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Infertilidad en la Pareja

Última actualización 19 de agosto 2013
La pareja infertil

¿Qué es la infertilidad?

Es la incapacidad para obtener un embarazo a término (hijos vivos) después de 12 meses de relaciones sexuales (coito) sin protección.

Considerando la definición de SALUD emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como un “estado de completo bienestar físico, mental y social”, podríamos afirmar que la infertilidad no es una enfermedad. De hecho, en muchos casos de infertilidad, no es posible evidenciar ningún tipo de enfermedad o patología, pero el sufrimiento, angustia y desesperación que aquejan a las parejas imposibilitadas para concebir, es una situación real que se ha llegado a considerarle como un problema de salud pública.


¿Cuánto tiempo puede tardar normalmente una mujer para quedar embarazada?

Las posibilidades de quedar en embarazo en parejas saludables menores de 30 años y que tengan relaciones con regularidad es aproximadamente de un 25 a un 30% mensual (fuente: Medline Plus).

Es por esto que se considera que un matrimonio sin trastornos de la reproducción debería lograr el embarazo en dentro del primer año sin protección anticonceptiva.

¿La infertilidad es un problema común?

Aún cuando las estimaciones sobre su incidencia no son muy precisas ni actualizadas y varían según la región geográfica, aproximadamente del 8% al 12% de las parejas experimentan algún problema de infertilidad durante su vida fértil.

Si con tu pareja han tratado de lograr un embarazo durante un año o más tiempo y no lo consiguieron, no deben sentirse desanimados. Las causas de infertilidad son múltiples pero actualmente el médico se encuentra en condiciones de identificar en la mayoría de los casos cuales son los factores causantes de esterilidad o infertilidad.

¿Cuándo se habla de Esterilidad y cuándo de Infertilidad?

Se entiende por infertilidad a la incapacidad de una pareja para la reproducción. El tiempo mínimo para pensar en infertilidad de una pareja se fija en un año de relaciones sexuales periódicas, sin uso de métodos anticonceptivos y evidentemente con deseo de descendencia. Esto es debido a que la mayoría de las parejas que ejercitan su sexualidad con fines reproductivos logran un embarazo dentro del primer año (80%) y otras en el segundo año (5% adicional).

Por este motivo suele recomendarse no hacer estudios ni tratamientos específicos antes de un año de relaciones sexuales infértiles.

La esterilidad significa la imposibilidad definitiva e irreversible de procrear, lo cual constituye una situación muy infrecuente. Sin embargo, hay quienes aún utilizan este término para designar cualquier problema de infertilidad, sea ésta definitiva o no.

Clasificación: Se entiende por infertilidad primaria cuando nunca ha habido hijos viables y es secundaria a la que se establece a partir de un embarazo previo.

Causas de infertilidad en la mujer:

Causas de infertilidad en la mujer

  • Trastornos auto inmunitarios, como el síndrome antifosfolípídico (SAFL).
  • Cáncer o tumor (como miomas o pólipos) en el útero y el cuello uterino.
  • Trastornos de la coagulación.
  • Diabetes Mellitus de difícil control.
  • Defectos congénitos que afectan el tracto reproductor.
  • Ejercicio excesivo.
  • Trastornos alimentarios: desnutrición u obesidad
  • Uso de ciertos medicamentos, entre ellos fármacos quimioterapéuticos.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Edad avanzada. Un factor importante a considerar es la edad: en el caso de la mujer, la calidad y la cantidad de los óvulos disminuye progresivamente después de los 30 años y drásticamente después de los 40. En el caso del hombre se ha encontrado que la edad está asociada a la disminución de la movilidad espermática y una mayor frecuencia de abortos. Así que deben tratar de comenzar el tratamiento lo antes posible.
  • Quistes ováricos y síndrome de ovario poliquístico (SOPQ).
  • Infecciones del tracto genital o enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). Los tres microorganismos del tracto genital de las parejas que el médico debe descartar, son Micoplasma Hominis, Ureaplasma Urealyticum y Chlamydia Trachomatis (Clamidia)
  • Cicatrización a raíz de infección de transmisión sexual, cirugía abdominal previa o endometriosis.
    • Es el crecimiento anormal del tejido interno del útero fuera del mismo. Este tejido se ha encontrado en los ovarios, los intestinos, la vejiga, el recto y hasta en los pulmones. Las mujeres con endometriosis pueden tener menstruaciones muy dolorosas. Para poder confirmar el diagnóstico de endometriosis, se hace una laparoscopía.
  • Tabaquismo.
  • Cirugía para prevenir el embarazo (ligadura de trompas) o falla de la cirugía de recanalización de trompas.
  • Enfermedad tiroidea.
  • Muy poca o demasiada cantidad de ciertas hormonas.

Otras:

Obstrucción tubárica: La obstrucción de las trompas, impide que los espermatozoides puedan nadar hasta el sitio del encuentro con el óvulo. Es la causa que motivó el desarrollo de la fecundaciones in vitro.

La principal causa de obstrucción tubárica es la infección por la bacteria Clamidia. Esta bacteria puede afectar sin dar síntomas hasta por 20 años el tracto genital. Esta infección es la enfermedad de transmisión sexual más común hoy día. En la mujer, es responsable de inflamación de la uretra, el cuello del útero, endometrio (capa interna del útero), trompas, puede causar sangrado uterino regular, inflamación de las trompas (salpingitis), obstrucción de las trompas y enfermedad pélvica inflamatoria. El diagnóstico y el tratamiento con antibióticos son muy sencillos. El tratamiento lo debe de hacer la pareja al mismo tiempo.

Menstruaciones irregulares: las alteraciones en la ovulación se encuentran en aproximadamente el 25% de los casos de infertilidad. Si hay menstruaciones irregulares se ovula con menor frecuencia que las mujeres normales. Si no hay ovulación, no hay óvulo y, por lo tanto, no puede haber fecundación ni embarazo.

Causa mixta: Se llama causa mixta cuando, por ejemplo, el moco cervical no es receptivo a la eyaculación por la presencia de anticuerpos antiesperma o que haya problemas en la propia relación sexual.

Esterilidad sin causa aparente: Aproximadamente del 5 al 10% de las parejas infértiles presentan estudios normales. Tratamientos médicos y/o inseminación intrauterina se han usado empíricamente en estos casos. Si el tratamiento falla, las parejas tienen la opción de continuar el mismo procedimiento, tomarse un tiempo o encarar técnicas de reproducción asistida.

Causas de infertilidad en el hombre

  • La infertilidad masculina puede deberse a:
  • Una disminución en el número de espermatozoides.
  • Espermatozoides que resultan bloqueados y no pueden ser liberados.
  • Espermatozoides que no funcionan adecuadamente.

Aproximadamente el 40% de las parejas estériles pueden presentar causa masculina sola o combinada con otros factores de esterilidad.

La infertilidad masculina puede ser causada por:

  • Tratamientos para el cáncer, entre ellos quimioterapia y radiación.
  • Factores ambientales, profesionales o de errores médicos: el consumo de tóxicos, tabaco, alcohol, medicamentos y hormonas son datos importantes a considerar.
  • La impotencia o la eyaculación prematura o retrógrada son también causa de esterilidad.
  • Infección del tracto seminal: Entre ellos se destacan infecciones tales como las paperas, la tuberculosis, las enfermedades venéreas, las infecciones urinarias, etc. En el hombre se ha determinado que puede causar inflamación en la próstata, el epidídimo, el recto y la uretra.
  • Obesidad.
  • Diabetes
  • Edad avanzada.
  • Cicatrización a raíz de enfermedades de transmisión sexual, lesión o cirugía.
  • Demasiadas o muy pocas hormonas.
  • Consumo de ciertos fármacos, como cimetidina, espironolactona y nitrofurantoina.
  • Vasectomía o falla de la vasovasostomía.
  • Criptorquidia o antecedentes de criptorquidia: enfermedad en la cual se nace con los testículos no descendidos a la bolsa escrotal y la forma en que fue corregida
  • Varicocele: Es una alteración de las venas en los testículos, es una várice en los testículos. En muchos hombres se observa baja concentración, baja movilidad y bajo porcentaje de espermatozoides normales como consecuencia del varicocele. Si el varicocele molesta, causa dolor, o hay alteraciones de los parámetros seminales se puede considerar operar.a) Los espermatozoides que se eyaculan hoy comenzaron a formarse hace 3 meses, así que algunos pacientes logran una mejoría de estos parámetros espermáticos  tres meses después de la operación o hasta dos años después.
  • Hipotrofia testicular: Testículos pequeños por algún problema hormonal o genético.
  • Insuficiencia renal

¿cómo solucionar los problemas que impiden que una pareja logre un embarazo?

Factores que incrementan el riesgo de infertilidad

Se debe estar conscientes de la importancia de ciertos factores que, definitivamente, se ha demostrado que afectan la capacidad reproductiva tanto del hombre como de la mujer, como son: la edad, frecuencia coital, factores ambientales y hábitos tóxicos.

  • Edad: Es la responsable en la mujer de defectos cromosómicos, alteraciones endocrinas y patologías uterinas como miomas, cuando sobrepasan los 38 años. La influencia en el hombre es menor.
  • Frecuencia Coital: Se considera adecuada una frecuencia coital de dos veces por semana, o de más de dos veces por mes, si la pareja es capaz de mantenerlas durante su período fértil.
  • Factores medioambientales y hábitos tóxicos: Se conoce el tabaquismo, alcoholismo, drogadicción contaminación ambiental, toxinas químicas industriales y al ejercicio excesivo como factores determinantes de infertilidad relativa en ambos miembros de la pareja.

¿Me debo esperar un año antes de ir a la consulta médica?

Todo depende de tu edad y de los antecedentes personales de cada uno de los dos. A los 25 puede esperarse un año para consultar, a los 35 no conviene dejar pasar más de 3 a 6 meses si el embarazo no ocurre.

Diagnóstico en la mujer y en el hombre

Debido a la alta frecuencia de la infertilidad mixta es muy recomendable que a la primera consulta asistan ambos miembros de la pareja.

La elección del médico es de gran importancia. Durante la primera consulta les interrogará sobre el tiempo de búsqueda de embarazo, frecuencia de relaciones sexuales, antecedentes de enfermedades congénitas en la familia, etc., y realizará una historia clínica completa de ambos

Alrededor de un 25% de las parejas infértiles tiene más de un factor como causa de esterilidad, lo cual hace muy importante la realización de un interrogatorio completo. El médico también les solicitará los resultados de estudios o procedimientos previos que al respecto de este problema ya se hayan realizado.

A partir de este momento, se programarán una serie de estudios tendientes a investigar las posibles causas de infertilidad.

Evaluación de la mujer

En las mujeres que no se han embarazado luego de doce meses o más de relaciones sexuales regulares y sin protección anticonceptiva, está indicado que se le haga una evaluación formal de infertilidad.

Y está indicada una evaluación temprana (desde los tres meses de estar buscando el embarazo) ante las siguientes situaciones:

  • Edad mayor de 35 años.
  • Historia de irregularidades de varios tipos en la menstruación.
  • Sospecha o diagnóstico previo de la existencia de algún problema en útero o en las trompas de Falopio.
  • Endometriosis pélvica.
  • Conyugue subfértil.

Una adecuada valoración de la mujer debe incluir. Historia clínica, examen físico general y examen ginecológico.

En la Historia clínica el médico te hará muchas preguntas orientadas a la obtención de información detallada haciendo especial hincapié en los siguientes aspectos.

  • Antecedentes patológicos personales y familiares (querrá saber si padeces o alguien de tu familia padece alguna enfermedad como Diabetes, tiroides, tuberculosis, etc.).
  • Si tienes algún hábito que se considera tóxico: alcoholismo, drogas, tabaquismo.
  • Cuáles son tus hábitos nutricionales (IMC), si haces ejercicio y de qué tipo.
  • Cuál es la frecuencia coital, y si durante el acto sexual tienes alguna molestia o problema.
  • Cuándo tuviste tu primera menstruación, si es regular o con algún trastorno.
  • Si te han realizado alguna cirugía en el abdomen (cesárea, apéndicectomía, etc.).
  • Preguntará también acerca del número total de embarazos y sus resultados, abortos previos, espontáneos o inducidos, presencia de hijos sanos o con malformaciones, así como gestaciones ectópicas o embarazos molares).
  • Si usas anticonceptivos orales y de qué tipo.
  • Si tienes antecedentes de enfermedades pélvicas inflamatorias
  • Si tienes salida de leche a través de la mama.
  • Observará  también si tienes hirsutismo (presencia de exceso de vellosidad).
  • Es importante también que hables con él si practicas alguna creencia ético religiosa, que limite la práctica de relaciones sexuales.

El antecedente de haber padecido enfermedades poco frecuentes puede resultar de importancia.

Una vez que termine con todo el interrogatorio, el médico pasará a hacerte el examen físico en el que se determina tu peso corporal, se observan los caracteres sexuales secundarios, la distribución del vello pubiano y si hay cicatrices o masas en la pelvis.

Y continúa con el examen ginecológico que consta de inspección de los genitales externos (clítoris e himen); inspección y palpación de los genitales internos: vagina, cuello uterino; tacto para determinar las características del útero (tamaño, posición, consistencia, movilidad y sensibilidad) y palpación de los fondos de saco para detectar si hay agrandamiento de los ovarios, etc.

Una historia clínica detallada así como una exploración física minuciosa, pueden identificar síntomas o signos sugestivos de alguna causa de infertilidad femenina y en muchas ocasiones orientan al médico para saber cuáles son los factores probablemente involucrados.
Para hacer un diagnóstico completo puede solicitar todos o algunos de los siguientes estudios:

  • Examen pélvico
  • Papanicolaou
  • Detección de enfermedades de transmisión sexual.
  • Examen de orina completo.
  • Análisis de sangre: este examen puede incluir un conteo sanguíneo, y glucemia (azúcar en la sangre).
  • Perfil hormonal: se miden los niveles en sangre de las hormonas FSH (hormona folículo estimulante), LH (hormona luteinizante), estradiol, prolactina, progesterona (los ovarios producen progesterona luego de la ovulación, por lo cual se puede solicitar un nivel de esta hormona para confirmar la misma) y testosterona. No siempre se piden todas.
    • También pueden solicitarse hormonas que reflejen el funcionamiento de la glándula tiroides como: Tirotrofina (TSH), Triiodotironina (T3), Tiroxina (T4),
  • Ultrasonido transvaginal: tiene la finalidad de evaluar el desarrollo del endometrio, desarrollo del folículo y evaluar la condición del útero y de los ovarios.
    • El uso del ultrasonido permite determinar si el ovario produce los folículos (pequeños quistes de contenido líquido que en su interior contienen al ovocito) en forma adecuada e inferir su ruptura la cual ocurre en la ovulación.
    • Los miomas uterinos deben detectarse a través de este procedimiento, así como también las anomalías en la forma del útero y quistes ováricos.  En algunos casos, se puede sospechar la endometriosis.
  • Evaluación inmunológica: se examinan los anticuerpos en la sangre para determinar si existe algún fenómeno inmunológico que sea responsable de la infertilidad.
  • Test post coital: se toma una muestra del moco cervical de la vagina y se examina la presencia de espermatozoides activos, la receptividad del moco y la posibilidad de infección. Este estudio es inexacto y en el peor de los casos innecesario.
  • Biopsia del endometrio: Se hace durante la segunda mitad del ciclo menstrual.  La biopsia de endometrio puede reflejar entre otras cosas, un inadecuado efecto de la progesterona sobre el endometrio, lo cual se conoce como fase lútea inadecuada (FLI).
  • Histerosalpingografía: este procedimiento se hace al término de la menstruación. Con un colorante especial que se inyecta por el cuello, se puede ver la cavidad del útero y la condición de las trompas.
  • Histeroscopía: se hace sólo al mismo tiempo que se hace la laparoscopía y permite al médico reconocer efectivamente la cavidad del útero, su forma y si tiene cualquier anormalidad como fibromas o pólipos.
  • Laparoscopia: se realiza con un telescopio de fibra óptica delgado, el cual se inserta a través del abdomen con el fin de observar el útero, trompas de Falopio y ovarios para descartar algún problema pélvico.  Es la mejor herramienta de diagnóstico para evaluar los ovarios. En muchos casos se hace bajo anestesia general. Este es el único método que evalúa exactamente la operabilidad de las trompas dañadas y la  detección y clasificación de la endometriosis.

Disfunción ovulatoria

La disfunción ovulatoria (o funcionamiento defectuoso del ovario) es identificada en aproximadamente el 15% de todas las parejas infértiles y en algo más del 40% de las mujeres incapacitadas para concebir. Los métodos para evaluar este factor de la infertilidad son.

Ecografía Transvaginal. Permite determinar el tamaño y volumen del ovario; el tamaño, número y morfología de los folículos en desarrollo, y otros datos de interés para elaborar el diagnóstico.

Curva temperatura basal (CTB) Método subjetivo, de amplia difusión, que no ha perdido su valor, pero ha sido desplazado por otros más exactos. La principal desventaja que posee es el abandono por parte de la mujer.

Progesterona Sérica (este análisis en sangre se debe realizar entre día 21-25 del ciclo): Valores superiores a 3.0 ng/ml obtenidos preferentemente en el día 21 del ciclo sugieren la evidencia de ovulación

Biopsia de Endometrio. Se trata de un procedimiento simple y ambulatorio que aporta datos importantes para el diagnóstico.

Evaluación de la fertilidad en el hombre

La mayoría de las causas de infertilidad en el hombre no se detectan a menos que el médico haga un examen general muy completo ya que el tratamiento depende de la causa

En la primera consulta el médico hará una Historia clínica en la que anotará todos los detalles que puedan ser útiles para llegar al diagnóstico. Preguntará sobre las enfermedades que puedan influir negativamente en la fertilidad masculina (como pudieran ser las “Paperas”).

Y descartará otros problemas como diabetes, enfermedades neurológicas, tuberculosis genital, insuficiencia renal, infecciones del tracto urinario, periodos de fiebre alta y enfermedades de transmisión sexual (sífilis, blenorragia, clamidiasis, linfogranuloma venéreo, micoplasma, y la infección por VIH).

Sin olvidar los problemas que pudieran causar daño a los testículos, mal descenso testicular o criptorquidias, presencia de testículos retractiles, así como la disfunción sexual, responsable del 2% de la infertilidad y los factores tóxicos y del medio ambiente, relacionados con el medio laboral

El examen físico lo orientará a detectar anomalías que pueden ser de relevancia para la fertilidad, descartando lo encontrado en el interrogatorio.

En el examen genital deben ser explorados y palpados el pene y sus características; ubicación, posición, eje y volumen de los testículos, si hay alteraciones en escroto, varicocele (y su estadio) y revisión de la región inguinal, etc.

Para hacer el diagnóstico preciso el médico puede solicitar todos o algunos de los siguientes estudios:

Espermograma: Incluye el estudio de los espermatozoides y el plasma seminal de acuerdo a lo establecido por la OMS y siguiendo una nomenclatura uniforme. Constituye un examen sencillo, de fácil practica y permite definir de forma clara la severidad del factor masculino.

Con el espermograma normal queda descartado el factor masculino de la infertilidad. Si el primer espermograma resulta anormal, puede ser necesario solicitar un segundo y hasta un tercer estudio antes de dar conclusiones de posible factor masculino comprometido.

Análisis del semen: en el cual se estudiarán el volumen, la viscosidad, el color, el pH, la densidad y calidad de la movilidad de los espermatozoides y su morfología.

Otros estudios de laboratorio:

A partir de esta evaluación inicial,  pueden ser necesarias otras evaluaciones que aclaren la causa de la alteración detectada y pudieran ser necesario otros estudios para llegar al diagnóstico.

Perfil hormonal completo: análisis de sangre  para medir las hormonas que son responsables de estimular la producciónde esperma por los testículos.
Evaluación inmunológica: se examinan los anticuerpos en la sangre y en la plasma seminal del hombre para determinar si existe algún fenómeno inmunológico que sea responsable de la infertilidad.
Doppler escrotal: se examinan los testículos usando ondas de sonidos para determinar los contenidos del saco escrotal.
Biopsia testicular: se hace cuando hay ausencia completa de esperma (oligoesperma) en la eyaculación. Bajo anestesia general se quita una pequeña cantidad de tejido del testículo para una evaluación microscópica. Se usa el análisis para determinar si las células responsables por la producción de esperma están presentes o no y si el esperma está siendo producido o no.
Vasografía: inyección de tintura en el conducto seminal seguido por una radiografía para determinar si hay obstrucciones.

Establecer el diagnóstico puede llevar hasta 30 días, debido a que las pruebas deben realizarse en tiempos establecidos del ciclo menstrual. De ahí deriva el tratamiento. Con la culminación de estos estudios el médico puede evaluar las causas y el manejo a seguir.

Si estos exámenes son normales, se asumirá una infertilidad sin causa aparente. Puede iniciarse una primera etapa de tratamiento o, si la pareja tiene menos de dos años de infertilidad y la mujer menos de 35 años, podría realizarse educación y observación sin tratamiento por seis meses más.

Tratamiento

El tratamiento de la infertilidad depende de la causa, del tiempo que lleven, de la edad de ambos y de sus preferencias personales. Algunas causas no pueden corregirse, sin embargo, la mujer puede quedar embarazada con tecnología de “reproducción asistida”.

Los tratamientos para la infertilidad involucran un fuerte compromiso económico, físico, psicológico y de tiempo.

Tratamiento para los hombres: incluyen el tratamiento para los problemas sexuales generales o falta de esperma saludable. El tratamiento incluye:

  • Medicamentos o educación. En el caso de impotencia o eyaculación prematura, ambos enfoques pueden ser efectivos para mejorar la fertilidad.
  • En el caso de que se sospeche que la causa puede ser un esperma no saludable, el tratamiento puede ser hormonal, cirugía o incluso  el uso de la tecnología en reproducción asistida.
  • Cuando la eyaculación es el problema, será necesario obtener semen por: aspiración quirúrgica (que permite la obtención de esperma cuando el ducto eyaculatorio está bloqueado) y por estimulación eléctrica o vibratoria para lograr una eyaculación que puede ayudar a obtener esperma en hombres que tienen daño en la médula espinal.

Tratamiento para mujeres: Aunque la mujer puede llegar a necesitar nada más uno o dos tipos de tratamiento, es posible que se utilicen varios tratamientos diferentes antes de que se logre el embarazo.

  • Simular la ovulación con medicamentos para la fertilidad: estos medicamentos son el principal tratamiento para las mujeres infértiles por problemas ovulatorios. Este tipo de terapia regula o induce la ovulación.
  • Inseminación intrauterina: en este procedimiento, el esperma que ha sido coleccionado y concentrado se coloca directamente en el útero tratando de que esto se realice en el momento más aproximado a la ovulación de uno o más óvulos. Dependiendo de la causa de la infertilidad, este momento puede coordinarse con tu ovulación normal o  estimulada con medicamentos.
  • Cirugía para restaurar la fertilidad: en los problemas uterinos como pólipos, septum uterino o tejido cicatrizal, el tratamiento puede hacerse mediante una cirugía endoscópica.

Técnicas de reproducción asistida

La tecnología de reproducción asistida (ART por sus siglas en inglés) -que consigue la mayor posibilidad de éxito para la mayoría de las parejas- es cualquier tratamiento para la infertilidad en el que se manipulan el óvulo y el esperma.

El grupo médico que se involucra en este tipo de tratamientos consiste de médicos generales, psicólogos, embriólogos, técnicos de laboratorio y otros médicos que trabajan como equipo para ayudar a las parejas infértiles que desean llegar a un embarazo.

Se considera como tratamiento de reproducción asistida:

  • Inducción de ovulación
  • Inseminación intrauterina
  • Fertilización in Vitro
  • Inyección de esperma intracitoplasmática (ICSI)
  • Transferencia intratubaria de gametos GIFT
  • Donación de óvulos o esperma
  • Maternidad subrogada o “alquiler de vientre”

Actualmente, miles y miles de niños en todo el mundo deben su existencia a la terapia ART, y para muchas parejas por debajo del nivel normal de fertilidad, la perspectiva es enormemente más optimista de lo que era 2 décadas atrás.

Inducción de la ovulación (IO)

La inducción de la ovulación (IO) es uno de los varios tratamientos de reproducción asistida. La IO es utilizada principalmente en mujeres que no ovulan regularmente y por lo tanto no pueden concebir. La IO apunta a restaurar el equilibrio hormonal, a estimular el crecimiento de los folículos y así lograr el embarazo en forma natural (a menudo por medio de relaciones sexuales “programadas”).

Un elemento decisivo para el éxito de la IO es que la relación sexual coincida en tiempo con la ovulación que el tratamiento ha logrado. El monitoreo de la respuesta es por ende una parte vital del programa, para maximizar las posibilidades de un embarazo exitoso y para minimizar todo riesgo. El monitoreo es mejor realizado por medio de estudios de ultrasonido y respaldado por mediciones de los niveles de hormona en sangre. Los niveles de estrógeno son de suma importancia, dado que éstos indican como están creciendo los folículos, no obstante lo cual, solamente el estudio por ultrasonido puede revelar cuántos hay. La posibilidad promedio de concebir luego de un ciclo de tratamiento varía de un 15 a un 25 por ciento.

Inseminación Intrauterina (IIU):

Es apropiada para tratar la infertilidad debido a un problema masculino, es decir a hombres subfértiles con mujeres fértiles. La respuesta es positiva cuando el problema radica en baja motilidad y concentración de espermatozoides y escaso volumen de semen. Este procedimiento también se utiliza comúnmente para tratar la infertilidad causada por problemas de moco cervical o factores inmunológicos en la mujer.

Consiste en la inserción de espermatozoides, recolectados, preparados y concentrados cuidadosamente, directamente en la vagina, el canal cervical o el útero cerca del momento de la ovulación. Algunas veces se realiza más de una inseminación por ciclo para asegurar que coincida con la ovulación. La inseminación intrauterina también suele realizarse mediante espermatozoides donados en casos de ausencia de espermatozoides, problemas de eyaculación, infertilidad inmunológica o resultados de ensayos de penetración deficiente de espermatozoides.

Este es un procedimiento casi indoloro. La tasa de éxito de la IIU se encuentra en el rango del 10 al 20 por ciento por ciclo.

Si no se logra embarazo con esta primera etapa de tratamiento, se consideran  dos grupos:

  • Mayor de 35 años y/o Test de ovulación alterado: Se derivará a Fertilización Asistida de alta complejidad.
  • Menor de 35 años y Test de ovulación normal: Se discutirán opciones con la pareja planteando laparoscopía o fertilización asistida de alta complejidad.

Fertilización in-vitro (FIV)

La fertilización in-vitro es un proceso llevado paso a paso, por medio del cual múltiples huevos (oocitos) son recuperados de los sacos existentes en los ovarios (folículos), fertilizados con esperma en laboratorio hasta lograr, por cultivo, los primeros embriones que luego serán transferidos para su implantación en el útero.

En este tratamiento generalmente se utilizan dos tipos de hormonas, una para la estimulación del crecimiento de folículos múltiples en el ovario (gonadotropinas tales como la hormona folículo estimulante FSH) y otra para suprimir la producción orgánica natural de la hormona luteinizante (LH). El tratamiento continúa conjuntamente con la terapia FSH durante otros 10 a 14 días hasta la recolección del huevo.

Cuando el monitoreo por ultrasonido y/o las mediciones hormonales indican que existen folículos de dimensiones y cantidad suficientes (por lo general después de un período de 10 a 12 días de tratamiento con la FSH) se procede a la inducción de la maduración final de los huevos por medio de una inyección de hCG. Alrededor de 32 a 36 horas después de esta inyección final, los huevos son recolectados a través de la vagina bajo guía ultrasónica y generalmente bajo anestesia local.

El mismo día de la recolección de los huevos, se extrae una muestra de esperma fresca de la pareja masculina. Los huevos y la esperma se preparan y cultivan de inmediato en forma conjunta y se examinan al día siguiente bajo microscopio para controlar la fertilización. Por lo general, dos o tres días después de la fertilización, los embriones se transfieren directamente al útero por medio de un catéter.

Este es un procedimiento sencillo e indoloro. Es común transferir dos o hasta un máximo de tres embriones por ciclo. Gracias a los avances en crioconservación, se ha hecho posible almacenar embriones de reemplazo de buena calidad para su posterior uso. En las mujeres que superan los 35 años de edad, la tasa de embarazo decae considerablemente, razón por la cual muchos especialistas en esterilidad instan a las parejas a que actúen con celeridad cuando la mujer se encuentra ya en los primeros años de su tercera década de vida.

Inyección de esperma intracitoplasmática (ICSI)

Durante los últimos años, la fertilización por microinyección ha sido aclamada como una revolución y finalmente ofrece un tratamiento viable incluso para los casos más dificultosos de infertilidad masculina. Los embriólogos, pueden penetrar el óvulo extraído con una aguja varias veces más minúscula que un cabello humano. La aguja libera en el centro del huevo una sola célula espermática, la que en muchos de los casos (60 a 70 por ciento) es capaz de fertilizar el óvulo. Tres días más tarde, éste puede ser transferido al útero como un embrión.

Para obtener los huevos y llevar a cabo la técnica ICSI, la mujer, obviamente, debe realizar el mismo procedimiento que para la fertilización in-vitro (FIV), la estimulación del crecimiento de los múltiples folículos con gonadotropinas (tales como la hormona folículo estimulante FSH) y la subsiguiente recolección del huevo.
Cuando los huevos fertilizados vía ICSI son transferidos a la mujer, las tasas de embarazo y de bebés llevados a casa son tan altas como las obtenibles por la FIV convencional.

Transferencia intratubaria de gametos (GIFT)

La GIFT difiere de la FIV dado que los huevos recolectados del ovario son transferidos de regreso a las trompas de Falopio casi en forma inmediata luego de la recolección (junto con una pequeña muestra de esperma). Los médicos sólo tienen tiempo de examinar los huevos, seleccionar no más de tres y agregarles esperma antes de reubicar la combinación dentro de las trompas. Por ende, a diferencia de la FIV, la fertilización no tiene lugar en el laboratorio, sino en su entorno natural.

No obstante, debido a que los huevos son recolectados y reubicados durante el mismo procedimiento, el profesional médico necesita saber lo que está ocurriendo – procedimiento que se lleva a cabo mediante laparoscopía- y también es preciso la aplicación de anestesia general. Aunque la técnica GIFT, como la FIV, ha resultado una exitosa técnica de concepción asistida, no es practicada con frecuencia.

Alquiler de vientre

Comúnmente se denomina así al hecho de “rentar el útero” de una mujer para que lleve adelante un embarazo deseado por otra pareja, cuyo integrante femenino no está en condiciones físicas de hacerlo.

En esos casos la madre biológica dona uno o más óvulos, que serán fecundados in vitro con el esperma de su pareja. Esos embriones se transfieren a la madre de alquiler, la cual llevará adelante el embarazo durante nueve meses. Para ello, se realiza una especie de “contrato” para que todas las partes cumplan lo pactado.

Complicaciones en la reproducción asistida

¿Qué tipo de complicaciones puede haber en la reproducción asistida?

Esta es la parte negativa del tema. El hecho de someter nuestros cuerpos a tratamientos con hormonas y medicamentos varios, evidentemente que provoca problemas.

Efectos Adversos de la Inducción de Ovulación:

Los efectos adversos a la medicación son de rara aparición y de corta duración. Entre los riesgos del tratamiento se citan el síndrome de hiperestimulación ovárica (OHSS) y el embarazo múltiple.

  • Síndrome de hiperestimulación ovárica: Se presenta cuando se obtiene el crecimiento de demasiados folículos. Causa distensión abdominal, náuseas, vómitos y a veces dificultad para respirar. En casos extremos es necesaria la internación de la paciente. Se evita con un correcto monitoreo de la respuesta ovárica a la estimulación.
  • Embarazo múltiple: El tratamiento puede suspenderse si se sospecha ese riesgo.
  • Efectos Adversos durante los procesos de FIV, GIFT o ICSI:
  • Ausencia de oocitos: La respuesta a la medicación varía de una paciente a la otra, con exagerada respuesta (Hiperestimulación) por parte de algunas y pobre respuesta por parte de otras. Si esto ocurre, la ecografía demuestra escaso desarrollo folicular y el médico puede sugerir abandono de la medicación y descanso hasta otro ciclo.
  • Hiperestimulación del ovario: El abdomen puede distenderse y los ovarios aumentan de tamaño. Pueden aparecer náuseas, vómitos, dolor abdominal. Cualquier paciente que presente estos síntomas a la semana siguiente de la aspiración folicular debe comunicarse con su médico.
  • Dolor de hombros y pecho: Puede ocurrir ocasionalmente como consecuencia del aire que se inyecta durante la laparoscopía.
  • Sangrado vaginal: Un pequeño sangrado indoloro puede aparecer luego de la aspiración folicular o luego de la transferencia y cesa a las 24 horas. No suele provenir del útero y no tiene consecuencias para la transferencia embrionaria.
  • Embarazo múltiple: Al obtener y transferir más de un oocito y un embrión existe la posibilidad del embarazo múltiple. Al tiempo de realizar estos procedimientos. Debes hablar con tu médico y convenir el número de embriones a transferir, así como el deseo o no de realizar criopreservación, para futuros intentos y prevenir el embarazo múltiple.

¿Está aumentando la esterilidad?

Probablemente sí y por muchas razones. Cada vez la mujer se casa más tarde y además intenta retrasar el momento de quedarse embarazada. Las enfermedades de transmisión sexual son más frecuentes ya que al aumentar el número de parejas sexuales se aumenta también el riesgo de adquirir y transmitir infecciones que pueden dar lugar a la enfermedad inflamatoria pélvica, causa del bloqueo de trompas.

¿Por qué no ovulo?

El punto de partida del ciclo menstrual es la salida del óvulo del ovario, un fenómeno que tiene lugar, habitualmente, catorce días después de ocurrida la menstruación. Se considera que la menstruación es una consecuencia de la ovulación, y este proceso solo se ve interrumpido si la mujer queda embarazada durante ese ciclo.

La ausencia de ovulación se denomina anovulación y constituye una causa frecuente de esterilidad. En los casos severos, la mujer deja de menstruar (amenorrea). Cuando la anovulación es leve, las menstruaciones pueden incluso ser regulares, por lo que la presencia de sangrado vaginal no asegura que haya ovulación. La ausencia de ovulación puede obedecer a la falta de estímulo por parte del hipotálamo o de la hipófisis sobre el ovario; o a una falla en este órgano, que le impide responder a las hormonas. La falta de estímulo del ovario por parte del hipotálamo o de la hipófisis puede ser producida por diversos factores tales como:

  • El estrés, la falta de ovulación por estrés es muy común cuando el sistema reproductivo todavía se encuentra inmaduro, tal como ocurre en la adolescencia. Por eso, en esta etapa de la vida es tan frecuente que las menstruaciones se alteren ante situaciones como exámenes, problemas afectivos o viajes.
  • El ejercicio físico extremo La actividad física excesiva provoca amenorrea porque no permite que se forme el porcentaje mínimo de tejido graso en el cuerpo, necesario para que se produzca la ovulación. Si al trabajo físico excesivo que desarrollan las deportistas o las bailarinas, por ejemplo, se le suma el estrés que generan estas actividades cuando son realizadas en forma profesional, es muy probable que presenten alteraciones en sus ciclos menstruales.
  • Los trastornos alimentarios. En la desnutrición severa, provocada por falta de nutrientes o por trastornos alimenticios como en la anorexia nerviosa, la anovulación y luego la amenorrea ocurren porque el porcentaje de grasa corporal desciende por debajo de los niveles mínimos indispensables para el mantenimiento de los ciclos ovulatorios normales. En la bulimia, por el contrario, la mujer conserva los ciclos menstruales porque, pese a la perturbación alimentaria, mantiene un peso considerado dentro de lo normal. En la obesidad, la función ovárica suele estar preservada, inclusive en mujeres con gran sobrepeso.
  • La interferencia de otras hormonas. Por último, la secreción de gonadotropinas por parte de la hipófisis puede verse modificada por la interferencia de la prolactina. Esta hormona fabricada por la hipófisis tiene, como principal función, estimular la secreción de leche de las mamas después del parto. La prolactina interfiere con la producción de gonadotropinas y, por ese motivo, una mujer que amamanta suele estar en amenorrea.
    • La prolactina también puede aumentar (hiperprolactinemia) fuera del embarazo y de la lactancia e interferir con la secreción de gonadotropinas. Esto conduce a trastornos en la ovulación que, según la severidad, pueden llevar a la amenorrea. En los casos más severos, la amenorrea puede estar acompañada por la secreción de leche por los pezones (galactorrea).
    • La hiperprolactinemia puede ser consecuencia de tumores benignos de la hipófisis, del estrés, del mal funcionamiento de la glándula tiroides, y de la ingesta de medicamentos, como los utilizados para ciertos problemas digestivos -úlceras o náuseas- o de ciertas drogas para controlar la jaqueca.
  • Menopausia precoz o falla ovárica prematura. Alrededor de los 50 años, el organismo femenino deja de producir óvulos y de menstruar, lo que se conoce como menopausia. Cuando ocurre antes de los 40 años se denomina menopausia precoz o falla ovárica prematura, y puede obedecer a distintos motivos, tales como la extirpación de los ovarios, la destrucción del tejido ovárico por radiaciones y/o quimioterapia, o bien, a trastornos cromosómicos o enfermedades inmunológicas. Muchas veces, la causa de la menopausia precoz es desconocida.
  • Enfermedad poliquística del ovario. La poliquistosis ovárica, también llamada enfermedad poliquística del ovario, es uno de los factores frecuentes de anovulación. En esta afección, el ovario presenta numerosos folículos y produce mayor cantidad de hormonas masculinas (andrógenos), lo que desemboca en la anovulación. Esto origina menstruaciones irregulares -o ausentes-, mientras que por el exceso de andrógenos suele aparecer exceso de vello (hirsutismo). Las mujeres con poliquistosis ovárica tienden a ser obesas y, en ocasiones, presentan una mayor predisposición al desarrollo de diabetes y problemas cardiovasculares. El mal funcionamiento de la glándula tiroides también llega a afectar la calidad de la ovulación, especialmente cuando existe una baja producción de hormona tiroides (hipotiroidismo).

Pronóstico

Hasta 1 de cada 5 parejas a quienes se les diagnostica la infertilidad finalmente logran quedar en embarazo sin tratamiento.
Más de la mitad de las parejas con infertilidad resultan embarazadas después de un tratamiento, sin incluir técnicas avanzadas como la fecundación in vitro (FIV).

Muy Importante

Lograr un embarazo en la pareja con problemas de fertilidad es cuestión de paciencia, lo menos recomendable es cambiar de un médico a otro ya que en ocasiones hay que intentar varios tratamientos antes de tener éxito.

Referencias