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Relaciones Familiares y el Recién Nacido

Última actualización 20 de Agosto 2013
Relaciones Familiares y el Recién Nacido

El principio de las relaciones entre los padres y un recién nacido, especialmente cuando es el primero, significa un periodo de ajuste en la vida familiar que está caracterizado por diversas tareas para los nuevos padres que incluyen un cambio en sus roles, la adaptación a otros nuevos y la vinculación y acercamiento hacia el recién nacido.

Es un momento de suma importancia tanto para los nuevos padres (sea o no el primer hijo) como para el bebé que necesita nutrirse de un ambiente armonioso para su óptimo desarrollo.

¿Qué significa ser padre o madre?, ¿sienten algunas veces que ya nunca dormirán toda la noche de corrido?, ¿están nerviosos acerca de cómo se tiene que cuidar de este bebé tan indefenso pero tan demandante?, ¿se sienten contentos pero al mismo tiempo… sumamente cansados? Si respondieron que si a alguna de estas preguntas, entonces son iguales a cualquier otra pareja de padres, NO están solos.

Sospechaban que la llegada del bebé iba a cambiar sus vidas, pero nunca pensaron qué tan radical sería ese cambio o las cargas emocionales y de trabajo que esto implicaría. Estos cambios los han hecho todos los nuevos padres del mundo durante siglos y, con la planeación adecuado y la dosis necesaria de paciencia, ustedes también podrán hacerlos. Tengan la seguridad de que habrá momentos buenos y malos pero tanto ustedes como el bebé, los van a superar.

¿Cuál es la mejor receta?

La etapa del recién nacido es preciosa pero también es difícil. El nombre del juego es “sobrevivencia”. Cuando inician el camino parece que nunca va a terminar, pero en realidad dura sólo unos cuantos meses y las cosas se empiezan a mejorar y ya no tendrán que dormir solamente cuatro horas al día. Recuerden, siempre deben de tener:

  • Humor: es el primer ingrediente. Cuando el bebé vomita tu vestido nuevo, cuando el día no alcanza para atenderlo, cuando te sientes al límite, tienes dos opciones: reír o llorar. Y dado que la risa aligera el alma y eleva el espíritu siempre es mejor tomar las cosas con calma y reír ante tus errores, ante las calamidades y ante los buenos momentos que serán cada vez más.
  • Perspectiva: No es el momento de creer que hay una super relación entre ustedes. No subestimen el poder de las hormonas, la falta de sueño y el descontrol por el bebé.
    Todo esto en conjunto puede desatar más de una discusión. Mientras no logren tener una noche de ocho horas seguidas de sueño, ninguno de los dos es capaz de un pensamiento coherente así que, se vale alterarse y se vale discutir. Pero nunca pierdan de vista la perspectiva de que, en poco tiempo, todo esto pasará.
  • Decisión para pedir ayuda: pagada o de familiares y amigos. La ayuda es esencial. Tendemos a rechazarla y no solamente por el instinto que nos dice que amamos al bebé y que, seguramente, podremos salir adelante solos. No se consideren un fracaso si piden ayuda, hay muchas personas que quedan encantadas de poder estar con ustedes y ayudar con el bebé, para ellas esto significa un voto de confianza, un signo de verdadera amistad.
  • Ánimo para conservar el momento de “pareja”: El bebé ha agregado una nueva dimensión a la pareja y le ha dado una nueva razón a la existencia de cada uno de ellos. D ense un tiempo libre para salir los dos solos. Basados en la experiencia, el tema de conversación en ese momento que NO es sobre el bebé, durará dos minutos aproximadamente y la salida sólo un poco más. Pero se ha demostrado que es importante tomar en cuenta las relaciones entre adultos en este momento de la vida sin importar qué tanto te distraiga la atención que le tienen que dar al bebé. Traten de salir solos ustedes dos aunque sea a caminar un rato y, si pueden, olvídense del bebé en su conversación. Seguramente tenían mucho de qué conversar antes de que naciera.
  • Sean amables entre ustedes dos: La nueva paternidad o maternidad estrechará los límites de su paciencia. Todos necesitamos estímulos y espacios. Si crees que tu pareja está más cansada que tú, trata de suplir su trabajo y dale una noche de descanso y siempre ofrece palabras de aliento.
  • Uno de los dos debe dormir: y no estamos precisamente hablando del bebé. La falta de sueño puede volver a cualquier persona en una maraña de nervios. Si solamente se necesita una persona para alimentar al bebé, ¿para qué se mantiene despierta la otra? Si puede descansar, al día siguiente podrá retomar en algún momento vital el cuidado del bebé y ofrecer un momento de reposo.
  • No se hagan los dormidos: Evita estas discusiones de quién se tiene que levantar a atender al bebé, dividiendo el trabajo como si fueran un equipo. Dividan la noche en dos y así cada uno de ustedes podrá tener unas cuantas horas seguidas de sueño.

La mayoría de los recién nacidos se ven un poco raros

Pueden descubrir que su bebé no está tan adorable como creían que iba a ser y puede estar incluso hasta lastimado por las horas de labor y el parto. El cuerpo de un bebé necesita tiempo para ajustarse a los cambios fuera del útero para que funcione en forma efectiva.

¿Qué significa ser un bebé recién nacido?

Cada bebé es diferente y cada uno se desarrolla a su propio paso. Niños totalmente normales harán cosas antes o después de lo que dicen los libros, si tienes alguna preocupación acerca de esto, siempre consulta con tu médico.

Un bebé te diría que…

  • Necesito que otros cuiden de mi
  • No puedo decidir las cosas por mi mismo
  • Necesito que alguien me ame, me sostenga y juegue conmigo
  • Me gusta que me carguen suavemente y que me abracen
  • Me gusta dormir mucho
  • Me da hambre muy seguido
  • A veces estoy inquieto y lloro mucho
  • Mi cara puede estar arrugadita, inflamada, roja y mi cabeza puede ser grande…!soy normal!

Un consejo especial para los padres: Algunos padres se sienten nerviosos de tocar al bebé y otros quieren hacerlo aunque se sienten torpes al hacerlo. Aprender a mover y cuidar a un bebé toma práctica, date la posibilidad y verás como en un momento pensarás que has sido padre toda tu vida.

Para llegar a ser un padre de familia eficiente, y lo suficientemente bueno, tienes que aprender y estar dispuesto a aprender de tu bebé y de tu propia experiencia con él. Todos los bebés son distintos y todos los padres también lo son.

La participación del padre en el cuidado del bebé es esencial. Es verdad que existen diferencias en el método que emplean padres o madres en una situación determinada y en la manera en la que expresan su afecto, pero, con un poquito de ingenuidad, el padre se puede convertir en un eficiente padre que hasta podría enseñarle a la madre alguno que otro truco.

Un nuevo padre puede sentirse fuera del círculo si la madre es la que le da todos los cuidados al bebé y quizás esté emocionalmente afectado por el cambio de papeles que ha tenido en su vida. Puede estar preocupado por las finanzas especialmente si ya nada más van a depender de un solo salario en vez de dos, ansioso por los cambios que ya son aparentes en su relación de pareja y celoso por el vínculo que ya observa entre la madre y el bebé. Se le pide que haga más cosas y que en ratos cuide del bebé cuando la madre está agotada, pero le parece que nada más está haciendo más cosas sin que pueda disfrutar de la alegría y placer que el esperaba de la llegada del bebé.

¿Y la madre?: En los próximos días, la mayor parte de tu tiempo lo pasarás tratando de recuperarte del parto. Es el momento de aprender algo acerca de tu bebé que te ayudará a facilitarte la vida. Dar tu mejor esfuerzo es todo lo que puedes pedirte a ti misma. A medida que te familiarices con tu bebé, mantente alerta a las claves que te da.

La actitud que tomes en lo que se refiere a tu pareja es clave en este momento, es importante que reconozcas las dudas que tiene con respecto a su habilidad como padre. Ten cuidado de no frenar sus esfuerzos iniciales, trátalo como si fuera tu socio –y no tu asistente- en esta nueva aventura de la paternidad.

¿Qué cosas tienen que aprender?

Los bebés entran al mundo como personas únicas que tendrán su propio comportamiento: Recuerden que el bebé está experimentando un cambio fundamental en su vida. Hasta hace poco, era totalmente dependiente de ti como su madre, y ahora, aunque es totalmente indefenso, ya es independiente porque respira por sí mismo, duerme pacíficamente y se puede quejar fuertemente cuando algo le molesta. Es verdaderamente un individuo y con su cuidado, cariño y amor, crecerá físicamente y hará rápidos adelantos en su desarrollo

Amigos y familiares: desde el principio el recién nacido está listo para interactuar con otros seres humanos y tiene importantes capacidades para adaptarse al mundo fuera del útero. Seguramente sus familiares y amigos están interesados en el bebé y quieren cargarlo y abrazarlo. Siempre y cuando no estén enfermos, no hay ningún problema. Pero manténganse fuera de las multitudes, en donde no pueden asegurar la salud de las personas que los rodean, cuando menos por un mes. Podrás sacarlo cuando tú, como madre, ya puedas moverte y salir, pero no lo acerquen a nadie que esté enfermo.

Los bebés son siempre bebés: todos estornudan, bostezan, hacen gestos, tienen hipo, pasan gases, tocen, lloran y en algunas ocasiones pueden parecer bizcos. Estornudar es la única forma que tienen de limpiar su nariz del moco, polvo o leche, los hipos son pequeños espasmos del músculo del diafragma y los puedes parar con unos cuantos tragos de agua tibia. Toser es la forma que tiene de limpiar su garganta y llorar es la forma de decir “tengo hambre, estoy mojado, tengo sed, quiero moverme, tengo calor, tengo frío, me duele el estómago o estoy aburrido o estreñido”. Poco a poco irán aprendiendo a conocerlo aunque algunas veces puede llorar durante una hora seguida.

Su alimentación: El primer amor del bebé por sus padres nace de la alimentación y ambos tienen que estar cómodos en este momento, no se atormenten con los horarios y permítanse que sea a autodemanda. La mayoría de los bebés van a marcar sus propios horarios de alimentación. Algunos querrán comer cada cuatro horas, otros cada tres y otros incluso más seguido que eso.

El sueño: Algunos bebés duermen periodos más largos durante el día que durante la noche. Si tu bebé está dentro de este patrón, no te preocupes, puedes modificarlo despertándolo para alimentarlo durante el día y tratando de alargar lo más posible durante la noche. Poco a poco tendrás una idea de su horario y aprenderás a reconocer cuando llora por hambre. Cuidado, no siempre que está inquieto es por hambre, a veces es porque necesita que lo hagas repetir bien, o porque quiere que lo cambies de pañal, que le des un poco de agua o… simplemente porque quiere que lo abraces para tranquilizarse.

Los juegos que aman los bebés: no olvides que aprenden a través del retozo. Los juegos enseñan al bebé a usar su cuerpo, aprender el lenguaje, desarrollar su inteligencia, sentirse bien consigo mismos y con los que están con él. Jueguen con su bebé platicando suavemente, cantándole, sonriéndole o leyéndole algo. Aún cuando esté recién nacido les responderá escuchando y disfrutando de la atención que le prestan. Conforme vaya creciendo, les sonreirá o empezará a hacer ruidos con la garganta tratando de compartir la comunicación con ustedes.

¿Qué pasa cuando hay hermanos?

Se sentirán envidiosos, y con razón, por toda la atención colmada al nuevo bebé. La mayoría de los niños pequeños y en edad preescolar están decepcionados por lo poco divertido que es un bebé recién nacido. Durante meses ellos habían visualizado un compañero de juegos, y necesitarán tiempo para reorientarse y bajar sus expectativas.

Esperen rivalidad entre hermanos. A la larga, puede convertirse en una competencia saludable. Al principio, probablemente tendrán que ayudar a su niño mayor a expresar sus sentimientos en conflicto en palabras o a través de dibujos, y déjale saber de forma clara que todavía lo quieres y que cuidarás de él o de ella.

Programen pasar tiempo a solas con el hermano mayor al menos una o dos veces durante el día. La cantidad de tiempo es menos importante que darle a su hijo toda la atención. Esto no solamente aborda sus temores de abandono y reemplazo, sino que le hace más fácil tolerar esas veces durante el día en las que tienen que enfocarse exclusivamente en el nuevo bebé.

Los niños se consuelan mucho con la previsibilidad de los rituales familiares, ya sea la hora de comer, de bañarse o de leer un cuento para dormir juntos. Mantener estos rituales es especialmente importante después que un nuevo bebé llega. Mientras más cosas puedan mantener igual en la vida del hijo mayor, menor tensión sentirá.