Menú

Infogen


Ir al Consultorio Virtual

PREMATUREZ / BEBÉ PREMATURO

Última actualización 8 de septiembre 2016

INTRODUCCIÓN

Un bebé en desarrollo pasa por momentos importantes para su crecimiento durante TODO el embarazo. Muchos órganos y sistemas, incluyendo al cerebro, los pulmones y el hígado, necesitan de las últimas semanas del embarazo para desarrollarse completamente.

El parto prematuro es el mayor contribuyente para la muerte de un bebé y la mayoría de estas muertes se da en los bebés nacidos antes de las 32 semanas del embarazo. El parto pretérmino es también la causa principal para las discapacidades neurológicas en los niños.

La edad gestacional (EG) de un recién nacido (RN) es muy importante para su desarrollo, ya que un niño con 37 a 42 semanas de gestación - edad a término - está preparado tanto orgánica como funcionalmente para crecer fuera del útero materno

 

DEFINICIÓN

Un bebé prematuro es el bebé que nace demasiado temprano, antes de las 37 semanas de embarazo (tres semanas antes de la fecha programada para su nacimiento). Normalmente, la gestación dura 40 semanas.

El parto prematuro le da al bebé menos tiempo para su desarrollo dentro del seno materno y en consecuencia los bebés, especialmente aquellos que nacen mucho antes, generalmente presentan problemas médicos que obligan a que su permanencia en el hospital sea muy larga.

En general el recién nacido prematuro, se encuentra en desventaja con relación al niño nacido a término y, a pesar de todos los adelantos tecnológicos, los cuidados que se les puedan proporcionar no son tan buenos como los que facilita el medio intrauterino normal (crecimiento dentro de la madre).

Los bebés prematuros tienen una serie de alteraciones en la función de sus órganos, a consecuencia del corto tiempo en que se estuvieron desarrollando y creciendo dentro del seno materno

CLASIFICACIÓN

Hablamos de parto prematuro o parto pretérmino cuando la mujer da a luz en la semana 37 (sin que esta haya concluido) o antes. Aunque prematuro y pretérmino suelen usarse como sinónimos, en realidad, “prematuro” hace referencia a la inmadurez del recién nacido, mientras que “pretérmino” sólo determina que el bebé ha nacido antes de tiempo.

El niño prematuro puede clasificarse en distintas categorías, según la semana en que nace y según su peso.

Dependiendo de la semana gestacional, se habla de:

  • Prematuro:cuando el parto sucede entre la semanas 32 y la semana 37 de embarazo.
  • Muy prematuro:si el nacimiento ocurre entre las semanas 28 y 32 de gestación.
  • Prematuro extremo:en el caso de que el bebé nazca con menos de 28 semanas.

La clasificación de los prematuros según el peso es la siguiente:

  • Bajo peso al nacer:menos de 2.500 gramos.
  • Muy bajo peso al nacer:inferior a 1.500 gramos.
  • Extremadamente bajo peso al nacer:no llega a 1.000 gramos.

Relacionando la edad gestacional del niño prematuro con su peso al nacimiento, los neonatólogos pueden considerar mejor la evolución del bebé y sus posibles complicaciones.

CAUSAS DE LA PREMATURIDAD

Hasta el momento no se conocen con exactitud las causas que dan origen a un parto prematuro. Mujeres con los mismos condicionantes biológicos reaccionan de distinta forma, pudiendo tener bebés a término o, por el contrario, niños prematuros, por lo que no se ha llegado a descubrir dónde está el desencadenante orgánico que favorece la prematuridad.

No obstante, a pesar de que no se conocen las causas, sí se han identificado algunos factores de riesgo en la aparición de la prematuridad. En la mayoría de las mujeres que tienen un bebé prematuro coinciden más de un factor de riesgo a la vez.

Factores de riego generales:

Edad y raza de la madre. Las embarazadas adolescentes tienen más riesgo de presentar un parto prematuro (menor de 19 años).

Además, cuando la madre tiene más de 35 años, también hay mayor riesgo de parto prematuro.

Con respecto a la raza, se ha constatado mediante estudios epidemiológicos que las madres de raza negra sufren mayores tasas de partos prematuros.

Clase social baja. Cuando el embarazo no está controlado médicamente (lo que ocurre con mayor frecuencia en estratos desfavorecidos de la sociedad), hay más riesgo de que el bebé acabe naciendo de forma prematura.

Baja estatura y bajo peso maternos. Cuando la madre mide menos de 1,55 metros tiene más probabilidades de parto prematuro.

Con respecto al peso de la madre, se ha comprobado que cuando es inferior a 55 kilogramos en la semana 20 de embarazo, hay más posibilidades de que el bebé nazca de forma prematura.

Tabaco y drogas. Fumar durante el embarazo aumenta las posibilidades de que el niño nazca de forma prematura.

Además, el consumo de drogas, como la cocaína, está fuertemente relacionado con el parto prematuro. También las anfetaminas afectan muy negativamente al embarazo y su duración.

Tipo de trabajo. El trabajo a turnos y por la noche durante el embarazo aumenta considerablemente el riesgo de tener un parto prematuro, según se ha constatado en distintos estudios.

Antecedentes reproductivos de la madre. Haber tenido anteriormente partos prematuros o si ha habido abortos previos. Por otra parte, el número de hijos también influye: si la madre no ha tenido hijos o si ya tiene tres o más, el riesgo de prematuridad se eleva.

Factores de riesgo relacionados con el embarazo

Embarazo múltiple. Cuando la gestación es de dos o más bebés, las fibras musculares sufren una sobredistensión que puede anticipar el inicio de las contracciones, provocando un parto prematuro. Cuando la gestación es de trillizos o más, los porcentajes de prematuridad se acercan al cien por cien.

En los últimos años, debido a que un mayor número de parejas recurre a técnicas de reproducción asistida, los embarazos múltiples están experimentando un gran aumento y, con ellos, también el índice de partos prematuros.

Anomalías en la placenta. Cuando la placenta no se sitúa correctamente se habla de placenta previa. Además, la placenta bien colocada puede desprenderse

de forma prematura (abruptio placentae o desprendimiento prematuro de placenta), lo que supone un alto riesgo de parto prematuro.

Infecciones vaginales, urinarias o del líquido amniótico. La infección del líquido amniótico o corioamnionitis puede precipitar un parto prematuro.

Igualmente, también las infecciones urinarias o las vaginales, también son un factor de riesgo para que se adelante el parto.

Insuficiencia cervical. El cuello uterino debe permanecer cerrado para salvaguardar el saco gestacional hasta el final del embarazo. No obstante, a veces no ocurre así, produciéndose una insuficiencia cervical, por la que el cuello uterino o cérvix se va dilatando progresivamente antes de tiempo.

Enfermedades autoinmunes. Algunas enfermedades autoinmunes, como el lupus eritematoso sistémico, pueden hacer que el parto se presente de forma prematura.

Anomalías del útero y tumores uterinos. Las alteraciones uterinas de la madre pueden ser congénitas o adquiridas con el tiempo, pero, en cualquier caso, parece que tienen un efecto claro sobre la prematuridad.

Exceso de líquido amniótico (polihidramnios). Puede desencadenar el parto prematuro al dar lugar a una distensión excesiva del útero.

Enfermedades propias de la gestación. Hay algunas patologías del embarazo que afectan directamente a la duración del mismo. Es el caso de la preeclampsia.

Traumatismos durante el embarazo. Las caídas, los golpes o los traumatismos sufridos durante los nueve meses de gestación pueden dar lugar a un parto prematuro.

Por ese mismo mecanismo de respuesta ante agresiones externas, si durante el embarazo hay una intervención quirúrgica, especialmente en el abdomen, se pueden generar contracciones que precipiten y adelanten el parto.

Factores de riesgo relacionados con el niño

Cuando el feto tiene alguna malformación importante o algún defecto cromosómico hay más riesgo de que sea prematuro.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DEL NIÑO PREMATURO

Al no haber completado su maduración dentro del útero materno, los niños prematuros nacen con determinadas características físicas:

A continuación, se enumeran las más comunes de un bebé prematuro. Sin embargo, cada bebé puede mostrar diferentes características. Estas pueden incluir:

  • Edad gestacional de 36 o menos semanas.
  • Peso menor de 2500 gr, estatura menor de 47 cm, circunferencia de la cabeza menor de 33 cm, circunferencia del pecho menor de 30 cm, o diferencia entre las dos, mayor de 3 cm.
  • La piel es muy fina,con aspecto frágil. Como aún no ha acabado de formarse, la piel a menudo es transparente y deja ver los vasos sanguíneos, lo que puede dar al bebé un aspecto rojizo.
  • Lanugo,una suave capa de vello que cubre el cuerpo del bebé y que, en el útero materno, le servía para protegerse. Este lanugo irá desapareciendo poco a poco.
  • Parece desproporcionado.La cabeza es proporcionalmente más grande que el resto del cuerpo, y los brazos y las piernas, más largos en relación al tronco.
  • A las orejas les falta cartílago.Por eso están dobladas o pegadas a la cabeza.
  • Los párpados están fusionados,aunque poco a poco se irán abriendo.
  • Tiene poca grasa corporal,lo que le hace parecer aún más delgado y pequeño.
  • Su tono muscular es bajo,no se mueve igual que los niños nacidos a término, pues el prematuro lleva a cabo una serie de sacudidas o movimientos bruscos, ya que no ha perfeccionado el mecanismo de coordinación.
  • Sus órganos sexuales están inmaduros.Si es un chico, el pene es muy pequeño y es posible que los testículos no hayan descendido (criptorquidia). En el caso de las chicas, el clítoris parece agrandado, ya que aún no se ha desarrollado el resto del aparato genital.
  • La respiración es muy elaborada.

POSIBLES COMPLICACIONES

El niño prematuro puede sufrir distintas complicaciones tanto después de nacer como durante su infancia. Suelen ser consecuencia de la inmadurez general de su organismo, que afecta a distintas áreas (neurológica, endocrinológica, hematológica, cardiovascular, respiratoria).

Estas son algunas de las complicaciones del prematuro:

Complicaciones Respiratorias

 

La función pulmonar del niño prematuro es una de las más afectadas cuando el nacimiento se produce antes de tiempo y el bebé puede presentar:

Síndrome de distrés respiratorio (Enfermedad de la membrana hialina) por la que no llega suficiente aire al torrente sanguíneo al no abrirse bien los alveolos pulmonares.

Debido a que los pulmones no completan su desarrollo hasta el final de la gestación, cuando se prevé que el parto va a suceder antes de tiempo, se administran corticoides a la embarazada para intentar acelerar la maduración pulmonar del bebé.

Luego, inmediatamente después del nacimiento y en varias ocasiones más, se puede administrar al lactante un surfactante artificial (una sustancia que envuelve a los alveolos y les permite abrirse y cerrarse).

Aunque la mayoría de los bebés prematuros que carecen de surfactante deberán conectarse a un respirador, es decir, una máquina que les ayudará a respirar durante un tiempo, el uso de surfactante artificial ha reducido considerablemente la cantidad de tiempo que los lactantes tienen que estar conectados a un respirador.

Apnea (pausas al respirar): la apnea es otro problema de salud habitual en los bebés prematuros. Durante una crisis de apnea, el bebé deja de respirar y su frecuencia cardíaca puede bajar y la piel se le puede poner pálida, amoratada o azul. La apnea suele estar provocada por la inmadurez del área del cerebro que controla el impulso de respirar.

Casi todos los bebés nacidos a las 30 semanas de gestación o antes tendrán algún episodio de apnea. Las crisis de apnea se vuelven menos frecuentes con la edad.

Fragilidad respiratoria: les falta fuerza para respirar, sus movimientos son débiles, irregulares, e incluso llegan a presentar periodos donde no respiran y otros donde respiran muy rápido (taquipnea), su llanto es débil y quejumbroso.

  • No pueden expulsar sus flemas con facilidad, y tienen color azulado (síntoma de que no están oxigenando bien), ya sea en manos, pies y boca o en todo el cuerpo.
  • Durante su infancia, el niño prematuro tiene más probabilidades de padecer problemas respiratorios como laotitis (infección del oído), displasia broncopulmonar (cicatrices en el pulmón que dificultan la respiración al comprimir los bronquios. Es una enfermedad pulmonar crónica con dependencia al oxígeno que se presenta en aquellos prematuros a los que se les tuvo que ayudar, durante un tiempo prolongado, para que respiraran) y bronquiolitis (inflamación de los bronquios).

Complicaciones Neurológicas:

  • La respuesta a estímulos externos es débil, los reflejos de búsqueda, succión, deglución y aprensión son pobres o pueden no estar presentes.

En los días subsecuentes y en prematuros graves pueden desarrollar hemorragia dentro del cerebro denominada “hemorragia intraventricular”. La mayoría son leves y se resuelven pronto pero cuando es grande, puede causar un daño cerebral permanente.

Falta de tono muscular (hipotonía muscular).

Muerte súbita:Los prematuros que pesan menos de 1.500 gramos tienen un riesgo de hasta tres veces mayor de sufrir muerte súbita del lactante, en relación a los recién nacidos a término.

Complicaciones gastrointestinales

Alimentación: Hasta la semana 34 de gestación, el bebé no perfecciona los mecanismos de succión y deglución, por lo que, si nace antes, puede tener problemas para alimentarse directamente del pecho materno. En este caso, se le coloca una sonda nasogástrica por donde se le administrará el alimento. Si el niño es muy prematuro y su estómago es aún demasiado inmaduro, la alimentación será a través de una vía sanguínea.

Además, los prematuros suelen sufrir la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), que suele resolverse durante el primer año de vida.

Mala digestión (por inmadurez del sistema digestivo)

Enterocolitis necrotizante: una complicación muy grave producida por una inflamación que destruye partes del intestino y que puede exigir cirugía o incluso ser mortal.

Complicaciones Sanguíneas o metabólicas:

Todas las células de la sangre están disminuidas y el prematuro tiene tendencia a presentar:

Anemia: Muchos bebés prematuros carecen de la cantidad suficiente de glóbulos rojos para transportar la cantidad adecuada de oxígeno a todas las células del cuerpo.

Esta complicación es fácil de diagnosticar con pruebas de laboratorio. Estas pruebas determinan la gravedad de la anemia y la cantidad de nuevos glóbulos rojos que está produciendo (los vasos sanguíneos son débiles, la producción de vitamina K que protege contra los sangrados es menor). Los sitios más frecuentes de sangrados son: el cordón umbilical, el ojo, el cerebro y el aparato digestivo

Los bebés prematuros pueden desarrollar una anemia por diversas razones:

  • En las primeras semanas de vida, los lactantes no fabrican muchos glóbulos rojos nuevos.
  • Los glóbulos rojos de un lactante tienen una vida más corta que los de un adulto.
  • Las frecuentes muestras de sangre que se deben ir tomando para realizar las pruebas de laboratorio dificultan la reposición de glóbulos rojos hasta alcanzar un nivel adecuado.

Ictericia (tonalidad amarillenta en la piel y la esclerótica de los ojos): Aunque la ictericia leve es bastante frecuente incluso en bebés a término, es mucho más habitual en los prematuros y se debe a que se elevan los niveles de bilirrubina en sangre (un compuesto que se produce como resultado de la descomposición natural de los glóbulos rojos).

Los niveles de bilirrubina extremadamente altos pueden provocar lesiones cerebrales, motivo por el cual en los bebés prematuros se controla la ictericia a fin de poderla tratar lo antes posible, antes de que la bilirrubina alcance niveles peligrosos.

Falta de control de la temperatura: Debido a la falta de grasa corporal, se observa una tendencia a la temperatura baja o hipotermia que puede llevar a problemas respiratorios y baja del nivel de azúcar en la sangre. La temperatura corporal normal de 36.5 a 37.5ºC.

Niveles de minerales muy bajos o muy altos y otras sustancias en la sangre, como calcio y glucosa (azúcar).

Funcionamiento renal inmaduro

Complicaciones del sistema inmunológico:

 

Inmadurez inmunológica/ Infecciones: Las infecciones son una grave amenaza para los bebés prematuros porque son menos capaces de luchar contra los gérmenes que pueden provocar enfermedades graves.

La infección puede habérsela transmitido la madre antes, durante o después del parto o bien proceder de alguna otra fuente. Prácticamente cualquier parte del cuerpo se puede infectar y la infección expanderse a todo el cuerpo causando sepsis una complicación que puede amenazar la vida del bebé.

Complicaciones Oftalmológicas:

 

Retinopatía del prematuroLos ojos de los bebés prematuros son especialmente vulnerables a las lesiones tras el parto. Una complicación grave es la retinopatía del prematuro, que es un crecimiento anómalo de los vasos sanguíneos del ojo.

Aproximadamente el 7% de los bebés con un peso natal de 1, 250 gr o menos desarrollan una retinopatía y las lesiones resultantes pueden ir de leves (necesidad de llevar gafas) a graves (ceguera).

La causa de la retinopatía del prematuro se desconoce. Aunque antiguamente se creía que la principal causa era un exceso de oxígeno, investigaciones

  • posteriores han mostrado que los niveles de oxígeno (sean excesivos o demasiado bajos) sólo son un factor contribuyente en el desarrollo de la retinopatía del prematuro.

Complicaciones Cardiovasculares: 

 

Conducto arterioso persistenteEl conducto arterioso es un vaso sanguíneo corto que conecta el principal vaso sanguíneo que irriga los pulmones con la aorta, la principal arteria que sale del corazón. Su función en el feto es evitar que la sangre pase por los pulmones, puesto que en los fetos el oxígeno de la sangre procede de la madre, no del aire inspirado.

En los bebés a término, el conducto arterioso se cierra nada más nacer, pero en los bebés prematuros permanece abierto. Cuando ocurre esto, se produce un exceso de irrigación sanguínea en los pulmones que puede provocar dificultades respiratorias y a veces insuficiencia cardiaca.

Presión arterial muy baja o alta:  La hipotensión arterial es una complicación relativamente habitual que puede ocurrir poco después del parto. Puede obedecer a una infección, a una pérdida importante de sangre o fluidos o a los medicamentos administrados a la madre antes del parto.

El neonatólogo (médico especializado en recién nacidos) va a tratar este problema incrementando los líquidos que se le empezarán a administrar o recetando determinados fármacos. Los bebés que padecen hipotensión arterial porque han perdido sangre pueden necesitar una transfusión de sangre.

Frecuencia cardiaca disminuida. Esto generalmente se presenta con la apnea.

COMPLICACIONES A LARGO PLAZO

Los bebés prematuros también pueden tener problemas de salud a largo plazo. Generalmente, cuanto más prematuro es el bebé, más serios y de larga duración son los problemas de salud.

A largo plazo, la prematurez puede ser causa de las siguientes complicaciones:

  • Parálisis cerebral: es un desorden neurológico que puede ser causado por infección, flujo inadecuado de sangre o daño al cerebro durante el parto o durante el tratamiento después del nacimiento.
  • Retardo cognitivo. Es común que se retrasen en el desarrollo cognitivo. En el momento del inicio escolar, es común que los niños prematuros tengan algún problema de aprendizaje.

Problemas de la vista. Los prematuros pueden desarrollar la llamada “retinopatía del prematuro” un padecimiento que ocurre cuando los vasos sanguíneos se hinchan y crecen demasiado en los vasos sanguíneos de la retina. Algunas veces, esos vasos anormales causan cicatrices en la retina

  • y la mueven de su lugar (desprendiédola) lo cual puede ser causa incluso de ceguera.
  • Problemas de audición. Los prematuros tienen un riesgo incrementado de presentar pérdida de la audición. Es por esto que se recomienda que se les haga un chequeo antes de que sean dados de alta.
  • Problemas en la dentición. Los prematuros que han estado muy delicados, tienen un riesgo incrementado de desarrollar problemas dentales como puede ser la erupción tardía de los dientes, la decoloración o la mala alineación de la dentadura.
  • Problemas de comportamiento o psicológicos. Los prematuros son más proclives a tener ciertos problemas de comportamiento o psicológicos como puede ser el déficit de atención/ hiperactividad.
  • problemas de salud crónicos. Algunos de los cuales van a requerir ingreso al hospital como por ejemplo infecciones, asma y problemas de alimentación que pueden persistir.

TRATAMIENTO

Cuando se presenta el parto prematuro y no se puede detener, el equipo médico se preparará para el nacimiento de un bebé de alto riesgo. Lo ideal es que la madre sea llevada a un centro médico que esté adecuado para cuidar de bebés prematuros en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN).

La UCIN está diseñada para proporcionar a los bebés prematuros una atmósfera que limite el estrés y satisfaga sus necesidades básicas de calor, nutrición y protección para asegurar un crecimiento y desarrollo adecuados y tratar de evitar que se presenten las complicaciones antes mencionadas. El equipo de la UCIN está dirigido por un neonatólogo, que es un pediatra con capacitación adicional en el cuidado de bebés enfermos y prematuros.

Gracias a los muchos avances recientes, más del 90% de los bebés prematuros que pesan 800 g o más sobreviven. Los que pesan más de 500 g tienen entre el 40% y el 50% de probabilidades de sobrevivir, aunque las probabilidades de que sufran complicaciones son mayores.

Gracias a los muchos avances recientes, más del 90% de los bebés prematuros que pesan 800 g o más sobreviven. Los que pesan más de 500 g tienen entre el 40% y el 50% de probabilidades de sobrevivir, aunque las probabilidades de que sufran complicaciones son mayores.

Se colocan en una incubadora o cuna térmica para mantener su temperatura, se les conecta a un respirador o ventilador para ayudarles a respirar y se les alimenta mediante una sonda insertada en una vena o a través de la nariz al estómago.

 

¿QUÉ HACEN CON EL BEBÉ EN LA UCIN?

 

En la UCIN el neonatólogo revisa al bebé y lo coloca de inmediato bajo un calentador o en una caja transparente con calefacción, llamada incubadora. Le pasa una pequeña sonda suave a través de la nariz o la boca hasta el estómago, por donde se le pasará el alimento y se le coloca un suero en vena que servirá para mantenerlo hidratado y hacer las tomas de sangre para los exámenes y controles que se hacen periódicamente; en algunos casos, sirve también para pasar alimentación.

Vigilancia de los signos vitales: respiración, latido cardiaco, presión arterial y temperatura: Mediante unos sensores especiales que se adhieren al cuerpo del bebé, se mide constantemente la respiración y el latido cardiaco, la presión arterial y la temperatura.

Es así como se puede detectar posibles crisis de apnea (suspensión de la respiración). El tratamiento de un episodio de apnea puede ser tan sencillo como estimular suavemente al lactante para que vuelva a respirar.

De todos modos, cuando las crisis de apnea son frecuentes, el bebé puede requerir medicación (mayoritariamente cafeína o teofilina) y/o un dispositivo nasal especial que insufla constantemente una corriente de aire en las vías respiratorias para mantenerlas abiertas.

Ecocardiograma. Este estudio es un ultrasonido del corazón para verificar si hay algún problema con el funcionamiento del corazón de tu bebé. Cuando se detecta el conducto arterioso persistente, se suele tratar con un medicamento denominado indometacina, que permite cerrar eficazmente ese conducto en más del 80% de los lactantes. No obstante, si la indometacina no resulta eficaz, puede ser necesario intervenir al bebé quirúrgicamente para cerrarlo.

Escaneo general por ultrasonido. Se le hará también un ultrasonido general para monitorear si no hay sangrado o acumulación de líquido en el cerebro, para examinar los órganos abdominales y detectar de inmediato cualquier problema en el tracto intestinal, hígado o riñones.

Control de líquidos: El bebé necesita cierta cantidad de líquidos cada día que van a depender de su edad y condiciones médicas.

El personal de la UCIN mide cuidadosamente la cantidad de líquido que se le administra al bebé sumando la alimentación y lo que entra por vena a través del suero (vigilando que el sodio, potasio, glucosa y calcio, correspondan a lo necesario según el resultado del análisis de sangre) y restando lo que pierde en orina o materia fecal, muestras de sangre y otras pruebas. El balance diario es muy importante.

Control de la temperatura corporal: por lo general, el bebé prematuro no es capaz de mantener por sí solo la temperatura de su cuerpo puesto que la cantidad de grasa que posee aún no es la suficiente para evitar la pérdida de calor.

La incubadora o cama térmica mantiene una temperatura constante protegiéndolo además de los ruidos y de los cambios de luz a los cuales es muy sensible.

Análisis de sangre: los análisis de sangre se le hacen para verificar varias cosas que son importantes para la salud del bebé, entre ellas se mide, entre otros electrolitos, el nivel de calcio, de glucosa y los niveles de bilirrubina. En la muestra de sangre se analiza también si el bebé presenta anemia (algunos bebés prematuros, especialmente los que pesan menos de 1.000 g, requieren incluso transfusiones de glóbulos rojos).

Fototerapia: Cuando el bebé presenta ictericia y los niveles de bilirrubina se encuentran elevados, se colocan –durante un cierto tiempo- bajo unas lámparas especiales que ayudan al organismo a eliminar la bilirrubina. Al bebé se le pone una protección en los ojos para que esté más cómodo.

Cuidado de los ojos: Un oftalmólogo (médico especializado en ojos) examinará los ojos del bebé y su visión para detectar si hay problemas en la retina (la llamada retinopatía del prematuro).

Cuando el bebé presenta algún otro problema, el neonatólogo decidirá si se le tiene que hacer otro estudio.

ALIMENTACIÓN DEL PREMATURO

 

Cuando un bebé nace de manera prematura (o sea, antes de la semana 37 de embarazo) aún no es capaz de tener una succión-deglución adecuadas ya que estos reflejos se presentan a partir de esta edad gestacional y si se trata de alimentar a un bebé con mamila o al seno materno antes de que llegue a las 37 semanas (cumplidas), es posible que surjan complicaciones importantes como la aspiración de leche hacia los pulmones.

Es por esto que, al principio, se le pasarán los líquidos y los nutrientes a través de un suero intravenoso que se le instala al bebé al llegar a la UCIN. Más adelante, se le pasará el alimento a través de una sonda que se pasa de su nariz hacia el estómago (sonda nasogástrica).

captura-de-pantalla-2016-09-08-a-las-10-23-13-a-m

A medida que crece, se irán desarrollando sus reflejos naturales de succión y deglución, en este momento el bebé será capaz de alimentarse de forma normal mediante la lactancia materna o la lactancia artificial con biberón.

¿De qué se alimentan los bebés prematuros? La leche materna es una excelente fuente nutricional, pero los bebés prematuros son demasiado inmaduros para alimentarse directamente del pecho o del biberón hasta que tienen una edad gestacional de entre 32 y 34 semanas.

La alimentación se administra –al principio- muy lentamente a través de la vena para disminuir el riesgo de desarrollar una enfermedad denominada enterocolitis necrosante, una infección intestinal exclusivamente propia de los bebés prematuros.

La madre se puede extraer leche, bien manualmente o utilizando un extractor de leche (coloquialmente conocido como “sacaleches”) para que, más adelante, cuando el neonatólogo considere que la vía digestiva a madurado, se la administren al bebé mediante la sonda nasogástrica.

La leche materna tiene ventajas sobre la leche artificial porque contiene proteínas que ayudan a luchar contra las infecciones y favorece el crecimiento.

Cuando la madre no desea o no puede dar el pecho al bebé, la fórmula se va adecuando teniendo en cuenta los resultados de los exámenes de sangre para tratar de mantener siempre, dentro de la normalidad, los niveles de los componentes químicos y minerales de la sangre (como la glucosa (azúcar), la sal, el potasio, el calcio, el fosfato y el magnesio) y enriqueciéndola con suplementos vitamínicos porque los bebés prematuros tienen mayores necesidades de vitaminas que los bebés a término.

Por lo general, los bebés prematuros necesitan también suplementos de hierro, ácido fólico y proteínas.

¿De qué se alimentan los bebés prematuros?

Quiero alimentar a mi bebé prematuro con leche materna, ¿qué hago?

Si quieres amamantar a tu bebé, asegúrate de comunicárselo a tu médico y al personal de la Unidad de Neonatología. La leche materna es un alimento muy importante. Por ello tendrás que comenzar a extraer la leche de tus mamas poco después del nacimiento, esto se debe hacer con frecuencia (al menos 8 veces al día y hasta 12 veces si es posible) durante la primera semana después del nacimiento. Lo ideal es que tu bebé sea alimentado con leche fresca (no congelada) con la máxima frecuencia posible.

El médico y las enfermeras te indicarán el momento en el que el niño puede mamar directamente del pecho. Ten en cuenta que requiere más trabajo y paciencia, es posible que mame despacio y que necesite hacer pausas durante el tiempo de mamada.

¿La leche materna de una madre de bebé prematuro tiene alguna diferencia con la de la madre de un bebé a término?

Las mamás que tienen un parto prematuro producen durante un mes un tipo de leche con una composición distinta. Esta leche tiene características especiales precisamente para adaptarse completamente a las necesidades de lactancia del recién nacido prematuro.

Por ejemplo, la leche del pretérmino tiene mayor contenido en grasas, proteínas, calorías y cloruro sódico. Pero por el contrario, tiene una concentración menor de lactosa y vitamina C.

El hecho de que la leche que produce la madre que ha dado a luz a un bebé prematuro tenga propiedades especiales es el motivo por el que el niño no puede alimentarse de leche de banco.

¿QUÉ MÁS PUEDO HACER MIENTRAS MI BEBÉ ESTÁ EN LA UCIN?

 

Durante el tiempo de estancia no dudes en preguntarle al personal que atiende a tu bebé sobre la forma en la que puedes involucrarte en su cuidado. Cuidar de él te ayudará a tener más confianza y a facilitar la transición a tu casa.

La incertidumbre es atemorizante. Siempre pregunta acerca de cuál es la condición diaria de tu bebé, por ejemplo, es probable que quieras preguntar?

  • ¿Ha habido cambios?
  • ¿Por qué es necesario todo este equipo?
  • ¿Para qué son las medicinas que le dan?
  • ¿Qué tipo de estudios de laboratorio le hacen?
  • ¿Cuándo voy a poder cargar a mi bebé?, ¿me enseñarán cóo hacerlo?
  • ¿Durante cuánto tiempo se seguirá alimentando por sonda?
  • ¿Cuándo podré iniciar con la lactancia?
  • ¿Hasta cuando podrá enfocar sus ojos?
  • ¿Puedo traer una cobija o fotos para personalizar la incubadora de mi bebé?
  • ¿Qué puedo hacer para participar en su cuidado mientras está en la UCIN??
  • ¿Hastá cuando me lo voy a poder llevar a mi casa?
  • ¿Me enseñarán cómo cuidar del bebé?
  • ¿Qué tan seguido tendré que venir a citas de control?

 

¿QUÉ PUEDE HACER EL PAPÁ PARA AYUDAR A SU BEBÉ?

 

El padre juega un importante papel en la recuperación del bebé. Aquí te sugerimos algunas cosas que puedes hacer para cuidar de él:

  • Pasa el mayor tiempo posible con él. Conoce al personal de la UCIN y ve aprendiendo acerca de los cuidados de salud que le dan a tu bebé. Mientras más tiempo pases ahí, más cómodo te sentirás con tu condición de padre y con la responsabilidad de cuidar del bebé.
  • Comparte tus preocupaciones con el personal y confía en tus instintos, TÚ eres el papá.
  • Pregunta todo lo que quieras preguntar, no existe la pregunta tonta.
  • Comparte con tu pareja todo lo referente a los cuidados que le están dando al bebé y tomen juntos las decisiones acerca de su cuidado médico.
  • Toca y carga al bebé en cuanto el médico lo permita. Aunque lo sientas frágil, no te preocupes, no se va a romper y el personal te enseñará a hacerlo. Verás como el bebé va aprendiendo a reconocer tu voz y tu tacto.
  • Ayuda a tu pareja a que se saque la leche si ella ha decidido amamantar. Ayúdala a tener las mamilas listas, pónlas en el congelador y llévalas al hospital cuando sea necesario. Una vez más lo repetimos, la leche materna es el alimento ideal para todos los bebés y tiene beneficios especiales para los prematuros y bebés enfermos.

 

¿CUÁNDO SE DA DE ALTA A UN BEBÉ PREMATURO?

 

Tu bebé está listo para irse a su casa cuando:

  • Puede respirar sin ayudas externas.
  • Puede mantener una temperatura estable de su cuerpo.
  • Puede alimentarse al pecho o con fórmula.
  • Gana peso continuamente.
  • Ya no tiene infecciones.

En algunos casos, se le permite salir antes de que cumpla todos esto requerimientos siempre y cuando se llegue a un acuerdo entre el equipo médico y la familia del bebé en cuanto a cuidados y monitoreo.

Es importante que entiendan cómo deben cuidar al bebé. Asegúrate de aprender bien cuáles son los cuidados, cómo administrar los medicamentos, cómo usar los monitores y cómo administrar el oxígeno en caso necesario.

Pídele a tu médico que te explique bien cuáles son los síntomas de debes tener en cuenta para llamarlo de inmediato.

¿Qué tipo de alimentación le debo dar cuando me vaya a casa?

El tipo de fórmula utilizada o incluso el inicio de alimentos diferentes a la leche (ablactación) también va a estar determinado por el peso que tiene el prematuro, para esto el médico debe de decidir cuándo es el momento correcto para incluir otro tipo de leche o alimentos en la dieta de cada bebé.

EL CRECIMIENTO Y DESARROLLO DEL BEBÉ PREMATURO

 

Es importante llevar al bebé al consultorio del médico al poco tiempo de que le den salida del hospital. Tu médico revisará el aumento de peso del bebé y se informará de cómo le está yendo en casa.

Evaluación del desarrollo.

El médico utiliza varios métodos que ayudan a evaluar el desarrollo de los bebés:

  • la movilidad en los bebés,
  • la fuerza de sus músculos en reposo (tono muscular)
  • y varios reflejos,

Por medio de movimientos se observa la reacción que presentan los bebés y según la edad es el tipo de reflejo o movimiento que debe realizar, con esto nos damos cuenta de si existe alguna alteración que pueda poner en peligro la movilidad de cada recién nacido o si es necesario trabajar con alguna terapia más específica para que se recupere algún movimiento.

¿En qué momento mi bebé prematuro llegará a las metas de desarrollo (neurológico y motor) que llegan los bebés a término?

 

Si tu bebé es prematuro o no lo es, no hay manera de predecir, exactamente, cuándo llegará a las metas de desarrollo. Más bien se habla de un “rango de normalidad” que abarca el momento en el que la mayoría de los bebés cumplen con estas grandes metas.

Para los prematuros, los pediatras recomiendan usar una “edad ajustada” que toma en cuenta la edad gestacional, es decir, cuántas semanas se adelantó su nacimiento.

Cuando usas este parámetro, el rango de normalidad se mueve. Por ejemplo, mientras que los bebés a término se sientan alrededor de los cuatro a seis meses, un bebé que nació dos meses antes, puede esperarse que se siente alrededor de los seis a nueve meses.

Para saber cuál es la edad ajustada de tu bebé, nada más tienes que contar las semanas entre su fecha de nacimiento y su fecha programada. Y entonces resta de su edad esas semanas.

Para evaluar el desarrollo de un bebé se debe observar las habilidades que se van adquiriendo con el tiempo, estas habilidades son motoras y psicosociales y dependiendo de la edad es que esperamos que haya alcanzado ciertas habilidades; es importante considerar que no todos los bebés son iguales y puede que algunos se tarden más o menos en lograr lo correspondiente a su edad.

¿EL RITMO DEL CRECIMIENTO FÍSICO ES IGUAL AL DE UN BEBÉ NO PREMATURO?

Durante los dos primeros años tu bebé puede no crecer con la misma velocidad que un bebé que nació a término. Los bebés prematuros por lo general son más pequeños durante este tiempo. A veces crecen en fases aceleradas. Usualmente alcanzan a los bebés nacidos a término casi hasta los dos años.

Para llevar un registro del crecimiento del bebé, tu médico puede usar tablas especiales de crecimiento para bebés prematuros. Tu médico también querrá saber cosas tales como qué tan activo es tu bebé, cuándo se sienta por primera vez y cuándo gatea por primera vez. Estas son cosas que los médicos quieren saber acerca de todos los bebés.

PREVENCIÓN

La mejor manera de prevenir la prematuridad es:

  • Estar con buena salud antes de quedar embarazada
  • Recibir cuidados prenatales lo más temprano posible en el embarazo.
  • Continuar el cuidado prenatal hasta que el bebé nazca.

El parto prematuro se puede algunas veces tratar o retardar por medio de un medicamento que bloquea las contracciones uterinas; sin embargo, los intentos por retardarlo muchas veces no son efectivos.

La betametasona (un medicamento esteroide) administrado a madres en parto prematuro puede reducir la gravedad de algunas de las complicaciones de la prematuridad.

PRONÓSTICO

La prematuridad solía ser una causa importante de muertes infantiles. El mejoramiento de las técnicas médicas y de asistencia a recién nacidos ha aumentado la supervivencia de bebés prematuros.

La adaptación y respuesta del niño al medio ambiente va a depender de las semanas de embarazo que haya tenido al momento de nacer, de las complicaciones que se lleguen a presentar y de la actuación médica temprana para mejorar las condiciones del recién nacido.

La prematuridad puede tener efectos a largo plazo. Muchos bebés prematuros tienen problemas médicos, de desarrollo o de comportamiento que continúan hasta la niñez o son permanentes. Cuanto más prematuro sea el bebé y más bajo sea su peso al nacer, mayor será el riesgo de complicaciones.

PROBABILIDAD QUE SE REPITA

El riesgo de que se vuelva a presentar la prematurez depende de las causas que la hayan condicionado, si son factores que se puedan modificar durante el embarazo (nutrición, toxicomanías, infecciones, etc.), el riesgo es mínimo.

Por el contrario, el riesgo aumenta cuando hay factores que no pueden ser modificados (enfermedades degenerativas o crónicas, complicaciones del embarazo, problemas en los cromosomas, etc.).

Con la colaboración especial del Dr. José Manuel Delgadillo Avendaño. Médico Pediatra Neonatólogo del Instituto Nacional de Perinatología.

REFERENCIAS