Mascotas en el embarazo

Última actualización 5 de febrero 2020

Las mujeres pueden convivir con mascotas en el embarazo, pero deben ser cuidadosas con la higiene.

Si planeas embarazarte, pregunta a tu médico sobre el cuidado que debes tener con tu mascota en el embarazo.

TRATO CON NUESTRAS MASCOTAS

 Se considera que las mascotas en el embarazo pueden ser una fuente de infección. Es por esto que es recomendable hacer algunos cambios en la diaria convivencia sin que esto signifique que tendremos que deshacernos de ellos.

Simplemente debemos tomar ciertas precauciones, especialmente con los gatos:

  • Al acariciarlas: no toques tu cara y lávate las manos antes de comer o cocinar.
  • Utiliza alcohol en gel para cuando no puedas lavarte las manos de inmediato.
  • Usa platos especiales para alimentar a tus mascotas. Lávate las manos al terminar.
  • No toques ni beses a animales de otras personas (especialmente gatos).
  • Usa guantes si trabajas en el jardín, la tierra puede estar contaminada o contener huevos del Toxoplasma.
  • Cuando termines, lávate las manos y enjuaga bien los guantes. Evita tocar la cara o boca.

ENTRENA A TU MASCOTA 

Es necesario entrenar a la mascota en el embarazo o, quizás desde antes, para tener tiempo y paciencia para hacerlo con calma. Cuanto más pronto inicies, mejores serán los resultados.

SI TU MASCOTA ES UN PERRO

Los perros no se consideran como un riesgo para la salud de la embarazada.  Identifica desde antes los hábitos que debes de ir cambiando para disfrutar de tu mascota en el embarazo. Por ejemplo:

  • Si brinca sobre tí mientras descansas y el perro es grande, entrénalo para que ya no lo haga.
  • Enséñalo a jugar sólo con sus juguetes.
  • Entrénalo a no entrar a jugar ni a dormir al cuarto destinado para el bebé.
  • Busca un lugar especial donde descanse y deja que se acostumbre.
  • Colócale agua, comida y juguetes favoritos, él sabrá dónde puede refugiarse.
  • Manténlo limpio y con vacunas al día. Es importante visitar al veterinario.

SI TU MASCOTA ES UN GATO

El motivo de preocupación de las mascotas en el embarazo radica en que, en algunos casos, son portadores de un virus causante de una enfermedad llamada Toxoplasmosis.

Es importante entender dos puntos principales:

  • Cómo se adquiere el contagio y
  • Cuáles son los cuidados generales

CONTAGIO

  • Si planeas embarazarte, avisa a tu médico que tienes un gato
  • El Toxoplasma se transmite a través de las heces del felino ya sea en el jardín o en la caja de arena y el polvo que sale al remover la arena puede ser un medio de contagio.
  • Es importante saber que también se puede adquirir cuando se consume carne cruda o mal preparada, vegetales, agua y leche contaminada.
  • Si tu mascota convive con gatos de la calle, lo más probable es que sea portador de este virus.
  • Si tu gato vive dentro de la casa es menos probable que lo sea.
  • La mayoría de las mujeres que han vivido con gatos, ya adquirieron inmunidad y su bebé estará protegido.
  • Es importante que sepas si eres o no inmune al toxoplasma. La inmunidad es determinada por una simple muestra de sangre que te ordenará tu médico
  • La Toxoplasmosis, constituye un alto riesgo para tu bebé, los cuales incluyen: retraso mental, ceguera, problemas de aprendizaje, partos pretérmino y bebés nacidos muertos.

CUIDADOS GENERALES

  • Siempre mantén limpio el arenero del gato.
  • Evita hacerte cargo de la limpieza del mismo (durante el embarazo). SI no es posible, utiliza guantes de goma o deshechables.
  • Inmediatamente después lava tus manos y lava o desecha los guantes lejos de donde escurran los trastes o prepares los alimentos.
  • Debes llevar al gato al veterinario para una revisión de heces y sangre. Él nos indicará cómo tratar a nuestra mascota en caso de que de positivo en sus análisis.

SI TU MASCOTA ES UN ROEDOR

Si tu mascota en el embarazo es un roedor (hamsters, conejitos de Indias o ratón), debes sacarlo de casa.Esos animales pueden ser portadores de un virus llamado virus de la coriomeningitis linfocítica (LCMV, por sus siglas en inglés).

  • La gente se contagia el LCMV mediante el contacto con la orina, sangre, saliva, excrementos o materiales de anidación del roedor.
  • La infección puede contagiarse también cuando aspiras el polvo o gotitas que transportan el LCMV. Ejemplos: al barrer los excrementos del ratón o al limpiar la jaula del hámster.
  • Las embarazadas que se contagian el LCMV pueden transmitírselo al feto.
  • El virus LCMV puede causar graves defectos congénitos o la pérdida del embarazo.

Si tienes dudas sobre este tema, puedes preguntar en nuestro Consultorio Virtual.

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  Toxoplasmosis y embarazo

  Listeria

REFERENCIAS

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