Insuficiencia Placentaria

Última actualización 20 de marzo 2015

Introducción

La insuficiencia placentaria también conocida como “disfunción uteroplacentaria”, es una complicación poco común del embarazo pero muy seria.

La insuficiencia placentaria es la incapacidad de la placenta para proveer los nutrientes necesarios al bebé durante el embarazo. Esto se debe a que la placenta no crece o no funciona adecuadamente y el resultado puede causar una restricción del crecimiento uterino y bajo peso al nacer.

La insuficiencia placentaria puede ocasionar, bajo peso al nacer y restricción del crecimiento, parto prematuro, defectos al nacimiento, y también aumenta el riesgo en la madre de presentar complicaciones.

Cuando la placenta no funciona, está imposibilitada para brindar el aporte necesario de oxígeno y nutrientes de la sangre de la madre al bebé. Sin este aporte vital, el bebé no puede crecer ni desarrollarse.

Es importante el diagnóstico temprano lo antes posible y seguir con un cuidado prenatal apropiado

¿Qué es la Placenta?

La placenta es un órgano que biológicamente es muy complejo. Se forma y crece donde se implantó el óvulo fertilizado en la pared del útero. El cordón umbilical sale de la placenta al ombligo del bebé. El cordón umbilical permite que fluya sangre de la madre al bebé y de regreso. La sangre de la madre antes de pasar al bebé, es filtrada por la placenta (nunca se mezclan la sangre materna y la del bebé).

Las principales funciones de la placenta son:

  • Llevar oxígeno a la sangre el bebé.
  • Extraer el monóxido de carbono.
  • Pasar los nutrientes al bebé.
  • Llevarse las substancias de desecho del metabolismo del bebé, al cuerpo de la madre.

La placenta también tiene un papel muy importante en la producción de hormonas y protege al feto de bacterias e infecciones dañinas.

Una placenta sana tiene un crecimiento continuo durante el embarazo. Al término de este, cuando nace el bebé pesa aproximadamente 700 gramos.

Causas de la Insuficiencia placentaria

La insuficiencia placentaria está ligada a problemas de la irrigación sanguínea y los desórdenes sanguíneos y vasculares de la madre pueden ser los factores que los detonen.

Existen tres mecanismos primarios que causan la insuficiencia placentaria

Deficiencia en la circulación materna

  • Hipertensión materna.
  • Alteraciones de la coagulación de la madre.

Deficiencia en la circulación fetal

  • Implantación de la placenta en un fibroma (tumor benignos del útero).
  • Trombosis vascular (coágulos en la placenta que causan infartos placentarios que impiden la circulación sanguínea).

 Ciertos medicamentos y malos hábitos.

Padecimientos maternos ligados a la insuficiencia placentaria

Los padecimientos maternos más comunes ligados a la insuficiencia placentaria son:

  • Presión alta crónica (preeclampsia).
  • Problemas de coagulación de la sangre (trombos, coágulos).
  • Ciertos medicamentos (en especial los anticoagulantes).
  • Uso de drogas ilícitas (especialmente: cocaína, heroína y metanfetaminas).

La insuficiencia placentaria también puede presentarse cuando:

·      No está bien adherida a la pared del útero, o si la placenta se desprende y está sangrando (desprendimiento prematuro de placenta).

  • Se pasa la fecha probable de parto.
  • Puede tener una forma anormal.
  • Puede no agrandarse lo suficiente (es más probable si está esperando gemelos o más).

Cuanto más temprano se presente la insuficiencia placentaria en el embarazo, mayores serán los riesgos.

Síntomas de la Insuficiencia Placentaria

Desafortunadamente la insuficiencia placentaria no tiene mayores síntomas, sin embargo hay ciertas señales.

Las mujeres que han estado embarazadas antes, sienten menos movimientos fetales comparados con los embarazos anteriores, su útero ha crecido menos.

Las madres que esperan bebé, deben ir a su consulta prenatal de manera regular, las pruebas prenatales pueden medir el tamaño del útero y monitorear la frecuencia cardiaca del bebé para estar seguros de que está creciendo normalmente y está recibiendo una nutrición apropiada así como suficiente oxígeno.

La mayoría de las mujeres no está en riesgo de muerte si la insuficiencia placentaria se presenta, pero la preeclampsia, es uno de los factores de riesgo más comunes de esta condición. Simplemente, la sola presencia de preeclampsia, que incluye severa hipertensión arterial, aumento anormal de peso, hinchazón, presencia de proteínas en la orina y dolores de cabeza severos, pone en peligro su vida.

Otros riesgos maternos en caso de que se presente la insuficiencia placentaria son:

  • Aumento importante del riesgo de trabajo de parto y parto prematuro.
  • Desprendimiento prematuro de placenta.
  • Sangrado vaginal y contracciones prematuras.
  • Aumento de riesgo de cesárea.
  • Infecciones maternas y formación de coágulos.
  • Embarazo post término, (más de 42 semanas).

Riesgos para el bebé

Para el bebé los riesgos de una insuficiencia placentaria, pueden poner en peligro su vida, especialmente si la insuficiencia placentaria se presenta en el primer trimestre.

Algunos de los riesgos son:

  • Mayor riesgo de muerte durante el parto.
  • Mayor riesgo de falta de oxígeno al momento de nacer (lo que puede causar parálisis cerebral y otras complicaciones).
  • Mayor riesgo de afección en las habilidades de aprendizaje.
  • Restricción del crecimiento uterino (significa que el feto pesa menos del 90% de otros bebés de la misma edad gestacional y es más pequeño).
  • Hipotermia (baja temperatura).
  • Hipoglucemia (azúcar baja en la sangre).
  • Hipocalcemia (calcio bajo en la sangre).
  • Policitemia (exceso de glóbulos rojos).
  • Trabajo de parto prematuro.
  • Parto por cesárea.
  • Aumenta el riesgo de aspiración de meconio (la primera defecación del bebé).

Los bebés también están en riesgo de presentar defectos al nacimiento. De acuerdo a American College of Obstetrics & Gynecology (ACOG) (Colegio Americano de Ginecología y Obstetricia), la aparición temprana de la insuficiencia placentaria aumenta el riesgo de los siguientes defectos al nacimiento en un 40%. De acuerdo a este estudio, el 20% de los bebés no sobrevivieron.

  • Daño cerebral
  • Disfunción pulmonar
  • Problemas gastrointestinales.

Diagnóstico y tratamiento de la Insuficiencia Placentaria

Una buena atención prenatal iniciada a las 12 semanas puede llevar a un diagnóstico temprano. Esto puede mejorar el pronóstico para la madre y el bebé. El cuidado prenatal de un buen especialista es imperativo en el diagnóstico y tratamiento de la insuficiencia placentaria.

Los estudios que pueden detectar la insuficiencia placentaria son:

El Ultrasonido de rutina durante el embarazo puede detectar la insuficiencia placentaria debido a que el útero se ve pequeño y por el tamaño de la placenta. En el ultrasonido se puede observar también el tamaño del feto.

Pruebas de laboratorio en sangre. Los niveles de alfafetoproteína en la sangre de la madre, pueden ayudar a valorar el bienestar del bebé (esta proteína la produce el bebé en su hígado).

La prueba de estrés fetal (es una prueba en la que se colocan dos cinturones sobre el vientre de la madre y muchas veces un timbre suave (para despertar al bebé) es para medir la respuesta del corazón del bebé (latidos por minuto) y las contracciones.

Tratamiento de la Insuficiencia Placentaria

Cuando la insuficiencia placentaria ha sido diagnosticada, los siguientes pasos dependen de la etapa del embarazo en que fue detectada. El tratamiento de la insuficiencia placentaria depende de pruebas y estudios adicionales y de cada paciente en particular.

Tratamiento de la insuficiencia placentaria antes de que el bebé sea viable (antes de las 24 semanas de gestación)

Se le ofrece a la madre un programa de una serie de pruebas de la semana 12 a la semana 16, el diagnóstico de insuficiencia placentaria se diagnostica antes que los efectos de una enfermedad sean evidentes en la madre (preeclampsia) o en el bebé en desarrollo (restricción del crecimiento en el útero)

Muy rara vez se presentan una o ambas antes de la semana 20, si sucede lo contrario, el pronóstico es malo desafortunadamente.

 Manejo de la madre

Seguir los cuidados que indique el obstetra, el médico familiar o la partera esto permitirá que se le proporcionen los cuidados necesarios según lo requiera, pues la amenaza de un parto prematuro es alta.

Si la preeclampsia es uno de los factores de más alto riesgo para la madre, el equipo médico la educará para que ella pueda vigilarse en su casa. Esto previene que se retarde el diagnóstico cuando se presenta una hipertensión severa que no se puede controlar y que resulta en un parto antes de tiempo y -muchas veces- causarle daños a la madre o a su bebé en desarrollo. Si la madre ha entendido el problema, será posible detectar la presión alta de manera temprana para que sea atendida a tiempo.

Brindar un plan de monitoreo fetal utilizando ultrasonido para detectar si hay restricción del crecimiento uterino. Este plan se puede integrar en las visitas de consulta prenatal.

Reposo para conservar toda la energía y nutrientes para el bebé.

La madre puede llevar un registro de los movimientos del bebé: número, duración y momento en que patalea.

Si la madre es diabética, deberá controlar sus niveles de azúcar, esto ayudará al desarrollo del bebé.

Tratamiento de la insuficiencia placentaria cuando el bebé en desarrollo   es viable más de 24 semanas)

Si la insuficiencia placentaria es diagnosticada en etapas más tardías del embarazo, la enfermedad puede estar de manera subclínica, es decir, no se expresa en retraso del crecimiento uterino y/o la preeclampsia, pero pueden presentarse una o más de las siguientes situaciones:

  • Exceso de peso materno, hinchazón en las piernas, dolor de cabeza (signos de preeclampsia).
  • El abdomen de la madre mide menos de lo normal, el bebé no se mueve muy bien (signos de retardo en el crecimiento intrauterino).
  • El bebé no se ha movido en dos días y el latido fetal no se escucha usando el Doppler (nace el bebé muerto).
  • Sangrado vaginal y/o contracciones (signos de trabajo de parto prematuro, con la separación de la placenta o un desprendimiento prematuro de placenta).

Si se presentan cualquiera de las situaciones mencionadas en el párrafo anterior, se deberán tomar las siguientes acciones:

Cuando se sospecha que hay necesidad de que el parto se lleve a cabo antes de la semana 32, el médico le ofrecerá a la madre dos inyecciones intramusculares de esteroides. Los esteroides pasan por la placenta y llegan al feto para que sus pulmones en desarrollo, estén más fuertes. De esta manera, se prepara al feto en caso de que sea necesario adelantar el parto.

Cuando la preeclampsia y /o el retardo de crecimiento uterino es más severo y se requiera que el parto sea antes de la semana 32, un obstetra especializado en medicina materno-fetal se deberá hacer cargo para brindarle a la madre cuidados intensivos como paciente externa u hospitalizada

Prevención

Aún cuando no hay cura para la insuficiencia placentaria, es de suma importancia que el diagnóstico y el tratamiento sean tempranos y la atención prenatal sea adecuada. Esto le brinda al bebé la oportunidad de crecer y desarrollarse normalmente y disminuir las complicaciones en el momento del nacimiento.

El consumo de alcohol, tabaco y drogas ilícitas interfieren con el crecimiento del bebé. Evitar estas substancias puede ayudar a prevenir la insuficiencia placentaria y otras complicaciones del embarazo.

Referencias

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