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Medicamentos en el tercer trimestre del embarazo

Última actualización 25 de Agosto 2014
Uso de medicamentos

Medicamentos en el Tercer Trimestre del Embarazo

Durante el tercer trimestre del embarazo –así como durante los otros trimestres- pueden hacerse presentes enfermedades preexistentes como hipertensión inducida por el embarazo, diabetes gestacional, amenaza y trabajo de parto prematuro, desprendimiento de placenta, o bien puede presentarse alguna enfermedad nueva.

En cada caso individual, es conveniente que, desde antes del embarazo, tú hables con tu médico acerca de tus antecedentes personales, tanto en lo que respecta a enfermedades de tipo clínico, como a operaciones y traumatismos y nunca te automediques.

El embarazo representa un problema terapéutico único porque hay dos pacientes, la madre y el feto. Una enfermedad materna puede beneficiarse con un tratamiento farmacológico particular que puede afectar en forma adversa el bienestar fetal.

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¿Cómo puede afectar el medicamento en el desarrollo del bebé?

La placenta actúa como un filtro entre la sangre de la madre y la del bebé. Permite que pequeñas moléculas de nutrientes pasen al bebé y evita que moléculas de mayor tamaño lo hagan. El problema causado por medicamentos tomados por la madre es que pueden atravesar la placenta y entrar en el torrente sanguíneo del bebé.

Esto se debe a que los medicamentos contienen partículas lo suficientemente pequeñas como para atravesar la barrera placentaria junto con los nutrientes. El efecto de un medicamento sobre el bebé en desarrollo depende del medicamento, la dosis y el tiempo de embarazo.

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Los medicamentos tomados durante el embarazo pueden afectar al feto de varias formas:

  • Alterando su normal desarrollo, pudiendo producirle malformaciones o deformidades. Esto es lo que se llama efecto teratógeno.
  • Alterando el intercambio de oxígeno y alimentos entre el feto y la madre, impidiendo su desarrollo y crecimiento.

¿Qué pasa si los tomé en este último trimestre?

En el tercer trimestre los riesgos son menores y prácticamente no existen efectos teratógenicos (de malformaciones), pero pueden ocurrir efectos adversos relacionados con el retardo del crecimiento del  bebé dentro del útero. Los medicamentos tomados en el último trimestre de embarazo pueden: 

  • Causar complicaciones tales como dificultades para el bebé después del nacimiento. Esto se debe a que el medicamento permanece en el cuerpo del bebé después del parto y el recién nacido puede no ser capaz de hacer frente al medicamento en su torrente sanguíneo de la misma forma en que la madre puede hacerlo porque su hígado y su metabolismo son inmaduros.
  • Afectar indirectamente el bebé al interferir en el medio ambiente del vientre. Algunos medicamentos pueden provocar contracciones del útero, disminuyendo el suministro de sangre al bebé y alterando el crecimiento y las funciones de los distintos órganos.
  • Afectar el momento del parto. Pueden causar un nacimiento prematuro o retrasar el nacimiento, lo cual constituye una amenaza para el bebé.

¿Cómo sabemos qué medicamentos son seguros?

A menudo no lo sabemos. Las empresas farmacéuticas rara vez realizan los ensayos clínicos o estudios reales de sus medicamentos en las mujeres embarazadas. Como resultado de ello, pocos son en realidad los medicamentos autorizados para su uso durante el embarazo.

La mayor parte de la información que recibimos acerca de la seguridad del uso de un medicamento en el embarazo a menudo proviene de la experiencia práctica en el tiempo. Es frecuente que, cuando un medicamento ha sido usado ampliamente durante muchos años sin causar efectos adversos en el embarazo, se llegue a la conclusión de que no es nocivo. La información también procede de las mujeres que han sido expuestas accidentalmente a un medicamento durante el embarazo y de los estudios con animales.

Riesgo- beneficio: Al tomar cualquier medicamento durante el embarazo se trata sopesar los pros y los contras. La decisión debe ser tomada por tu médico, que sabe cuál es el medicamento más seguro, la dosis eficaz y la mejor vía de administración.

Él será capaz de medir los beneficios que tiene un medicamento que te recete, frente a los riesgos que puede causar al bebé. Si los beneficios superan a los riesgos, entonces el medicamento puede serte dado. Si los riesgos para el bebé son demasiado grandes, entonces puede aplicarse un tratamiento alternativo. La decisión final acerca de la toma de un medicamento debe hacerse en conjunto con la embarazada.

Entonces, ¿si estoy enferma no puedo tomar nada?

Una embarazada puede enfermarse como cualquier ser humano y sufrir problemas relacionados justamente con su embarazo como puede ser el estreñimiento y la acidez estomacal o puede adquirir alguna enfermedad más seria que complique su embarazo.

Cuando una embarazada contrae una enfermedad que requiere tratamiento, su médico debe elegir el medicamento que tendrá menos repercusiones o ninguna en el feto, a esto se le llama “Análisis del riesgo-beneficio del uso de Medicamentos”.

Esto implica que cuando el uso de medicamentos es necesario para controlar o combatir la pérdida de salud, resulta razonable correr el riesgo de usar un medicamento para controlar una enfermedad, pues no hacerlo puede ocasionar más daño al feto o al embrión, como es el caso de una infección urinaria o vaginal.

Una vez que se inicia el tratamiento, es muy importante que tomes en cuenta que NO debes de suspender o cambiar las dosis de los medicamentos prescritos por tu médico sin su conocimiento y consentimiento.

Algunos de estos medicamentos los tendrás que tomar por un periodo corto de tiempo, por ejemplo los antibióticos, pero otros, por ejemplo los medicamentos para la diabetes o para la presión arterial, los tendrás que tomar constantemente quizás hasta el final del embarazo.

Recomendaciones generales

La gestación es un período relativamente largo y en ocasiones puede ser necesario instaurar un tratamiento con medicamentos. Es recomendable evitar la administración indiscriminada de medicamentos para situaciones banales y la automedicación. Por todo ello, durante la gestación se aconseja:

  • Si estás embarazada y tienes ciertos malestares, consúltalos con tu médico, antes de tomar cualquier medicamento.
  • Valorar con tu médico la relación riesgo/beneficio estableciendo claramente la necesidad de tratar la enfermedad, ya que algunas enfermedades o síntomas no tratadas (p. ej., fiebre, infecciones) pueden ser tan peligrosas para el feto como la administración de ciertos medicamentos.
  • Utilizar preferentemente aquellos medicamentos sobre los que se disponga de mayor experiencia clínica, intentando evitar en lo posible los fármacos de reciente comercialización.
  • Tomar la mínima dosis terapéutica eficaz y durante el menor tiempo posible: no menos, no más de lo que te haya recomendado tu médico.
  • Evitar los medicamentos con múltiples principios activos en su composición.
  • Considerar que en principio ningún medicamento es totalmente inocuo, ni siquiera los preparados tópicos.
  • Si la automedicación no está recomendada en ninguna circunstancia, en el embarazo queda absolutamente prohibida.

No olvides que la prevención y detección a tiempo pueden ayudarte a vivir mejor y a tener un bebé sano.

Las medicinas que son necesarias durante el embarazo

Como ya lo mencionamos, la buena salud de la madre es vital, para asegurar la salud, el crecimiento y el desarrollo del bebé antes de nacer. Las mujeres que tienen problemas de salud preexistentes (desde antes de embarazarse) como asma, diabetes, epilepsia, etc., deben de continuar con su tratamiento durante el embarazo, con los medicamentos apropiados que su médico le indique ya que suspenderlos pondría en riesgo su salud y, por lo tanto, la de su bebé.

Tu médico elegirá el medicamento que mejor cumpla con sus objetivos y que sea menos dañino para el embarazo.

Anestesia: es preferible evitar cualquier cirugía durante el embarazo, sin embargo, si se llegara a necesitar, debería de hacerse en el segundo trimestre cuando aún es temprano para provocar un parto prematuro. En un estudio reciente, el Oxford Journal publicó que la anestesia local es la primera elección.

Si tienes que visitar al dentista, la anestesia puede causarte taquicardia que, aunque molesta, es temporal y no dañará a tu bebé.

Antibióticos:a menos de que tengas una alergia específica, la penicilina puede usarse durante el embarazo y tu médico eligirá el que sea mejor para el tipo de infección que presentes.

Antidepresivos: Muchos de los antidepresivos tienen un record de seguridad excelente para ser utilizados en el segundo y tercer trimestre. Así, habla con tu médico quien podrá evaluar riesgos y beneficios.

Medicamentos para el asma: el embarazo es un reto fisiológico que puede impactar la severidad del asma. De acuerdo con el Colegio Americano de la Alergia, un problema asmático bien controlado no se asocia con riesgo para la madre o para el feto.

Y aunque el asma no controlada raramente es fatal, puede causar serios problemas para la madre incluyendo presión aretrial elevada, toxemia y parto prematuro. Para el bebé, las complicaciones del asma no controlada pueden ser: muerte en útero, retardo en el crecimiento intrauterino, parto prematuro, bajo peso al nacer y una calificación APGAR baja. Es importante que sigas las instrucciones de tu médico con respecto al riesgo versus beneficio.

Medicamentos para la gripa: tener gripa o un resfriado en el tercer trimestre puede ser miserable. Pero aún cuando ya hayas llegado a la semana 38, es preferible, como seguramente te dirá tu médico, que no tomes ningún medicamento.

La Medicina Alternativa: Los Productos Herbolarios

Muchas mujeres creen en el poder curativo de lo natural para aliviar las molestias de la náusea, el dolor de espalda y otras molestias del embarazo, pero muchos de los productos llamados naturales no han sido probados en cuanto a la seguridad de su consumo y a su efectividad en las mujeres embarazadas.

Algunos de ellos pueden contener agentes que te pueden dañar a ti o a tu bebé o provocar problemas a tu embarazo. De ahí la importancia de verificar con tu medico, si puedes hacer usos de la medicina alternativa. El médico no te recomendará un producto o un tratamiento hasta que no hayan sido aprobados en seguridad y en beneficio en las mujeres embarazadas.

Conclusión

Si bien la mayoría de los medicamentos de uso habitual no han demostrado ser riesgosos para el crecimiento y desarrollo fetal, hay que recordar que sólo las vitaminas son clasificadas en el grupo A  (absolutamente  demostrado que no producen malformaciones). El resto de los medicamentos se hallan en los grupos B  o C. Por eso se recomienda no consumir innecesariamente y nunca sin supervisión médica. Pero tampoco implica que sea absolutamente prohibido recibir medicación.

Referencias