber si te encuentras por encima o por debajo de tu peso ideal. Hay varios métodos para determinar cuál es tu peso ideal como así también los límites dentro de los cuales tu peso puede fluctuar. Tu nutricionista o tu médico determinarán cuánto y cómo tienes que bajar o subir de peso en caso de ser necesario.

En caso de encontrarte con sobrepeso el momento ideal para normalizarlo es antes del embarazo. Nunca se debe intentar hacer dieta durante el embarazo; cuando uno adelgaza se producen ciertas sustancias llamadas cuerpos cetónicos que atraviesan la placenta y son dañinos para el bebé.

Por otro lado, el peso que se gana durante el embarazo se distribuye entre el peso que gana el bebé, la placenta, los tejidos maternos y el líquido amniótico. El peso ganado permitirá un adecuado crecimiento del bebé. Por eso la mujer siempre tiene que ganar peso durante el embarazo.

Si, por el contrario, la persona está desnutrida, va a tener deficiencia de nutrientes y es posible que tenga un hijo prematuro o de bajo peso al nacer.
El asesoramiento  nutricional toma mayor importancia en aquellas mujeres que tienen  dietas especiales o en aquellas que padecen de bulimia, anorexia nerviosa o intolerancia a la lactosa.

La estabilización de los problemas  metabólicos debido a ciertas enfermedades como la diabetes, el hipotiroidismo o padecimientos que fueron inducidos después de un  procedimiento quirúrgico, es vital en cualquier mujer en la cual se presente este tipo de problemas.

El hierro. El hierro es un mineral que forma parte de los glóbulos rojos y es el encargado de transportar el oxígeno que respiramos hacia todas las células del cuerpo.

Muchas mujeres tienen deficiencia de hierro como resultado del sangrado mensual y dietas bajas en hierro. Tanto el crecimiento del bebé como el aumento de volumen sanguíneo que vas a experimentar durante el embarazo requerirán de buenos depósitos de hierro en tu organismo.

Tu médico te indicará cuáles son los estudios a seguir para medir el nivel del hierro en tu sangre como así también los pasos a seguir para asegurarte una correcta reserva de hierro previa al embarazo. Una dieta adecuada en hierro ayuda a fabricar los depósitos necesarios.

Muchos son los alimentos que proveen hierro en buenas dosis, pero los más recomendables son: Carne de vaca, pollo, pescado (incluyendo sardinas, anchoas, ostras, almejas y mejillones). Legumbres como las lentejas, frijoles, chícharos secos, etc. Verduras: acelga, espinaca, brotes, alfalfa y brócoli. Cereales enriquecidos como sémolas, cereales para desayuno, etc.

El hierro que se encuentra en las legumbres, las verduras y los cereales no es tan asimilable por nuestro organismo como el que encontramos en las carnes, no obstante se pueden seguir algunos consejos que ayudan a que nuestro organismo pueda absorberlo: consumir esos alimentos acompañados de otro alimento rico en Vitamina C como por ejemplo jugo de naranjas o un kiwi de postre. Consumir esos alimentos junto con carnes. No tomar nada con cafeína una hora antes ni una hora después de haber ingerido ese alimento.

El ácido fólico. Los estudios científicos en los últimos años han dado gran importancia a la relación entre el Ácido Fólico y el embarazo. Se ha demostrado que un buen consumo de esta vitamina del complejo B (B9) es muy importante para la salud del recién nacido. Se recomienda iniciar un correcto consumo desde antes de quedar embarazada y durante las primeras semanas de embarazo.

Los alimentos en los que puedes encontrar esta vitamina son: Cereales integrales: panificados elaborados con harinas integrales, arroz integral, etc. Legumbres como las lentejas, frijoles, chícharos secos, etc. Frutas y verduras frescas: brócoli, chícharos, tomate, acelga, lechuga (hojas más oscuras), espinaca, frutas y jugos cítricos, elote.

También se puede encontrar en suplementos multivitamínicos producidos por la industria farmacéutica. Es recomendable ingerir 400 microgramos diarios.
Otras Recomendaciones Alimenticias

  • Colina. Es una vitamina que se sintetiza en el hígado y juega un papel importante en el metabolismo de las grasas. Su consumo, previo a la concepción, reduce igualmente la incidencia de defectos de nacimiento y, después de concebir, aumenta los centros de memoria en el cerebro del feto en desarrollo. La yema del huevo, la carne magra y el germen de trigo contienen esta vitamina.
  • Calcio. La mujer que desee concebir debería ingerir al menos mil miligramos diarios de este mineral, es decir, tres vasos de leche al día. Los quesos y vegetales como la soya y el brócoli son otras fuentes de calcio.
  • Zinc. Fortalece el sistema inmunológico y juega un papel importante en el normal funcionamiento de los órganos reproductivos. Se encuentra en cereales y productos industrializados como la harina de trigo.

Es recomendable ingerir mínimo ocho vasos de agua al día. Para evitar el estreñimiento hay que comer frutas y verduras, estos ayudan a mejorar el trabajo intestinal.

Recuerda que no debes de automedicarte. Consulta siempre a tu médico.  

¿Qué debo evitar?

Cafeína.- La cafeína impide  la correcta absorción de calcio y hierro de la madre. Para disminuir el consumo diario de cafeína,  cambia por bebidas descafeinadas. Si consumes té en bolsitas, déjalas menos tiempo en el agua caliente, esto reduce casi a la mitad  la cantidad de cafeína.

Los tés  herbales, aparentemente  son seguros para ser consumidos durante el embarazo, pero debes de evitarlos. Se conoce muy poco sobre sus efectos en el embarazo, algunas veces pueden causar daños.

Sustitutos artificiales de azúcar. Todos los substitutos de azúcar, contienen substancias que pueden ser dañinas para el bebé, en el momento de la concepción y durante el embarazo. Además de los refrescos, la gran mayoría de  los productos bajos en calorías contienen este tipo de endulzantes.

Nunca sabes en qué momento te vas a embarazar así que es recomendable que, desde el momento en el que empiezas a planear el embarazo, no tomes bebidas alcohólicas y suspendas el consumo de drogas.

No te brinques ninguna comida. ¿Estás siempre con prisa de llegar a algún lado antes de desayunar?, o ¿prefieres trabajar durante la comida en vez de parar a comer? Si estás acostumbrada a hacer esto, este es el momento de cambiar tus hábitos y dedicar el tiempo necesario para alimentarte. Recuerda, si tú te brincas una comida…el bebé se la brinca también y pierde esos nutrientes.

Referencias