Menú

Infogen


Ir al Consultorio Virtual

Rozaduras del Bebé

Última actualización 20 de agosto 2013
Rozaduras del Bebé

Diagnóstico

  • Se basa en la descripción de los síntomas y observación directa de la zona afectada por parte del pediatra
  • Es importante que le digas a tu pediatra cómo y qué tan frecuentemente le cambias el pañal a tu bebé.
  • En muchas ocasiones, un padre o madre que conozca los síntomas es capaz de diagnosticar el problema.

¿Cómo puedo prevenir?

  • La medida más importante para evitar rozaduras consiste en cambiar el pañal tan pronto como el bebé lo moje o evacue. Se estima que cambiar los pañales al menos ocho veces al día disminuye la probabilidad de sufrir dermatitis en la zona del pañal.
    • Elige para el cambio un lugar fresco, cómodo y agradable, sin corrientes de aire.
    • Ten un juguete a la mano o algo llamativo para distraer su atención y que pueda cambiarlo adecuadamente.
    • Ten a la mano todo lo que necesita, de esta forma no dejarás solo al bebé ya que sus movimientos son impredecibles y se puede caer.
  • Otra medida importante es lavar las nalgas del bebé con jabón suave y agua tibia cada vez que evacue y se le cambie el pañal procurando hacerlo con esmero en todos los pliegues de la piel. También se debe dejar ventilar la zona y secarla con delicadeza.
    • Si la piel del bebé es muy sensible, utiliza sólo agua durante la higiene.
  • El uso de toallitas húmedas se recomienda en forma ocasional, como cuando se sale de paseo, pero no de manera rutinaria, ya que estos productos incluyen perfumes y alcohol que generan irritación. Aunque también hay hipoalergénicas, tampoco se debe abusar de ellas, pues no garantizan limpieza profunda.
  • Se aconseja aplicar delgada capa de pomada protectora (elaborada a base de óxido de zinc) o vaselina, después de efectuar la limpieza.
  • Cuando se ponga un pañal limpio, éste no debe estar muy apretado y debe permitir la circulación de un poco de aire.
  • Si el niño toma algún antibiótico o tiene diarrea, ponga especial atención al área del pañal y cámbielo frecuentemente.
  • Prefiera los pañales extrabsorbentes o aquellos que contengan petrolato en la capa superior, la cual estará en contacto con la piel del bebé.
  • Si se emplean pañales de tela, se elegirán los de algodón; se deben lavar con jabón de pasta, no con detergente y enjuagarse perfectamente. Asimismo, se evitará el uso de calzón de plástico sobre el pañal, ya que favorece la proliferación de algunas infecciones al conservar la zona más húmeda y caliente.
  • Si la orina del bebé está muy concentrada, se recomienda darle a beber más agua.

Tratamiento

Controlar la irritación en la piel no es una labor compleja, sobre todo si el daño es moderado, para lo cual se recomienda:

  • Cambiar frecuentemente los pañales del bebé, no permitas que tu bebé lo traiga húmedo o sucio. El mejor tratamiento es mantener la piel limpia y seca.
  • Lavar cuidadosamente con agua tibia y algodón la parte del cuerpo en contacto con el pañal y permite que se seque; procura evitar el jabón durante los días en que se hagan presentes las rozaduras.
  • Si el bebé está rozado o irritado de la piel, no utilices toallitas limpiadoras que contengan alcohol, le arderá mucho y después relacionará el cambio de pañal con algo doloroso.
  • Después del baño y de cada cambio de pañal se debe aplicar generosa cantidad de aceite para bebé o pomada que contenga óxido de zinc, petrolato, vaselina o algún otro medicamento recomendado por tu pediatra para humectar y evitar que la orina entre en contacto con la piel irritada. Evita el talco. Es mejor usar Maizena, la misma que usas en la cocina. Es muy gentil con la piel del bebé y ¡100% natural!
  • Permitir la ventilación de la zona dejando al bebé sin pañal cuando sea posible. Mientras lo vigilas, puedes dejarlo sobre su abdomen un rato.
  • Si usas pañales desechables, deben ser del tamaño indicado para la edad y peso de tu bebé, ya que los muy ajustados suelen provocar rozaduras. Procura n o dejarlo demasiado apretado, de manera que pueda circular aire entre éste y la piel del bebé.
  • Si usas pañal de tela, evita detergentes y jabones con fragancias irritantes.
  • En caso de que la irritación se deba a diarrea se deben realizar todos los cuidados antes citados, además de dar atención al problema gastrointestinal.
  • Cuando la orina luzca muy concentrada, se debe dar a beber más agua al bebé.
  • Si la rozadura no mejora considerablemente durante los siguientes 3 o 4 días, o en cualquier momento en que se detecte la presencia de granitos rojos, ampollas, protuberancias o descamación, lo mejor es acudir al pediatra.

El cambio de pañal además de proporcionar al bebé limpieza y comodidad, es un momento que se debe aprovechar para demostrar afecto con sonrisas, palabras cariñosas, caricias, masajes, besos y más besos.

Hay casos en que la rozadura es debida a que el bebé es alérgico o tiene piel muy sensible; en tales circunstancias, luego de la evaluación del médico, se puede recomendar un cambio de marca o dejar de utilizar detergente, cuando se trate de pañal de tela.

Las rozaduras necesitan varios días de tratamiento para mejorar y a veces deberás continuar por semanas.

¿Cuándo debo llamar al médico?

Las rozaduras generalmente se pueden tratar fácilmente y se mejoran a los pocos días de que iniciaste el tratamiento. Pero si observas que la piel de tu bebé no mejora, llama a tu médico. Algunas veces se puede complicar convirtiéndose en una infección secundaria que requiere otros medicamentos. Siempre llama al pediatra si tu bebé llega a presentar:

  • Fiebre,
  • Erupción con ámpulas
  • La erupción se ha corrido más allá de la zona del pañal
  • Hay salida de líquido de las ámpulas

¿Puede ser otro problema?

Otra probabilidad es que el bebé sufra alguna otra enfermedad leve de la piel, por lo que se requiere la valoración del pediatra.

Los principales padecimientos que se confunden o asocian a rozaduras son:

Infecciones por hongos (muguet). La piel del bebé que ha permanecido húmeda por largo tiempo es vulnerable al ataque de un tipo de levadura u hongo llamado candida albicans; es posible reconocer este tipo de lesión por los granitos y protuberancias rojizas o blancas con pus que se encuentran alrededor de las manchas rojas en el área del pañal. Si el microorganismo se ha expandido, puede haber manchas blancas en la boca del infante, además de que los pezones de la madre, en caso de que ésta se encuentre amamantando, pueden estar irritados.

Impétigo. Es una infección contagiosa producida por bacterias; aparece en el área del pañal, cara y manos en forma de granos y llagas llenas de costras de color miel que pican y se ampollan. Debido a que esta enfermedad es contagiosa, todos los miembros de la familia deben lavarse las manos a menudo con jabón antibacteriano.

Dermatitis seborreica. Este padecimiento es común en los bebés durante su primer año de vida. Se manifiesta con manchas rojas, ásperas y abultadas cubiertas de escamas gruesas de color blanco o amarillo. Se produce principalmente en el cuero cabelludo pero puede desarrollarse también en los genitales, ingles y bajo vientre. Cuando aparece este tipo de manchas en el cuero cabelludo, se le denomina costra láctea.

Salpullido. Calor y humedad pueden provocar enrojecimiento y aparición de protuberancias rosadas muy pequeñas, parecidas a las que genera el acné, debido a que la transpiración se acumula en la piel y no logra evaporarse. Son más frecuentes en los pliegues y aquellas zonas en donde el forro plástico o la cubierta del pañal están en contacto con la epidermis.

Dermatitis perianal: La piel alrededor del ano se encuentra rojiza. Es común en bebés que toman fórmula o aquellos que ya toman alimento.

Cualquiera de estos casos requiere la evaluación del pediatra, por lo que no debes dudar en acudir a él en caso de que el tratamiento de las rozaduras no surta efecto o cuando el bebé se sienta muy mal.

Particularidades de los pañales desechables

Como hemos visto, el pañal puede ser factor determinante en la aparición de rozaduras, de manera que es importante cuidar detalles al respecto, principalmente si eres primeriza. El diseño de los modernos pañales desechables contribuye significativamente a que los líquidos no se escurran, sino que sean absorbidos, provocando que se hinche y modifique su consistencia hasta formar una especie de gelatina, la que impide que los compuestos irritantes entren en contacto con la piel del bebé; no obstante, lo indicado es no dejarlo en la zona por mucho tiempo.

Igualmente, las innovadoras prendas desechables cuentan con cintas adhesivas que pueden despegarse cuantas veces sea necesario, de manera que el pañal se ajuste -sin que quede demasiado apretado u holgado-, a fin de que se eviten escurrimientos antes de que se empiece a realizar el proceso de absorción.

¡OJO! Este tipo de pañales no vuelven a recuperar su consistencia original en cuanto se secan, por lo cual no volverán a ser útiles, siendo lo mejor depositarlos en la basura. Otra observación importante es guardar el paquete en un área que tenga una temperatura máxima de 30° C y que esté protegida de humedad excesiva, pues de llegar a mojarse ligeramente y permanecer almacenado, puede generar hongos.

Pese a que los pañales no tienen fecha de caducidad específica, se recomienda que sean guardados máximo dos años, ya que los materiales de fabricación pueden modificar su coloración (volverse amarillento), además de que el compuesto absorbente puede disminuir su capacidad. Sin embargo, hay que aclarar que el uso del pañal después de dos años no representa ningún riesgo para la salud del bebé.

Finalmente, vale la pena hacer hincapié en que existen factores como clima, peso y edad del bebé, así como la cantidad de líquidos que ingiera y, por supuesto, los hábitos de higiene de la madre, que determinarán la frecuencia de evacuaciones o micción, y, por tanto, los cambios de pañal.

¿Qué debo usar, pañal deshechable o pañal de tela?

Muchos padres se hacen esta misma pregunta. Y cuando se trata de prevenir las rozaduras no hay ninguna evidencia fuerte que diga que los desechables son mejores que los de tela o viceversa, aunque los desechables sí mantienen la piel del bebé más seca.

Usa lo que te acomode más tanto para ti como para el bebé. Cambia de marca de pañal: cambia la marca, la forma, trata con desechables si solamente has usado lavables, trata con lavables si solamente has usado desechables. Prueba varias hasta que llegues a la que te es mejor.

Pero sin importar si estas utilizando pañales desechables o de tela, es primordial que cambies frecuentemente el pañal de tu bebé y que mantengas esa área limpia y seca.