Aborto Espontáneo 

Última actualización 19 de marzo 2014

Definición

El aborto espontáneo o aborto natural es la pérdida de un embrión o feto por causas no provocadas intencionalmente. Se distingue pues del aborto inducido. El término sólo se aplica estrictamente cuando dicha pérdida se produce antes de la semana 20 del embarazo, cuando el feto no está aún en condiciones de sobrevivir fuera del útero materno. A partir de ese momento, se le llama parto prematuro (o antes de término).

Esto no incluye situaciones en las que pierdes un óvulo fertilizado antes de que el embarazo se estabilice. Los estudios han demostrado que entre el 30 y el 50 por ciento de los óvulos fertilizados se pierden antes o durante el proceso de implantación, a menudo tan pronto que una mujer tiene su periodo más o menos en la fecha esperada.

La mayoría de los abortos espontáneos tiene lugar durante el primer trimestre, es decir, durante las primeras 12 semanas de embarazo. Hasta el 50 por ciento de los embarazos puede terminar en un aborto espontáneo, ya que muchas pérdidas ocurren antes de que la mujer se dé cuenta de que está embarazada.

Un aborto espontáneo es una experiencia sumamente angustiosa y traumática. Cuando un embarazo que parecía estar desarrollándose normalmente termina de manera abrupta, deja a la pareja emocionalmente devastada.

Causas

No se conocen bien las causas que provocan los abortos espontáneos. Cuando una mujer sufre un aborto espontáneo durante el primer trimestre, es muy común que su médico no pueda determinar la causa. Sin embargo, la mayoría de los abortos espontáneos ocurren cuando un embarazo no se está desarrollando normalmente y, por lo general, no hay nada que la mujer o su médico puedan hacer para impedirlo.

Factores que, según se ha comprobado, provocan abortos espontáneos durante el primer trimestre:

Anomalías cromosómicas:

La mayoría de los abortos espontáneos son provocados por algún problema en el desarrollo fetal generalmente generado por anormalidades en algunos cromosomas o por malformaciones anatómicas del bebé o de los órganos que se desarrollan para un embarazo como es la placenta.

Los cromosomas son las estructuras celulares diminutas con forma de filamento donde se encuentran nuestros genes, los cuales determinan todos nuestros rasgos, desde el color de los ojos hasta el funcionamiento de nuestros órganos internos. Hasta el 70 por ciento de los abortos espontáneos que tienen lugar durante el primer trimestre se origina en anomalías cromosómicas del feto.

La mayoría de las anomalías cromosómicas es resultado de un óvulo o espermatozoide defectuoso. Antes del embarazo, los óvulos y espermatozoides inmaduros se dividen para formar células maduras con 23 cromosomas.

Los cromosomas, que deben integrarse en 23 pares después de una fecundación, en ocasiones están incompletos, afectación conocida como anuplonidia. Cuando en algún cromosoma solamente hay 1 faltándole su par, se le llama monosomía y cuando hay uno de más en alguno de ellos, como en el caso del síndrome de Down, se le conoce como trisomía

Las anomalías cromosómicas también pueden producir un “cigoto detenido”, un saco de embarazo que no contiene feto alguno, ya sea porque el embrión no se formó o porque dejó de desarrollarse muy temprano. En las primeras semanas, la mujer puede notar que sus síntomas de embarazo han desaparecido y puede tener sangrado vaginal de color marrón oscuro.

Con un examen por ultrasonido podrá observarse que el saco de embarazo está vacío. Un cigoto detenido terminará en un aborto espontáneo, que a veces puede tardar varias semanas en producirse.

Dado que la espera de un aborto espontáneo es traumática, los médicos suelen recomendar vaciar el útero mediante un procedimiento llamado D&C (dilatación y curetaje). Sin embargo, esperar que un aborto espontáneo se produzca de forma natural no debería perjudicar la salud de la mujer ni sus probabilidades de tener un embarazo sano más adelante. La mujer elegirá junto con su médico el método más conveniente.

Las anomalías cromosómicas aumentan con la edad y las mujeres mayores de 35 años corren un riesgo mayor de aborto espontáneo que las mujeres más jóvenes.

Embarazo anembriónico

Cuando el óvulo fecundado presenta problemas cromosómicos, hay posibilidades de que se produzca un óvulo anembriónico o embarazo anembriónico. En este caso, el óvulo fecundado se implanta en el útero, y la placenta y el saco gestacional comienzan a formarse, pero el embrión interrumpe muy temprano su desarrollo o no se forma en absoluto.

Como la placenta empieza a secretar hormonas, la prueba de embarazo da positiva, pero un ultrasonido mostrará que el saco gestacional está vacío. En otros casos, el embrión se desarrolla, pero solamente durante un tiempo muy breve debido a que presenta anomalías que hacen imposible su supervivencia, y el desarrollo se interrumpe antes de que el corazón empiece a latir.

Otros factores

Hay otros factores que también pueden influir como

  • Infecciones, enfermedades crónicas y problemas hormonales o de salud en la madre (por ejemplo, diabetes mal controlada, lupus eritematoso sistémico o enfermedad tiroidea).
  • Enfermedades del sistema inmune incluyendo Lupus.
  • Enfermedades renales o cardiacas.
  • Diabetes Mellitus no controlada.
  • Problemas de Tiroides no controlados.
  • Cuello incompetente cuando el cuello del útero se abre a la mitad del embarazo sin signos previos de labor de parto.
  • Ocurrencia previa de aborto espontáneo.
  • Un estudio realizado recientemente comprobó que las mujeres con vaginosis bacteriana tienen una probabilidad nueve veces mayor de tener un aborto espontáneo que las mujeres no infectadas.
  • Los hábitos de la madre también pueden incrementar su riesgo de sufrir un aborto espontáneo durante el primer trimestre. Los resultados de varias investigaciones sugieren que las mujeres que beben alcohol, fuman o consumen drogas ilícitas corren un riesgo mayor.
  • Otro estudio sugiere que las mujeres que utilizan analgésicos, como medicamentos no esteroides anti inflamatorios (por ejemplo, ibuprofeno) y aspirinas, en el período cercano a la concepción también podrían aumentar su riesgo de sufrir un aborto espontáneo.
  • El riesgo de aborto espontáneo aumenta en las mujeres mayores de 35 años y en aquellas con antecedentes de 3 o más abortos espontáneos previos.
  • Por mala nutrición, anemia o desnutrición
  • Por exceso de estrés o un fuerte choque emocional.
  • Exposición a contaminantes en el trabajo como por ejemplo altos niveles de radiación o agentes tóxicos.

El aborto espontáneo durante el segundo trimestre se debe a menudo a:

Problemas en el útero. Las anomalías del útero causan entre el 10 y el 15 por ciento de los abortos espontáneos recurrentes. Estas pérdidas del embarazo pueden ocurrir en el primer o el segundo trimestre.

  • Algunas mujeres nacen con un útero cuya forma es anormal o que se encuentra dividido en forma parcial o completa. Otras desarrollan tumores no cancerosos (fibroides) o tienen cicatrices en el útero debido a cirugías previas.
  • Estas anomalías pueden limitar el espacio disponible para el feto en crecimiento o interferir con el abastecimiento de sangre al útero.

Al igual que con las pérdidas que ocurren durante el primer trimestre, las infecciones maternas y las anomalías cromosómicas pueden causar abortos espontáneos en un momento posterior del embarazo.

  • Aparentemente, las anomalías cromosómicas causan hasta el 20 por ciento de los abortos espontáneos ocurridos durante el segundo trimestre.

Estas pérdidas también pueden ser causadas por ciertos problemas en el sistema inmunológico de la madre (por ejemplo, lupus).

Entre los factores que por lo general NO incrementan el riesgo de aborto espontáneo se encuentran las relaciones sexuales, el trabajo fuera de la casa (a menos que la mujer esté expuesta a productos químicos tóxicos) y el ejercicio físico.

Síntomas

Los posibles síntomas abarcan:

  • Dolor en la parte inferior de la espalda o dolor abdominal sordo, agudo, tipo cólico
  • Sangrado vaginal con o sin cólicos abdominales que progresa de leve a abundante.
  • Material tisular o en forma de coágulos que sale de la vagina
  • Fiebre
  • Debilidad

Si presentas cualquiera de estos síntomas, comunícate con tu médico. Seguramente te pedirá que vayas a su consultorio o directamente al hospital para atenderte.

El sangrado vaginal, a veces acompañado de dolores menstruales o dolores abdominales más fuertes, puede ser una señal de que la mujer está por tener un aborto espontáneo. Es importante recordar que muchas mujeres experimentan dolores menstruales durante los primeros meses del embarazo y que la mayoría no tiene un aborto espontáneo.

La embarazada debe consultar a su médico si experimenta cualquier tipo de sangrado, aunque sea leve, durante el embarazo. El médico podrá realizarle un examen interno para determinar si el cuello del útero está dilatado (señal de que es probable que se produzca un aborto espontáneo) y, a veces, un examen por ultrasonido y análisis de sangre.
En caso de aborto espontáneo, deben procurar conservar parte del tejido en un recipiente limpio para que el médico pueda examinarlo.

Clasificación de los abortos espontáneos

  1. Amenaza de aborto: existe hemorragia o cólicos, pero continua el embarazo. El cuello uterino está dilatado.
  2. Aborto inevitable: el cuello uterino está dilatado, pero aún no ha habido paso del feto ni de la placenta. Persiste la hemorragia y los cólicos y se considera inevitable la salida del producto al exterior.
  3. Aborto completo: se expulsan por completo el feto y la placenta. Cesa el dolor pero puede persistir el manchado.
  4. Aborto incompleto: Hay retención placentaría cuando se expulsa solamente el feto y queda la placenta. Y se dice que hay restos uterinos cuando sólo se expulsa una parte del producto de la concepción; sólo hay cólicos leves pero la hemorragia es persistente y con frecuencia excesiva.
  5. Aborto fallido o retenido: el embarazo ha dejado de desarrollarse pero el producto de la concepción no se ha expulsado. Desaparecen los síntomas del embarazo. Existe flujo vaginal parduzco pero sin hemorragia libre. No se presenta dolor. El cuello está duro y está ligeramente abierto.
  6. Aborto infectado: Es el aborto espontáneo que se infecta, la madre desarrolla fiebre y puede tener sangrado y secreciones con mal olor. Es común que haya dolor abdominal. Éste es un trastorno serio
  7. Aborto recurrente: más de tres abortos espontáneos.

Tratamiento:

Medidas Generales

Amenaza de aborto: Una vez que tu médico ha observado signos de riesgo de aborto,  la recomendación suele ser de restringir ciertas formas de actividad, o incluso te pedirá que te quedes en reposo completo. Igualmente podría recomendarte la abstinencia sexual. Se contraindica el tratamiento hormonal y  sólo en caso de infección se usan antibióticos.

Aborto espontáneo: en la mayoría de los casos no se requiere ningún tratamiento.
El útero se vacía solo como si fuera una menstruación intensa. Sin embargo, algunos médicos recomiendan una dilatación y curetaje en ciertos casos, como cuando la mujer tiene una hemorragia intensa o una infección, o cuando un examen por ultrasonido muestra que queda tejido en el útero (lo cual puede producir una hemorragia intensa).

Medidas quirúrgicas:
Aborto incompleto: se requiere la extracción quirúrgica pronta de cualquier producto de la concepción que permanezca en el útero, para detener la hemorragia y evitar la infección.

Tiempo de recuperación física y emocional de un aborto espontáneo

La recuperación física de la mujer lleva de varias semanas a un mes o más, según la cantidad de tiempo que estuvo embarazada. Algunas hormonas propias del embarazo, por ejemplo, permanecen en la sangre durante uno o dos meses después de producirse un aborto espontáneo.

La mayoría de las mujeres tiene la menstruación entre cuatro y seis semanas después de un aborto espontáneo. Es necesario tener en cuenta que la fertilidad futura no está en modo alguno en peligro.

A menudo, la recuperación emocional lleva mucho más tiempo. Ambos miembros de la pareja pueden experimentar una intensa aflicción durante el período posterior a la pérdida. La mujer puede experimentar muchas emociones, como apatía, tristeza, culpa, dificultad para concentrarse, depresión y enojo. Es posible que ella y su pareja manejen el dolor que sienten de maneras diferentes, lo cual puede crear tensión entre ambos en el momento en que más se necesitan mutuamente.

No deben dudar en solicitar a su médico que los derive a un consejero con experiencia en la asistencia a parejas luego de la pérdida de un embarazo.
Muchas parejas también se benefician asistiendo a grupos de apoyo.

Aborto espontáneo recurrente

Las causas inmunológicas son más frecuentes de lo que se suponía. Su mecanismo no se conoce a fondo.

Si bien los abortos espontáneos suelen ocurrir una sola vez, hasta una de cada dos parejas experimenta dos, tres o más abortos espontáneos seguidos. En algunos casos, estas parejas tienen un problema subyacente que provoca estos abortos.

Las parejas que han sufrido dos o más abortos espontáneos deben someterse a una evaluación médica completa para conocer la causa de los abortos y saber qué hacer para impedir que se produzcan más.

Entre algunas de las causas conocidas más comunes se encuentran las siguientes:

  • Problemas cromosómicos. Si bien los resultados de estudios anteriores sugerían que los problemas cromosómicos sólo se producían una vez, otros estudios más recientes indican que los problemas cromosómicos pueden provocar casi el 50 por ciento de las pérdidas recurrentes de embarazos.
    • La mayoría de las parejas que sufren abortos espontáneos recurrentes tiene cromosomas normales, pero existe una probabilidad del 2 al 4 por ciento de que alguno de los dos sea portador de una redistribución cromosómica que no afecta su propia salud pero que puede provocar redistribuciones cromosómicas en el feto y resultar en un aborto espontáneo.
    • Se recomienda a ambos padres realizarse un análisis de sangre llamado cariotipo para determinar la presencia de estas redistribuciones cromosómicas.
  • Anomalías uterinas. Las anomalías del útero causan entre el 10 y el 15 por ciento de los abortos espontáneos recurrentes. Estas pérdidas del embarazo pueden ocurrir en el primer o el segundo trimestre.
    • Algunas mujeres nacen con un útero cuya forma es anormal o que se encuentra dividido en forma parcial o completa.
    • Otras desarrollan tumores no cancerosos (fibroides) o tienen cicatrices en el útero debido a cirugías previas. Estas anomalías pueden limitar el espacio disponible para el feto en crecimiento o interferir con el abastecimiento de sangre al útero. Algunas anomalías uterinas pueden corregirse mediante cirugía, lo cual incrementa las probabilidades de tener un futuro embarazo exitoso
    • Un cuello uterino debilitado (a veces llamado cuello incompetente) puede causar un aborto espontáneo, por lo general entre las semanas 16 y 18 del embarazo. A veces es posible prevenir los abortos espontáneos recurrentes causados por un cuello uterino debilitado colocando una sutura a su alrededor al comienzo del siguiente embarazo. Este procedimiento se conoce como cerclaje.
  • Causas hormonales. Cuando el organismo segrega una cantidad excesiva o insuficiente de ciertas hormonas, puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
    • Algunos investigadores creen que las bajas concentraciones de la hormona progesterona, que es fundamental durante la primera etapa del embarazo, provocan entre el 25 y el 40 por ciento de las pérdidas tempranas, aunque no se ha podido comprobar. Las mujeres que tienen bajas concentraciones de progesterona durante varios ciclos menstruales seguidos, diagnosticado mediante análisis de sangre y una biopsia del endometrio, tienen lo que se llama “un defecto de la fase luteínica” (es la tercera fase del ciclo menstrual, va desde la ovulación hasta un día antes de la menstruación).
    • Al menos un tercio de las mujeres que sufren varios abortos espontáneos parece tener síndrome de ovario poliquístico, caracterizado por anomalías hormonales y varios quistes en los ovarios. Aún no se conocen bien las causas de los abortos espontáneos recurrentes en estas mujeres.
  • Problemas del sistema inmunológico. Si bien todas las personas producen proteínas llamadas anticuerpos que las protegen de las infecciones, algunas producen ciertos anticuerpos (llamados auto-anticuerpos) que pueden atacar sus propios tejidos y provocar una serie de problemas de salud.
    • Algunos tipos particulares de auto-anticuerpos (tales como la anticardiolipina) provocan coágulos de sangre que pueden obstruir los vasos sanguíneos de la placenta. Es posible medir la concentración de anticuerpos mediante análisis de sangre especiales. El tratamiento con bajas dosis de aspirina y del anticoagulante conocido como heparina permiten el nacimiento de un bebé sano en entre el 70 y el 75 por ciento de las mujeres afectadas.
    • Una anomalía genética denominada mutación de Leiden del factor V, que afecta la coagulación sanguínea, también puede influir en la recurrencia de las pérdidas. Los investigadores están estudiando si el tratamiento con aspirina y heparina pueden ayudar a prevenir estas pérdidas también.
  • Infecciones y otros factores.

    • Hipotiroidismo lateral de la madre.
    • Ciertas infecciones asintomáticas (que no dan síntomas y por lo tanto cursan sin que la madre se de cuenta) del tracto genital como por ejemplo la Infección urinaria crónica, podrían desempeñar un papel importante en los abortos espontáneos recurrentes. Sin embargo, no se recomiendan actualmente pruebas de rutina (en las mujeres que no presentan síntomas) en el caso de infecciones.
    • La exposición de la mujer embarazada o de su pareja a ciertas sustancias industriales en el trabajo puede provocar a veces un aborto espontáneo. Las parejas deben consultar a su médico acerca de los productos químicos a los que están expuestos en sus lugares de trabajo.
    • Riqueza excesiva de espermatozoides. Aunque se desconozca el mecanismo íntimo, es causa de abortos recurrentes.

Aunque no pueda encontrarse la causa de sus abortos espontáneos recurrentes, las parejas en esta situación no deben perder las esperanzas: aun sin tratamiento alguno, alrededor del 60 al 70 por ciento de las mujeres que han sufrido abortos espontáneos recurrentes logra tener, finalmente, un embarazo saludable.

¿Se puede prevenir un aborto espontáneo?

La mayoría de los abortos espontáneos no pueden prevenirse. Si una mujer ha tenido tres abortos espontáneos entonces, en algunos casos, es posible ayudar a la mujer medicamente para que permanezca embarazada hasta el final.

Sin embargo, hay varias cosas que tú misma puedes hacer para reducir el riesgo de abortar. Llega a un peso saludable y mantén un estilo de vida sano con buena nutrición antes del embarazo.

Muchos de los abortos espontáneos causados por enfermedades sistémicas se pueden prevenir detectando y tratando la enfermedad antes de presentarse el embarazo.

Es menos probable que se presenten abortos espontáneos con cuidado prenatal amplio y oportuno y evitando la exposición a los peligros ambientales (como los rayos X y las enfermedades infecciosas).

Cuando el cuerpo de la madre tiene dificultades para mantener un embarazo, se pueden presentar signos (como sangrado vaginal leve). Esto constituye una amenaza de aborto que indica la posibilidad de un aborto pero que puede evitarse. Una mujer embarazada que desarrolla cualquier signo o síntoma de amenaza de aborto debe buscar asistencia médica prenatal inmediatamente.

Después del aborto

Un aborto puede ser una experiencia emocional y físicamente agotadora. Puedes tener sentimientos de culpa y al mismo tiempo de miedo y enojo.
Pero sufrir esta experiencia no quiere decir que necesariamente se va a repetir si te vuelves a embarazar. La mayoría de las mujeres pueden tener un emarazo saludable después de un aborto e incluso después de varios abortos.

¿Qué pruebas se realizan después de un aborto espontáneo?

Por lo general, los médicos no realizan ninguna prueba después de un primer aborto espontáneo durante el primer trimestre.

La razón para esta política es que se considera que la mayoría de las mujeres que han tenido un aborto o incluso dos abortos seguidos, logran tener un embarazo saludable y un bebé sano. Esto sugiere que sus abortos anteriores se debieron más bien al azar que a una causa que deba estudiarse.

Es también importante saber que, hacerse pruebas y estudios de laboratorio no necesariamente va a descubrir la causa. Y, nuevamente, esto puede ser frustrante, pero también son noticias positivas porque esto significa que existe una buena posibilidad de que el siguiente embarazo será exitoso y llegará sin necesidad de ningún tratamiento.

Cuando la mujer tiene un aborto espontáneo durante el segundo trimestre o ha tenido dos o más durante el primero, suele indicarse alguna de las siguientes pruebas para determinar la causa:

  • Análisis de sangre para detectar anomalías cromosómicas en ambos padres (cariotipo) y ciertos problemas hormonales y trastornos del sistema inmunológico de la madre.
  • Pruebas para detectar anomalías cromosómicas en el tejido obtenido del aborto espontáneo (en caso de contarse con él).
  • Examen por ultrasonido del útero.
  • Histeroscopía, visualización del útero a través de un endoscopio especial que se inserta por el cuello del útero.
  • Histerosalpingografía, una radiografía del útero y trompas.
  • Biopsia endometrial, succión de un pequeño trozo de revestimiento uterino para detectar efectos hormonales.

¿Cuánto deben esperar para intentar un nuevo embarazo?

Los sentimientos de las parejas varían mucho después de una experiencia dolorosa como lo es el aborto. Pueden pensar que quieren empezar nuevamente tan pronto como sea posible o pueden estar temerosos y ansiosos ante tal posibilidad. Es necesario que lo platiquen y se comuniquen a fondo, ustedes serán los mejores jueces de cuando empezar de nuevo.
Es importante también no intentar hasta que estén listos física y emocionalmente y hasta que se le hayan realizado las pruebas recomendadas para determinar la causa del aborto espontáneo.

  • Desde el punto de vista médico, se cree que para la mujer es seguro concebir un bebé después de tener un período menstrual normal (si es que no está siendo sometida a pruebas o tratamientos por causa de la pérdida de su embarazo).

Muchas mujeres que han experimentado abortos espontáneos tienen temor de perder el embarazo siguiente también. Afortunadamente, la gran mayoría de las mujeres que han tenido un aborto espontáneo tiene un embarazo normal la siguiente vez, al igual que el 60 al 70 por ciento de aquellas que han perdido el embarazo dos o tres veces.

Sin embargo existen circunstancias especiales como por ejemplo si el aborto fue  un embarazo molar, o ectópico o bien si tienes alguna enfermedad o infección. En ese caso, seguramente el médico te recomendará esperarte más

Referencias

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