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La piel del recién nacido

Última actualización 19 de Octubre 2015
La piel del recién nacido

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El cerebro y la piel

Los gusanos de tierra tienen una simple membrana. Los pescados tienen escamas. Los pájaros, por supuesto, tienen plumas y los mamíferos tienen pelambre. ¿Y los humanos? A diferencia de otros primates, somos únicos porque tenemos muy poco pelo y una epidermis gruesa, con un estrato córneo (la capa más externa de la piel formada por células muertas convertidas en queratina que se descaman continuamente) muy bien desarrollado. Tenemos que recordar que nuestra piel se ha desarrollado en conjunto con nuestro versátil y bien organizado cerebro.

Tanto la piel como el cerebro tienen en común que se originan en la capa ectodérmica del embrión. Por lo tanto, en cuanto a desarrollo embrionario, podríamos decir que la piel es la parte superficial del cerebro.

La piel “cierra el círculo” previniendo que las terminaciones nerviosas de todo el organismo queden expuestas y al mismo tiempo es la interfase o comunicación entre el sistema nervioso central y el medio ambiente.

Para la sobrevivencia del ser humano en el medio extrauterino, es vital que se forme una barrera que impida la pérdida de agua y la entrada a las infecciones.

¿Qué es la piel?

La piel es el órgano más grande del cuerpo y está formado por tres capas principales: la epidermis, la dermis y la más profunda llamada subcutánea o grasa. Dentro de estas capas se encuentran los vasos sanguíneos, los nervios, las glándulas sudoríparas y los folículos pilosos.

Epidermis: Es la capa más superficial de la piel y está formada a su vez por tres capas: el estrato córneo, el estrato granuloso y la capa basal.

Dermis: es la conductora del calor, del dolor y del tacto.

Hipodermis o capa de grasa subcutánea: está compuesta principalmente de tejido graso que se acumula principalmente en el tercer trimestre del embarazo.

Esta capa funciona como un aislante de calor, protector contra golpes y reserva de calor.

La piel del recién nacido

 

¿Cuál es su función?

La función de la piel es de barrera protectora contra las infecciones y juega un papel muy importante en la regulación de la temperatura y en el almacenaje de grasa. La piel también regula la pérdida insensible de líquidos al mismo tiempo que permite la salida de electrolitos y agua (sudor).

De alguna manera, después de los 9 meses de embarazo en los que el bebé se encuentra en un medio líquido (dentro de la bolsa y rodeado por el líquido amniótico), el recién nacido emerge al mundo con una piel y un estrato córneo bien desarrollados.Las funciones principales del estrato córneo son la de conservación del agua corporal y la de barrera. En el recién nacido a término la permeabilidad es equivalente a la del adulto.

 En el recién nacido pretérmino el estrato córneo es aún más fino que en el bebé a término y, por lo tanto, no impide ni el paso del agua a través de la epidermis, ni la absorción de productos tópicos, ni la invasión microbiana. La permeabilidad de la piel es mayor cuanto menor es la edad gestacional.

Diferencias en la piel de un recién nacido con la de un adulto

Diferencias en la piel de un recién nacido con la de un adulto
 

En líneas generales las principales diferencia de la piel de un recién nacido con un adulto son:

  • La dermis del recién nacido a término es más gruesa y está bien organizada, sin embargo es más delgada y tiene un mayor contenido de agua que la piel del adulto.
  • La piel del recién nacido tiene mayor susceptibilidad a infecciones bacterianas como también a los traumatismos.
  • Produce además  menor secreción por sus glándulas sebáceas, y su reactividad vascular está aumentada.
  • El pH de la piel es neutro

El peso de la piel del recién nacido es el 13% del total del peso de su cuerpo mientras que en un adulto es apenas el 3%. Un recién nacido es más susceptible a infecciones, irritaciones de la piel y pérdida de agua.

Características de la piel de un recién nacido:

La apariencia de la piel de un recién nacido varía dependiendo de las semanas de embarazo. Los bebés prematuros tienen una piel más delgada y transparente. La piel del recién nacido a término, es más gruesa suave al tacto y un poco arrugada.

El color de la piel del recién nacido es una característica que llama mucho la atención a los padres: sorprende que al nacer presente una tonalidad diferente a la que tendrá algo más tarde y que en ciertas posturas o con el llanto cambie a un color más intenso. Según pasan los días estas variaciones van dejando de darse, hasta que el tono de piel se estabiliza.

El bebé tiene las manos y los pies azulados: Cuando veas por primera vez a tu hijo tras el parto te sorprenderá su color: rojo amoratado y con una sustancia blanquecina por encima (ésta es la vérnix, una capa de grasa que ha protegido su cuerpo durante el embarazo y que se reabsorbe sola a los dos o tres días del nacimiento).

El color amoratado se debe al esfuerzo que ha realizado para atravesar el canal del parto, pero va desapareciendo en las horas siguientes, hasta dar lugar a un tono rosado. El tono rosado proviene de los vasos sanguíneos de color rojo, que se traslucen a través de la piel del bebé, que todavía es fina. El verdadero color de la piel aparecerá gradualmente, durante el transcurso del primer año.

En algunos casos el bebé puede seguir teniendo amoratados los pies y las manos, debido a que la circulación sanguínea todavía no está bien establecida, pero este color debe corregirse en cuanto cumpla sus primeras 24 horas de vida. Si no ocurre así y el tono permanece hay que comentárselo al neonatólogo.

 Los niños que nacen por cesárea son una excepción: llegan al mundo con un color estupendo, sonrosadito y nada amoratado, porque se han ahorrado el esfuerzo del parto.

Después del corte del cordón umbilical, la piel se enrojecerá intensamente y esto puede durar varias horas.

La adaptación del recién nacido y la piel.

El recién nacido va a enfrentar numerosos cambios fisiológicos durante la transición del medio acuoso en el que se encontraba dentro del útero al medio ambiente seco del mundo al que nace.

Entre los desafíos a los que se enfrenta podemos considerar la adaptación a respirar aire, a alimentarse, a expulsar los deshechos, a mantener la temperatura de su cuerpo y el balance de líquidos.

Igualmente crítico para su adaptación es el desarrollo de una barrera cutánea relativamente impermeable: el estrato córneo. Durante la transición al medio extrauterino (fuera del útero), el estrato córneo inmediatamente ejecuta varias funciones vitales para el recién nacido. Entre estas podemos mencionar:

  • Es una barrera para la pérdida de líquidos,
  • Es una barrera para el control de las infecciones,
  • Promueve la formación del manto ácido.
    • En el momento del nacimiento, el pH de la piel (grado de acidez o alcalinidad de la piel) es prácticamente neutro: 6.5. Y gradualmente, como resultado de los cambios que ocurren en la superficie de la piel después del parto (sudor, microorganismos de la grasa, etc.) y de los procesos metabólicos que ocurren dentro del estrato córneo, se va volviendo más ácido en las primeras semanas después del parto. La piel se vuelve ligeramente ácida: pH de 5.5, lo cual es necesario para la defensa contra los microbios (las bacterias no se desarrollan en un medio ácido). La acidificación también sirve para mantener la integridad de la barrera epidérmica.
    • El desarrollo de este manto ácido tarda de 2 a 8 semanas dependiendo de la edad gestacional del bebé. Aún en el bebé que nace a término se demora en las zonas que constantemente están cubiertas como podría ser la zona del pañal
  • Tiene acciones antioxidantes,
  • Tiene acciones de termorregulación y protección de los rayos ultravioletas y otros químicos del medio ambiente.

La piel del recién nacido a término tiene desarrollado un buen sistema inmunológico.

¿Cómo es que la piel del recién nacido llega a ser esta super envoltura?

El recién nacido a término tiene cubierta parte de su piel, en el momento del nacimiento, por vernix caseosa o unto sebáceo:

La respuesta está en la sustancia amarillenta y grasosa, que cubre y protege la piel del bebé en el útero y que podemos ver en el recién nacido: el “vernix caseosa” o unto sebáceo: sustancia de color blanco-grisáceo, de aspecto untuoso formada por acúmulo de células muertas del estrato córneo. Aparece fundamentalmente en los pliegues de flexión, detrás de las orejas y espalda.

“Vernix” viene del latín y quiere decir “barniz”, el vernix barniza al bebé y “caseosa” viene del latín y quiere decir “queso”. Estructuralmente, el vernix es similar a la capa más externa de la epidermis: el estrato córneo.

El vernix se empieza a formar en el tercer trimestre del embarazo. El bebé, al igual que los nadadores, al permanecer por tiempo prolongado en sumergimiento, puede experimentar daños en su piel. Por eso en este momento, una hiperactividad de las glándulas sebáceas y una descamación acelerada de las células (los corneocitos) de la última capa de la piel del bebé- que van a formar el estrato córneo- se combinan para crear una película grasosa que cubre toda la superficie de la piel del bebé y protege su piel de la maceración.

La coincidencia de estos dos procesos es vital, ya que el estrato córneo necesita un ambiente seco para completar su desarrollo. Este lo provee el vernix, formando una barrera protectora, que la mantiene aislada del agua.

El vernix, al estar colocado como sándwich entre el líquido amniótico y la piel, está estratégicamente localizado para actuar también como defensa. Los componentes actúan en contra de las bacterias comunes y los hongos. Es posible que una función importante prenatal del vernix sea el proteger al bebé de infecciones dentro del útero.

Reevaluando al “vernix”

Muchas personas creen que el vernix puede compararse a la sangre, meconio o líquido amniótico, o sea a alguno de los deshechos del proceso del parto que deben limpiarse perfectamente después del nacimiento presentarle a la madre un bebé “limpio”. La creencia antigua de que el vernix servía como una especie de ungüento grasoso para facilitar la expulsión del bebé en el momento del parto, no tiene sentido dado que los bebés a término más grandes son los que están menos cubiertos de esta sustancia.

En el Instituto de Ciencias de la Piel de Cincinnati, EUA, el doctor Hoath y sus colegas sugieren que, en vez de considerar al vernix como un producto deshechable, se le debe considerar como un limpiador natural de la piel. Y quizás también sea un protector para las infecciones, un antioxidante y un agente que ayude a curar las heridas. El doctor Hoath considera que en vez de limpiar para quitar el vernix, deberíamos de frotar suavemente para que se absorba en forma natural.

La biología del vernix

No se trata simplemente de una sustancia grasosa. Desde luego tiene una composición única: el 80% es agua, un 10% es grasa y otro 10% son proteínas. El gran secreto del vernix caseoso, es cómo puede retener tal cantidad de agua.

Los atributos del vernix no terminan aquí. El doctor Hoath ha encontrado que el vernix también contiene una alta concentración de vitamina E, un potente antioxidante, lo que la protege de la acción dañina que puede ejercer el oxígeno, o las radiaciones ultravioletas. Numerosos estudios señalan que el vernix constituye una barrera anti-microbiana, ya que contiene proteínas que se adhieren a las bacterias, virus y hongos, bloqueando su adhesión a los tejidos

Conforme avanza el embarazo, el vernix se mezcla con el líquido amniótico lo que hace que se vea turbio. Esto se considera como prueba de madurez pulmonar del bebé. Ya está listo para respirar en el momento de su nacimiento.

¿Qué situaciones o reacciones son normales en la piel de mi bebé?

El periodo de los primeros 28 días es una época de adaptación, con reacciones consideradas normales pero también otras no tan normales que a veces se confunden. Empecemos por las situaciones son normales y que no requieren tratamiento. Entre ellas las más importantes son:

Otros cambios de color en la piel del bebé: Una vez que estén en casa, tu bebé puede sufrir otras variaciones en su tono de piel. Es importante que sepas si son normales o debes llevarle al pediatra:

  • Uñas y labios amoratados. Ante una bajada de temperatura, el cuerpo mantiene calientes los órganos vitales, en detrimento de las partes más “prescindibles”, que adquieren este color. Evita exponer a tu hijo al frío y a las corrientes de aire directas.
  • Enrojecimiento. Se pondrá colorado cuando llore o se esfuerce en hacer caca (no tiene importancia) y también cuando permanezca mucho tiempo echado en la misma posición. Para evitarlo, cámbiale de postura de vez en cuando.

Transparencia: Además del color, otra peculiaridad sorprendente de la piel del recién nacido es que es tan fina y tiene tan poca grasa, que permite ver las venas y los capilares a través de ella. Esta característica está muy acentuada en los prematuros, que poseen una piel casi transparente. A medida que los niños van ganando peso, la piel se les va engrosando y las venas dejan de apreciarse a simple vista.

Vérnix Caseoso: Ya se habló ampliamente de él.

Lanugo: Un vello corporal fino, suave y poco pigmentado que cubre la espalda, los hombros y la cara. Desaparece en las primeras semanas y es reemplazado por vello y pelo terminal en el cuero cabelludo. Los bebés prematuros tienen una mayor cantidad de lanugo.

Descamación de la piel: Se ve en la mayoría de los recién nacidos normales, es fina y discreta, localizada o generalizada.

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Esta descamación fisiológica comienza alrededor de los tobillos a partir de las 48-72 horas de vida, y suele quedar limitada a palmas y plantas, aunque en algunas ocasiones se generaliza. Desaparece en forma espontánea en dos a tres semanas.

¡Ojo!. Si ocurre en el momento de nacer NO es normal y puede indicar algún trastorno nutricional dentro del útero o algún inicio de otra enfermedad

Ictericia: Se observa en 6 de cada 10 recién nacidos a término y con mayor frecuencia en el prematuro, es el color amarillo de la piel y parte blanca de los ojos, por lo general se inicia al segundo día de vida, alcanza su máxima actividad al  cuarto día y desaparece en forma espontánea y gradual entre los días 10 y  15. En el caso de los prematuros la ictericia es más precoz, es más elevada y dura más tiempo en desaparecer.

La mal llamada mancha Mongólica: Es una mancha o mácula azul grisácea y de tamaño variable, que  no tiene una clara explicación. Por lo común es en la región lumbar baja pero se le puede ver en otros sitios, es frecuente en nuestra raza latina. En la mayoría de los casos desaparece alrededor de los dos años.

¿Qué situaciones o reacciones son normales en la piel de mi bebé?

Cutis marmorata fisiológico: El recién nacido tiene una gran inestabilidad vasomotora  que puede producir una característica coloración cutánea, semejante al veteado del mármol, con líneas irregulares más oscuras entre espacios más pálidos y que se denomina cutis marmorata. Esta manifestación también se observa en el niño mayor coincidiendo con el incremento brusco de la temperatura en el caso de un proceso febril.

 ¿Qué situaciones o reacciones son normales en la piel de mi bebé?

¿Qué situaciones o reacciones son normales en la piel de mi bebé pero me pueden causar preocupación?

Los trastornos corrientes y que pueden no siempre significan enfermedad pero es fácil confundir:

El eritema tóxico: Es la erupción mas frecuente, visto entre el 20 al 60% de los recién nacidos de término, es rara en los prematuros. No se conoce la causa, se inicia entre las 24 a 72 horas, presenta cuatro tipos de lesiones, en combinación y número variable: máculas o manchas rojas, ronchas, pápulas y pústulas (la roncha se infecta y hay pus).

¿Qué situaciones o reacciones son normales en la piel de mi bebé pero me pueden causar preocupación?

Desaparecen sin tratamiento, en forma espontánea entre los 7 y 10 días. Y no comprometen plantas de los pies ni palmas de las manos. En general el diagnóstico es sencillo pero la presencia de pústulas obliga a diferenciarlos de una infección agregada.

La miliaria: Es una erupción vesicular producto de la obstrucción de conductos por tapones de grasa y sudor. La retención de sudor es frecuente sobretodo en prematuros. Se presenta bajo dos formas; las cristalinas o sudamina con vesículas claras de 1 a 2 mm como verdaderas gotas de rocío superficiales y La miliaria Rubra, mas frecuente caracterizada por presencia de pápulas pequeñas, rojizas o pequeñas pápulas vesiculosas (se inflaman y tienen líquido dentro).

 ¿Qué situaciones o reacciones son normales en la piel de mi bebé pero me pueden causar preocupación?

Se localiza por lo general en los pliegues, cuello, axilas, frente, dorso alto y superficies de los brazos. El tratamiento es evitar el calor y la humedad excesiva, conviene usar ropa liviana y baños frecuentes

El Millium: Son pápulas perladas pequeñas de 1 a 2 mm de diámetro, blancos o amarillentos, firmes, formadas por la retención de material sebáceo, localizadas en mejilla, nariz, mentón y frente, escasas o numerosas. Desaparecen en unos cuantos días y a veces en semanas.

 ¿Qué situaciones o reacciones son normales en la piel de mi bebé pero me pueden causar preocupación?

Desaparecen en forma espontánea durante el primer mes. Se ven prácticamente en la mitad de los lactantes menores.

El acné neonatal: Es una erupción que tiene diferentes formas con comedones, pápulas y pústulas, localizadas principalmente en mejillas. Se ve entre el 20 al 50% de los niños alrededor del mes de edad, en general es leve.

 ¿Qué situaciones o reacciones son normales en la piel de mi bebé pero me pueden causar preocupación?

Por lo común hay historia de acné en la familia y tendencia a desarrollarlo en la pubertad. Desaparece en forma espontánea en unos meses y las cicatrices son excepcionales.

La dermatitis seborreica: Es un trastorno benigno de causa desconocida que afecta áreas seborreicas (donde hay más grasa). Aparece entre la semana 2 y 10. Está caracterizada por áreas de eritema (irritación de la piel) de un color asalmonado con descamación amarillenta grasosa en el cuero cabelludo, cara, las áreas de los pliegues y el ombligo.

¿Qué situaciones o reacciones son normales en la piel de mi bebé pero me pueden causar preocupación?

En el cuero cabelludo puede haber una costra amarilla adherente llamada costra láctea. Tu médico te dirá cuál es el mejor tratamiento dependiendo de los síntomas de tu bebé.

Falsa uña encarnada: Al nacer la uña puede ser corta, suele verse en prematuros. Se corrige sin tratamiento durante el primer año

Y ¿cuáles son los cuidados que se le deben dar a la piel del bebé?

¿Y cuáles son los cuidados que se le deben dar a la piel del bebé?

En el cuidado de la piel son aspectos importantes la integridad de la piel, la higiene (con especial atención al cuidado del ombligo y el área del pañal), el control de la temperatura y el adecuado uso de antisépticos y emolientes.

Las primeras rutinas que se le hacen al recién nacido, aunque estén bien intencionadas, pueden romper la formación del manto ácido. Es por eso que en el recién nacido a término se deben usar jabones neutros o discretamente ácidos y no perfumados y aplicarlos en pequeñas cantidades con la mano o con una esponja suave.

La piel sana tiene mecanismos de auto limpieza inherentes por lo que, excepto en determinadas zonas, no parece necesario el baño diario. Las zonas ano genitales, los pliegues de las axilas y de las ingles, las manos, las secreciones orales y nasales se limpiarán cuantas veces sea necesario.

Los ojos: No es necesario realizar ningún tipo de higiene en especial. El movimiento de los párpados sirve para que las lágrimas actúen como baño ocular. Así de simple.

 ¿Y cuáles son los cuidados que se le deben dar a la piel del bebé?

La nariz: El estornudo de tu bebé es el principal aliado para cumplir la misión de asear la nariz ya que a través de este mecanismo eliminará las secreciones y mucosidad. Entonces, si estornuda, no es por que está resfriado.

Las orejas: Limpia solo la parte externa del pabellón. No utilices hisopos que pueden producir lesiones en el conducto. El cerumen que sale desde el interior, contrariamente a lo que tú puedas creer, protege el conducto auditivo y lo mantiene limpio.

Las uñas: Están presentes en todos los dedos del bebé y, aunque pueden ser relativamente blandas en el momento del nacimiento, van adquiriendo consistencia y un aspecto normal poco tiempo después.

En los recién nacidos tienden a cortarse espontáneamente. Si así no ocurriera, utiliza para tal efecto tijeras con puntas redondeadas para evitar lastimar al pequeño. Acciónalas también con mucho cuidado. No hay que apurar y siempre cortarlas rectas, especialmente las de los dedos de los pies.

La boca: No requiere de ningún cuidado especial, salvo cuando aparecen manchas blancas en su interior, denominadas “muguet”. Son producidas por un hongo que se adhiere a la lengua, el paladar y las encías. Aquí se requiere de la intervención del pediatra.

La piel: Es tan suave como delicada. El frío y el calor la vuelven áspera. El recién nacido siente todo con mayor intensidad que el adulto. Su capa de carne es sumamente fina y la capa de grasa que posteriormente le protegerá de influencias dañinas todavía es poco desarrollada. Pese a esto, la protección natural de la piel ya está en funciones.

 ¿Y cuáles son los cuidados que se le deben dar a la piel del bebé?

Es importante saber que las nalgas y los pliegues de la piel son las partes más vulnerables del cuerpo del recién nacido. Estas partes se irritan con facilidad por la mezcla de calor y humedad que se acumula en los pañales.

Cambio de pañal y cuidados de la piel: Debe ser frecuente, coincidiendo, como mínimo, con cada toma. El uso de pañales desechables ha disminuido drásticamente la incidencia de dermatitis en el área del pañal, pero los pañales de plástico tienen un efecto oclusivo que aumenta la humedad y el riesgo de irritación local y la absorción percutánea.

Por tanto, una vez retirados los restos de heces y orina, es importante secar bien la zona perineal. Se recomienda aplicar cremas o pomadas espesas y adherentes que crean una película que hace función «barrera», disminuyendo el riesgo de irritación.

La aparición de la dermatitis del pañal está en relación con la humedad, la irritación producida por las heces y la orina, la maceración secundaria a la oclusión por el pañal y la colonización microbiana, sobre todo por Candida albicans.

La dermatitis del pañal se refiere, en sentido amplio, a cualquier enfermedad cutánea que se manifiesta sólo o principalmente en la zona que cubre el pañal.

El cordón umbilical: Aquí la adecuada higiene adquiere un papel importante en la prevención de infecciones.

En cada cambio de pañal lo debe limpiar con una gasa empapada en alcohol puro -no te asustes, porque no le arderá- que ayudará a que se reseque más pronto y se desprenda lo antes posible sin complicaciones.

Sin miedo, debe presionarse hasta la base para arrastrar impurezas.

Generalmente, el cordón cae entre los 7 y los 14 días. Si antes de que eso ocurra adquiere una tonalidad fea o color rojo en la base, el recién nacido debe ser llevado al médico porque se puede tratar de una infección.

Al caer, a veces presenta una mancha de sangre por un par de días. Conviene seguir aplicando alcohol puro. Ni polvos, ni cremas cicatrizantes. La aplicación de polvos de talco en la zona umbilical se debe evitar, ya que pueden dar lugar a granulomas a cuerpo extraño o a una desecación excesivamente rápida, con riesgo de hemorragias y de infecciones.

En el comercio existen pañales especiales para los niños que aún no se le ha caído el ombligo. El consejo de doblar un pañal desechable corriente a la altura del muñón umbilical solo expresa el desconocimiento del principio físico de absorción de orina por el  gel que poseen estos pañales.

El baño: La caída del cordón del baño es el salvoconducto para el baño.

 

¿Y cuáles son los cuidados que se le deben dar a la piel del bebé?

Debe hacerse de preferencia en la noche, cuando el padre ha regresado al hogar y puede compartir este momento muy importante en la relación del recién nacido con sus progenitores, aunque al comienzo no le guste mucho.

Ya en la cuarta semana de vida, el baño pasará a constituirse en una verdadera fiesta para el bebé.

Utiliza siempre un jabón neutro, sin perfumes ni desodorantes y cuida de enjuagar perfectamente. Agrega amor en cantidad ilimitada.

La temperatura del agua debe fluctuar entre los 36 y 38 grados centígrados, si no tienes termómetro, mete el codo en el agua y la temperatura del agua debe de ser agradable.

Al terminar, procede a secar perfectamente la piel, sobre todo en los pliegues, pero con mucho cuidado para evitar fricciones que puedan dañar la piel. Tras el baño, evita aplicar talco o perfumes. Pueden resultar nocivos para la piel y los pulmones del recién nacido.

El secado apropiado y masajes son del completo agrado del recién nacido. Lo relajan tanto que hasta puede saltarse el horario de alimentación y dormir placidamente varias horas seguidas.

Emolientes o cremas para la piel: Estas sustancias proporcionan hidratación y plasticidad, ya que aumentan la cantidad de agua del estrato córneo. Los emolientes se utilizan en el recién nacido a término cuando la piel esté seca, fisurada o con descamación y se aplicarán después del baño con la piel húmeda.

  • El tipo de emoliente que se debe utilizar no debe contener productos perfumados, colorantes o conservantes.

Temperatura de la habitación del bebé: Evita las temperaturas altas ya que pueden provocar hipertermia o sudamina (erupción provocada por sudor que queda retenido debajo de la piel) y las temperaturas frías pueden dar lugar a hipotermia o paniculitis.

En las primeras semanas de la vida son frecuentes las crisis de sudoración y las miliarias, debido a la inmadurez de los centros nerviosos simpáticos que regulan la respuesta a los estímulos térmicos.

Se aconseja evitar la exposición excesiva a los rayos solares. Las radiaciones solares tomadas con precaución son aconsejables, ya que los rayos ultravioletas B favorecen la síntesis de vitamina D necesaria para el crecimiento del bebé. El tiempo de exposición se debe limitar y aumentarlo progresivamente según la tolerancia. Es necesario utilizar filtros con factor de protección alto, que no contengan sustancias irritantes para los ojos.

La ropa del recién nacido ha de ser holgada y preferentemente de algodón. Se deben evitar las prendas de lana en contacto directo con la piel, ya que pueden

ser irritantes. El exceso de ropa es el responsable de la mayoría de casos de sudamina.

El pelo: En el momento del nacimiento todos los pelos de la cabeza están sincronizados en la “fase telógena” (período de reposo antes de la caída del folículo piloso, de unos 3 meses de duración), a excepción de los de la región occipital, que permanecen en fase de anágena (fase de crecimiento activo del pelo) hasta las 8 o 12 semanas en las que entran en fase telógena abrupta.

Este hecho explica la aparición de áreas de calvicie -transitoria- en la región occipital (la parte de atrás de la cabecita) cuando el niño tiene dos o tres meses de vida y que , muy pronto, son cubiertas por nuevos pelos en crecimiento.

Es absolutamente falso que al cortar o rapar el cabello éste crezca más fuerte, por lo que no están justificadas las “podas radicales” a las que se someten tantos bebés. Lava suavemente el pelo de tu bebé una o dos veces por semana con un champú especial para bebés que no pican los ojos.

Referencias