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Varices en el Embarazo

Última actualización 18 de Julio 2014
Varices en el Embarazo

Introducción

Otro de los problemas que suele afrontar el cuerpo de una mujer embarazada es la aparición de las famosas várices, las cuales aparecen a consecuencia de los problemas circulatorios que se agravan por el sobrepeso.

¿Qué son las venas varicosas?

Las varices son dilataciones de las paredes venosas, que hacen que sea más difícil el retorno de la sangre al corazón.

Normalmente, las venas son las encargadas de transportar la sangre que ha sido utilizada por nuestro cuerpo para alimentarse y oxigenarse, cuando va de vuelta hacia el corazón para re-oxigenarse al pasar por los pulmones.

En el caso de las venas de nuestras piernas, éstas deben trabajar en contra de la gravedad, porque la sangre hace un recorrido “hacia arriba”, motivo por el cual disponemos de un sistema de válvulas en nuestras venas para que el recorrido siempre sea unidireccional -hacia el corazón- y se evite que la sangre caiga hacia abajo por su propio peso. Una manera de impulsar esta sangre es a través de las contracciones musculares de las extremidades que bombean la sangre hacia arriba.

Cuando estas válvulas están enfermas o no existen, como ocurre en algunas personas, la sangre tiende a estancarse en las venas que más soportan el peso de la gravedad (piernas, recto y a veces la vulva) haciendo que se dilaten.

la sangre tiende a estancarse en las venas que más soportan el peso de la gravedad (piernas, recto y a veces la vulva) haciendo que se dilaten

A estos vasos dilatados se les llama várices, pueden aparecen en cualquier parte del organismo, pero las más frecuentes son las de las extremidades inferiores, sobre todo en las pantorrillas, pero pueden aparecer también en el en las venas de la zona pélvica o incluso en la vulva (várices vulvares), cuando aparecen en el recto toman el nombre de hemorroides (son várices en la región del ano).

¿Qué apariencia tienen?

Son venas agrandadas y tortuosas, de color azulado que se pueden observar a simple vista en la superficie de la piel. Generalmente las vemos en las piernas aunque también pueden aparecer en cualquier lado.

Generalmente las vemos en las piernas aunque también pueden aparecer en cualquier lado

Con el tiempo, las várices crónicas pueden causar cambios en la piel  como eczema, pigmentación y puede llegar hasta ulceración y sangrado.

Las venas varicosas se pueden agravar durante el embarazo, la menopausia,  en la obesidad, en la vejez y durante el uso de píldoras anticonceptivas y terapia hormonal.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Existen tres factores que predisponen a la embarazada a padecer várices:

  1. Factor genético: aunque las várices no son hereditarias, habría una predisposición genética, una predisposición familiar a padecerlas.
  2. Factor hormonal: la progesterona (una hormona del embarazo) actúa disminuyendo el tono muscular normal de las venas y las vuelve más susceptibles a deformarse. Los estrógenos también causan alteraciones en las paredes de los vasos.
  3. Factor mecánico: sobre todo en el tercer trimestre el embarazo. El útero y el bebé crecen y van comprimiendo a la vena cava inferior y a todas las venas de la pelvis (pelvianas), que son las que retornan la sangre de los miembros inferiores al corazón. Es posible que el componente hormonal del embarazo juegue un papel menos importante que el efecto obstructivo del útero.
  4. La obesidad. Al tener una mayor superficie en las piernas, se necesita una mayor cantidad de sangre para irrigarlas lo cual es un exceso de sangre que las venas no pueden controlar favoreciendo así la formación de várices.
  5. Riesgo Laboral: trabajos que condicionen posturas fijas por tiempo prolongado, sentada o parada por mucho tiempo, sin cambios de posición (cocineras, fotógrafos, cirujanos, secretarias, chóferes de vehículos, etc).
  6. El sedentarismo: Permanecer inactiva favorece la aparición de várices.

¿Son frecuentes durante el embarazo?

Muchas mujeres desarrollan varices durante el embarazo o empeoran en su problema si ya lo tenían desde antes. Conforme va creciendo el útero, va a presionar la vena principal que sube por el lado derecho de tu cuerpo hacia el corazón llamada la “vena cava inferior”, obstaculizando el flujo sanguíneo. Esto a su vez hace que la sangre se acumule más, en la parte baja del cuerpo y se aumente la presión dentro de las venas de tus piernas.

Recordemos además, que la cantidad de sangre aumenta durante el embarazo y esto hará que se incremente la carga que tienen que manejar tus piernas a lo que hay que sumarle el efecto de la hormona progesterona y la relaxina que causan un relajamiento de las paredes de todos tus vasos sanguíneos. Es más probable que tengas várices si hay alguien de tu familia con este padecimiento. El problema tiende a empeorarse en cada embarazo y con la edad.

El problema tiende a empeorarse en cada embarazo y con la edad

La obesidad y el ganar mucho peso durante el embarazo, los embarazos múltiples y el permanecer parada durante largos periodos de tiempo son también factores de riesgo que te hacen más susceptible de padecer varices.

Las buenas noticias son que las várices tienden a mejorar después del embarazo, especialmente si tú no habías tenido antes de que te embarazaras. Y si no se mejoran, en la actualidad se dispone de muchas formas de tratarlas.

¿En qué momento aparecen durante el embarazo?

Aparecen sobre todo en la segunda mitad del embarazo y van agravándose con cada gestación.

¿Cuáles son los síntomas?

Algunas personas casi no tienen ningún síntoma o molestia, pero en algunas ocasiones puedes sentir:

  • Que tus piernas están pesadas y adoloridas. Los síntomas tienden a empeorar al final del día, especialmente si has estado mucho tiempo de pie.
  • Tus venas pueden estar visibles y engrosadas. La piel alrededor de las venas puede doler o incluso te puede arder.
  • Puedes notar hinchazón ligera de los tobillos y dolor al caminar
  • Venas que se abultan y tienen aspecto de cuerdas
  • Puede haber hormigueo, calambres, comezón.

¿Cómo puedo prevenirlas?

Puedes o no puedes prevenir la aparición de las várices, pero por suerte puedes disminuir el riesgo o cuando menos minimizarlas si haces lo siguiente:

  • Ejercítate diariamente. Una caminata a buen paso o una buena nadada sirve para estimular la circulación de tus piernas y de todo tu organismo y así evitar el estancamiento de la sangre en tus venas. O bien puedes hacer estos ejercicios que puedes realizar en tu casa o trabajo que son muy fáciles de hacer. Si eres constante, los resultados los veras en poco tiempo.
    • Camina descalza sobre la punta de los pies de dos a cinco minutos.
    • Párate de puntas y baja lentamente. Repite 20 veces.
    • Recuéstate en la cama y mueve las piernas en círculos como si estuvieras en la bicicleta.
    • Acostada, mueve tus pies hacia adelante y hacia atrás 30 veces.
    • En la misma posición, has círculos con tus pies de afuera hacia adentro 30 veces.
    • Mueve los dedos de tus pies hacia adelante y hacia atrás lo más que puedas, repite 30 veces.
    • Sentada en tu escritorio levanta la punta de los pies 30 veces y después haz lo mismo con los talones.
  • Trata de mantener el peso adecuado que te ha recomendado tu médico durante todo tu embarazo. Recuerda, el exceso de peso puede incrementar el problema.
  • Eleva tus pies y piernas cuando puedas. Usa un banquillo para apoyar los pies cuando estés sentada y pon los pies en una almohada cuando estés acostada. No cruces las piernas cuando estés sentada para evitar que se interrumpa o lentifique la circulación

No cruces las piernas cuando estés sentada para evitar que se interrumpa o lentifique la circulación

  • Evita estar parada por largos periodos de tiempo y trata de caminar a ratos. Si tienes que hacerlo, cambia el peso de una pierna a otra, mueve tus dedos y flexiona tus piernas para promover la circulación.
  • Evita caminar demasiado y evita hacerlo cuando el calor es excesivo.
  • Duerme del lado izquierdo con tus pies sobre una almohada. Al acostarte del lado izquierdo liberas a la vena cava -que se encuentra del lado derecho- del peso del útero y facilitas la circulación de regreso al corazón mejorando así la circulación de tus pies y piernas.
  • Usa medias elásticas de descanso. Estas medias pueden ser de compresión suave o de fuerte (pregunta a tu médico cuáles son más convenientes para ti), aprietan el tobillo, son más suaves en la pantorrilla y el muslo y esto hace que se ayude a la sangre a que fluya hacia arriba de regreso al corazón. Con esto evitas la hinchazón y previenes que el problema se empeore.
    • Trata de ponértelas antes de que empieces tus actividades para que así evites que la sangre ya se haya acumulado en tus venas y déjatelas puestas todo el día. Puede ser que te molesten, especialmente si estás en un clima caliente, pero te aseguramos que las venas varicosas son aún más molestas.
  • No utilices ropa ajustada en las piernas, los muslos o la cintura. Afecta la circulación de la sangre en las venas y predispone la aparición de las várices.
  • Evita el uso de zapatos con tacón  muy alto. Lo ideal es un máximo de 5 centímetros.
  • No levantes cosas muy pesadas. Especialmente en el último trimestre del embarazo que además no es recomendable.
  • Evita la constipación. Cuida tu dieta para evitar el estreñimiento.
  • En lo posible evita la exposición al sol directo. El calor del sol dilata las venas y si tienes predisposición a las várices, aparecerán mucho más rápidamente.

Siguiendo estas pautas podrás prevenir su aparición, controlar su progresión, disminuir las molestias y evitar complicaciones.

¿Cuál es el tratamiento durante el embarazo?

Existen varios tratamientos para las várices pero no deben llevarse a cabo durante el embarazo, porque la mayoría de las varices desaparecen de forma natural y más ó menos completa después del parto. Para esto es aconsejable realizar las actividades enunciadas con anterioridad.

Siempre consulta a tu médico antes de aplicarte o tomarte algún medicamento.

Várices vulvares durante el embarazo

En algunas mujeres aparecen várices en los genitales externos durante la gestación. Estas várices pueden ser muy molestas incluso para caminar o al realizar el acto sexual. Desaparecen por completo después del parto.

Para evitarlas puedes darte baños de agua fría en los genitales externos y evita la ropa ajustada. Siempre consulta con tu médico.

¿Qué son las hemorroides?

Este es un tipo particular, y muy molesto, de várices. Las hemorroides son la dilatación varicosa de las venas del ano y del recto que pueden producir masas rectales que protruyen a través del ano (hemorroides externas) o manifestarse por sangrado rectal rojo brillante e indoloro al momento de evacuar (hemorroides internas). Las hemorroides mixtas tienen ambos componentes y se manifiestan de las dos maneras de forma variable.

El embarazo ocasiona hemorroides en casi todas las embarazadas debido a que el útero en crecimiento obstruye las venas de la pelvis y de la región anorectal (la misma causa de las várices en las piernas). Cualquier aumento adicional de la presión abdominal (ejemplo: durante la evacuación) puede producir una dilatación venosa aguda que haga que se salgan las venas hemorroidales o que sangren las hemorroides internas. Afortunadamente la mayor parte de las embarazadas tienen condiciones hemorroidales muy discretas y/o poco sintomáticas.

En casos de hemorroides complicadas, severas o muy sintomáticas se puede contraindicar el parto vaginal debido a que el proceso genera tal aumento de la presión dentro de las venas que se corre el riesgo de generar hemorroides que necesiten cirugía de emergencia.

¿Las venas varicosas son un problema serio de salud?

Las várices pueden doler o arder, pueden tener un aspecto muy desagradable, pero generalmente no son un problema serio de salud así que su tratamiento puede esperar hasta después del embarazo.

En algunos casos, se pueden formar pequeños coágulos de sangre en las venas cerca de la superficie de la piel (este problema se llama “trombosis superficial venosa”). Cuando sucede esto, puede ser que no tengas síntomas, o bien que observes una hinchazón repentina y con dolor en el tobillo, pierna y muslo o que la piel está irritada o ha cambiado de color en la zona cercana a las venas. El dolor puede ser mayor si flexionas el pie o permaneces parada, y puede también aparecerte un poco de fiebre. En caso de que notes alguno de estos síntomas, llama inmediatamente a tu médico.

Si tienes uno de estos coágulos, será necesario que te internen y administren medicación anticoagulante que licúe la sangre. Si el coágulo no se trata debidamente, podría llegar a desprenderse y trasladarse a los pulmones, una afección potencialmente mortal denominada embolia pulmonar. Los síntomas de una embolia pulmonar incluyen: respiración dificultosa o dolorosa, tos (o tos con sangre), sensación de nerviosismo y palpitaciones.

En algunas ocasiones, el área alrededor del coágulo se infecta (en cuyo caso también tendrás fiebre y escalofríos) y necesitarás también un tratamiento inmediato con antibióticos.

No debemos confundir la trombosis superficial con la trombosis profunda (en la que se forman coágulos en las venas profundas) que es una complicación más seria y de mayores consecuencias, las posibilidades de que tengas este padecimiento son remotas a menos de que, previamente, hayas tenido algún problema de coagulación sanguínea. En este caso, seguramente tu médico ya te tiene en vigilancia.

¿Qué sucede durante el parto?

Si presentas várices importantes, deberías utilizar medias elásticas durante el trabajo de parto y en las 48 horas posteriores para prevenir la aparición de una trombosis venosa (formación de coágulos en las venas de las piernas). Es recomendable que empieces a caminar lo antes posible después del parto, para prevenir complicaciones.

¿Se desaparecerán las várices después del embarazo?

Las várices casi siempre se mejoran y desaparecen poco después del parto. Mientras tanto, es recomendable que continúes usando tus medias de soporte, que te ejercites diariamente, que evites permanecer de pie o sentada por largos periodos de tiempo.
Pero si el problema persiste y se torna doloroso y molesto, tienes muchas opciones de tratamiento, pídele a tu médico que te recomiende a un especialista pero probablemente tendrás que esperar hasta que hayas terminado con tus embarazos y si es necesario darte un tratamiento, será hasta después de algunos meses del parto.

Preguntas frecuentes

Yo no tengo várices, ¿las voy a tener en mi embarazo?

Durante el embarazo casi todas las mujeres van a notar, por primera vez, várices en las piernas y con seguridad a medida que avance se harán más evidentes; sin embargo, en pocas oportunidades llegan a ocasionar un problema severo. Usualmente vemos de las más pequeñas (estallido de cohete) y uno que otro trayecto varicoso, corto y poco dilatado en las pantorrillas y detrás de las rodillas. Es más frecuente encontrarlas en personas blancas, quizás porque se les nota más. No te preocupes, tres meses después del parto prácticamente habrán desaparecido todas.

Yo tengo várices, ¿qué va a pasar conmigo?

En las mujeres que ya sufren de várices, la tendencia es invariablemente hacia la progresión; las várices se harán más grandes y podrían molestar. La mala noticia es que en cada embarazo las várices van a ser más evidentes, la enfermedad va a progresar, pero una vez concluido el embarazo estas várices también van a mejorar.

¿Las vitaminas y suplementos que se ven en la TV para enfermedades venosas, son útiles?

La publicidad a través de los medios de comunicación, presenta suplementos milagrosos, en especial para hacer desaparecer las desagradables arañitas, como una crema a base de castañas de indias y vitamina K. A fuerza de verdad, no existe nada mágico en ambos componentes, que logren que dicha enfermedad venosa desaparezca, ya que no producen cambios anatómicos en estos vasos sanguíneos. Pueden producir una disminución de la inflamación, pero las telangiectasias (arañitas) y várices persisten.

Referencias

http://www.babysitio.com/embarazo/complicaciones_varices.php


http://www.babysitio.com/embarazo/actividad_fisica_varices.php


http://espanol.babycenter.com/pregnancy/sintomas/varices/#axzz1bjC4Krz9

http://www.mediasparavarices.com

http://www.varices.org.com

http://www.elbebe.com

Con la colaboración especial de la Dra. María del Carmen Esmer Sánchez, médico genetista.