Año1, No. 4 – Septiembre 2014

Última actualización 8 de septiembre 2014

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A menudo dudamos de nuestra capacidad para amamantar, tanto de un bebé a término, cuanto más de un bebé prematuro. Existen decenas de mitos que he recolectado a lo largo de los años en lo que he denominado la “mitología de la lactancia”. Y es que de manera frecuente olvidamos que “la naturaleza no se equivoca”.

Nada más al nacer el bebé, la mamá se cuestiona si lo que hace estará bien, si tendrá suficiente leche, si su leche lo llenará. Es en este periodo, (conocido como puerperio- y que dura no días sino dos años -donde hay mayor ansiedad, cambios hormonales, modificación en la respuesta anímica y cerebral de la madre), que llegan comentarios sin tregua de familiares, amigos, vecinos y hasta del taxista, para dar indicaciones sobre lactancia y crianza como: no tienes suficiente leche, tu bebé llora porque no lo llenas, tu leche está aguada, no lo cargues que se acostumbrará a ti, hazle un programa de sueño, no lo duermas contigo que después no lo sacas de tu cama, está bien que llore, si amamantas no comas pepino, sandía, brócoli etc., etc., si tu bebé es prematuro tu leche no es pesada para que crezca y así muchos más por el estilo.

Una vez que las visitas se van, la mamá se queda más temerosa, desinformada y angustiada que antes. Su seguridad en su capacidad de amamantar y criar se ve demeritada. Y es muy frecuente que también el personal del área de la salud, médicos, enfermeras, etc. estén desinformados en lactancia humana y den indicaciones que no ayudan a establecerla: «le da 10 minutos de un lado 10 minutos del otro y dos onzas de fórmula», «ese pezón no sirve use una pezonera», «para que sufre, no amamante»; «le vamos a hacer un programa de lactancia con horarios», «su leche le hace daño al bebé» y muchos más comentarios desafortunados y sin base científica que no ayudan a establecer la lactancia. Vámonos metiendo a mayor profundidad en la materia.

Si nos enfocamos a los que dice la Organización Mundial de la Salud (OMS) en materia de lactancia materna las cosas se van aclarando:

1. Lactancia exclusiva los primeros seis meses: algo que es exclusivo es que es único, por lo tanto solo leche humana, sin agua, sin tés, sin probaditas de ningún otro alimento.

2. La leche materna siendo el principal alimento durante el primer año, acompañado por alimentos de la dieta familiar y ricos en hierro. Justo en esta etapa de los 6 a los 12 meses, la leche materna sigue teniendo más calorías (70 kcal) que unas probaditas de frutas o verduras (20-40 kcal). La indicación entonces es primero teta, luego las probaditas.

3. Continuar amamantando por lo menos dos años. Por favor, no se sorprendan. No somos los únicos mamíferos con lactancias de estas edades. Por ejemplo, el elefante amamanta dos años de manera exclusiva y hasta los cuatro años. ¿Qué sucede en el humano entonces? Bueno, la verdad es que mucho: el proceso de separación del Yo empieza de los 8 meses hasta los dos años – es en este momento que tu bebé se empieza a identificar no como una unidad que es lo que eran, sino como un ser independiente a ti. ¿Te imaginas que angustioso será eso?, no por nada se le llama “angustia de separación”.

Es el momento en la vida en que si cierras la puerta para ir al baño, pareciera que tu bebé está al borde del soponcio, con un llanto desgarrador como si de veras no fueras a volver. Siempre los bebés se confortan y satisfacen emocionalmente al ser amamantados, pero en esta etapa el consuelo al pecho es crucial. También está el hecho de que su sistema inmunológico termina de madurar hasta los 7 años –por eso es común las enfermedades en preescolar- y tú “compras” un seguro de vida por todo el tiempo que desees amamantar, con ello disminuyes el riesgo a las enfermedades y fortaleces su sistema inmune. Y de gran importancia, su desarrollo emocional y afectivo se satisface con la lactancia durante todo el tiempo que desees amamantar.

Una vez ya entrados en materia, me gustaría ir desmitificando algunos de los “Mitos de la Lactancia” con los que vivimos y nos enfrentamos, para que tu futura mamá, mamá lactante y red de apoyo -papá, abuelitos, hermanas, amigos, etc.- sean una fuente de apoyo mejor informado:

1. No tienes suficiente leche. ¿Suficiente como para qué tamaño de estómago?, ¿Cómo me imaginó que será mi leche, ¿de qué color, ¿de qué consistencia?, ¿El calostro significa que tengo leche o no?, ¿Si me aprieto la punta de mi pezón, mojo de leche al de al lado? ¿Produzco litros de leche desde las primeras horas?

Un bebé al nacer comerá la primera leche que es el calostro. Y para que estés segura, tienes leche desde la semana 16 del embarazo, claro que, no es el momento adecuado y las hormonas de la placenta no dejan que la leche se esté escurriendo así sin más, sin control. Es un líquido demasiado precioso para desperdiciarse. Entonces, desde que nace tu bebé ya tienes leche que es el calostro. El calostro puedes tener colores sorprendentes y bellísimos desde naranja, harta verde pizarrón, pasando por un amarillo “oro líquido”. Entonces no te espantes si ves que tu calostro es de tono verde, es normal y es perfecto. El calostro es más espeso, más denso y se debe extraer únicamente con la mano, con extracción manual, justamente porque su volumen es menor. Nunca uses los “tiraleches” esos que son de vidrio o plástico de forma de corneta y perilla de hule, porque no hay manera de controlar la fuerza de succión, pueden lastimar la areola y la glándula mamaria de manera importante. Si la leche toca la perilla, se contamina con un buen cultivo de bacterias y hongos del interior de la perilla.

Calostro 14 Horas

calostro

Con permiso. C. Sierra

 

Regresando al tamaño del estómago de tu bebé y por supuesto que lo llenarás si no crees que los bebés se crían como en la tele: con horarios, con controles de tetadas y tiempo y sobretodo que duermen solos toda la noche. El tamaño del estómago es así:

 

capacidad

 

2. Tu bebé llora porque no lo llenas. Ya vimos que si se cumple lo anterior en número de tetadas, el proceso para establecer la lactancia va por buen camino. Siempre es muy importante revisar la colocación y acoplamiento de cada bebé para evaluar la transferencia de leche de manera adecuada. Una vez que sabemos que no hay problema en la transferencia de leche, hay que considerar que hay bebés que maman mucho y otros muchísimo. ¿Será que lo único que quiere un bebé es comer sin control? , por supuesto que no, y un bebé nunca se sobrealimentará al pecho.

3. Tu leche está aguada. ¿Será posible que haya leche aguada y leche super espesa?, ¿Será como decir, hay leche humana de buena y mala calidad? ¿Por qué? eso nunca lo pensamos, por ejemplo, de una jirafa o una osa, que tengan buena o mala leche.

Lo que es una realidad es que la leche humana se produce en dos fases: la primera más ligera, de color más claro, con gran cantidad de lactosa (esta es el azúcar de la leche) y agua, que da mucha energía para el cerebro y la segunda fase más espesa, más amarilla y con más grasa para crecer y subir de peso.

Es por esto que cada tetada es a libre demanda, a libre necesidad, como yo prefiero decirlo, cada bebé tiene necesidades específicas, define su hambre, su ritmo de crecimiento. Cada tetada es como ir a un buffet: empezamos por las ensaladas y el agua- esta es la primera fase de la leche- después, seguimos con las sopas y los guisados que pueden ser varios- esta es la segunda fase de la leche- y todo esto de un solo pecho, hasta que el bebé se suelte sólo y el seno se sienta más ligero. Después y como en un buffet, pasamos a los postres que pueden ser varios, este es el segundo pecho. Y el bebé puede o no querer postre y tomar por un periodo corto o largo de tetada, el bebé decide. Claro que si no ha comido y solo mama cinco minutos, hay que alentarlo y despertarlo para que coma.

4. No lo cargues que se acostumbrará a ti. Me parece un comentario aniquilador. ¿Entonces el bebé se debe acostumbrar al vecino, a la persona de a lado, a quién? ¿No será que es una necesidad vital, el contacto con la madre? Los bebés necesitan ser cargados y consolados de manera muy frecuente.

No dudes en cargar a tu bebé. Es una necesidad básica. No nacemos maduros como para que a los cuántos días o meses podamos prescindir de los brazos y el pecho de mamá. Después de los mamíferos placentarios (canguros, koala, wombat, quokka, etc), los humanos somos los segundos más inmaduros, tanto, que no caminamos hasta alrededor del año. Muchas veces la sociedad limita, por ignorancia, una de las necesidades básicas del bebé: el ser consolado en los brazos de su madre.

5. Hazle un programa de sueño a tu bebé. A ver ¿quién se duerme a la misma hora todos los días? ¿Qué adulto o niño sano se somete a un programa para dormir? ¿No será que queremos ver a los bebés como adultos pequeños? Primero que nada los bebés nacen con el horario invertido, están más activos en la noche que en el día y esto tiene connotaciones evolutivas y hormonales. Es en la noche cuando se ovula y es en la noche cuándo la hormona prolactina – que entre otras funciones mantiene la producción de leche – es más intensa. Por eso, una mamá que no amamanta en la noche, ovula más pronto y menstrua antes que una que amamanta día y noche. En cuestión de sueño, si se quiere obligar a que el bebé tenga un horario cercano al del adulto, todos van a sufrir mucho, tanto los papás como el bebé. Y como ” la naturaleza no se equivoca”, amamantar acostada y hacer colecho ayuda mucho a que este corto periodo de la vida de tu bebé – claro en su momento parece infinito, pero seguro que pasa y dormirá toda la noche, segurísimo- sea más llevadero para toda la familia. El sueño está relacionado con la madurez fisiológica del cerebro de cada bebé.

6. No lo duermas contigo que después no lo sacas de tu cama. Si algo es seguro es que un niño prepuber o adolescente y mucho menos universitario, no duerme con los padres por haber sido amamantado. Es en justa medida al revés, entre menos satisfecha esté nuestra necesidad de seguridad y contención, más difíciles y a veces terroríficas serán las noches. Así que amamantar de noche con mamá y papá, genera tranquilidad y una sensación de seguridad que puede determinar la calidad de sueño por venir.

7. Está bien que llore el bebé. ¿Cómo para qué? Seguro no para hacer pulmones, pues ningún médico cuyo paciente tenga problemas pulmonares, le receta llorar a grito pelado. No, lo que sucede es que nuestra sociedad enfatiza el no contacto, la programación –como si se pudiera con un ser biológico- el desapego, para estar apegados a qué ¿a objetos?

8. No comas pepino, sandía, brócoli etc., etc.: ¿Se imaginan que de todas las culturas, de todos los ambientes, de todas las regiones, con su grandiosa diversidad y variedad tuvieran alimentos anti-lactancia?, la verdad eso no existe. Lo que se sabe es que no hay un alimento contraindicado. Con excepción de la leche de vaca y sus derivados porque sus proteínas sí pueden pasar molecularmente a la leche de la madre y son alergénicas. Se sugiere que la madre tome un cuarto de vaso de leche de vaca al día, y que se modere con las quesadillas, yogurt, etc. Existen familias con alto grado de alergias y que coincide con que varias generaciones desde la abuela no han sido amamantadas. En esos casos lo mejor es prevenir y si mamá y papá tienen alergias, el bebé tiene un 80% de riesgo de ser alérgico.

9. Si tu bebé es prematuro tu leche no es pesada para que crezca: La leche de una madre de un bebé prematuro está diseñada en contenido nutricional para la edad gestacional de su bebé y dependiendo el caso, la leche humana se puede fortificar. Siempre la leche materna será lo mejor, su calostro es medicina y se puede dar a gotitas en la boca del bebé por la misma mamá. Es importante que el hospital permita la interacción continua de la diada mamá-bebé. El calostro y la leche materna fortalecen el sistema inmunológico, madura el sistema respiratorio e intestinal. Todo esto siempre sucede, pero en el caso de un bebé prematuro será mucho más importante apoyar a establecer la producción y el contacto piel a piel con el programa canguro.

Está demostrado, que los bebés prematuros al contacto de la piel del pecho de su madre regulan mejor su temperatura, su frecuencia cardiaca, disminuye su estrés y aumenta su oxigenación, por lo que suben más rápido de peso, se recuperan mucho mejor y su alta hospitalaria es más rápida. Una madre de bebé prematuro requiere todo el apoyo y orientación para lograr establecer su lactancia, no es una cuestión de deseo, se debe enseñar cómo lograrlo, para que la mamá recupere su capacidad de “maternaje” y su seguridad.

10. Le da 10 minutos de un lado 10 minutos del otro y dos onzas de fórmula. ¿Qué pasará si un bebé humano toma leche de otro mamífero? La leche de fórmula es leche de vaca y debe recetarse y usarse en situaciones muy específicas. Uno de los problemas es la desinformación. Si se siguen estas indicaciones, la producción disminuye por supuesto, el acoplamiento del bebé se distorsiona y hay confusión de succión, porque la boca del bebé y sobre todo su lengua hace movimientos completamente opuestos en un seno y con una mamila. Hay métodos alternativos para alimentar como vasito, cuchara, jeringa y suplementador. Y ya vimos que el “amamantar con horarios: 10 minutos de un lado y 10 del otro”, no ayuda al establecimiento, producción y consumo de la leche humana con todas sus fases y componentes.

11. Ese pezón no sirve, use una pezonera. No, todos los pezones sirven perfectamente para amamantar y no es necesario “prepararlos”, estrujarlos o jalarlos antes del nacimiento del bebé. Una adecuada colocación y acoplamiento es necesario para el correcto afianzamiento. Existen diferentes tipos de pezones: evertido, plano o invertido. El problema no es el pezón sino la separación del bebé, el no permitir el contacto en la primera hora, la primera tetada en este tiempo, la separación en los cuneros, el dar mamila de manera rutinaria antes que pecho, la ausencia de contacto piel a piel y muchas veces bebé y mamá están juntos hasta después del alta hospitalaria. Las pezoneras se usan con indicaciones muy específicas y la Consultora de lactancia debe asegurarse que se dejen de usar lo más rápido posible, no son un sustituto del pezón ni lo forman, quién lo forma es el bebé con la succión adecuada.

Tipos de pezones: ¡Todos excelentes para amamantar!

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¡Felicidades con tu lactancia!, Tú decides mejor al estar informada.

Es importante que ante cualquier la duda consultes con un Consultora Certificada en  Lactancia Materna -IBCLC.

 

Biól. IBCLC. Claudia Judith Sierra Morales

Consultora Internacional Certificada en Lactancia Materna -IBCLC

clausiemx@yahoo.com.mx                                                                         cel: 55-20-48-56-25

 

 

 

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